SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 399

Sucre: 28 de agosto de 2013  

Expediente: CH 52 08 S

Proceso: Nulidad De Adjudicación Judicial

Partes: Magali Manuela Solares Aponte c/ Mutual La Plata

Distrito: Chuquisaca

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba 

VISTOS: El Recurso de Casación de fojas 297 a 302 vuelta, interpuesto por Magali Manuela Solares Aponte de Suarez, contra el Auto de Vista N° 217 de 15 de julio de 2008, cursante a fojas 288 a 291 vuelta de la que fuera Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, dentro del proceso ordinario de NULIDAD DE ADJUDICACIÓN JUDICIAL, seguido por el recurrente contra Mutual La Plata, los antecedentes del proceso, la contestación al recurso de fojas 306 a 307 vuelta, y el auto de concesión de fojas 308; y,

CONSIDERANDO I:        

ANTECEDENTES DEL PROCESO.- Que durante la tramitación de la causa, el Juez de Partido 3º en lo Civil y Comercial de Chuquisaca, pronunció sentencia de fecha 24 de abril de 2008 cursante a fojas 258 a 261 de obrados, declarando PROBADA la demanda principal, improbada la demanda reconvencional e improbada la excepción perentoria de improcedencia de la demanda reconvencional opuesta a la misma, sin costas, consiguientemente se declara nula la adjudicación judicial efectuada respecto de la tercera del inmueble cito en la calle Arenales 212, efectuada a favor de mutual La Plata, dentro del proceso ejecutivo seguido por ésta en contra de Eduardo Antonio Solares  Aponte y Roxana Poggi de Solares, contenida en la escritura pública 354/2006, disponiéndose además una vez que la presente sentencia adquiera ejecutoria, la cancelación de la publicitación de la misma en el Registro de Derechos Reales de Chuquisaca y procederse al desembargo del bien demandado de modo accesorio; así mismo se declara no haber lugar a la división y partición demandada en vía de mutua petición. 

Que, en grado de apelación incoada por la Mutual La Plata, la Sala Segunda Civil y Comercial de la Corte Superior de Distrito Judicial de Chuquisaca, revoca en forma total la sentencia N° 113 de 24 d abril de 2008 de fojas 258 a 261. Deliberando en el fondo y con los fundamentos expuestos declara improbada la demanda y probada la demanda reconvencional.

CONSIDERANDO II:        

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN.- Resolución de Vista que dio lugar a la interposición de recurso de casación en el fondo, por parte de la demandante, resumidos en los siguientes términos:

Manifiesta que el auto de vista impugnado ha violado los artículos 1319, 544-II), 1451 del Código Civil y 194 de su procedimiento, pues adolece de ultra petita, por cuanto se pronuncia respecto a una excepción de cosa juzgada que nunca fue opuesta por los demandados, mismos artículos que acusa a su vez de haberse interpretado erróneamente. 

Acusa de violación del artículo 190, 679 del Procedimiento Civil y 44 de la ley 1760 y 167 del Código Civil, el tribunal de alzada no llego a comprender que no podía resolver nada respecto a la demanda de división y partición deducida contra una tercera persona extraña al proceso, que no intervino en el proceso.

Termina su recurso, que en vista de las infracciones denunciadas, se deberá casar el auto de vista recurrido, dejándolo sin efecto y mantener la sentencia de fojas 258 a 261.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN.- Que previamente al análisis del recurso interpuesto, es necesario tener claro los conceptos de la normativa que el recurrente indica haberse vulnerado, para lo cual nos apoyaremos en el reconocido tratadista Morales Guillen:

Que, el artículo 1319 del Código Civil, señala: la cosa juzgada no tiene autoridad sino con respecto a lo que ha sido objeto de la sentencia. Es menester que la cosa demandada sea la misma, que la demanda se funde en la misma causa, que las partes sean las mismas y que se entable por ellas y contra ellas.

Hay cosa juzgada, cuando se han agotado todos los recursos ordinarios o extraordinarios concedidos por la ley, para impugnar la decisión judicial o cuando han transcurrido los términos para hacerlo. Esto es, como se dice en el estilo forense, cuando la decisión está ejecutoriada (artículo 515 procedimiento civil).

