SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 168

Sucre: 30 de abril de 2013  

Expediente: SC-78-10-S

Proceso: Nulidad de transferencia de inmueble y restitución del mismo.

Partes: Erwin Antelo Antelo c/ José Claudio Antelo y otro.

Distrito: Santa Cruz

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

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VISTOS: los recursos de casación y nulidad interpuestos por José Claudio Antelo de fojas 203 a 205 y Gonzalo Vargas Rosales de fojas 210 y vuelta, contra el Auto de Vista Nº 6 de 7 de enero de 2010 pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, en el proceso sobre nulidad de transferencia de inmueble y restitución del mismo, seguido por Erwin Antelo Antelo contra los recurrentes, la respuesta de fojas 212 a 214 vuelta, el auto concesorio de fojas 220 vuelta, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, el Juez Octavo de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz pronunció la Sentencia Nº 32 de 2 de mayo de 2009 (fojas 162 a 167 vuelta), declarando probada la demanda e improbada la excepción de prescripción opuesta por Gonzalo Vargas Rosales, en cuyo mérito nulo el documento objeto de litigio y sus registros, con costas.

Deducida la apelación por los demandados, la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz mediante Auto de Vista Nº 6 de 7 de enero de 2010 (fojas 199 y vuelta), confirma la sentencia apelada, con costas.

CONSIDERANDO: que, el demandado José Claudio Antelo en su recurso de casación de 6 de abril de 2010 (fojas 203 a 205), citando los artículos 253 numerales 1), 3) y 254 numeral 7) del Código de Procedimiento Civil, acusa:

En el fondo. Violación de los artículos 1286, 1333 del Código Civil, 397 del Código de Procedimiento Civil, 15 de la Ley de Organización Judicial y disposición especial segunda de la Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia Familiar, pues las firmas de Mary Antelo Caballero en los documentos de 1986 y 1995 son las mismas, agregando que no se nombró otro perito. Que el demandante conocía antes del 11 de julio de 1996 que el inmueble era de propiedad de José Claudio Antelo, debiendo aplicarse el artículo 378 del Código de Procedimiento Civil a efectos de los artículos 1286, 1330, 1333 del Código Civil, violando el artículo 15 de la Ley de Organización Judicial, adicionando que no se cumplió con la disposición especial segunda de la Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia Familiar. Violación de los artículos 450, 454, 519, 521, 590, 592, 1287 del Código Civil, 397, 378 del Código de Procedimiento Civil, 15 de la Ley de Organización Judicial y disposición especial segunda de la Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia Familiar, toda vez que se corroboró la transferencia del inmueble.

En la forma. Que no se amplió la demanda contra Roxana Vargas Paz y Marisol Antelo Vargas, al efecto anota los artículos 101, 102, 111, 112, 113, 116 del Código de Familia, 333, 3 incisos 1), 3) y 332 del Código de Procedimiento Civil. Que no se amplió la demanda contra Orlando Antelo Antelo, al efecto apunta los artículos 1300 párrafo I del Código Civil, 4 numeral 4) y 378 del Código de Procedimiento Civil. Que no se ordenó pericia sobre las firmas de Aurelio Andrade Rojas, Octavia Salvatierra Peñafiel y Rodolfo Rivera M., al efecto indica la disposición especial segunda de la Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia Familiar, los artículos 90, 251 del Código de Procedimiento Civil y 15 de la Ley de Organización Judicial.

Que, el demandado Gonzalo Vargas Rosales en su recurso de casación y nulidad de 19 de abril de 2010 (fojas 210 y vuelta), citando los artículos 253 numerales 1), 3), 254 numerales 1) y 7) del Código de Procedimiento Civil, acusa que: su petición de prescripción no fue dilucidada, al efecto anota los artículos 404 parágrafo II, 188 inciso 1) del Código de Procedimiento Civil y 1492 del Código Civil; se causó indefensión a Roxana Vargas Paz, al efecto apunta los artículos 519, 526 del Código Civil, 111, 112 del Código de Familia, 117 numeral 1 de la Constitución Política del Estado, 3 inciso 1) y 90 del Código de Procedimiento Civil. Por lo que pide casar el auto de vista recurrido y anular obrados.

CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo de los recursos de casación y nulidad se llega a las siguientes conclusiones:

I. En cuanto a los recursos de casación en el fondo de José Claudio Antelo y de casación y nulidad de Gonzalo Vargas Rosales. La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma - nulidad”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del artículo 254 (recurso de casación en la forma) del adjetivo civil citado.

Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores “in procedendo” o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, sobre estos puntos en particular, los recurrentes omitieron distinguir la casación en el fondo y la casación en la forma, es decir, no precisaron lo que pretenden, habida cuenta que no especificaron las causales de casación en el fondo ni las causales de casación en la forma, enumeradas en los incisos respectivos de los artículos 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil: en el caso del recurso de casación y nulidad del demandado Gonzalo Vargas Rosales, éste se limitó a hacer alusión general a dichos articulados en sus incisos 1), 3) y 1), 7) respectivamente, y anotar de manera genérica y contradictoriamente “FORMULA CASACIÓN Y NULIDA DE OBRADOS”, e inclusive incompatiblemente pide “se CASE el referido auto y ANULE obrados hasta el vicio mas antiguo”; para el caso del recurso de casación en el fondo del demandado José Claudio Antelo, éste se limitó a hacer alusión general al primero de dichos articulados en sus incisos 1) y 3), y anotar de manera genérica “Casación en el fondo”, es decir, no precisó lo que pretende, no otra cosa significa que señale en cada una de sus denuncias de esta parte de su recurso, normas de naturaleza adjetiva y orgánica cuando contradictoriamente recurre de casación en el fondo. Además de pretender los recurrentes que en base a los presentes e imprecisos recursos el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido los recurrentes con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, sobre estos puntos en particular.

II. Respecto el recurso de casación en la forma de José Claudio Antelo. El artículo 258 numeral 3) parte inicial del Código de Procedimiento Civil establece que en el recurso de nulidad no será permitido presentar nuevos documentos ni alegar nuevas causas de nulidad por contravenciones que no se hubieren reclamado en los tribunales inferiores. Así, las denuncias inscritas en el recurso de casación en la forma que se analiza, no fueron reclamadas en la alzada del demandado José Claudio Antelo de 22 de mayo de 2009 (fojas 173 y vuelta); consiguientemente mal puede este Alto Tribunal ingresar a su consideración.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1), disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTES los recursos de casación y nulidad interpuestos por José Claudio Antelo de fojas 203 a 205 y Gonzalo Vargas Rosales de fojas 210 y vuelta, con costas respecto el primero.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500.- que mandará hacer efectivo la jueza inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Jose Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  168/2013