SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 257

Sucre: 19 de junio de 2013  

Expediente: CH 47 - 10 S

Procesos :  Impugnación de Reconocimiento

Partes: Pedro Serrudo Calvimontes c/ Daniela Espada Coria y otro

Distrito: Chuquisaca

Magistrada Relatora:Dra. Ana Adela Quispe Cuba

                                 

VISTOS: El Recurso de Casación de fojas 138 a 139, interpuesto por Juan Pedro Serrudo Calvimontes contra el Auto de Vista Nº 187/10, de fojas 128 a 131, de fecha 25 de junio, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, dentro del ordinario de Impugnación de Reconocimiento, interpuesto por Pedro Serrudo Calvimontes contra Daniela Espada Coria y otro, los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:

  1. Que, tramitada la causa, el Juez de Partido Segundo de Familia de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, pronunció Sentencia Nº 150/2009, de fecha 14 de diciembre, de fojas 83 a 87, que declaró improbada la demanda de fojas 12, con costas.

Deducida la apelación por la parte demandante, la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca pronuncia el Auto de Vista Nº 187/10, de fojas 128 a 131, de fecha 25 de junio, que confirma totalmente la sentencia apelada, con costas en ambas instancias,

  1. Que, pronunciado el Auto de Vista referido, el demandado Pedro Serrudo Calvimontes interpone recurso de casación en el fondo bajo los siguientes argumentos:

El recurrente en virtud al artículo 253 numerales 1, 2 y 3 del Código de Procedimiento Civil interpone el presente recurso, acusando que los vocales al dictar el auto de vista no hubiesen valorado los fundamentos esgrimidos en su recurso de apelación, respecto a su fundamentación sobre la prueba testifical y documental que acreditaría que Alejandra Karen Serrudo Espada no fuera hija biológica de su extinto hijo Juan Carlos Serrudo Murillo, y que por ello se hubiesen alejado de los datos del proceso violando e infringiendo normas de orden público y de cumplimiento obligatorio como los artículos 90, 91, 192 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, ya que no se hubiese realizado un análisis y evaluación fundamentada de la prueba aportada. Asimismo, el recurrente manifiesta que el auto de vista no hubiese hecho mención sobre lo señalado en la sentencia cuando indicó que la paternidad entre Alejandra Karen Serrudo Espada y su hijo Juan Carlos Serrudo Murillo es incierta, contradicción que no hubiese sido y que los vocales al indicar que la prueba de ADN no sería viable en la demanda de impugnación de reconocimiento de hijo y que los demandados al no someterse a la mencionada prueba hubiesen admitido la veracidad de su demanda por lo que deberían haber aplicado la presunción de verdad, y finaliza con su petitorio solicitando se case el auto de vista recurrido y deliberado en el fondo declare probada la demanda principal o en su defecto anule obrados hasta el vicio más antiguo.

CONSIDERANDO II:

Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leves violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación,  falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En este contexto, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien parecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino, a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal.

El recurso de casación en cualquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el Tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. De igual forma, cuando se plantea recurso de casación en la forma, por haberse violado las formas esenciales del proceso, los argumentos de procedencia deben estar en base a cualquiera de los 7 incisos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y cumpliendo lo preceptuado en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En la especie, el recurrente interpone recurso de casación en el fondo, sin embargo, acusa violaciones de disposiciones adjetivas, relacionadas con la incongruencia y contradicción del auto de vista en relación a los agravios que hubiesen sido fundamentados en su recurso de apelación en contra de la sentencia pronunciada, y que no hubieran sido respondidas por el Tribunal de Alzada, las que tienen que ver con el error in procedendo. o de procedimiento, inherente a la causal instituida en el artículo 254 numeral 4) del Código de Procedimiento Civil, por incumplimiento del artículo 236 del mismo Adjetivo Civil, revisión que corresponde cuando se plantea recurso de casación en la forma y no así en el fondo, toda vez, que éste a diferencia de aquel versa sobre el derecho material y no formal, sujeta a las causales establecidas en el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, por lo que, se pronuncia sobre el fondo del litigio y no sobre la forma, de acuerdo al artículo 274 del Adjetivo Civil.

Que, si bien, la apreciación de la prueba se encuentra como causal del recurso de casación en el fondo, ello no implica que el recurrente solamente refiera que no se hubiese realizado un análisis y evaluación fundamentada de la prueba aportada, sino, que debe especificar si en la apreciación de la prueba se incurrió en error de hecho o de derecho, considerando, que cado uno difiere del otro, y que la revisión de la prueba por el Tribunal Supremo, es de manera excepcional, siendo que es incensurable en casación porque la apreciación de la prueba les corresponde a los Tribunales de Instancia, además de ello, dicha denuncia en la argumentación del recurso, el recurrente lo relaciona con la violación de los artículos 90, 91 y 192 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, nuevamente sin diferir sobre la naturaleza jurídica del recurso de casación en el fondo y en la forma.

Asimismo, el petitorio del recurrente, es contradictorio, cuando solicita que se case y se pronuncie en el fondo declarando probada su demanda, sin exponer en su recurso de casación ninguna acusación fundamentada de disposiciones sustantivas que hacen al recurso de casación en el fondo, y alternativamente también solicitar que se anule obrados hasta el vicio más antiguo, cuando esta clase de fallo pertenece al recurso de casación en la forma, incumpliendo lo dispuesto en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

Por lo expuesto, y considerando que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre la recurrente, no se abre la competencia de este alto Tribunal para conocer el recurso intentado, y se falla conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo 1 numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo de fojas de fojas 138 a 139, interpuesto por Juan Pedro Serrudo Calvimontes, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sanchez Mamani

Ante Mi.- Abog. José Luís Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón 257/2013