SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 269

Sucre: 18 de octubre de 2012

Expediente: LP-84-07-S

Proceso: Mejor Derecho propietario y otros.

Partes: Francisco Mamani y otra c/Honorable Alcaldía Municipal de La Paz.

Distrito: La Paz

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

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VISTOS: El Recurso de Casación de fojas 356 a 358 vuelta, interpuesto por Francisco Mamani y otra, contra el Auto de Vista - Resolución Nº 981/2007, de fecha 12 de marzo, de fojas 351 a 353 vuelta, emitido por la Sala Civil Tercera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, la contestación al recurso de fojas 361 a 363 vuelta, dentro del ordinario de Mejor Derecho propietario y otros seguido por Francisco Mamani y otra contra la Honorable Alcaldía Municipal de La Paz, los antecedentes del proceso, todo lo que ver convino, y:

CONSIDERANDO I:

Que, tramitada la causa, el Juez 13 de Partido en lo Civil y Comercial, de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, pronunció sentencia - Resolución N º 356/2006, de fecha 04 de octubre, de fojas 293 a 298 vuelta, declarando IMPROBADA la demanda de fojas 22 a 23 de fojas 36 a 37 y de 158 a 159, sin costas, en consecuencia, declara el mejor derecho de propiedad que tiene la Honorable Alcaldía Municipal de La Paz, respecto a la superficie de 222 mts2, ubicado en la Av. del Maestro y la calle Prolongación calle 5, registrado en Derechos Reales bajo la partida computarizada Nº 01251888; y PROBADA la acción reconvencional: Dispone que en la Oficina de Derechos Reales se proceda a la cancelación de la partida computarizada 2.01.0.99.0081986, correspondiente al registro de Francisco Mamani y Lucia Gutiérrez Mamani; se restituye a la Alcaldía Municipal de La Paz en su posesión de la fracción de terreno de 222 mts2, ubicada en la Av. del Maestro y la calle Prolongación calle 5, que se halla dentro el área verde de 2.375 mts2; se prohíbe a Francisco Mamani y Lucía Gutiérrez de Mamani efectuar actos o innovaciones que perturben la propiedad municipal en el área de terreno emplazada en la Av. del Maestro y graderías de la prolongación de la calle 5, al formar parte del área verde con una extensión superficie de 2.357 mts2.; se condena a Francisco Mamani y Lucía Gutiérrez de Mamani al pago de daños y perjuicios a favor de la Honorable Alcaldía Municipal de La Paz, que serán cuantificados en ejecución de sentencia, en virtud del artículo 195 del Código Civil.

Consecutivamente, Francisco Mamani y Lucía Gutiérrez de Mamani interponen recurso de apelación en contra de la sentencia aludida, a cuya razón la Sala Civil de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, pronunció Auto de Vista - Resolución Nº 981/2007, de fecha 12 de marzo, de fojas 351 a 353 vuelta, que confirma la sentencia referida.

Contra dicho Auto de Vista, Francisco Mamani y Lucía Gutiérrez de Mamani recurren en recurso de casación en el fondo, en base a los siguientes argumentos:

Los recurrentes expresan que el Auto de Vista hubiese omitido muchos aspectos del recurso de apelación planteado, en el cual, las autoridades de segunda instancia no se hubiesen pronunciado sobre el informe pericial de la Arquitecto Russo. Asimismo, manifiestan que la sentencia omitió valorar la prueba valiosa de fojas 48, por lo que, se hubiese violado el debido proceso, porque el Auto de Vista debe circunscribirse a la Sentencia y los aspectos apelados.

De la misma forma, los recurrentes manifiestan que al tener prioridad en la inscripción de su derecho propietario en relación a la Honorable Alcaldía Municipal de La Paz, el Auto de Vista hubiese violado los artículos 1538 y 1545 del Código Civil y que al no haberse valorado ni apreciado la prueba como manda la ley, también se hubiera la violado los artículos 1285, 1286 y 1287 del Sustantivo Civil. De la misma forma, la parte recurrente acusa que el Tribunal de Alzada hubiese incursionado en normas ultra petitas, que no hubieran sido objeto del litigio y que la sentencia no se hubiese resuelto con congruencia, es decir, sobre las pretensiones, negaciones, excepciones o reconvenciones y finaliza su recurso, solicitando casar ambas resoluciones y declarar probada la demanda.

CONSIDERANDO II:

Que, así expuesto el recurso de casación, se tienen las siguientes consideraciones:

Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En este contexto, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal,

El recurso de casación en cualquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el Tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente o cuál la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además este último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. De igual forma, cuando se plantea recurso de casación en la forma, por haberse violado las formas esenciales del proceso, los argumentos de procedencia deben estar en base a cualquiera de los 7 incisos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y cumpliendo lo preceptuado en el artículo 258 - 2) del Código de Procedimiento Civil.

En la especie, el recurrente hace referencia a que no se hubieran valorado las pruebas aportadas respecto al mejor derecho propietario, siendo así, es importante recalcar que la apreciación de las pruebas se encuentra reservada exclusivamente a los jueces de instancia y que para su excepcional revisión por el Tribunal Supremo, es imprescindible que el recurrente manifieste si existe error de hecho y de derecho en la apreciación de las pruebas, tal cual previene el artículo 254 numeral 3) del Código de Procedimiento Civil en la apreciación de las pruebas, toda vez que éstas difieren en su naturaleza jurídica. Además de dicha omisión, toda la exposición del recurso referido, se encuentra relacionada a que tanto la sentencia y el Auto de Vista fueran ultra petita, sin considerar que ésta contravención se halla relacionada directamente con el la causal para el recurso de casación en la forma, prevista en el artículo 254 numeral 4) del Código de Procedimiento Civil, que no ha sido planteado en el recurso como tal, toda vez, que el recurso de casación en la forma pretende la nulidad dentro del proceso por error en el procedimiento civil, por lo que, no ha cumplido los presupuestos y requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

Por lo expuesto y considerando que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre la recurrente, no se abre la competencia de este alto Tribunal para conocer el recurso intentado y se falla conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley de Organización Judicial y en aplicación por lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma y en el fondo de fojas de fojas 356 a 358 vuelta, interpuesto por Francisco Mamani y otra, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Freddy H. Rodríguez Machicado Secretario de Sala

ibro Tomas de Razón 269/2012