SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 290

Sucre: 25 de junio de 2013  

Expediente: LP-54-08-S

Procesos: Nulidad de Escritura Pública y otros

Partes: Alejandro Guarachi c/ Álvaro Antonio Maldonado Espinoza y otra

Distrito: La Paz

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos


VISTOS: el recurso de casación de fojas 311 a 312 de obrados, interpuesto por Isabel Guarachi Poma en representación legal de Alejandro Guarachi, contra el Auto de Vista Nº 456/2007 de 23 de noviembre, cursante de fojas 305 a 306, pronunciado por la Sala Civil Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro del proceso ordinario de nulidad de Escrituras Públicas, Cancelación de Escrituras en Derechos Reales y otros, seguido por Alejandro Guarachi en contra de Álvaro Antonio Maldonado Espinoza y otra, la respuesta al mismo, la concesión del recurso de fojas 322 vuelta, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, la Juez Décimo Primero de Partido en lo Civil y Comercial de La Paz, pronunció sentencia en fecha 11 de octubre de 2006 cursante de fojas 265 a 269 vuelta, por la que se declaró IMPROBADA la demanda principal de fojas 11 a 12 modificada a fojas 20 y PROBADA la demanda reconvencional de fojas 38 a 41 en lo referente a la firmeza de las Escrituras Públicas Nº 1083 de 23 de agosto de 2001 y Nº 2343 de 28 de septiembre de 2001, y subsistente de la Matricula Nº 2.01.0.99.0011558 en Derechos Reales, sobre inmueble de 300 mts², ubicado en la Av. Mecapaca Nº 400 de esta ciudad, e IMPROBADA en lo concerniente a los daños y perjuicios e IMPROBADA la demanda reconvencional de fojas 31 a 32 e IMPROBADAS las excepciones de falta de cualidad para ser demandado y la falta de acción y derecho, sin costas por ser juicio doble en previsión del artículo 198-III del Código de Procedimiento Civil.      

Recurrida la referida Sentencia mediante memorial de apelación de fojas 274 a 275 vuelta de obrados, la Sala Civil Décimo Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, emite el Auto de Vista N° 456/2007 de 23 de noviembre, por el que CONFIRMA la sentencia recurrida, sin costas.

Contra el Auto de Vista, el demandante plantea el recurso de “casación o de nulidad”, en contra del Auto de Vista de fojas 305 a 306, al amparo de lo dispuesto por los artículos 250, 253, 25, 257, 258 del Código de Procedimiento Civil, mediante memorial de fojas 311 a 312, con los siguientes fundamentos:

Aduce, que en el caso presente el Auto de Vista de fojas 305 a 306 de obrados, en el numeral dos de su segundo considerando, el juez inferior habría considerado que en este orden sólo corresponde salvar los derechos para que se los haga valer observando lo previsto en el artículo 1059 del código civil,

Sostiene también, que se han vulnerado los derechos espectaticios de los hijos al tenor de lo establecido por el artículo 1008 del código civil, puesto que los hijos de la fallecida existen, por lo que no se podría objetar la ganancialidad del bien inmueble de los esposos GuarachiPoma. Asimismo, si se toma el artículo 1066 parágrafo II del Código Civil, que señala que igualmente nulo todo contrato celebrado antes de abrirse la sucesión que modifique, suprima o imponga cargas o condiciones a la legítima de los herederos forzosos. Por lo que los hijos tenían un derecho sucesorio espectaticios y que merece reconocimiento, más si los hijos son herederos legales de la madre.

Asimismo acusan la violación del artículo 1059 del Código Civil, puesto que el Auto de Vista, establecería que los herederos tiene el derecho salvado invocando la norma legal supra señalada, cuando la demanda principal se basaría en el hecho que se ha vendido un bien inmueble, cuando el mismo es un bien ganancial y a la muerte de la esposa, dicha ganancialidad no puede ser dispuesta de manera arbitraria por el esposo supérstite y dicha venta seria nula en cuanto al 50%.

Por todo lo expuesto, solicitan al amparo del artículo 271 numeral 4) del Código de Procedimiento Civil el Tribunal Supremo de Justicia, dicté AUTO SUPREMO mediante el cual CASE la resolución N° 456/2007 de 23 de noviembre y deliberando en el fondo declare PROBADA la demanda de fojas 11 a 11 y modificación de fojas 20 de obrados.

CONSIDERANDO: que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 de dicho cuerpo legal, citando en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error.

Asimismo, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento, destacando que, la valoración de la prueba es una atribución de los juzgadores de instancia incensurable en casación, razón por la cual, el recurrente tiene la obligación de acreditar la existencia de errores de hecho que se da cuando la apreciación falsa recae sobre un hecho material, es decir, cuando se considera que no hay prueba suficiente sobre un hecho determinado siendo así que ella existe y que la equivocación está probada con documento auténtico o errores de derecho que recae sobre la existencia o interpretación de una norma, es decir, cuando los juzgadores de instancia ignorando el valor que atribuye la ley a cierta prueba, le asignan un valor distinto. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del artículo 254 del Adjetivo Civil citado. En tal virtud, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 254 del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, conforme establecen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Consiguientemente, dada la naturaleza jurídica de los recursos extraordinarios analizados, la exposición de los fundamentos que sustentan a cada uno de ellos debe hacérselo en forma separada ya que en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores in procedendo o violaciones en las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Planteados los fundamentos del recurso corresponde resolver el mismo de acuerdo a las normas invocadas y los hechos relacionados.

De lo manifestado precedentemente se concluye que el recurso de casación en el fondo y el de forma son dos medios de impugnación distintos, que persiguen igualmente finalidades diferentes, el uno, nos referimos al de fondo, esta orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la resolución del litigio, y en este caso lo que el recurrente pretende es que el Auto Supremo case la resolución recurrida y resuelva el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley. En cambio el recurso de casación en la forma esta orientado a que el Tribunal Supremo constate la existencia de errores formales en la resolución impugnada o de procedimiento en la sustanciación de la causa que conllevan la afectación del debido proceso, en ese caso la pretensión recursiva del recurrente esta orientada a la nulidad de la resolución impugnada o a la nulidad de obrados.

En el caso que se analiza el recurrente no comprendió la diferencia que existe entre el recurso de casación en el fondo y en la forma, y de manera imprecisa interpuso “Recurso de Casación o Nulidad” peticionando sin embargo, en forma contradictoria, se CASE la resolución N° 456/2007 de 23 de noviembre y deliberando en el fondo declare PROBADA la demanda de fojas 11 a 11 y modificación de fojas 20 de obrados, sin realizar una discriminación de ambos recursos, o sea, se reduce tan sólo al recurso de casación propiamente dicho, olvidando, por un lado, que el Tribunal Supremo de Justicia no constituye otro grado o una instancia más, sino que el recurso de casación es una nueva demanda planteada ante un Tribunal de derecho estricto, y por otro, omitiendo hacerlo voluntaria o involuntariamente respecto a su recurso en la forma, de modo que el recurso resulta inconcluso o incompleto, llegando al extremo de confundir ambos institutos, dándoles la misma virtualidad, pese a que son independientes y que se sustentan en normas y causales diferentes, al respecto éste Supremo Tribunal tiene sentada jurisprudencia entre otras los Autos Supremos Nº 176 de 28 de agosto de 2012 que ha establecido que: “ En el recurso que se analiza, la parte recurrente, interpuso recurso de casación en la forma y en el fondo, empero, no discernió cuáles los motivos de su impugnación que corresponden al recurso de nulidad y cuáles los que corresponden al recurso de casación. En efecto, el recurrente no discernió los motivos que en su criterio constituyen errores in-procedendo de aquellos que constituirían errores in-judicando, habiendo orientado su recurso sólo a la impugnación de fondo y no de forma”. Por otra parte olvidan completar, en su caso, la formulación del recurso de casación en la forma que sería la nulidad que también dice plantear, evidenciándose carencia de la técnica recursiva que exige esta acción extraordinaria. En relación a la omisión del petitorio la amplia jurisprudencia entre otros el Auto Supremo N° 156 de 24 de mayo de 2010, expresa: "...Finalmente en su petición, la parte recurrente únicamente impetró se case el Auto de Vista recurrido, omitiendo precisar su solicitud respecto al recurso de nulidad que dice interponer, deficiente planteamiento que motiva la improcedencia del recurso de casación en la forma”. Tales imprecisiones contravienen los requisitos exigidos por nuestra legislación, circunstancia que lo hace improcedente.

Finalmente, las denuncias formuladas por el actor en su acción extraordinaria no se acomodan a las exigencias establecidas por los preceptos supra señalados, pues de un modo general procede a efectuar nuevos agravios que no fueron expuestos en su recurso de apelación formulado contra la sentencia, como la violación de los artículos 1059, 1066 parágrafo II), y 1008 todos del Código Civil; los que no fueron reclamados y menos aplicados ni mencionados en la resolución de vista impugnada, que según la nueva concepción y el enfoque del artículo 17-II de la Ley 025, con que este instituto está legislado que previene: “En grado de apelación, casación o nulidad, los Tribunales deberán pronunciarse sólo sobre aquellos aspectos solicitados en los recursos interpuestos”. Asimismo incumple con lo dispuesto por el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En ese contexto, de los fundamentos expuestos por el recurrente se evidencia una verdadera impericia de la parte recurrente a la hora de formular su impugnación, acusando su recurso una total orfandad de fundamentación y motivación, extremo que impide se abra la competencia de este Tribunal.

En consecuencia corresponde aplicar la previsión de los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del indicado Procedimiento Civil.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición transitoria octava de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, así como el parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial declara IMPROCEDENTE el recurso de “casación o nulidad”, interpuesto por Isabel Guarachi Poma en representación Legal de Alejandro Guarachi de fojas 311 a 312, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sanchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. José Luís Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón 290/2013