SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 188

Sucre: 21 de mayo de 2013

Expediente: O- 33- 08- S

Proceso: Declaración Judicial de Paternidad.

Partes: Gladys Choque Condori c/Francisca Ajhuacho Vda. de Loroño.

Distrito: Oruro

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

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VISTOS: El Recurso de Casación de fojas 162 a 163 vuelta, interpuesto por Francisca Ajhuacho Vda. de Loroño contra el Auto de Vista Nº 103/2008 de fecha 18 de junio, de fojas 156 a 159, emitido por la Sala Civil, Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro, la contestación al recurso de fojas 167, dentro del ordinario de Declaración Judicial de Paternidad seguido por Gladys Choque Condori contra Francisca Ajhuacho Vda. de Loroño, los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:

1.- Que, el Juez de Partido Primero de Familia de la entonces Corte Superior de Distrito Judicial de Oruro, pronunció Sentencia Nº 34/08 de fecha 21 de abril, de fojas 133 a 136 vuelta, que declara probada la demanda de fojas 21 a 22 e improbada la demanda reconvencional de fojas 32 a 33, así como improbadas las excepciones las excepciones de falta de acción, derecho e improcedencia opuestas por la demandada, en consecuencia declara establecida la paternidad de quien en vida fue José Luis Loroño Ajhuacho con relación a la menor Gladys Camila nacida en Oruro Provincia Cercado del Departamento de Oruro, en fecha 19 de septiembre de 2006 a hrs. 19:30 habida con la demandante Gladys Choque Condori, a cuyo fin líbrese ejecutorial de ley correspondiente.

Deducida que fue la apelación por la demandada, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro, pronuncia el Auto de Vista Nº 103/2008 de fecha 18 de junio, de fojas 156 a 159, que confirmó la sentencia apelada de fojas 133 a 136 vuelta, con costas.

2.- Contra el Auto de Vista referido, la demandada Francisca Ajhuacho Vda. de Loroño, interpone recurso de casación en el fondo, bajo los siguientes argumentos:

La recurrente acusa que el Auto de Vista contendría violación y errónea interpretación de normas procesales vigentes, disposiciones contradictorias y error de derecho y de hecho en los documentos presentados como prueba, así como de la misma forma acusa que el Tribunal de Alzada hubiese vulnerado lo previsto por el artículo 3, 4, 90, 378 y omitido el 236 todos del Código de Procedimiento Civil, asimismo, refiere que en la inspección de visu se hubiera demostrado que Gladys Choque Condori y José Luis Loroño Ajhuacho no vivía en el inmueble de la Localidad de Vinto, prueba que no hubiese sido valorada por el Juez inferior, violando los artículos 476 y 397 del Código Civil y que al existir contradicción de los testigos de cargo y no haberse realizado la inspección de visu en el inmueble donde supuestamente convivieron era indispensable que se dé cumplimiento al artículo 378 del Código de Procedimiento Civil, disponiendo la realización del examen de ADN, haciendo alusión además que las pruebas documentales presentadas por la parte demandante no tuvieran valor legal. La recurrente también refiere que al no existir prueba idónea es necesario aplicar lo señalado en el parágrafo II del artículo 207 del Código de Familia, pidiendo finalmente que el Tribunal en cumplimiento los artículos 271 numeral 3) y 274 parágrafo I del Código de Procedimiento Civil dicte Auto Supremo anulando obrados hasta el vicio más antiguo.

CONSIDERANDO II:

En base al recurso de casación expuesto, se tiene las siguientes consideraciones:

Que, considerando que en el presente recurso no corresponde el análisis de las disposiciones adjetivas acusadas, toda vez, que éstas son inherentes al error in procedendo o de procedimiento, y su revisión atañe cuando se interpone recurso de casación en la forma y no así en el fondo, solamente se ingresará a considerar aquellas pertinentes al recurso de casación en el fondo y aclarando de la misma forma que la recurrente no puede pretender a la misma vez que éste Tribunal anule obrados y case el Auto de Vista, considerando, que cada una de estas resoluciones se aplican de acuerdo a la clase de recurso de casación interpuesto, es decir, que cuando se interpone recurso de casación en la forma, la finalidad que persigue el mismo es anular obrados según los vicios de procedimiento denunciados y cuando se plantea recurso de casación en el fondo, se ingresa a considerar el fondo del litigio, respecto a la violación en la interpretación y aplicación de las leyes sustantivas al emitirse las resoluciones por los Tribunales de Instancia, por lo que, hechas estas aclaraciones se tiene:

