SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 315

Sucre: 16 de noviembre de 2012

Expediente: LP-69-11-S

Proceso: Reconocimiento de mejor derecho de propiedad.

Partes: Carolina Isabel Nielsen Reyes de Leickhartdt y Roberto María Nielsen Reyes Kruchner c/ Elka María del Rosario Verduguez Linares y otros.

Distrito: La Paz

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

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VISTOS: el recurso de casación en la forma y en el fondo de fojas 1018 a 1033 interpuesto por Carolina Isabel Nielsen Reyes de Leickhartdt y Roberto María Nielsen Reyes Kruchner, contra el Auto de Vista Nº 102, de fojas 1006 a 1009, emitido el 10 de marzo de 2011 por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso ordinario sobre reconocimiento de mejor derecho de propiedad seguido por los recurrentes contra Elka María del Rosario Verduguez Linares y otros; la respuesta de fojas 1037 a 1040 vuelta; la concesión de fojas 1041; los antecedentes del proceso; y,

CONSIDERANDO: que el Juez Décimo Tercero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, pronunció la Sentencia Nº 146 de 23 de junio de 2005, cursante de fojas 725 a 730, por la cual declaró improbada en todas sus partes la demanda principal y probada en parte la demanda reconvencional, en cuanto al mejor derecho de propiedad, e improbada en cuanto a la entrega del bien inmueble, desapoderamiento y acción negatoria. Consiguientemente reconoció el mejor derecho de propiedad de Elka María del Rosario, René Efrain, Fátima María Sol Katherine, María René y Pedro Steve, todos de apellidos Verduguez Linares, respecto al bien inmueble ubicado en la calle prolongación 30, Nº 1732, esquina Río Huayñajahuira, continuación de la avenida Costanera con código catastral Nº 44-180-9, adquirido mediante compra venta según escritura pública Nº 98/98 de 26 de junio de 1998, con una superficie de 1450 m2, inscrito en Derecho Reales bajo la partida Nº 01455438 de 3 de julio de 1998, actual folio real Nº 2.01.1.01.0005280. sin costas por tratarse de juicio doble.

Contra esa sentencia la parte actora interpuso recurso de apelación cursante de fojas 734 a 747 vuelta, en cuyo mérito la Sala Civil tercera de la corte Superior del distrito Judicial de La Paz, el 24 de febrero de 2006 pronunció el Auto de Vista Nº 107/2006, cursante de fojas 811 a 812 vuelta anulando obrados hasta fojas 723 vuelta y dispuso que el Juez A quo, con la facultad que le otorga los artículos 4-4) y 378 del Código de Procedimiento Civil recabe mayores elementos de juicio a fin de determinar a través de la tradición titularía y la ubicación exacta del inmueble a quien corresponde el derecho propietario reclamado.

Contra esa resolución ambas partes recurrieron en casación, en virtud a ellos. La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia el 26 de julio de 2010 emitió el Auto Supremo Nº 252, cursante de fojas 914 a 916, anulando el Auto de Vista impugnado, disponiendo que el tribunal Ad quem, previo sorteo y sin someter a turno el proceso, resuelva la alzada con la pertinencia impuesta por el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, ejerciendo si así lo considera pertinente la facultad de disponer de oficio la producción de, prueba que estime conveniente.

En atención al referido auto supremo, La Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz el 10 de marzo de 2011 dictó el Auto de Vista Nº 102, de fojas 1006 a 1009, confirmando la sentencia apelada, con costas.

Por Auto de 18 de enero de 2011, cursante a fojas 1013 el tribunal Ad quem, rechazó la solicitud de explicación, complementación y enmienda, formulada por la parte demandante.

Contra la resolución de alzada la parte actora interpuso recurso de casación el fondo y en la forma, en base a los fundamentos expuestos en el memorial de fojas 1018 a 1033 vuelta.

CONSIDERANDO: que, el artículo 252 del Código de Procedimiento Civil, faculta al Juez o Tribunal de casación anular de oficio todo proceso en el que se encontraren infracciones que interesan al orden público; esto, porque en los procesos que llegan a su conocimiento se debe verificar si en ellos se observaron las formas esenciales que hacen eficaz a un proceso de conocimiento y fundamentalmente que las resoluciones que contenga, sean útiles en derecho y guarden la seguridad jurídica que las partes buscan a través de aquel.

En el marco de esa facultad fiscalizadora, de la revisión de obrados se evidencia que el tribunal Ad quem al pronunciar El Auto de Vista no ha guardado el principio de congruencia y pertinencia previsto por el artículo 236 con relación al 227, ambos del Código de Procedimiento Civil, que se constituye en el marco jurisdiccional que debe centrar la resolución de segunda instancia.

