SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 130

Sucre: 23 de abril de 2013  

Expediente: T-1-10-A

Proceso: Nulidad de declaratoria de heredero.

Partes: María del Carmen Buitrago vda. de Olaguivel y otros c/ Ramiro Olaguivel Vásquez.

Distrito: Tarija

Magistrada Relatora: Dra. Elisa Sánchez Mamani

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I.- VISTOS:

1.- El recurso de casación en el fondo, interpuesto por Lindon Galo Olaguivel Buitrago, por sí y en representación de María del Carmen Buitrago Vda. de Olaguivel y Mariela Olaguivel Buitrago, de fojas 83 a 84, contra el Auto de Vista Nº 168 de 19 de noviembre de 2009, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior de Justicia de Tarija, en el proceso ordinario de nulidad de declaratoria de heredero, seguido por María del Carmen Buitrago vda. de Olaguivel, Lindon Galo y Mariela Olaguivel Buitrago en contra de Ramiro Olaguivel Vásquez, los antecedentes y;

II.- CONSIDERANDO:

2.1. Antecedentes del Proceso.- Que, mediante auto de fojas 55 a 56 de obrados, pronunciado por la Jueza de Partido Primero en lo Civil y Comercial de la ciudad de Tarija, se declaró probada la excepción de incompetencia deducida por Ramiro Olaguivel Vásquez y en consecuencia dispone que el proceso sea remitido ante el Juez de Partido de Familia.

Que, en grado de apelación, interpuesto por Lindon Galo Olaguivel Buitrago por si y sus mandantes de fojas 60 y vuelta, la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior  de Justicia de Tarija, por Auto de Vista Nº 168 de 19 de noviembre de 2009, confirmó totalmente el auto de fojas 55-56, con costas.

Contra el referido Auto de Vista, por memorial cursante de fojas 83 a 84, Lindon Galo Olaquivel Buitrago, en representación de María del Carmen Buitrago vda. de Olaguivel y Mariela Olaguivel Buitrago, interpuso recurso de casación en el fondo, que ahora se examina.

III.- CONSIDERANDO:

3.1.- Recurso de casación.- El recurrente, en su recurso de casación en el fondo, deduce las siguientes acusaciones:

.- Que, el Tribunal ad quem habría incurrido en error de derecho en la valoración del testimonio de fojas 31 a 37 que es una fotocopia que carece de valor jurídico en razón a que no cumple con el requisito de la orden judicial previsto por el artículo 1311 del Código Civil, por lo que acusa de haberse infringido los artículos 1286 del Código Civil y el artículo 297 del Código de Procedimiento Civil.

Que se habría ignorado la existencia del testimonio de fojas 8 a 10, que acredita que la declaratoria de herederos a favor de Ramiro Olaguivel Vásquez sin que se hubiera cumplido con el numeral 29 del artículo 643 del Código de Procedimiento Civil, referente a los documentos que deben acreditar el grado de parentesco del demandante con el causante y concluye aseverando que este testimonio, que tiene la eficacia jurídica que refiere el artículo 1309 del Código Civil, prueba que las acciones de sucesión es de competencia del juez de instrucción en lo civil.

Se afirma que tampoco se habría considerado las fotocopias legalizadas de fojas 2 y 3, que tienen la fe probatoria del artículo 1311 del Código Civil, que acreditan que en las partidas no fue registrada la posesión de estado; razón por la cual el acto carece de validez legal tal como prescribe el artículo 1528 del Código Civil en relación al artículo 181 del Código Civil y los artículos 25 y 26 de la Ley del Registro Civil; y que no se tiene en cuenta que la única partida vigente es la Nº 53 registrada el 30 de agosto de 1975 en el que el compareciente es Ramiro Olaguivel Vásquez, y concluye señalando que de esa manera se prueba que el tribunal de apelación incurrió en error de hecho en la valoración de la prueba infringiendo las normas citadas.

.- Acusa que el Tribunal ad quem habría violado el artículo 380 del Código de Familia por indebida y errónea aplicación; alega que el conocimiento de tal acción corresponde al Juez  Partido en lo Civil de acuerdo a lo previsto por  los artículos 639-1) del Código de Procedimiento Civil en relación al numeral 2) del artículo 177 de la Ley de Organización Judicial y el artículo 316 del Código de Procedimiento Civil, que declara que todo asunto contencioso no sujeto a trámite especial se sustanciará y resolverá en proceso ordinario. Aclara que la acción intentada a fojas 11-12, no impugna filiación alguna, de lo que se trata en esta causa es el que se haya pronunciado la resolución de declaratoria de herederos sin que se hubiera presentado el documento que acredite el grado de parentesco existente entre el demandante con el causante.

3.2. Fundamentos del Fallo.- Así planteado el recurso, corresponde efectuar las siguientes consideraciones:

3.2.1.- Con relación  al error de derecho en la valoración del documento de fojas 31 a 37.- Efectivamente estos documentos constituyen fotocopias simples de testimonio del proceso de filiación por posesión de estado seguido por Ramiro Olaguivel V. con relación a su extinto padre Walter Olaguivel Cazón, en contra de María Buitrago López vda. de Olaguivel.

Por mandato del artículo 1311 del Código Civil, las copias fotográficas u otras obtenidas por medios técnicos para su reproducción directa de documentos originales, como es el caso de las fotocopias, hacen la misma fe que los originales en dos casos: 1) Cuando su conformidad y autenticidad se acredita por un funcionario público autorizado- que es el poseedor del original-, previa orden judicial o de autoridad competente, y 2) cuando a falta de la acreditación de conformidad y autenticidad por el funcionario público autorizado y la orden judicial o de autoridad competente, la parte a quien se oponga no las desconoce expresamente.

En el caso de autos, el documento cuestionado fue adjuntado al memorial de oposición de excepciones de fojas 91, en cuyo Otrosí 1º se deja constancia de su presentación; habiéndose admitido dicho escrito, el cual fue puesto en conocimiento de los demandantes ahora recurrentes, quienes mediante escrito de fojas 54 contestan a dichas excepciones sin desconocer expresamente dicho documento.

Ahora bien, tenida cuenta que el proceso civil se rige por el principio de preclusión, la parte que omite pronunciarse expresamente sobre la prueba documental consistente en fotocopias simples, presentadas por la parte contraria en la oportunidad en que se les pone en conocimiento de la misma, ya no lo puede hacer posteriormente, habida cuenta que su silencio en dicho momento le otorga validez probatoria a dicho documento por expresa determinación del artículo 1311-I) in fine del Código Civil; de lo cual sigue que no es evidente que el Tribunal ad quem haya infringido los artículos 1286 del Código Civil y 397 del Código de Procedimiento Civil; razón por la cual  en lo que atañe a este aspecto la denuncia es inacogible.

Respecto a los documentos de fojas 8 a 10 y 2 a 3, el recurrente no precisa en que consiste el supuesto error de derecho en el que habría incurrido el Tribunal ad quem, es más comienza por referir que la señalada prueba habría sido ignorada; en cuyo caso no hay posibilidad de la existencia de error de derecho; es más contradictoriamente concluye aseverando que el Tribunal ad quem habría incurrido en error de derecho en la valoración de la prueba. Como se advierte en esta parte el recurso es defectuoso por lo que sobre este extremo no se abre la competencia de éste Tribunal Supremo.

3.2.2.- Con relación a la violación del artículo 380 del Código de Familia.- La competencia es la facultad de un juez o tribunal para ejercer jurisdicción en determinado asunto, cuya determinación correspondía por razón de territorio, de la naturaleza, de la materia, cuantía y la calidad de las personas que litigan, según disponía el artículo 27 de la Ley de Organización Judicial (abrogada), vigente en el momento de la admisión de la demanda en el caso de autos.

En la legislación boliviana el derecho sucesorio se halla regulado por el Libro Cuarto del Código Civil, cuyas acciones emergentes es de competencia de los jueces en materia civil, conforme a las regulaciones del Código de Procedimiento Civil. En particular el trámite voluntario de declaratoria de herederos es de competencia del Juez de Instrucción en lo Civil, según disponía el artículo 177-5) de la Ley de Organización Judicial (abrogada) con referencia los artículos 639-1) y 640 ambos del Código de Procedimiento Civil.

