SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 407

Sucre: 29 de agosto de 2013  

Expediente: CH 58 08 S

Proceso: Ordinarización De Proceso Ejecutivo

Partes: Maria del Carmen Encinas c/ Pastor Villalpando

Distrito: Chuquisaca

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

VISTOS: el recurso de casación en la forma y el fondo interpuesto por Maria del Carmen Encinas de fojas 142 a 144, contra el Auto de Vista Nº 275/2008 emitido el 28 de agosto, pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, en la ordinarización de proceso ejecutivo, promovido por la recurrente contra Pastor Villalpando, la respuesta de fojas 148 y vlta., los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, el Juez Cuarto de Partido en lo Civil y Comercial de ésta Capital pronunció la Sentencia Nº 242/2008 de 28 de mayo (fojas 115 a 117), declarando improbada la demanda de fojas 24 a 28, con costas.

Deducida la apelación por la demandada Maria del Carmen Encinas, la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, mediante Auto de Vista Nº 275/2008 de 28 de agosto (fojas 135 a 137), confirma la sentencia apelada, con costas en ambas instancias.

CONSIDERANDO: que, Maria del Carmen Encinas en su recurso de casación en la forma y el fondo de 11 de septiembre de 2008 (fojas 142 a 144), cita que después de interponer la demanda ordinaria, el señor juez de la causa dicta el auto de relación procesal en fecha 4 de enero de 2008, mismo que la parte demandante debe probar los siguientes hechos: a) que los documentos base de la ejecución que se revé, carecen de fuerza ejecutiva por falta de exigibilidad debido a la falta de declaratoria de mora. b) que el recibo de 5.000 $us. No es exigible por carecer de plazo; puntos de la relación procesal que fueron probados por mi parte en el desarrollo del proceso. Sin embargo el Juez a quo, apartándose de los mismos dicto sentencia declarando IMPROBADA mi demanda. Sentencia que fue confirmada por el Tribunal ad quem, incurriendo en las causales de casación establecidas en los artículos 253 inciso 3) y 254 inciso 4) del Código de Procedimiento Civil.

Menciona que el Auto de Vista en su Segundo considerando el Juez a quo, considera que el documento de fojas 1 tiene plazo señalado en la cláusula primera donde se estipula, “en calidad de préstamo, por el térmico de cuatro meses computables desde la subscripción de este convenio”, por otro lado debe tenerse presente que dicho recibo, consigna en forma expresa que el préstamo es por 6 días; finalmente menciona que no es menos evidente que la interpelación del acreedor ha tenido lugar con la diligencia preparatoria de reconocimiento de firma y rubrica, donde efectivamente se le ha anunciado a la actora que tal medida tenia por objetivo iniciar la acción ejecutiva.

Fundamentos de la sentencia, totalmente incongruentes y contradictorias, confirmada por el Tribunal de segunda instancia que evidentemente demuestra la causal invocada, por error en la apreciación de la prueba.

En el tercer considerando los señores vocales únicamente, señalan que no se ha demostrado los puntos del auto de relación procesal sin precisar que es lo que no se probó mucho más si la ley otorga garantías procesales cuales son las normas establecidas a favor de los litigantes, referidas especialmente al cumplimiento de los principios procesales, como el de igualdad prevista en el artículo 6 de la Constitución Política del Estado anterior, legalidad e instrumentalidad igualmente prevista en el artículo 90 del Código de Procedimiento Civil.

De la lectura del Auto de Vista Nº 275/2008, se puede evidenciar que dicho auto en la parte de los considerándoos entra en una serie de contradicciones que se demostró supra.

El argumento que ha observado el tribunal ad quem de que nuestra demanda debe demostrar la falta de constitución en mora, limitándose únicamente a señalar que no se demostró la falta de requerimiento de mora. Este análisis es errado,  toda vez que el requerimiento de mora esta determinado por ley más no de la demostración de partes.

CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo del “recurso de casación en la forma y el fondo” se llega a las siguientes conclusiones:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma - nulidad”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del artículo 254 (recurso de casación en la forma) del adjetivo civil citado.

Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores “in procedendo” o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, la recurrente omitió distinguir la casación en el fondo y la casación en la forma, es decir, no preciso lo que pretende, habida cuenta que no especificó las causales de casación en el fondo ni las causales de casación en la forma, enumeradas en los incisos respectivos de los artículos 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, limitándose a hacer alusión general a éstos articulados en sus incisos 3) y 4) respectivamente, y anotar de manera genérica e inclusive contradictoriamente “recurso de casación en la forma y el fondo”, no otra cosa significa que sin esa distinción, se señale genéricamente que se incurrió “en las causales de casación establecidas en los arts. 253 inc. 3) y 254 inc. 4) del C. Pdto. Civil”, menos distinguió el error de hecho y el error de derecho que denuncia en la apreciación de la prueba, además de pretender que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido la recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma y el fondo interpuesto por Maria del Carmen Encinas de fojas 142 a 144, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.000, que mandará hacer efectivo el juez inferior.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dr. Ana Adela Quispe Cuba