SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 325

Sucre: 26 de julio de 2013  

Expediente:C-44-08-S

Proceso: Resolución de Contrato

Partes: Rodolfo Aguilar Quiroga y otra c/ Eddy Covarrubias Prado y otra

Distrito: Cochabamba

Magistrada Relatora:      Dra. Ana Adela Quispe Cuba 

VISTOS: El recurso de casación de fojas 181 a 185 vuelta, interpuesto por Rodolfo Aguilar Quiroga y otra contra el Auto de Vista de fecha 12 de abril de 2008, de fojas 177 a 178, emitido por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, las respuestas al recurso de fojas 187 a 188 vuelta y de fojas 191 y vuelta, dentro del ordinario de Resolución de Contrato seguido por Rodolfo Aguilar Quiroga y otra contra Eddy Covarrubias Prado y otra, los antecedentes procesales, y:

CONSIDERANDO I:

1.- Que, una vez proseguida la causa, el Juez de Partido Séptimo en lo Civil, de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, pronunció Sentencia de fecha 07 de junio de 2006, cursante de fojas 126 a 128 vuelta, que declara improbada la demanda de fojas 6 a 7, e improbada la demanda reconvencional de fojas 19 a 20 y probadas las excepciones perentorias de falsedad, ilegalidad, falta de acción y derecho opuestas de fojas 19 a 20, 25 a 26 y 36.

Deducida que fue la apelación en contra de la sentencia, por la parte demandante, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, pronunció el Auto de Vista de fecha 12 de abril de 2008, de fojas 177 a 178, que confirma la sentencia apelada de 7 de junio de 2006, con costas.

2.- Contra dicho Auto de Vista, y de la sentencia, la parte demandante en base al artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, interpone recurso de casación, bajo los siguientes argumentos:

La parte recurrente denuncia que el auto de vista de fojas 177 a 178 no se hubiese enmarcado en las previsiones legales contenidas en el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, privándoles del acceso a la justicia y vulnerando el parágrafo IV del artículo 16 de la Carta Fundamental acceso a la justicia, y hace un resumen tanto de la demanda, las excepciones, como de la sentencia, el auto de vista que anuló obrados y sobre el auto de vista recurrido, asimismo, en sus conclusiones expresa que la sentencia de fojas 126 a 128, tendría términos contradictorios entre los hechos supuestamente probados por los demandados y los fundamentos de derecho que apoyen su decisión judicial, habiéndose vulnerado los artículos 190, 191, 192, 193 y 343 del Código de Procedimiento Civil, de la misma forma, acusa que el auto e vista no se hubiera circunscrito a los puntos resueltos por el juez inferior, objeto de su apelación y fundamentación a la que se refiere el artículo 227 del Código de Procedimiento Civil, vulnerándose el artículo 236 del mismo Adjetivo Civil y que fuera ultra petita, sin existir relación lógica entre la parte considerativa y resolutiva. Finaliza su recurso con su petitorio, en el cual denuncia violaciones e interpretaciones erróneas de las pruebas 1, 2, 3, 4, 5 y 55 a 56 y valora solamente la de fojas 79, por ello acusa error de hecho y de derecho y refiere que procede el recurso de casación en el fondo de acuerdo a lo previsto en el artículo 253 numeral 1) del Código de Procedimiento Civil, así como contra la sentencia de fojas 126 a 128, pidiendo la aplicación de los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y deliberando en el fondo, casando el auto de vista y anulando de la misma manera la sentencia.

CONSIDERANDO II:

Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En este contexto, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal,

El recurso de casación en cualquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el Tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. De igual forma, cuando se plantea recurso de casación en la forma, por haberse violado las formas esenciales del proceso, los argumentos de procedencia deben estar en base a cualquiera de los 7 incisos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y cumpliendo lo preceptuado en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En la especie, la parte recurrente interpone recurso de casación en el fondo, en contra del auto de vista de fojas 177 a 178 y de la sentencia de fojas 126 a 128, como si éste Tribunal sería un Tribunal de Segunda Instancia, para atender las denuncias realizadas en contra de la sentencia, sin tomar en cuenta, que la consideración del mismo tiene su propio medio legal que es el recurso ordinario de apelación, que en este caso ya fue planteado por el recurrente y justamente resolviendo el mismo, el Tribunal de Segunda Instancia se pronunció a través del auto de vista de fojas 177 a 178, confirmando la sentencia apelada. Asimismo, el recurrente en su recurso, acusa que el auto de vista sería incongruente y denuncia la violación del artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, que corresponde su atención cuando se interpone recurso de casación en la forma, toda vez, que aquellos hacen al error de procedimiento y difieren en cuanto al fin mismo, en relación al recurso de casación en el fondo, que es el de anular obrados, por lo que, este Tribunal no puede pronunciarse sobre los mismos, al haber planteado el recurrente  recurso de casación en fondo. De la misma forma, el recurrente acusa error de hecho y de derecho en base al numeral 1) del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, cuando, la causal se encuentra en el numeral 3) del referido artículo, además, considerando que la revisión de la prueba se constituye en prerrogativa de los jueces de instancia, y su revisión en casación es excepcional, en función a lo señalado por la causal del numeral 3) del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, no corresponde su consideración.

En cuanto, al petitorio del recurrente, éste es impreciso al solicitar se case el auto de vista y se anule la sentencia, cuando, lo que corresponde al casar el auto de vista es pronunciarse sobre el fondo de la Litis, declarando lo que fuere en derecho, según el artículo 274 del Código de Procedimiento Civil, que no implica anular la sentencia como pretende el recurrente, por lo que se ha incurrido en omisión del artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

Por lo expuesto, y considerando que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre la recurrente, no se abre la competencia de este alto Tribunal para conocer el recurso intentado.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley de Organización Judicial y en aplicación por lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fojas 181 a 185 vuelta, interpuesto por Rodolfo Aguilar Quiroga y otra, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Libro de Tomas de Razón 325/2013