Requiere tres condiciones rigurosamente establecidas por la ley:

a) Ut si eadem res: la cosa demandada debe ser la misma, es decir la misma cosa que se pidió ya en otro juicio terminado por sentencia firme. Ejemplo: Juan que demandó la reivindicación de un fundo en el Paseo del Prado, número X y fue vencido en juicio, demanda nuevamente sobre el mismo fundo, alegando ser copropietario en él. La cosa juzgada no puede ser opuesta, porque no hay identidad en la demanda. La identidad debe ser absoluta, de modo que hasta la cantidad sea la misma en ambos juicios. En cada caso el juzgador debe considerar minuciosamente la situación. La ley, la doctrina y aun la jurisprudencia, sólo pueden dar pautas de orientación.

La identidad de la cosa demandada, no supone la identidad de la causa petendi, que es cosa diversa y la segunda condición que conforma la cosa juzgada.

b) Ut si eadem causa petendi: la demanda debe estar fundada sobre la misma causa. Esto es, el fundamento jurídico en que reposa el derecho que se reclama en juicio. Ejemplo: Juan demanda el pago de 10.000.- $b. por venta de su caballo; la causa de la demanda es el hecho jurídico de la venta, sobre el cual reposa su derecho de exigir el pago que reclama. Si vencido en juicio, demanda nuevamente reclamando la misma cantidad, alegando un crédito contra el demandado, no hay identidad de la causa petendi y, por tanto, la cosa juzgada no es oponible.

La causa petendi no debe confundirse con los documentos o argumentos que apoyan una tesis dada. La causa de pedir será la misma, aunque los documentos en que se apoye sean nuevos o las razones nuevas, De ello también se infiere que si la causa de pedir es diversa, no se puede oponer cosa juzgada, porque se apoye esa nueva demanda en los documentos que se presentaron a la anterior demanda.

c) Ubi si eadem conditio personarum: la demanda debe ser propuesta entre las mismas personas, por una en contra de la otra en la misma cualidad. Ejemplo: Un testamento es impugnado por uno de los herederos forzosos contra un heredero instituído (testamentario en la porción de libre disposición) y la acción es rechazada; posteriormente, otro heredero forzoso de la misma testamentaria impugna a su vez el mismo testamento contra el mismo heredero instituído. La cosa juzgada no es oponible al nuevo demandante, porque éste no intervino en el anterior juicio.

Para el caso de autos se encuentra relacionado lo que establece el artículo 1451, que dice: Lo dispuesto por la sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada causa estado a todos los efectos entre las partes, sus herederos y causahabientes.

Sobre la cosa juzgada y sus efectos, está dicho todo lo que corresponde para estas anotaciones, en el examen del supra artículo 1319, tanto respecto de las partes y sus causahabientes.

Que nuestra normativa establece en el artículo 544 del Código Civil, en cuanto los efectos de la simulación con relación a terceros, en el caso que nos interesa el parágrafo II, señala: Los terceros perjudicados con la simulación pueden demandar la nulidad o hacerla valer frente a las partes; pero ello no afecta a los contratos a título oneroso concluidos con personas de buena fe por el favorecido con la simulación.        

Respecto de terceros, la primera consecuencia y de claridad inequívoca es que la simulación, o mejor el acto simulado, no puede ser opuesto a terceros por los contratantes. Aquéllos pueden hacer valer los derechos resultantes del acto aparente, como si el acto secreto no existiera. Terceros para esta regla, no son sólo quienes contratan con algunos de los simuladores a tenor del acto aparente, sino los acreedores quirografarios, contra quienes, en caso de ejecución, no puede hacerse valer el documento secreto.

Merecen esta protección sólo los terceros de buena fe. A los que hubieran tenido conocimiento de la simulación, a tiempo de contratar con alguno de los simuladores, puede oponerse el contradocumento.

