SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 327

Sucre: 26 de julio de 2013  

Expediente: C-42-08-S

Proceso: Nulidad de Declaratoria de Heredero y otro

Partes: José Villarroel Pinto c/ José Hermógenes Sandoval

Distrito: Cochabamba

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba 

VISTOS: El recurso de casación de fojas 240 a 241, interpuesto por José Villarroel Pinto contra el Auto de Vista de fecha 29 de marzo de 2007, de fojas 236 a 238, emitido por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, la respuesta al recurso de fojas 243 a 245, dentro del ordinario de Nulidad de Declaratoria de Heredero y de Posesión Judicial seguido por José Villarroel Pinto contra José Hermógenes Sandoval, los antecedentes procesales, y:

CONSIDERANDO I:

1.- Que, una vez proseguida la causa, el Juez de Partido Tercero en lo Civil, de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, pronunció  Sentencia de fecha 12 de noviembre de 1998, cursante de fojas 140 a 143 vuelta, que declara probada en parte la demanda, en cuanto se refiere a la nulidad del auto de 18 de enero de 1995 pronunciada por el Juez Instructor de Sacaba,, ordenando la posesión del bien inmueble en litigio a favor del Sr. José Hermógenes Sandoval y del Acta de audiencia de posesión realizada el 10 de marzo de 1995, improbadas las excepciones, improbada la acción reconvencional y probadas las excepciones planteadas respecto a la misma, sin costas por ser juicio doble. En consecuencia dispone que la Oficina de Derechos Reales proceda a efectuar la cancelación del registro del acta de posesión realizada en fecha 5 de abril de 1995, a fojas y Ptda. 918 del Libro 1 de Propiedades de la Provincia Chapare.

Deducida que fue la apelación por el demandado, la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, pronunció el Auto de Vista de fecha 29 de marzo  de 2007, de fojas 236 a 238, que revoca la sentencia apelada de fojas 140 a 143 y declara improbada la demanda de fojas 4 a 5 y las excepciones perentorias opuesta a la acción reconvencional de fojas 35 a 37, sin costas.

2.- Contra el referido Auto de Vista, el demandante interpone recurso de casación en el fondo y en la forma, bajo los siguientes argumentos:

1.- Recurso de Casación en el fondo: El recurrente acusa violaciones de los artículos 185 y 110 del Código Civil que garantiza el derecho a la propiedad del inmueble de fojas 1, que consiste en que el auto de vista recurrido no hubiera ubicado técnica y jurídicamente el inmueble que hubiese adquirido de la familia Peredo y que tomó en cuenta el supuesto mejor derecho del demandado, cuando dicho manzano no aparecería en ningún manzano del plano referido. Asimismo, acusa de violación de los artículos 1311 y 400 del Código Civil, al haberse tomado en cuenta las fotocopias de fojas 20, denunciando también la violación del artículo 1321 del Código Civil y el 403 de su Procedimiento, porque el auto de vista no hubiera tomado en cuenta la confesión judicial provocada de fojas 69, en la que el mismo reconocería haber vendido más de 3.500 m2 de terreno en Juturi, venta hecha después de haber tramitado la aprobación del plano de urbanización que no aparecería a fojas 69, donde el recurrente tendría su terreno completamente diferente al del terreno que hubiese heredado el demandado, y que el plano que refirió haber hecho aprobar. Finaliza solicitando se resuelva casando el auto de vista recurrido, debiendo fallar en lo principal disponiendo las nulidades demandadas y señaladas en la suma de su demanda de fojas 4 a 5.

CONSIDERANDO II:

En virtud a la exposición del recurso interpuesto, se ingresa a su consideración:

Que, el artículo 185 del Código Civil, establece los derechos que tiene el propietario de ejercer cualquier acto jurídico y material  sobre propiedades horizontales, siempre y cuando estuviesen permitidos por ley, disposición que no regula el bien, objeto de Litis, toda vez, que éste no se constituye en un bien horizontal, sino en un bien inmueble común, por lo que, no corresponde la violación señalada por el recurrente.