Las resoluciones pronunciadas en trámites voluntarios de declaratoria de herederos no causan estado, pues son revisables en procesos ordinarios contenciosos, conforme resulta de lo dispuesto por los artículos 645 y 647 del Código de Procedimiento Civil. Ahora bien el conocimiento de todo asunto contencioso que no esté sometido a trámite especial-como es el caso de las pretensiones de nulidad de declaratoria de herederos- se sustancia y resuelve en proceso ordinario, por mandato del artículo 316 del Código de Procedimiento Civil, y por supuesto que el conocimiento y resolución de procesos ordinarios civiles es de competencia de los jueces de partido en materia civil, por mandato del artículo 134-1)-2)-3) de la Ley de Organización Judicial (abrogada), y que el derecho de sucesiones se halla regulado por el derecho civil, por consiguiente se concluye que el conocimiento y resolución de las pretensiones anulatorias de declaratoria de herederos es de competencia de la jurisdicción civil; concretamente del Juez de Partido en lo Civil-Comercial.

Por otra parte es evidente que la jurisdicción familiar desplaza a la jurisdicción civil en aquellos casos en los cuales se plantea una cuestión civil que depende de otra familiar, ya que según dispone el parágrafo segundo del artículo 380 del Código de Familia, en tales casos, será competente el juez de familia; es decir la jurisdicción civil cede ante la jurisdicción familiar cuando se presenta la relación de dependencia de la cuestión civil respecto de la familiar. Esto es precisamente lo que en el caso de autos corresponde dilucidar.

En el caso en examen, los actores han deducido pretensión de nulidad de declaratoria de herederos obtenida por el demandado, con el argumento de que en dicho trámite no fue acreditado por ningún medio válido de prueba que Ramiro Olaguivel Vásquez es hijo del de cujus Walter Olaguivel Cazón, ya que las partidas 53 y 223 del Registro Civil no revelan reconocimiento de hijo extramatrimonial. Como se advierte, el actor ahora recurrente no ha deducido pretensión de invalidación del certificado de nacimiento en cuyo mérito se hubo estimado la declaración de herederos, ni  pretende discutir la existencia o no de filiación del demandado respecto del de cujus; por ello en esta causa en realidad se dilucidará si el referido certificado de nacimiento es o no idóneo para demostrar  el parentesco y por consiguiente la vocación hereditaria invocada por el peticionante de la declaratoria de herederos respecto de su causante.

Ciertamente la verificación de la existencia de la vocación hereditaria de quien pide se le declare heredero implica necesariamente la verificación de la acreditación del parentesco, pero no por ello, con tal operación necesariamente se dilucida sobre la existencia o inexistencia de la filiación, pues si ello fuera así los jueces civiles no podrían tramitar declaratoria de herederos.

La excepción de incompetencia por razón de materia opuesta por el demandado mediante su escrito de fojas 41 a 50, finca en la existencia de un vínculo familiar entre las partes contendientes y porque alega que se trata de un tema familiar en esencia. Por su parte el Tribunal ad quem, con base a ese vínculo familiar confirma la estimación de la excepción de incompetencia.

La sola relación de parentesco entre las partes legitimadas no determina la competencia de los jueces, pues el artículo 17 de la Ley de Organización Judicial (abrogada), vigente en el momento de la admisión de la demanda, no reconocía la determinación de la competencia por esa razón. Del mismo modo debe precisarse que la acciones relativas a la sucesión hereditaria, que usualmente se da entre parientes o familiares, es materia relativa a la  competencia de la jurisdicción civil y no familiar.

Por último amerita precisar que no corresponde la aplicación del entendimiento establecido en el Auto Supremo Nº 103 de 13 de mayo de 2004, invocado en el Auto de Vista impugnado, en razón a que no existe analogía factual entre el hecho juzgado en dicha resolución y el hecho que se invoca en esta causa.

En suma, está claro que en esta causa no se va a definir sobre la existencia o no de filiación del demandado, es decir no se pronunciará sentencia de estado; por lo cual, la pretensión de nulidad declaratoria de herederos no depende de esa cuestión familiar. Consiguientemente los jueces de instancia al haber estimado la excepción de incompetencia por razón de materia, disponiendo que ésta causa sea tramitada por el Juez de Partido de turno en materia Familiar, han aplicado indebidamente el artículo 380 del Código de Familia, razón por la cual corresponde fallar de acuerdo a lo previsto por los artículos 271-4) y 274 ambos del Código de Procedimiento Civil.

IV.- POR TANTO:

4.1.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación de lo dispuesto por los artículos 271 numeral 4) y 274 del Adjetivo Civil, CASA el Auto de Vista de fojas 77-78 y deliberado en el fondo se declara IMPROBADA la excepción de incompetencia de fojas 41 a 50.

4.2.- Sin responsabilidad por ser excusable.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Ante Mi.- Abog. Jose Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  130/2013