Así el artículo 167 del mismo código sustantivo regula la División de la cosa común, estableciendo: I. Nadie está obligado a permanecer en la comunidad y cada propietario puede pedir en cualquier tiempo la división de la cosa común. II. No obstante es válido el pacto para permanecer en comunidad por un tiempo no mayor de cinco años; pero si median circunstancias graves la autoridad judicial puede ordenar la división antes del tiempo convenido.

Este artículo y los que le siguen hasta el 171 inclusive, establecen reglas sobre la terminación de la comunidad, porque se relacionan con las formas posibles de dar fin a la indivisión.

La partición pone fin a la indivisión, al atribuir a cada condueño la parte dividida de la cosa, en lugar de la parte indivisa que anteriormente tenía. Todo hecho o acto que pone fin a la indivisión, hace desaparecer la pluralidad de propietarios y por consiguiente la comunidad.

Que, la Sentencia pondrá fin al litigio en primera instancia; contendrá decisiones expresas, positivas y precisas; recaerá sobre las cosas litigadas, en la manera en que hubieren sido demandadas sabida que fuere la verdad por las pruebas del proceso; en ella se absolverá o condenará al demandado (artículo 190 del Código Civil).

Con estos conocimientos, podemos afirmar que no existe violación de los acusados artículos 1319, 544 parágrafo II y 1451 del Código Civil, así como tampoco se vulneró el artículo 194 de su procedimiento, ya que el juez a quo erradamente aplica el artículo 1318 parágrafo II numeral 3) del Código Civil, otorgándole valor de cosa juzgada a la sentencia pronunciada por el Juez 3° de instrucción en lo civil, situación que fue objeto de apelación por parte de la Mutual La Plata, que es evidente no cumple con las tres condiciones del artículo 1319 del Código Civil, desarrolladas anteriormente, de donde se infiere que no hay lugar a declarar como cosa juzgada.

Como ya lo desarrollo el Auto de Vista impugnado, “…la sentencia declarativa de nulidad como toda sentencia en el marco establecido por el Art. 194 del Cód. Pdto. Civ., sólo tiene efectos respecto de las partes y complementando con lo dispuesto por el Art. 544 numeral II del Código Civil no puede tener efectos respecto a terceros adquirentes de buena fe cuando la nulidad ha sido declarada por la simulación, que es el caso de autos…”, por lo que siendo que la entidad demandada Mutual La Plata no intervino en el proceso sumario posterior a la adjudicación del inmueble objeto de la litis, esa sentencia no puede surtir efectos contra esta entidad crediticia, por lo que tampoco se vulneró el artículo 194 del Código de Procedimiento Civil, que al ser esta un adquirente de buena fe no se la afecta por el desarrollado proceso de nulidad por simulación absoluta, situación que es amparada por el artículo 544 parágrafo II del Código Civil.

Que, al no existir “cosa juzgada”, se tiene despejada la duda que Mutual La Plata, es propietaria de una tercera parte del inmueble ubicado en la calle Arenales N° 22, que además se encuentra inscrito su derecho propietario en el asiento N° 3, con matricula 1.01.199.0003123 de Derechos Reales, con este derecho propietario que les asiste, y con la permisibilidad del artículo 167 del Código Civil, el tribunal de alzada procedió a conceder la división solicitada del inmueble, decisión además respaldada por el informe pericial y del municipio que certifican dicha propiedad no admite una cómoda división.

En cuanto a la supuesta vulneración del artículo 190 del Código de Procedimiento Civil, por carecer el auto de vista de pertinencia y contener una resolución ultra petita, además de infringir el artículo 617 del mismo cuerpo legal, si el recurrente pretendía que se analice estas vulneraciones, debía haberlas planteado en un recurso de casación en la forma, al tratarse situaciones que obedecen al procedimiento, no pudiendo este Tribunal ingresar a su consideración.

Por lo expuesto y no siendo evidentes las infracciones acusadas en el recurso de fondo, corresponde a este Tribunal la aplicación de los artículos 271 numeral 2) y 273 del Código adjetivo Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición transitoria octava de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, así como el parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo interpuesto por Magali Manuela Solares Aponte de Suarez, contenido en el memorial de fojas 297 a 302 vuelta, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani