SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 39

Sucre: 26 de febrero de 2013  

Expediente: SC- 37- 11-S

Proceso: Divorcio

Partes: Filomeno Padilla Vargas c/ Clarita Duran de Padilla

Distrito: Santa Cruz

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

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VISTOS: El recurso de casación de fojas 166 y vuelta interpuesto por Clarita Durán de Padilla contra el Auto de Vista Nº 46/2011 de 2 de febrero de 2011, cursante de fojas 162 a 163 de obrados, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, la contestación al recurso de fojas 169 y vuelta dentro del proceso de Divorcio seguido por Filomeno Padilla Vargas contra Clarita Duran de Padilla, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO I:

1.- Que, seguida la causa el Juez Sexto de Partido de Familia de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, pronunció la Sentencia Nº 79/2010 de fecha 28 de mayo, de fojas 142 a 144 declarando PROBADA la demanda principal deducido por Filomeno Padilla Vargas e IMPROBADA la acción reconvencional incoada por Clarita Durán, en consecuencia  disuelto el vínculo conyugal que une a ambos cónyuges, determinación que en ejecución de sentencia será comunicada a la Dirección Departamental de Registro Civil, a efectos de su anotación en la Partida matrimonial respectiva. Deducido que fue la apelación por la demandada y reconvencionista de fojas 148 a 149, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, confirmó la sentencia Nº 79/2010 de fecha 28 de mayo, a través del Auto de Vista Nº 46/2011 de 2 de febrero de 2011.

2.- Contra la resolución de vista, la demandada Clarita Duran de Padilla interpuso recurso de casación en la forma, bajo las siguientes consideraciones:

La recurrente, refiere que sin estar previamente ejecutoriado el auto de fecha 2 de octubre de 2008 que cursa a fojas 14 vuelta, el juzgador admite la demanda de divorcio, asimismo, que la sentencia y auto de vista recaerían sobre una demanda inexistente, acusando que las mismas vulnerarían las formas esenciales del proceso ordinario de divorcio, a cuya razón, hubiese interpuesto recurso de casación en la forma contra el auto de vista de fecha 2 de febrero de 2011, solicitando anular obrados hasta la admisión de la demanda y asimismo se disponga que la parte actora ocurra ante el Juez de Partido de Familia de turno a objeto de formalizar su demanda.

CONSIDERANDO II:

Así expuesto el recurso de casación en la forma por la recurrente, se tienen las  siguientes consideraciones:

Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En este contexto, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado al orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal,

El recurso de casación en la forma, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige que los argumentos deben sujetarse a los  requisitos que se encuentran previstos en los siete numerales del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, en función a lo previsto por el artículo 258 numeral 2) del Adjetivo Civil.

En la especie, la recurrente realiza una síntesis del recurso de apelación, sin precisar qué leyes adjetivas fueron violadas, aplicadas falsa o erróneamente y en qué consistieron tales infracciones. Asimismo, no argumenta su recurso sobre ninguno de los requisitos que hacen al recurso de casación en la forma y que se encuentran previstos en el artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, alegando simplemente que la Sentencia o Auto de Vista vulneraron las formas procesales, omitiendo así lo establecido en el  numeral 2) del artículo 258 del Código de Procedimiento Civil, a cuya consecuencia el recurso referido no cumple la técnica recursiva necesaria, en tal virtud, considerando que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre la recurrente, no se abre la competencia de este alto Tribunal para conocer el recurso intentado, y se falla  conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley de Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma de fojas 166 y vuelta interpuesto por Clarita Durán de Padilla, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Ante Mi.- Abog. Jose Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  39/2013