Así como el artículo 90 del Código Adjetivo, marca el límite de la sentencia que debe pronunciar el juez de origen, de igual manera en apelación el órgano jurisdiccional al pronunciar el Auto de Vista debe observar la necesaria correspondencia entre lo pretendido y lo fallado, base del principio de congruencia referido y que se resume en observar los agravios expuestos por el apelante en relación a la resolución del inferior. En otras palabras, la pertinencia impuesta por el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, obliga al tribunal de apelación a circunscribir su resolución a los puntos resueltos por el inferior y que hubieren sido objeto de apelación.

En ese marco de la lectura del auto de vista recurrido, se evidencia que el mismo no guarda la debida correspondencia entre lo resuelto por el A quo y la apelación. En efecto la sentencia de primera instancia luego de exponer en detalle un análisis sobre el origen del derecho propietario tanto de la parte actora como de la parte reconventora contiene un análisis detallado referido a la determinación la ubicación exacta del inmueble objeto del litigio, consideración que constituye y contiene la ratio decidendi del fallo de primera instancia y respecto al cual el tribunal de alzada no realizó ninguna consideración ni emitió pronunciamiento alguno en relación a las impugnaciones deducidas al respecto, por el contrario basó su determinación de confirmar la sentencia sobre consideraciones ajenas a las que sustentan. En efecto el Tribunal Ad quem consideró que el juez de la causa no obró correctamente al establecer que no es cierta la existencia de un proceso de prescripción adquisitiva concluido a favor del causante de los actores, empero el Tribunal de alzada no consideró que ese motivo no funda la sentencia.

Si el juez A quo basó y fundamentó su sentencia esencialmente en el hecho de considerar que la parte actora no demostró que el dominio real adquirido por sucesión hereditaria se ubique en el lugar exacto del inmueble objeto de la Litis es decir que no demostró tener derecho propietario debidamente registrado en Derechos Reales respecto del bien inmueble motivo de la Litis ubicado en la calle Prolongación 30 de la zona de Cota Cota, esquina Río Huayñajahuira continuación de la avenida Costanera, registrado bajo el código catastral 44-180-9, aspecto que por el contrario habría sido demostrado por la parte demandada y reconventora, le correspondía al tribunal Ad quem absolver los agravios expuestos en apelación relacionados con la ratio decidendid de la sentencia y fallar en consecuencia estableciendo de manera fundamentada y precisa si los fundamentos en que basó la determinación del juez A quo son o no correctos y si de la decisión asumida se encuentra o no conforme a derecho y responde a la prueba producida en el proceso aspecto que no lo hizo y por el contrario se pronunció sobre consideraciones ajenas a las que sustentan el fallo de primera instancia omitiendo de esa manera pronunciarse respecto a aquellos motivos en que se basa la sentencia y que fueron objetados en apelación.

El tribunal de alzada debe centrar su resolución al análisis de los puntos resueltos por el inferior en relación a los agravios que al respecto hubiese formulado la parte apelante y en todo caso absolver éstos en la medida en que guarden relación y congruencia con lo resuelto en sentencia.

Por las razones expuestas se establece que el tribunal del alzada respecto del Auto de Vista recurrido no guardó la pertinencia impuesta por el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, lo que imposibilita a este tribunal considere el fondo del recurso de casación toda vez que los motivos en que se sustenta el Auto de Vista resultan siendo ajenos a los fundamentos expuestos en la sentencia y que fueron objeto de impugnación no habiendo el tribunal Ad quem fundamentado las razones de ello. En consecuencia la resolución impugnada cae en la nulidad que establece el artículo 254-4 del adjetivo civil.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1) y la disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, ANULA obrados, hasta fojas 1006 inclusive, es decir, hasta el estado que, previo sorteo y sin necesidad de turno, se pronuncie un nuevo Auto de Vista que resuelva la causa dentro del marco de la pertinencia y congruencia que le fija el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil.

Siendo inexcusable el error en que han incurrido los Vocales signatarios del Auto Vista impugnado, se les impone multa de 200 Bolivianos a cada uno de ellos.

Cumpliendo lo previsto por el artículo 17-IV de la Ley del Órgano Judicial comuníquese la presente decisión al Consejo de la Magistratura a los fines de ley.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

 

 

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Freddy H. Rodríguez Machicado Secretario de Sala

ibro Tomas de Razón 315/2012