Que, para Carnelutti "La prueba es el corazón del problema del juicio, del mismo modo que éste es el corazón del problema del pensamiento"; del juicio, no del proceso, pues antes observa que la prueba "es una de las claves, no tanto para la teoría del proceso, cuanto para la del juicio, que es lógica pura". Empero, esto no significa que la actividad probatoria sea solamente lógica, porque es también psicológica y técnica”, es así, que las pruebas vienen a constituirse en un instrumento elemental, no tanto del proceso como del derecho, y no tanto del proceso de conocimiento como del proceso en general; sin ellas el noventa y nueve por ciento de las veces, el derecho no podría alcanzar su finalidad”, en este mismo razonamiento, para Planiol y Ripert “el derecho no es nada sin la prueba del acto jurídico o del hecho material del cual se deriva. Solamente la prueba vivifica el derecho y lo hace útil. ldem est non est aut non probari”, y  Chiovenda estima a su vez, que “probar es crear el convencimiento del juez sobre la existencia o inexistencia de los hechos en el, proceso, lo que implica suministrarle los medios para tal fin”, en este entendido, al constituirse las pruebas en indispensables para la resolución de las pretensiones y efectivizar el derecho en la resolución de lo que se demanda, corresponde por tanto a las partes demostrar aquellos hechos sobre los que se basan las pretensiones deducidas, para que consiguientemente el Juez realice el proceso de valoración de la prueba que viene a ser complejo y en la que intervienen las funciones valorativa, la percepción, representación, reconstrucción y razonamiento deductivo o inductivo, ésta última ligada a la utilización de la lógica.

En este proceso de valoración de la prueba, en el presente caso, el Juez de Primera Instancia no solamente ha fundado su resolución en algunas pruebas, sino, en todas las que se presentaron durante la etapa preparatoria, de manera integral, considerando que éstas fueron esenciales para la resolución de la pretensión, como reconvención, y que fue confirmado mediante el Auto de Vista recurrido, otorgando el valor probatorio a las documentales y testificales presentadas por la demandante, si bien, la recurrente observa que las pruebas presentadas por la demandante carecerían de valor legal, como de error de derecho y de hecho de las documentales presentadas, cabe señalar que la recurrente no ha demostrado que las documentales de fojas 5 y 6 hubieran sido falsificadas, además de no haber presentado documento alguno para contrarrestar dichas documentales, y considerando también que a pesar de que las firmas de las credenciales del Sindicato de Taxistas del finado José Luis Loroño Ajhuacho difieren con las de su pasaporte, ello no implica su falsificación, ya que el mismo podía haber cambiado su firma cuando tramitó sus credenciales.

Por otra parte, las pruebas testificales ofrecidas por la demandante cursantes de fojas 99 a 103 vuelta de obrados, fueron valoradas considerando la uniformidad y contundencia de las respuestas de los testigos de cargo, considerando además lo señalado por los testigos de descargo de fojas 104, 105, 107 vuelta, 109 y 110, que hacen entrever que la demandante no era desconocida a la familia, ni a los testigos de la demandada, corroborado por la confesión provocada de la misma, lo que no implica que necesariamente tenga que haber cuatro testigos para dar validez a al testificación de los tres testigos de al parte demandante, de acuerdo a la facultad que tiene el Juez de realizar la valoración de la prueba.

Con relación a la violación de los artículos 476 y 397 del Código de Procedimiento Civil acusada por la recurrente, dichas disposiciones no se enmarcan a la valoración de la inspección judicial, ni al valor legal de los testigos de descargo como refiere dicha recurrente, toda vez, que la primera disposición es inherente a los casos de error que hacen a la figura de la anulabilidad y el segundo articulado a las excepciones que puede interponer el delegado o deudor en relación a él, por lo que, al no ser evidentes las acusaciones de la recurrente, corresponde declarar respecto al recuro intentado el artículo 271 numeral 1 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1 del artículo 42, concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto en los artículos 271 numeral 2) y 273 del Adjetivo Civil declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo, de fojas 162 a 163, interpuesto por Francisca Ajhuacho Vda. de Loroño, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Ante Mi.- Abog. Jose Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón 188/2013