SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 235

Sucre: 29 de mayo de 2013  

Expediente: C-35-08-S

Proceso: Nulidad de Compra.

Partes: Juan Medina Antezana y otra c/ Banco Mercantil

Distrito: Cochabamba

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

__________________________________________________________________________


VISTOS: El recurso de casación de fojas 210 a 215, interpuesto por Juan Medina Antezana y otra contra el Auto de Vista de fecha 31 de enero de 2008, cursante de fojas 205 a 206 vuelta, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, dentro el proceso ordinario de Nulidad de Compra seguido por Juan Medina Antezana y Margarita Magaly Plaza de Medina contra Banco Mercantil, los antecedentes del proceso, y;

CONSIDERANDO I:

1.- Que, el Juez de Partido Octavo en lo Civil, de la entonces Corte Superior de Distrito Judicial de Cochabamba, emitió Sentencia Nº 63/07, de fecha 08 de junio de 2005, de fojas 166 a 171, que declara improbada la demanda de fojas 16 y probadas las excepciones de fojas 45 y fojas 91, con costas. En grado de apelación deducida por la parte demandante, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, pronuncia el Auto de Vista de fecha 31 de enero de 2008, cursante de fojas 205 a 206 vuelta, que confirma la sentencia apelada de fecha 08 de junio de 2005, con costas.

2.- Contra la referida resolución de vista, los demandados Juan Medina Antezana y Margarita Magaly Plaza de Medina, interponen recurso de casación en el fondo, bajo los siguientes argumentos:

La parte recurrente amparados en los artículos 250 y 253 numerales 1) y 3) del Código de Procedimiento Civil interpone el presente recurso, acusando que el Juez de Primera de Instancia al pronunciar la sentencia hubiese infringido el artículo 190 del Código de Procedimiento Civil, refiriendo que  la sentencia sería revocable  cuando se pronuncia omitiendo los puntos de hecho fijados  en el juicio, asimismo que dicho Juez como el Tribunal de Alzada hubieran omitido valorar las pruebas esenciales y decisivas, continua el recurrente en su exposición haciendo referencia al alcance de varias disposiciones sustantivas, relacionadas a la nulidad, validez y condiciones de los contratos y que el Tribunal de Apelación no hubiese querido entender el problema formulado en la demanda y en el recurso de apelación, solicitando finalmente casar el auto de vista recurrido.

CONSIDERANDO II:

Así planteado el recurso se tienen las siguientes conclusiones:

Que, el recurrente en el recurso de casación interpuesto hace una exposición de varias disposiciones sustantivas, empero, sin referirse específicamente a cómo estas hubieran sido violadas o interpretadas y aplicadas erróneamente por el Tribunal de Alzada al momento de emitir el auto de vista recurrido, sin embargo, también refiere que el Tribunal de Alzada hubiera omitido valorar las pruebas esenciales y decisivas, en este marco, cabe hacer las siguientes consideraciones:

Que, respecto a la valoración de la prueba ésta es legal o es libre, según que la regulación de su eficacia esté librada a las reglas legales o al discernimiento del juez (Carnelutti), por lo que, corresponde su valoración exclusivamente a los Jueces de Instancia, que deberán circunscribirse a la valoración que le otorga la ley o en su caso de acuerdo a la sana crítica, tal cual lo previene el artículo 1286 del Código Civil, asimismo, dicha valoración estará sujeto a aquellas pruebas que fueran esenciales o decisivas para la resolución del proceso.

En este contexto, el Tribunal de Alzada ha fundamentado su resolución en virtud al testimonio de escritura pública de transferencia de inmueble, de concesión de préstamo y constitución de garantía hipotecaria, suscrito entre el Banco Mercantil S.A. (Sucursal Cochabamba) a través de sus representantes legales, Juan José Medina Antezana, como vendedor, José Walter Medina Antezana y Remedios Elisa Villca de Medina, en calidad de compradores, cursante de fojas 11 a 15 de obrados, contrato que por su naturaleza se encuentra sujeto a lo previsto por el artículo 584 del Código Civil, que implica la trasferencia que hace el vendedor de una cosa o derechos de propiedad al comprador por un precio en dinero, y que para su validez debe reunir ciertos requisitos que son el consentimiento, objeto, y causa, el primero relacionado con la manifestación de la voluntad de las partes al suscribir el contrato, de forma libre y sin que medie presión de por medio, el segundo, que debe cumplir con lo establecido por el artículo 485 del Sustantivo Civil, es decir, que debe ser posible, lícito y determinado o determinable, en el presente caso, al momento de suscribir el documento de referencia el 50% del inmueble ubicado en la calle Esteban Arce Nº 1314 casi esquina calle Tarata de la ciudad de Cochabamba fue susceptible de transferencia, sin existir causas que la imposibiliten, además, de que el objeto también se encuentra ligado a la valoración económica que también fue determinado y el tercero, vinculado a la finalidad que tiene el contrato, de cumplir con la obligación que el vendedor en este caso tiene, de transferir la propiedad a cambio del precio que fue establecido en $us 42.000, y por otra la obligación de los compradores de cancelar  dicho precio al vendedor, por lo que, el contrato de transferencia , objeto de a Litis, reúne todos los requisitos establecidos para los contratos de compra y venta, y en todo caso, el hecho de que como señala el demandante que no se hubiera cumplido con la cancelación del precio, no implica la nulidad del mismo, toda vez, que dicha figura legal es una forma de invalidar el contrato por causas coetáneas al nacimiento de éste, y para ser declarado como tal debe cumplir con cualquiera de las causales establecidas en el artículo 549 del Código Civil, dentro de las cuales, el referido contrato de referencia no se halla circunscrito. Ahora bien, para invalidar el contrato suscrito por causas sobrevinientes, debido sobre todo al incumplimiento culpable de una de las prestaciones establecidas en el mismo, la imposibilidad sobreviniente, o excesiva onerosidad de las obligaciones, se aplica la resolución de contrato, dispuesta en el artículo 568 del Código Civil, asimismo, en caso de que el comprador no pagare el precio, el vendedor puede pedir la resolución de la venta y resarcimiento de del daño, conforme lo previsto por el artículo 639 del Sustantivo Civil.

Ahora, con relación a que el Banco Mercantil S.A. se encontraba autorizado para realizar el desembolso  del préstamo a la cuenta  que el comprador tenía en el Banco y se debite dicho préstamo en favor del vendedor por la venta del bien inmueble, del informe emitido por dicha institución bancaria a fojas 79 y vuelta, el mencionado vendedor no contaba con una cuenta, sino, hasta que la esposa del mismo recién abrió  una cuenta de ahorro en octubre del año 2000, después del fallecimiento de los compradores, considerando a su vez, que el vendedor no realizó  ningún trámite para que el Banco realice el débito correspondiente.

Por otra parte, el Tribunal de Alzada también ha valorado las pruebas documentales adjuntadas de fojas 106 a 108 y de fojas 122, documentos que fueron suscritos por el vendedor y los compradores del inmueble referido, pactando sobre el precio y su forma de cancelación, en las cuales no tuvo su intervención el Banco Mercantil S.A., por lo que, corresponde aplicar en cuanto al recurso presentado el artículo 271 numeral 2 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271 numeral 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo, de fojas 210 a 215, interpuesto por Juan Medina Antezana y Margarita Magaly Plaza de Medina.

Fue de voto disidente la Magistrada Dra. Elisa Sánchez Mamani.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  235/2013