SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 383

Sucre: 27 de agosto de 2013  

Expediente: CH 54 08 S

Proceso: Reivindicación, y otro

Partes: Romualdo Taboada Heredia c/ Alejandro Cruz Medina y otra

Distrito: Chuquisaca

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba 

VISTOS: El Recurso de Casación de fojas 340 a 341 vueIta, interpuesto por Hilda Cruz Guerra, en representación de Alejandro Cruz Medina y Teodora Guerra Campos de Cruz, contra el Auto de Vista Nº 244/2008, de fecha 04 de agosto, de fojas 335 a 336 vuelta, emitido por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, dentro del ordinario de Reivindicación, y otro seguido por Romualdo Taboada Heredia contra Alejandro Cruz Medina y Teodora Guerra Campos de Cruz, los antecedentes del proceso, todo lo que ver convino y:

CONSIDERANDO I:

  1. Que, la Juez de Partido Quinto en lo Civil y Comercial de la entonces Corte Superior de Distrito Judicial de Chuquisaca, pronuncia Sentencia Nº 004-B/2008, de fecha 01 de abril, que declara probada la demanda interpuesta a fojas 22, ratificada a fojas 29; improbada la demanda reconvencional, como la excepción de falta de acción y derecho, interpuesta a fojas 36 y vuelta, sin costas. No corresponde resolver las excepciones planteadas a fojas 40, ratificada a fojas 176 por razones del considerando 1 de la presente resolución. En consecuencia dispone que los demandados Alejandro Cruz Medina y Teodora Guerra Campos de Cruz deben proceder a la entrega en favor de Romualdo Taboada Heredia el inmueble lote de 1.000 mts 2, sito en Quinray Quinray, barrio bancario Tucsupaya Baja de esta ciudad, la misma que debe hacerse efectiva en ejecución de sentencia en el plazo de 30 días de su legal notificación. Deducida que fue la apelación por los demandados, la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, emite Auto de Vista NI 244/2008, de fecha 04 de agosto, de fojas 335 a 336 vuelta, que confirma la sentencia de fecha 1 de abril de 2008, de fojas 317 a 320, con costas en ambas instancias.
  2. Contra el Auto de Vista referido, Hilda Cruz Guerra, en representación de Alejandro Cruz Medina y Teodora Guerra Campos de Cruz interpone recurso de casación en el fondo, bajo los siguientes argumentos:

La parte recurrente acusa que el auto de vista recurrido, atentaría a sus derechos fundamentales consagrados constitucionalmente y que se hubiese restringido su derecho a la defensa porque se hubiera atentado el orden público y hace referencia a lo que es la reivindicación, y que el demandante nunca hubiese estado en posesión del inmueble y que le presente proceso no se circunscribiría a un proceso ordinario, y que debería intentarse un proceso de interdicto de recobrar la posesión. Finaliza con su petitorio solicitando que el Tribunal revoque la misma y en el fondo determine anular obrados y no dar lugar a la injusta sentencia, solicitando además que se declare probado su recurso y se declaren propietarios a sus mandantes, debiendo posteriormente inscribirse el inmueble en Derechos Reales.

CONSIDERANDO II:

Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En este contexto, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo lega.

El recurso de casación en cualquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación  V fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el  Tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. De igual forma, cuando se plantea recurso de casación en la forma, por haberse violado las formas esenciales del proceso, los argumentos de procedencia deben estar en base a cualquiera de los 7 incisos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y cumpliendo lo preceptuado en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En la especie, la parte recurrente no se manifiesta sobre ninguna de las causales establecidas para interponer el recurso de casación en el fondo, conforme lo dispone el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil y solamente acusa que se hubiese atentado a sus derechos fundamentales consagrados constitucionalmente y que se hubiese restringido su derecho a la defensa, al haberse atentado el orden público, sin precisar exactamente qué disposiciones sustantivas se hubiesen violado, como establece el numeral 1) de dicha disposición, desconociendo totalmente la técnica recursiva que hace al recurso de casación en el fondo, tal como lo establece el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

Por otra parte, el petitorio de la parte recurrente es completamente impreciso, toda vez, que como si fuera un recurso ordinario de apelación, solicita que éste Tribunal resuelva revocando el auto de vista, cuando por la naturaleza jurídica del recurso, correspondía solicitar que se case el auto de vista recurrido, de conformidad con lo previsto por el artículo 274 del Código de Procedimiento Civil, es más, confusamente solita también anular obrados y por otra parte que se declare probado su recurso, cuando, para solicitar que se resuelva por anular obrados, debe interponerse recurso de casación en la forma, y exponer qué disposiciones adjetivas o procesales hubiesen sido transgredidas, y sujetarse a lo dispuesto por el artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, asimismo, tampoco se puede solicitar se declare probado el recurso, considerando, que al resolver en el fondo, lo que se declara probada o improbada es la sentencia y no en si el recurso interpuesto.

Por lo expuesto, y considerando que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre la recurrente, no se abre la competencia de este alto Tribunal para conocer el recurso intentado, y se falla conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo 1 numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación por lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo de fojas 340 a 341 vuelta, interpuesto por Hilda Cruz Guerra, en representación de Alejandro Cruz Medina y Teodora Guerra Campos de Cruz.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani