SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 380

Sucre: 27 de agosto de 2013  

Expediente: P 30 08 S

Proceso: Nulidad De Reconocimiento De Hijos Y Otros

Partes: Elizabeth Patricia López Sierra c/ Soraya Viscarra Moya

Distrito: Potosí

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba 

VISTOS: El Recurso de Casación de fojas 180 a 182 vuelta, interpuesto por Soraya Viscarra Moya vda. de Soraide contra Auto de Vista Nº 183/2008, de fecha 28 de agosto, de fojas 171 a 174 vuelta, emitido por la Sala Civil de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Potosí, la contestación al recurso de fojas 185 a 189 vuelta, dentro del ordinario de Nulidad de Reconocimiento y de inscripción de hijos en el Registro Civil seguido por Elizabeth Patricia López Sierra contra Soraya Viscarra Moya vda. de Soraide, los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:

1.- Que, la Juez de Partido Cuarto de Familia de la entonces Corte Superior de Distrito Judicial de Potosí, pronunció Sentencia Nº 37/2008 de fecha 26 de junio, de fojas 146 a 149 vuelta, que declaró improbada la demanda de nulidad de reconocimiento de hijos e inscripción en el Registro Civil de fojas 5, por falta de pruebas y méritos, en consecuencia se declara vigente la filiación de los menores Franz Alvaro y Jaret Gune ambos de apellidos Soraide Viscarra. Con costas.

Deducida que fue la apelación por la demandante, la Sala Civil de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Potosí, pronunció Auto de Vista Nº 183/2008, de fecha 28 de agosto, de fojas 171 a 174 vuelta, que revoca totalmente la sentencia apelada, declarándose en consecuencia probada la demanda de fojas 5, aclarada a fojas 9, mejorada y aclarada a fojas 11 a 12, en consecuencia nulo el documento de reconocimiento de hijos a favor de los menores Franz Alvaro y Jaret Junne, hechos por Milton Soraide Gómez, a través del Oficial de Registro Civil N° 390, Alfredo Max Araujo Estrada, de la Localidad de Tiquipaya, provincia Tomás Frías del Departamento de Potosí, en fecha 8 de julio de 2000, consiguientemente nulas las partidas de inscripción Nos. 1 y 2 contenidas en los Libros Nos. 2-2000 y 2-2000, de fecha 16 de junio de 2000. Sin costas.

2.- Contra la resolución de Vista, la demandada Soraya Viscarra Moya vda. de Soraide, interpone recurso de casación en el fondo, bajo los siguientes argumentos:

La recurrente refiere que el auto de vista hubiese realizado un análisis solamente de las pruebas de cargo, ya que su difunto esposo al reconocer a sus hijos, lo hubiese realizado por si propia voluntad, sin que exista presión de ningún tipo conforme los establece el artículo 196 del Código de Familia, y que el Acta de Reconocimiento de sus hijos se hubiese efectuado en fecha 9 de junio de 2000 y que por un lapsus calami el Oficial de Registro Civil consignó el mes de junio y no el mes de julio. Asimismo, expresa que mediante prueba literal y testifical hubiese demostrado que su difunto esposo en forma voluntaria, sin que exista presión dolo o algún vicio de consentimiento procedió al reconocimiento de sus dos hijos, en presencia de dos testigos, asegurándolos también en la Caja de Salud, otorgándoles siempre la condición de sus hijos, y al haber adquirido un apellido su identidad se encontraría protegido por el artículo 96 y 97 del Código de Niño, Niña y Adolescente y que la petición de nulidad no estaría fundamentada, ni demostrada, ya que al haber realizado su esposo el reconocimiento de sus hijos, no hubiera sido objeto de ningún tipo de vicio de consentimiento, por tanto no procedería la nulidad. También, la recurrente expresa que el estudio grafotécnico hubiese establecido que su difunto esposo firmó el acta de reconocimiento de hijos, hecho que se encontraría plenamente demostrado, y que la firma en las partidas corresponderían a su persona, que como madre hubiera hecho inscribir después del reconocimiento que sería completamente lícito y legal y que el presente caso tuviera un interés sobre los pocos bienes que hubiese dejado su difunto esposo y finaliza su recurso solicitando se dicte el Auto Supremo conforme lo determina el inciso 3) del artículo 271 del Código de Procedimiento Civil y se pronuncie nuevo auto de vista.

CONSIDERANDO II:

Expuesto así el recurso de casación, se tiene:

Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En este contexto, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal.

El recurso de casación en cualquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el Tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. De igual forma, cuando se plantea recurso de casación en la forma, por haberse violado las formas esenciales del proceso, los argumentos de procedencia deben estar en base a cualquiera de los 7 incisos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y cumpliendo lo preceptuado en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En la especie, la recurrente recurre de casación en el fondo, empero, no se manifiesta sobre ningunas de las casuales previstas en el artículo 253 del Código de Procedimiento, y a las que se encuentra sujeta dicho recurso para su planteamiento, asimismo, no especifica que disposiciones sustantivas hubieran sido violadas o interpretadas erróneamente y solamente hace una breve síntesis de lo expuesto en la demanda, sin considerar lo establecido por el artículo 258 numeral 2) el Adjetivo Civil.

Por otra parte, respecto al petitorio de la recurrente, este es contradictorio a la finalidad que persigue el recurso de casación en el fondo, toda vez, que la misma solicita se dicte Auto Supremo conforme lo determina el inciso 3) del artículo 271 del Código de Procedimiento Civil y se pronuncie nuevo auto de vista, sin considerar, que el recurso de casación en el fondo se pronuncia sobre el fondo del litigio, al existir violación o interpretación errónea de las disposiciones sustantivas y no pretende así anular obrados, como solicita la recurrente, considerando, que para la nulidad de obrados, la misma debería haber interpuesto recurso de casación en la forma, denotándose desconocimiento sobre la naturaleza que hacen a los recursos de casación en el fondo, y en la forma.

Por lo expuesto, y considerando que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre la recurrente, no se abre la competencia de este alto Tribunal para conocer el recurso intentado, y se falla  conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo, de fojas 180 a 182 vuelta, interpuesto por Soraya Viscarra Moya vda. de Soraide. Con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani