SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 282

Sucre: 20 de junio de 2013  

Expediente:T-26-09-S

Procesos: Reposición de Protocolos de Escritura Pública

Partes: Servicio de Impuestos Nacionales Regional Tarija c/ Elizabeth Wachtel Bowyer de Ugarte

Distrito:Tarija

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos


VISTOS: el recurso de casación en el fondo de fojas 102 a 106 vuelta, interpuesto por Elizabeth Wachtel Bowyer de Ugarte, contra el Auto de Vista Nº 107 de 4 de agosto de 2009 pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Tarija, en el proceso sobre reposición de protocolos de escritura pública seguido por el Servicio de Impuestos Nacionales Regional Tarija contra la recurrente, la respuesta de fojas 110 a 111, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, el Juez de Partido Cuarto en lo Civil de la ciudad de Tarija pronunció la Sentencia Nº 113 de 18 de mayo de 2009 (fojas 76 a 77 vuelta), declarando improbada la demanda, sin costas.

Deducida la apelación por la entidad demandante, la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Tarija mediante Auto de Vista Nº 107 de 4 de agosto de 2009 (fojas 97 a 99), revoca la sentencia apelada, disponiendo la reposición de los protocolos objeto de litis y salvando respecto los vicios supuestos que estos puedan ser invocados por quien tuviera legítimo derecho; sin costas.

CONSIDERANDO: que, la demandada Notaria de Fe Pública Dra. Elizabeth Wachtel Bowyer de Ugarte en su recurso de casación en el fondo de 13 de agosto de 2009 (fojas 102 a 106 vuelta), citando los antecedentes y consideraciones previas, acusa, violación y aplicación indebida del artículo 109 del Código de Procedimiento Civil, pues se hizo analogía entre, expediente y protocolo, al efecto apunta los artículos 23 y 25 de la Ley del Notariado; violación y aplicación indebida del artículo 1289 del Código Civil, ya que los testimonios de fojas 5 a 7 y 8 a 9 no prueban el acto de transmisión de dominio, que se origina fuera del acto registral; violación, aplicación indebida del artículo 1538 del Código Civil, error de hecho y de derecho en la apreciación de la prueba puesto que por la vía del auto de vista recurrido no se podrá obtener una copia del acto; violación y aplicación indebida del artículo 32 de la Constitución Política del Estado anterior, porque el órgano legislativo es quien debe insertar el instituto que el auto de vista recurrido extraña, al efecto anota el artículo 137 de la referida Carta Magna.

CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo del recurso de casación en el fondo se llega a las siguientes conclusiones:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, el recurso de casación en cualesquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores “in procedendo” o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, la recurrente omitió distinguir la casación en el fondo, es decir, no precisó lo que pretende, habida cuenta que no especificó las causales de casación en el fondo, enumeradas en los incisos respectivos del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, es más ni siquiera hacen alusión a dicho articulado menos a sus ordinales, limitándose a anotar de manera genérica “recurso de casación en el fondo”, no otra cosa significa que sin esa distinción, insinúe insegura, imprecisa y contradictoriamente, violación y aplicación indebida de normas de naturaleza adjetiva y constitucional -a saber, artículos 109 del Código de Procedimiento Civil y 32 de la Constitución Política del Estado anterior- cuando supuestamente recurre de casación en el fondo y solicita se case el auto de vista recurrido; y, tampoco haya distinguido la violación, la aplicación indebida de la ley, el error de hecho y el error de derecho en la apreciación de la prueba, por ello sin esa diferenciación, también insinuó insegura, imprecisa e incoherentemente que acusa “como violados los Arts. 1289 y 1538 del Código Civil, con aplicación indebida,…. En el caso del segundo,…, se ha incurrido además en los referidos errores de hecho y de derecho en la apreciación”; a más de pretender, que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido la recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, al que se castiga conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo de fojas 102 a 106 vuelta, interpuesto por Elizabeth Wachtel Bowyer de Ugarte; con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sanchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. José Luís Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón 282/2013