SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 309

Sucre: 09 de noviembre de 2012

Expediente: LP-118-07-A

Proceso: Nulidad de escrituras.

Partes:Mirtha Magdalena Gómez Alaiza vda. de Barrero e hijosc/Jhonny Huanca Alvarado y otras.

Distrito: La Paz

Magistrada Relatora: Dra. Elisa Sánchez Mamani

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VISTOS: El recurso de casación de fojas 66 a 68, interpuesto por Ángel Mercado Farell, en representación de Mirtha Magdalena Gómez Alaiza vda. de Barrero e hijos, contra el Auto de Vista Nº D - 82 de 22 de febrero de 2007, dictada por la Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, dentro del proceso ordinario de nulidad de escrituras, seguido por los recurrentes contra Jhonny Huanca Alvarado y Denis Eulogia Laruta Flores de Huanca, la respuesta de fojas 71 a 72 y vuelta, el auto concesorio de fojas 84, los antecedentes procesales; y:

CONSIDERANDO: Que, en trámite de la causa de referencia, la Jueza Sexto de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, pronunció la resolución de 14 de noviembre de 2003, cursante a fojas 42 y vuelta del cuadernillo de fotocopias legalizadas, declarando improcedente la solicitud de perención de instancia por existir mutua petición.

Deducida la apelación por Julieta Nilda Choque de Lamas en representación de Arsenio Lamas Chambi, la Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista Nº D - 82 de 22 de febrero de 2007, cursante de fojas 61 a 62, revoca en forma total la resolución de fecha 14 de noviembre de 2007, y en su mérito declara la perención de instancia conforme lo estatuye el artículo 309 del Código de Procedimiento Civil, sin costas.

Contra el fallo de segunda instancia, Ángel Mercado Farell en representación de Mirtha Magdalena Gómez Alaiza vda. de Barrero e hijos, por memorial de fojas 66 a 68, interpone recurso de nulidad y/o casación, en base a los siguientes fundamentos:

Indican que con el auto de 14 de noviembre de 2003, no se notificó a las partes y que la señora Julieta Nilda Choque de Lamas y Arsenio Lamas Chambi, no son parte de la presente causa, y sólo fueron citados con la demanda en su calidad de garantes de evicción y por lo tanto no podían plantear recurso de apelación; señalan que, el auto de vista ha violado el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, al no haberse circunscrito a los puntos resueltos por el inferior y que hubieren sido objeto de apelación y fundamentación; denuncian violación al artículo 78 del Código de Procedimiento Civil, porque la señora Lamas, no asumió defensa en forma conjunta o separada, sólo interpone nulidad a fojas 32.

Finalizan el recurso, solicitando al tribunal de casación dicte el correspondiente auto supremo declarando la nulidad de obrados hasta el vicio más antiguo o en su caso case el auto de vista recurrido, sea con las formalidades de ley.

CONSIDERANDO: Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal Supremo, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 - 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 - 2) del Código de Procedimiento Civil. Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 - 2) del Código de Procedimiento Civil.

Por otra parte, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista se case, conforme establecen los artículos 271 - 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 - 3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes en ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado. Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, el contenido del recurso es contradictorio, incongruente y totalmente impreciso, no sólo porque gran parte del contenido del recurso esta avocado a transcribir varios fragmentos del auto de vista recurrido, para que, en base a ellos efectuar comentarios y análisis sin trascendencia como respaldo argumentativo del recurso de casación, sino también porque los recurrentes no han efectuado una distinción entre la casación en el fondo y la casación en la forma, además de no hacer mención a ninguna de las causales contenidas en los artículos 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, que hacen a la procedencia de los recursos de casación en el fondo y en la forma, tampoco identifican la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, olvidando que el recurso de casación en cualquiera de sus formas se equipara a una demanda nueva de puro derecho, cuya fundamentación legal debe ser totalmente clara y precisa, además de congruente con las pretensiones de quien la interpone, asimismo, los recurrentes otorgan a los mismos hechos la virtualidad de constituir al mismo tiempo en motivos de casación en el fondo y en la forma, no así de manera alternativa; para demostrar aquello basta transcribir textualmente la parte final del recurso en que los recurrentes solicitan "se dicte el correspondiente auto supremo declarando la nulidad de obrados hasta el vicio más antiguo o en su caso case el auto de vista recurrido, sea con las formalidades de ley"; olvidando que los recursos de casación en el fondo y la casación en la forma por su naturaleza distinta, no pueden confundirse entre sí porque persiguen efectos jurídicos diferentes, razón por la que se exige sean necesariamente individualizados y concluyan cada cual con un petitorio claro, concreto y preciso de forma alternativa, lo que no ha ocurrido en el presente caso, lo que decanta en su improcedencia manifiesta.

Finalmente, y como corolario de las deficiencias anotadas sobre el recurso de nulidad y/o casación, los recurrentes acusan violación del artículo 78 del Código de Procedimiento Civil, cuando la indicada norma no ha sido aplicada en el pronunciamiento del fallo impugnado, constituyendo un planteamiento errado del recurso, puesto que no puede haber violación de leyes que no han sido aplicadas en el desarrollo del proceso tanto por el juez a quo como el tribunal ad quem y por ende no fueron motivo de debate, lo que hace que el recurso decante en su improcedencia.

En consecuencia, al no haber cumplido los recurrentes con la carga legal prevista en el artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, por desconocimiento de la adecuada técnica jurídica que debe de observarse en la formulación de este recurso extraordinario, y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurrieron los mismos, este Tribunal Supremo se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, al que castiga conforme los artículos 271 - 1) y 272 - 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO:La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por disposición transitoria octava, artículo 42 - I - 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de nulidad y/o casación de fojas 66 a 68, con costas.

Se regula el honorario del profesional abogado en la suma de Bs. 500 que mandara hacer efectivo el juez a quo.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

 

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Freddy H. Rodríguez Machicado Secretario de Sala

ibro Tomas de Razón 309/2012