SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 120

Sucre: 28 de marzo de 2013  

Expediente: LP-16-08-S

Proceso: Reivindicación, pago de daños y perjuicios.

Partes: Adalid Endara Espinal y otra c/  Vladimir Gutiérrez Escobar.

Distrito: La Paz

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

__________________________________________________________________________

            

VISTOS: el recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por Vladimir Gutiérrez Escobar de fojas 815 a 829 vuelta, contra el Auto de Vista Nº 427 de 5 de noviembre de 2007 pronunciado por la Sala Civil Cuarta de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro el proceso sobre reivindicación, pago de daños y perjuicios seguido por Adalid Endara Espinal y Wilma Saavedra de Endara contra el recurrente, la respuesta de fojas 833 a 835 vuelta, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, la Jueza Sexto de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz pronunció la Sentencia Nº 216 de 26 de agosto de 2006 (fojas 753 a 758), declarando probada la demanda, consecuentemente reivindica el inmueble objeto de litigio a favor de los demandantes, dispone que el resarcimiento de daños y perjuicios se determine en ejecución de fallos y la restitución del inmueble se sujete a los artículos 128, 129 y 130 del Código Civil, e improbada la reconvención, sin costas.

Deducida la apelación por el demandado, la Sala Civil Cuarta de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz mediante Auto de Vista Nº 427 de 5 de noviembre de 2007 (fojas 806 a 808 vuelta), confirma las resoluciones y sentencia apeladas, con costas.

CONSIDERANDO: que, el demandado Vladimir Gutiérrez Escobar en su recurso de casación de 27 de noviembre de 2007 (fojas 815 a 829 vuelta), acusa:

En la forma. 1. Que no apeló el decreto de fojas 433 y se confirmaron las resoluciones de fojas 433, 439 vuelta, 539 vuelta, 631 a 632, 648 vuelta y 724, sin motivación, al efecto anota los artículos 190, 192-3, 227, 236, 254-4 del Código de Procedimiento Civil, 16-IV de la Constitución Política del Estado  anterior, 44 de la Ley 1836 y 15 de la Ley de Organización Judicial. 2. Que la demanda es confusa y contradictoria, al efecto apunta los artículos 188-1-2, 254-4-7, 327-5 a 9 del Código de Procedimiento Civil, 16-II y IV de la Constitución Política del Estado anterior. 3. Los fundamentos de su apelación con relación a la Resolución 956/03 de fojas 436, al efecto indica los artículos 221, 141, 371, 3-1, 252 del Código de Procedimiento Civil y 15 de la Ley de Organización Judicial. 4. La fundamentación de su apelación con relación al Auto de fojas 278 vuelta, al efecto señala los artículos 378 del Código de Procedimiento Civil, 8-1 del Pacto de San José de Costa Rica, 255, 260, 262, 263, 1281 del Código Civil, 16-IV de la Constitución Política del Estado anterior. 5. El fundamento de su apelación con relación a la Resolución 64/2005 de fojas 631 a 632, al efecto refiere el artículo 188 del Código de Procedimiento Civil. 6. Retardación de “Justicias” y violación a la garantía judicial del debido proceso, al efecto menciona los artículos 15 de la Ley de Organización Judicial, 327 al 395 del Código de Procedimiento Civil, 8-1 del Pacto de San José de Costa Rica, 18 de la Ley de Abogacía, 16-II de la Constitución Política del Estado anterior.

