SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 319

Sucre: 16 de noviembre de 2012

Expediente: SC-110-07-S

Proceso: Desocupación y entrega de inmueble y otro.

Partes: María Roxana Cortez de Cuellar c/ Sabino Galvis Mansilla.

Distrito: Santa Cruz

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

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VISTOS: El recurso de casación de fojas 151 a 153 vuelta, interpuesto por Sabino Galvis Mansilla, contra el Auto de Vista Nº 331/2007, de fecha 02 de agosto, de fojas 144 y vuelta, emitido por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro del ordinario de Desocupación y entrega de inmueble y otro, seguido por María Roxana Cortez de Cuellar contra Sabino Galvis Mansilla, la contestación al referido recurso de fojas 155 y vuelta, los antecedentes del proceso, todo lo que ver convino, y:

CONSIDERANDO I:

1.- Que, tramitada la causa el Juez Segundo de Partido en la materia Civil y Comercial pronunció Sentencia Nº 189/2006 de fecha 09 de diciembre de fojas 126 a 131 vuelta, que declara PROBADA en parte la demanda de fojas 11 a 12, solamente en lo que corresponde a la desocupación y entrega de inmueble sin lugar a daños y perjuicios por no haberse demostrado, e IMPROBADA la demanda reconvencional de fojas 17 a 19 vuelta. Sin costas, disponiendo la conminatoria al demandado Sabino Galvis Mansilla para que desocupe y entregue el inmueble ubicado en la U.V. 102 Mza. 23, Lote Nº 13, inscrito en Derechos Reales bajo la matrícula 7011060043118, de propiedad de María Roxana Cortez de Cuellar dentro del plazo de veinte días de ejecutoriada la sentencia, bajo prevención de librarse mandamiento de desapoderamiento. Contra dicha sentencia el demandado y reconvencionista apela de fojas 134 a 135 vuelta, por lo que, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz emitió el Auto de Vista Nº 331/2007 de fecha 02 de agosto, de fojas 144 y vuelta, que confirma la sentencia apelada. Con costas.

2.- Contra el Auto de Vista Nº 331/2007 de fecha 02 de agosto, de fojas 144 y vuelta, el demandado y reconvencionista Sabino Galvis Mansilla interpone recurso de casación o nulidad bajo los siguientes argumentos:

1.- Respecto al recurso de casación en el fondo, el recurrente refiere que el Auto de Vista no hubiera tomado en cuenta el informe pericial cursante de fojas 68 a 91 y que solamente se hubiese tomado en cuenta la Certificación cursante a fojas 121 otorgada por el Notario de Fe Pública, acusando que el Tribunal de Alzada hubiera dado una mala valoración a las pruebas aportadas en el proceso, tomándose en cuenta pruebas que no afirman, ni niegan la histórica verdad de los hechos.

2.- En relación al recurso de casación en la forma, el recurrente en base al artículo 254 numeral 7) del Código de Procedimiento Civil, acusa que se hubiera violado el artículo 120 del Código de Procedimiento Civil, porque no se hubiese citado personalmente a la demandada María Roxana Cortez de Cuéllar con la reconvención, sino a otra persona que no fuera parte principal del proceso, asimismo refiere que no se notificó con el auto de relación procesal de fojas 32 a la demandante, porque no está firmada por el Oficial de Diligencias y que hubiera sido llenada por otra persona, por ser otra letra, lo que sería sancionada con nulidad de obrados, debiendo darse cumplimiento al artículo 15 de la Ley de Organización Judicial.

Por otra parte, el recurrente acusa que se hubiese detectado muchas violaciones al debido proceso y que por ende se le hubiera dejado en indefensión, violando el artículo 16 numeral II de la Constitución Política del Estado y que el Tribunal de Alzada no hubiera tomado en cuenta el artículo 15 de la Ley de Organización Judicial cuando se refiere a la revisión de oficio que deben hacer los Tribunales y Jueces.

Y finaliza solicitando que al haberse violado los artículo 90, 120, 121, 251, 252, 382, 397, 441 y 442 del Código de Procedimiento Civil, artículos 15 y 247 de la Ley de Organización Judicial, el Tribunal de Casación previo trámite de rigor y revisando exhaustivamente el proceso dicte resolución sea de acuerdo a lo que corresponda por ley.

CONSIDERANDO II:

Que, analizando el contenido del recurso de casación en el fondo y en la forma interpuesto por el recurrente Sabino Galvis Mansilla, se llega a las siguientes consideraciones:

Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse

como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En este contexto, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal,

El recurso de casación en cualquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el Tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente o cuál la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además este último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 del Código de Procedimiento Civil en sus tres ordinales. De igual forma, cuando se plantea recurso de casación en la forma, por haberse violado las formas esenciales del proceso, los argumentos de procedencia deben estar en base a cualquiera de los 7 incisos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y cumpliendo lo preceptuado en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En la especie, el recurrente en cuanto al recurso de casación en el fondo, se limita a manifestar mala valoración de las pruebas aportadas al proceso, sin haber especificado si en la apreciación de las mismas se hubiese cometido error de hecho, derecho o ambos y cómo hubiera sucedido dicho error, tal cual establece el numeral 3) del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, toda vez que cada uno difiere en su naturaleza jurídica.

Asimismo en su petitorio final no hace mención a lo que pretende con el recurso de casación en el fondo, tomando en cuenta, que dicho recurso procede cuando existe violación, aplicación falsa o errónea de las leyes sustantivas y persigue como objetivo casar la resolución aludida.

Por otra parte, respecto al recurso de casación en la forma, si bien el recurrente acusa violación del artículo 120 del Código de Procedimiento Civil, no fundamenta el mismo conforme lo previene el numeral 2) del artículo 258 del Adjetivo Civil, toda vez, que reclama por citaciones que no se hubieran efectuado a la parte demandante y que en todo caso si hubiera violación de dicha disposición le correspondía reclamar justamente a la parte demandante por ser la parte afectada y no así al recurrente como demandado y reconvencionista, entonces mal podría reclamar también por violaciones al debido proceso e indefensión como lo hizo. En relación a las otras disposiciones que supuestamente fueron violadas, solamente hace una enunciación de ellas al finalizar su recurso, sin señalar en qué consistió la violación de las mismas.

De la misma forma, el recurrente no hace ningún petitorio respecto al recurso de casación en la forma, sin considerar que éste deviene de los errores en las formas procesales. por lo que, pretende la nulidad de obrados dentro del proceso; siendo así, si bien tanto el recurso de casación en el fondo como en la forma pueden ser interpuestos simultáneamente, es imprescindible, que cada uno sea individualizado al momento de su interposición, considerando, que cada uno difiere en su naturaleza jurídica, como en su trascendencia, tal cual previene el numeral 2) del artículo 258 del Código de Procedimiento Civil.

Por lo expuesto, y considerando que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre el recurrente, no se abre la competencia de este alto Tribunal para conocer el recurso intentado, deviniendo en consecuencia aplicar el artículo 271 numeral 1) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42, concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Organo Judicial y en aplicación por lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma y en el fondo de fojas 151 a 153 vuelta, interpuesto por Sabino Galvis Mansilla, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Freddy H. Rodríguez Machicado Secretario de Sala

ibro Tomas de Razón 319/2012