SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 264

Sucre: 20 de junio de 2013  

Expediente: LP-84-10-S

Procesos: Nulidad y otros

Partes: Juan Calle Cahuasa c/ Hugo Suarez

Distrito: La Paz

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

                                 

VISTOS: El recurso de casación de fojas 405 a 412, interpuesto por Robustiano Calle Cruz, por sí y en representación de Ana María y Rosa María Calle Cruz contra el Auto de Vista Resolución Nº S-76/2010, de fecha 26 de marzo, cursante de fojas 398 a 399 vuelta, pronunciado por la Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, la contestación al recurso de fojas 414 a 417 vuelta, dentro del proceso ordinario de Nulidad y otros, seguido por Juan Calle Cahuasa contra Hugo Suarez los antecedentes del proceso, y;

CONSIDERANDO I:

1.- Que, el Juez Séptimo de Partido en lo Civil y Comercial de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, pronunció Sentencia Resolución Nº 203/2008 de fecha 5 de junio, de fojas 252 a 257 vuelta, que declara improbada la demanda de fojas 5 a 9, subsanada a fojas 12, 13, 14 y 16 y probada parcialmente la acción reconvencional planteada de fojas 20 a 23 disponiendo en consecuencia la rectificación de 4.5 has. por la superficie de 29.880 mts 2, sin costas por ser un juicio doble.

En grado de apelación deducida por Robustiano Calle Cruz, por sí y en representación de Ana María y Rosa María Calle Cruz, la Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, pronuncia el Auto de Vista Resolución Nº S-76/2010, de fecha 26 de marzo, cursante de fojas 398 a 399 vuelta, que confirma la Sentencia Resolución Nº 416/2007, de fecha 08 de noviembre, cursante de fojas 331 a 332 vuelta, y los autos de 12 y 21 de agosto de 2008 cursantes a fojas 265 y 280 de obrados, con costas.

2.- Contra la referida resolución de vista, la parte demandada, interpone recurso de casación en base a los artículos 250 y 253 numerales 1) y 3) del Código de Procedimiento Civil, bajo los siguientes argumentos:

Primeramente el recurrente hace una relación de antecedentes de la demanda, la respuesta, la reconvención, la sentencia, del recurso de casación y consecutivamente acusa que el auto de vista recurrido hubiese vulnerado el principio contenido en el artículo 90 del Código de Procedimiento Civil, respecto a la obligación de los tribunales de alzada, de pronunciarse sobre los puntos relacionados y argumentados en el recurso, asimismo, acusa interpretación errónea del artículo 550 del Código Civil, porque se hubiera reconocido la existencia de la transferencia, empero, se hubiese demandado sobre la nulidad de la cláusula del objeto de la venta, al no haberse insertado los términos que fueron acordados, ni en la cantidad, ni superficie, ni en los límites que se detallan, De la misma forma, refiere que debió aplicarse necesariamente lo establecido en el artículo 1496 del Código Civil, como de errónea y arbitrario el contenido y alcances del artículo 476 del Código Civil, porque, el error de cálculo sería sobre errores que no son sustanciales y no modifican el contrato ni su objeto. La parte recurrente también expresa que debería aplicarse el artículo 55 del Código de Procedimiento Civil, por indefensión, puesto que debería haberse anulado obrados hasta fojas 186 y 187, toda vez que en ese actuado es donde se acredita la muerte de la Sra. Simona Cruz de Calle y hace referencia a que habiendo apelado ambas partes debió aplicarse el artículo 237 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil. Finaliza su recurso con su petitorio expresando que con seguridad el Tribunal Ad quem revocará el Auto de Vista impugnado.

CONSIDERANDO II:

Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En este contexto, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal,

El recurso de casación en cualquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el Tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. De igual forma, cuando se plantea recurso de casación en la forma, por haberse violado las formas esenciales del proceso, los argumentos de procedencia deben estar en base a cualquiera de los 7 incisos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y cumpliendo lo preceptuado en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el presente caso, el recurrente interpone recurso de casación, sin especificar si es en el fondo o en la forma, acusando violación de normas sustantivas y adjetivas a la vez, de manera general y sin diferenciar el uno del otro recurso, incumplimiento el artículo 258 numeral 2), disposición que se constituye en un requisito primordial para recurrir ya sea en uno o ambos recursos, asimismo, de ninguna manera el recurrente puede pretender que exista pronunciamiento sobre disposiciones que no fueron aplicadas por el Tribunal de Alzada, justamente, porque este Tribunal se pronuncia sobre aquellas disposiciones sustantivas que fueron violadas o erróneamente aplicadas por la autoridad jurisdiccional, cuando se plantea recurso de casación en el fondo, o cuando en el desarrollo del proceso o en la resolución recurrida se ha incurrido en errores procedimentales cuando se ha interpuesto recurso de casación en la forma, de ahí también la diferencia de los objetivos que tiene cada recurso, en el primero corresponde fallar conforme lo establecido en el artículo 274  del Código de Procedimiento Civil, y pronunciarse en el fondo de la Litis, y en el segundo al existir error in procedendo, concierne anular obrados hasta el vicio denunciado o en su caso la resolución que fue  recurrida, de acuerdo a lo previsto por el artículo 275 del mismo Adjetivo Civil, por lo que, el petitorio del recurrente también es totalmente impreciso y contradictorio, toda vez, que el recurrente solicita  que se revoque el auto de vista, cuando dicha solicitud corresponde aplicarse en el recurso de apelación y no así en el de casación, como se ha referido.

Por lo expuesto, y considerando que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre la recurrente, no se abre la competencia de este alto Tribunal para conocer el  recurso de casación intentado, y se falla  conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación, de fojas 405 a 412, interpuesto por Robustiano Calle Cruz, por sí y en representación de Ana María y Rosa María Calle Cruz. Con costas.

Se regula los honorarios profesionales en Bs. 1.000, que hará cumplir el Juez A quo.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sanchez Mamani

Ante Mi.- Abog. José Luís Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón 264/2013