En el fondo. 1. Que se violó, violentó y lesionaron los artículos 377, 190, 397 del Código de Procedimiento Civil y 1286 del Código Civil, respectivamente. 2. Error de hecho en la valoración de la prueba pues los demandantes jamás estuvieron en posesión del terreno en litigio, al efecto anota las instrumentales de fojas 52 a 56, 27 a 35, 118 a 121, 187 a 190, 66, 67, 350, 142, 402, 403, 46 a 51, 105, 106, 245 a 248 y 116. 3. a) Que se omitió valorar la Resolución Técnico Administrativa Nº 02/97. b) Error de hecho ya que el Código Catastral Nº 17-176-8 le pertenece al efecto apunta el informe de fojas 482. c) Que se dejó de valorar el informe de fojas 522 a 523, 532 a 533. 4. a) Que el certificado de tradición de fojas 114 no fue valorado, al efecto señala las instrumentales de fojas 9 a 11, 84 a 86, 87 a 96. b) Error de hecho puesto que su terreno tiene una extensión de 261 mts2, al efecto cita las instrumentales de fojas 9 a 11, 99 a 106, 700 a 712. 5. Que se omitió valorar la sentencia de fojas 80 a 82, al efecto menciona la demanda de fojas 52 a 56. 6. Que se vulneró el artículo 1453-I del Código Civil, al efecto alude los artículos 1286 del mismo sustantivo civil y 397 del Código de Procedimiento Civil. 7. Error de hecho y de derecho pues se lesionó el artículo 190 del Código de Procedimiento Civil, al efecto insinúa el artículo 984 del Código Civil. 8. Que se desconoce lo que es la venta judicial, al efecto sugiere los artículos 1470, 1478, 1480 y 1481 del Código Civil.

CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo del recurso de casación se llega a las siguientes conclusiones:

I. A los puntos 3, 4, 5, 6 acusados en la forma, 1, 3-a), 3-c), 4-a), 5, 6, 7 y 8 acusados en el fondo.

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia.

En el contexto establecido precedentemente, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma - nulidad”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, destacando que la valoración de la prueba es una atribución de los juzgadores de instancia incensurable en casación; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del artículo 254 (recurso de casación en la forma) del adjetivo civil citado. Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores “in procedendo” o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, sobre estos puntos en particular, el recurrente omitió distinguir la casación en el fondo y la casación en la forma, es decir, no preciso lo que pretende, habida cuenta que no especificó las causales de casación en el fondo ni las causales de casación en la forma, enumeradas en los incisos respectivos de los artículos 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, limitándose a hacer alusión general a éstos articulados en sus numerales 1) y 3), 4) y 7), respectivamente, y anotar de manera genérica “recurso extraordinario de nulidad en la forma y de casación en el fondo”. Llegando incluso respecto: a los puntos 3, 4, 5 y 6 acusados en la forma, ni siquiera invocar específica y particularmente el artículo 254 del Código de Procedimiento Civil menos a sus correspondientes causales; a los puntos 1, 3-a), 3-c), 4-a), 5, 6, 7 y 8 acusados en el fondo, del mismo modo ni siquiera exhortar específica y particularmente el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil menos a sus correspondientes causales, es mas, en cuanto a los puntos 1, 6 y 7 acusados en el fondo, a señalar en cada una de sus denuncias normas de naturaleza adjetiva cuando contradictoriamente recurre de casación en el fondo, inclusive, en cuanto a los puntos 1 y 6 acusados en el fondo, a insinuar confusa e imprecisamente lesión del artículo 1286 y vulneración del artículo 1453-I, ambos del Código Civil, además, en cuanto al punto 7 acusado en el fondo, a no distinguir el error de hecho y el error de derecho que denuncia en la apreciación de la prueba.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido el recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, sobre estos puntos en particular.

II. Al punto 1 acusado en la forma. Si como dice el recurrente no apeló el decreto de fojas 433, y al haber sido confirmado este, mal puede pedir nulidad, por cuanto no denota ningún perjuicio, pues así referido, dicho decreto no sufrió modificación alguna; asimismo, toda vez que los autos de fojas 439 vuelta, 539 vuelta, 631 a 632, 648 y vuelta, 724 y vuelta, refieren el paso provisional, este aspecto es abordado por el auto de vista recurrido en los tres últimos apartados de fojas 807 vuelta, no siendo evidente que no exista motivación al respecto.

III. Al punto 2 acusado en la forma. El auto de vista recurrido concluyó que la demanda “no obstante ser escueta y directa…, no adolece en su estructura y formulación, de carencia u omisión de los requisitos exigidos en el Art. 327 del Código de Procedimiento Civil, al haber quedado identificada la pretensión, objeto y relación fáctica como planteamientos ineludibles contenidos en la acción”, en efecto leída la demanda de fojas 52 a 56, no se advierte que la misma sea confusa y contradictoria.