De los antecedentes que cursan en el proceso, se tiene, que de acuerdo al Testimonio sobre la Transacción y Entrega de Bienes suscrito entre las hermanas Ines Rivera de Peredo, Julia Rivera de Vargas y la Sra. Felicidad Villarroel, que cursa a fojas 15 y vuelta, se tiene que las referidas hermanas hicieron entrega de varios bienes a Felicidad Villarroel, en su calidad de hija de la de cujus, entre los cuales se encuentra el terreno situado en la región Juturi, en una extensión superficial de una arrobada y media, entrega de bien inmueble que es ratificada en la foja 20 vuelta del Testimonio N° 444/44 sobre división y partición de bienes entre las hermanas de referencia, cursante en el presente proceso y sobre el cual el hijo de la fallecida Felicidad Villarroel, en su calidad de heredero, mediante Declaratoria de Herederos inscribe su derecho propietario del bien señalado en la Oficina de Derechos Reales en fecha 21 de septiembre de 1994 a fojas 2591, Pda. N° 2591 del Libro Primero de Propiedad de la Provincia del Chapare, por una parte, y por otra, el demandante mediante fojas 1 acredita que hubiese adquirido en calidad de compra y venta de los hermanos Peredo Rivera una fracción de terreno de 645 m2, que viene a ser parte de uno de más de cinco hectáreas y que originalmente fue propietaria la Sra. Inés Rivera de Peredo a título de herencia y  consiguiente división con su hermana Julia Rivera de Vargas, cuya parte específica de la totalidad de bienes, consigna dicho registro el terreno denominado Juturi o terrenos de Solíz que tuvo un total de 110.658 m2, “previa deducción de la arrobada y media en favor de tercera persona” como dice el título registrado en aquella partida 252 de 1947, dicha tercera persona favorecida con esa arrobada y media fue Felicidad Villarroel, de lo que se infiere, que el derecho propietario sobre el terreno de Juturi de una arrobada y media ya fue registrado en la Oficina de Derechos Reales en 1947 a favor de Felicidad Villarroel, y que para ese entonces aquella superficie de una arrobada y media ya no formaban parte de los terrenos de Ines Rivera de Peredo, porque, justamente ya fueron deducidos con anterioridad, tal como indican los documentos cursantes a fojas 1, 15 y vuelta y 20 vuelta de obrados, por lo que, el terreno adquirido por el demandante era parte de los 110 m2 de Ines Rivera de Peredo, que fue heredado a sus hijos, de los que adquirió el mismo, por lo que, no formaba parte de la propiedad que perteneció a Felicidad Villarroel, y que fue heredado al demandado José Hermógenes Sandoval Villarroel. Asimismo, de los planos que cursan a fojas 94 y 115 de obrados, se tiene que el terreno del demandante se encuentra ubicado en los terrenos del demandado, demostrándose vicios en el objeto del contrato suscrito entre los herederos de Ines Vargas de Peredo y Jose Villarroel Pinto, cursante a fojas 1, aspectos que el Tribunal de Alzada consideró para declarar probada la demanda reconvencional del demandado, por cuanto no existe violación del artículo 110 del Código Civil.

De la revisión de las fojas 15 a la 35 de obrados, éstas se encuentran debidamente legalizadas por el Secretario - Abogado del Juzgado Tercero de Partido en lo Civil, de acuerdo al sello de legalización al pie de fojas 34, además, prueba de ello cada foja se encuentra con el sello del Juzgado, y se entiende que el demandado en su respuesta a la demanda adjunto originales de las fojas señaladas, tomando en cuenta que en el otrosí cuarto del memorial de fojas 35 a 37 solicita el desglose de los originales de la documentación presentada, y que fue ordenado por el Juez  de Partido Tercero en lo Civil, mereciendo el valor probatorio correspondiente, de la misma forma, es importante señalar que las partes cuentan con el derecho de objetar la prueba propuesta cuando existiera óbices legales en las mismas, de acuerdo a lo previsto en el artículo 382 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, empero, dentro del plazo del tercer día de haber sido notificado con dicha proposición, de lo contrario, se entiende que no existió ninguna vulneración de derechos y se considera la  convalidación del referido actuado, por lo que, los derechos de las partes también precluyen en el tiempo, cuando no se los ha reclamado en el plazo  determinado por la ley, no siendo evidentes las violaciones del artículo 1311, ni del artículo 400 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, disposición adjetiva, que incluso corresponde su revisión en el recurso de casación en la forma y no así en el fondo.

El auto de vista que fue recurrido, consideró la confesión provocada del demandado y las literales de fojas 78 a 90, justamente para establecer que las trasferencias efectuadas, de una parte del total de su lote de terreno, fueron antes del trámite del interdicto de posesión, y que además ratificaron el derecho propietario del demandado sobre los terrenos, objeto de la litis, no existiendo violación del artículo 1321 del Código Civil y en cuanto al artículo 403 del Código de Procedimiento Civil, corresponde su reclamo cuando se interpone recurso de casación en la forma, siguiendo la forma establecida en el artículo 252 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil y considerando que se constituye en un error de procedimiento, no puede pretenderse su consideración en el fondo. Respecto a los planos de aprobación que hace referencia, éstos se encuentran inmersos dentro del proceso a fojas 94 y 115 y no es evidente que el demandado no tuviera plano de su lote de terreno, en consecuencia de lo expuesto, corresponde aplicar en el presente recurso lo establecido en el artículo 271 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley de Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271 numeral 2) y 273 del Adjetivo Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación de fojas 240 a 241, interpuesto por José Villarroel Pinto, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Fue de voto disidente en forma parcial la Magistrada Dra. Elisa Sánchez Mamani.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Libro de Tomas de Razón 327/2013