SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 208

Sucre: 28 de mayo de 2013  

Expediente: LP-31-08-S

Proceso: Mejor derecho propietario, reivindicación y otros.

Partes: Augusto Mercado Morales c/ Justo Vicente Ballón Ticona.

Distrito: La Paz

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

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VISTOS: el recurso de casación en el fondo y nulidad de fojas 221 a 222 y vuelta, interpuesto por Justo Vicente Ballón Ticona, contra el Auto de Vista Nº 298 de 24 de agosto de 2009, pronunciado por la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso ordinario sobre mejor derecho propietario, reivindicación y otros, seguido por Augusto Mercado Morales contra el recurrente, la respuesta de fojas 225 y vuelta, el auto concesorio de fojas 226, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, tramitada la causa de referencia, el Juez Segundo de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, pronunció la Sentencia Nº 307/2005 de 3 de agosto de 2005, cursante de fojas 181 a 184 y vuelta, declarando probada en parte la demanda a favor de fojas 6 a 7, subsanada a fojas 10, por Augusto Mercado Morales e improbada la excepción perentoria de prescripción planteada por Vicente Justo Ballón Ticona de fojas 23 a 24 e improbadas las Tercerías de Dominio excluyente, planteadas por Julio Ballón Pinto y Maria Ticona Paucara de fojas 84 a 85 y 153 es en esa virtud, se declara el mejor derecho propietario de Augusto Mercado Morales sobre el lote de terreno ubicado en el Manzano “y” Lotes Nº 12 y 13 de 1000 mts², situado en la urbanización Quellumani Chijipata, Zona Achumani de esta ciudad (antes ex fundo Achumani) Cantón Palca, Provincia Murillo del Departamento de La Paz, y la inexistencia de derecho propietario sobre dicho terreno de Vicente Justo Ballón Ticona sobre dicho terreno, disponiendo que en ejecución de fallos ejecutoriados el demandado Vicente Justo Ballón Ticona, restituya en tercero día, el terreno antes indicado, bajo conminatorias de expedirse mandamiento de desapoderamiento, condenándose al demandado y a los terceristas al pago de costas.

Deducida las apelaciones por los demandados, la Sala Civil Tercera de la Corte Judicial del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista Nº 298 de 24 de agosto de 2007, cursante de fojas 216 a 218, confirma la sentencia que cursa bajo resolución Nº 307/2005 de 3 de agosto de fojas 181 a 184, pronunciada por el Juez 2º de Partido en lo Civil y Comercial de la capital. Con costas.

Contra el fallo de segunda instancia, el demandado Justo Vicente Ballón Ticona, por memorial de fojas 221 a 222 y vuelta, interpone recurso de casación en el fondo y nulidad en base a los siguientes fundamentos:

Aduce que, el Auto de Vista en su considerando 3) manifestaría que Justo Vicente Ballón Ticona no habría acreditado documentalmente el derecho propietario, apreciación que no seria correcta, pues mediante certificado de Derechos Reales de la ciudad de La Paz, se acreditaría que ese terreno se encuentra inscrito a su nombre y Registrado bajo a Partida Computarizada Nº 01371066, Folio Real Matricula 2.01.1.01.0000942.

Por otra parte, sostiene que el titulo de propiedad de Augusto Mercado Morales no seria idóneo, pues la Escritura Publica Nº 104/83 de 23 de febrero de 1983 inscrita bajo la Partida Nº 01389966 y Matricula Nº 2.01.1.01.0002959, en cuya cláusula primera, establecería que Julio Ballón es propietario por Dotación del Consejo Nacional de Reforma Agraria, con titulo ejecutorial, inscrita en Derechos Reales bajo la Partida Nº 29 fojas 29 del Libro 40 de 1977. Sin embargo ambas Escrituras, no se  encontrarían refrendados o autorizados por la señora Maria Ticona Paucara, pues el consentimiento de ambos conyugues no se habría dado al celebrar la compra, por lo que dicha venta seria nula de pleno derecho, pues conforme el Código de Familia seria un bien común.

Finalmente, el Folio Real Nº 2.01.1.01.0002959, demostraría que los propietarios de la superficie de 1300 mts² son Augusto Mercado Morales y Rómulo Zenteno, y que al no haberse procedido a la división y partición, no se llegaría a saber que parte le corresponde al señor Augusto Mercado Morales.

Finaliza su recurso solicitando en cumplimiento del artículo 250, 253 y 251 del Código de Procedimiento Civil, al haberse violado e interpretado erróneamente normas expresas, presenta recurso de casación y nulidad, contra la resolución 298/2007 de fecha 24 de agosto de 2007, debiendo imprimirse el tramite de ley.

CONSIDERANDO: que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es solo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

Por otra parte, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes en ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado. Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, el recurrente en el impreciso, desordenado e incompleto recurso de casación en el fondo y nulidad, no cumplió con las obligaciones procesales anteriormente descritas. En efecto, si bien es cierto que anunció la interposición del recurso de casación o nulidad, es decir, que alternativamente planteó tanto el recurso de casación en el fondo, como el recurso de casación en la forma; empero, no cumplió con la carga procesal de hacer una exposición separada de cada uno de los motivos que sustentan uno u otro recurso, limitándose a hacer una observación crítica del contenido del Auto de Vista recurrido, sin identificar ni citar que normas de procedimiento o sustantivas hubieren sido violadas, o por qué considera que determinadas normas hubieren sido aplicadas indebida o interpretadas erróneamente proponiendo la solución jurídica al caso pertinente, puesto que no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo; por otra parte, tampoco hace conocer los errores de hecho y de derecho en la valoración de las pruebas, limitándose a indicar que no se habría valorado las escrituras publicas que cursan en obrados, a ello, se debe adicionar que el recurrente no formuló una petición concreta respecto de la acción extraordinaria que deduce, es decir no solicito que se case o se anule el recurso planteado, incumpliendo una vez más las formas esenciales de inexcusable observancia en la interposición de la presente demanda de puro derecho, Finalmente, el recurrente no adecuó debidamente su reclamo a las causales de procedencia expresamente previstas en los artículos 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, con total desconocimiento de la distinta naturaleza jurídica que revisten y fines que persiguen ambos institutos, que responden a dos realidades procesales diferentes, es decir no ha cumplido con la carga procesal obligatoria establecida en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil como requisito indispensable para considerar el recurso de casación, todo ello determina su improcedencia con arreglo a lo dispuesto por el artículo 272 numeral 2) del indicado procedimiento.

En consecuencia, al no haber cumplido el recurrente con la carga legal prevista en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, por desconocimiento de la adecuada técnica jurídica que debe de observarse en la formulación de este recurso extraordinario, y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurrió el recurrente, este Tribunal se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, al que castiga conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por disposición transitoria octava, artículo 42- I - 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de transición del Órgano Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fojas 221 a 222 y vuelta, interpuesta por Justo Vicente Ballón Ticona, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500.- que hará efectivo el Juez a quo.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  208/2013