IV. Al punto 2 acusado en el fondo. El artículo 105 del Código Civil, previene que: I.- La propiedad es un poder jurídico que permite usar, gozar y disponer de la cosa y debe ejercerse en forma compatible con el interés colectivo, dentro de los límites y con las obligaciones que establece el ordenamiento jurídico. II. El propietario puede reivindicar la cosa de manos de un tercero y ejercer otras acciones en defensa de su propiedad con arreglo a lo dispuesto en el Libro V del Código presente. De igual modo el artículo 1453 parágrafo I del Código Civil, prevé "El propietario que ha perdido la posesión de una cosa puede reivindicarla de quien la posee o la detenta".

Con relación a la reivindicación la Corte Suprema de Justicia anterior a este Máximo Tribunal tiene sentada jurisprudencia como el Auto Supremo Nº 299/2008, que ha establecido lo siguiente: "Que, la acción reivindicatoria intentada por los demandantes, se halla prevista en la disposición contenida en el artículo 1453 del Código Civil, en tal sentido, este Tribunal Supremo considera que la precitada norma legal al establecer entre las acciones en defensa de la propiedad a la acción reivindicatoria, señala que ésta se halla reservada al propietario que ha perdido la posesión de una cosa, es decir, que el primer requisito para la procedencia de la acción reivindicatoria, es la existencia de un derecho de propiedad sobre la cosa cuya reivindicación se demanda. Sólo aquél que demuestra ostentar derecho propietario puede reivindicar la cosa de quien la posea o detente. Derecho propietario, el cual por su naturaleza, conlleva la posesión emergente del derecho mismo, consiguientemente, no necesariamente debe estar en posesión corporal o natural del bien, habida cuenta de que tiene la posesión civil que está integrada por sus elementos corpus y ánimus’’”.

En el caso de Autos, tanto la A quo como el Ad quem, respectivamente, reconocieron a los actores el derecho propietario sobre el inmueble objeto de la litis, -sin embargo el demandado no entiende de esa forma-, estando reconocido el derecho de propiedad que los actores tienen sobre el terreno objeto de la litis, les asiste el derecho de reivindicar la cosa de manos de los demandados, conforme previene el artículo 1453 del Código Civil.

V. Al punto 3-b) y 4-b) acusados en el fondo. Si bien es cierto que el informe de fojas 482 a 483 certifica que “se registra en el registro catastral con código 17-176-8, a nombre de Vladimir Gutiérrez Escobar, con superficie de 270,00 m2”, no es menos cierto que el auto de vista concluyo que “el demandado SE HA ADJUDICADO UN TERRENO DE UNA SUPERFICIE MAYOR: 268.80 M2. CON CODIGO CATASTRAL No. 017-0186-144, SEGÚN LA FOTOCOPIA LEGALIZADA DE LA AUDIENCIA DE REMATE CURSANTE A FS. 243,…, SALTANDO A LA VISTA QUE SE HA DESAPODERADO EL BIEN DE PROPIEDAD DE LOS ESPOSOS ENDARA SAAVEDRA Y NO EL QUE SE ADJUDICO EN REMATE JUDICIAL VLADIMIR GUTIERREZ, POR LO QUE DICHO TERRENO SE ENCUENTRA EN OTRO LUGAR DE LA MANZANA 0276”, en efecto los mosaicos catastrales de fojas 484 y 585 e informe pericial de fojas 494 a 495 -que no invoca el recurrente- muestran que el lote 14.4 del Código Catastral Nº 17-186, se encuentra en lugar distinto al del lote con actual Código Catastral Nº 17-176-8 donde se produjo el desapoderamiento (fojas 485), lote con una superficie de “196.93 m2 (según Reg. Catastral)”. En consecuencia no se advierte los errores de hecho acusados.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, conforme los artículos 271 numeral 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por Vladimir Gutiérrez Escobar de fojas 815 a 829 vuelta, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500 que mandará hacer efectivo el juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Jose Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  120/2013