SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 166

Sucre: 30 de abril de 2013  

Expediente: CH- 15- 08- S

Proceso: Prescripción adquisitiva.

Partes: Miguel Antequera Pantoja y otra c/ Hilda Pantoja La Fuente y otra.

Distrito: Chuquisaca

Magistrada Relatora: Dra. Elisa Sánchez Mamani

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VISTOS: El recurso de casación de fojas 220 a 222 vuelta, interpuesto por Georgina Ybarnegaray Angus, en representación legal de Miguel Antequera Pantoja y Pacifica Espada Rivera, dentro del proceso ordinario sobre prescripción adquisitiva, seguido por los recurrentes contra Hilda Pantoja La Fuente y Elizabeth Pantoja La Fuente, la respuesta de fojas 225 a 226 vuelta, el auto concesorio de fojas 227, los antecedentes procesales; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO.-

Que, tramitada la causa, el Juez de Partido Mixto de las Provincias Tomina y Belisario Boeto del Departamento de Chuquisaca, pronunció la Sentencia Nº 39 de 25 de septiembre de 2007, declarando improbada la demanda de fojas 24 y 25; probada en parte la excepción perentoria de falta de acción y derecho, con costas.

En grado de apelación, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, mediante Auto de Vista Nº SCII 008 de 5 de enero de 2008, cursante de fojas 215 y 217 vuelta, revoca parcialmente la sentencia apelada en la parte que declara probada en parte la excepción de falta de acción y derecho; y, deliberando en el fondo, declara improbada la excepción de falta de acción y derecho opuesta por la parte demandada, sin costas.

Contra el fallo de segunda instancia, Georgina Ybarnegaray Angus, en representación legal de Miguel Antequera Pantoja y Pacifica Espada Rivera, por memorial de fojas 220 a 222 vuelta, interpone recurso de casación en el fondo.

CONSIDERANDO II:

DE LOS FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN.-

Los recurrentes denuncian violación del artículo 236 del Código de Procedimiento Civil por parte del Tribunal ad quem, al haberse efectuado sólo una fundamentación profunda y extensa de los errores cometidos por el Juez a quo, pasando por alto la fundamentación en cuanto a sus reclamos contenidos en el recurso de apelación; señalan que, se ha violado el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, porque el tribunal deja pasar por alto el incumplimiento del obligado respecto a los puntos ordenados por el juez como probanzas en el auto de relación procesal; denuncian interpretación indebida del artículo 397 del Código de Procedimiento Civil, porque en lugar de enmendar el equívoco del juez inferior lo corroboran y le dan el triunfo sin que la parte contraria haya producido ningún elemento de prueba; manifiestan que, se ha aplicado erróneamente el artículo 427 del Código de Procedimiento Civil, al no haberse tratado a los dos sujetos procesales en forma igualitaria en la producción de sus pruebas, especialmente con la inspección judicial; indican que, se ha violado el artículo 374 1), 2), 3) y 5) del Código de Procedimiento Civil, al haberse señalado la falta de prueba para demostrar su pretensión, cuando sus personas produjeron prueba documental, testifical, confesión judicial e inspección judicial; denuncian falta al principio de legalidad, porque no se puede valorar lo rechazado y menos sobre la base de la prueba rechazada dictar un fallo favorable para quienes no produjeron prueba alguna; indica que, se ha violado el artículo 15 de la Ley de Organización Judicial, al haber observado el fondo de la causa sin que esta normativa le faculte, llenando de oficio un vacío que no lo hizo la parte contraria.

Finalizan el recurso, solicitando al tribunal de casación al amparo de los artículos 250, 253 y 258 del Código de Procedimiento Civil, resuelva el recurso casando el auto de vista con arreglo al artículo 271 4) del mismo cuerpo adjetivo de leyes civiles, con costas.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN.-

La jurisprudencia sentada por este Tribunal Supremo, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 - 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es solo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 - 2) del Código de Procedimiento Civil. Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 - 2) del Código de Procedimiento Civil.

Por otra parte, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista se case, conforme establecen los artículos 271 - 4) y 274  del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 - 3) y 275  del mismo cuerpo legal, siendo comunes en ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado. Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, el recurso en todo su contexto resulta contradictorio e incongruente, no solo porque los recurrentes omitieron precisar las causales de casación en el fondo, enumeradas en los incisos 1), 2) y 3) del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, sino también porque se limitaron a denunciar violación, interpretación indebida, aplicación errónea de "normas adjetivas" y “orgánicas” así como violación al “principio procesal de legalidad” normativa que hacen a las causales de “casación en la forma”, cuando contrariamente demandan "casación en el fondo", obviando e incumpliendo la obligación legal establecida en el artículo 258 2) del Código de Procedimiento Civil, al no mencionar la ley o leyes sustantivas que habrían sido violadas, aplicadas falsa o erróneamente y  proponiendo la solución jurídica pertinente. Por otra parte, si bien identifican determinadas normas procedimentales que hacen a la valoración y apreciación de las pruebas, no fundamentan esta  impugnación en lo sustancial, es decir no relacionan estas normas procedimentales con alguna norma sustantiva que otorgue valor jurídico a los medios probatorios que dicen no haber sido valorados en función de la ley, tampoco señalan o identifican si esta valoración deficiente está relacionada con errores de derecho o de hecho en la apreciación de las pruebas, para aperturar la competencia del Tribunal Supremo, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación.

Finalmente corresponde establecer que, la simple relación expuesta, no sustituye a la fundamentación que deben hacer los recurrentes para demostrar la forma en la que el tribunal de grado violó las normas que se impugnan para dar lugar a una decisión casatoria, por ello, la jurisprudencia nacional coincidente con los criterios doctrinales del derecho procesal requieren que el recurso de casación no tenga simplemente un carácter indicativo de la ley o leyes violadas, aplicadas falsa o erróneamente, sino que por el contrario sean observaciones precisas, claras y puntuales acerca de los yerros o faltas que se observan y/o acusan; lo que no ocurre en el caso de autos.

En consecuencia, al no haber cumplido los recurrentes con la carga legal prevista en el artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, por desconocimiento de la adecuada técnica jurídica que debe de observarse en la formulación de este recurso extraordinario, y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurrieron los mismos, este Tribunal Supremo se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, al que castiga conforme los artículos  271 - 1) y 272 - 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por la disposición Transitoria Octava, artículo 42 I 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo de fojas 220 a 222 vuelta, con costas.

Se regula el honorario del profesional abogado en la suma de Bs. 500 que mandara hacer efectivo el Juez a quo.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Ante Mi.- Abog. Jose Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  166/2013