SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 235

Sucre: 26 de Septiembre de 2012

Expediente: LP-132-10-S

Distrito: La Paz

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VISTOS: La excepción perentoria de prescripción interpuesta por Guido Montaño Zabala, cursante de fojas 826 a 827 y vuelta, los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO: Que, Guido Montaño Zabala, al amparo del artículo 336 - 9) del Código de Procedimiento Civil, con relación al artículo 344 del mismo cuerpo adjetivo de leyes civiles, interpone ante este Tribunal Supremo excepción perentoria de prescripción, señalando que: su persona fue demandada como garante solidario y mancomunado de una persona que cometió hechos ilícitos y que fue notificado mediante cédula el 16 de febrero de 2008, época en que su persona se encontraba recluida en el penal de San Pedro, por lo que no pudo tener conocimiento del proceso; indica que de forma irregular se ha demandado en la vía civil la reparación de daño económico causado por la codemandada, cuando ya estaba caducado el derecho para demandar la reparación o indemnización en la vía penal; manifiesta que, de acuerdo al artículo 1508 del Código Civil, prescribe a los tres años el derecho al resarcimiento del daño que causa un hecho ilícito o generador de responsabilidad, contados desde que el hecho se verificó, debiendo tomarse en cuenta que la reparación prescribe al mismo tiempo que la acción penal o que la pena, debiendo tomarse en cuenta lo dispuesto en el artículo 30 del Código de Procedimiento Penal, que establece que el término de la prescripción empezará a correr desde la media noche del día que se cometió el delito o ceso la consumación.

CONSIDERANDO: Que, así expuesto el contenido de la excepción perentoria de prescripción, sin ingresar al mérito de la misma, corresponde establecer:

Que, la ley sustantiva establece normas jurídicas de contenido sustancial o material de obligatoria y general observancia, sobre cuya base la ley procesal se ocupa de regular el proceso y las relaciones que de ella nacen y se deducen, es decir que miran más a la forma que al contenido, pero ambas, ley sustantiva como ley procesal constituyen un todo armónico que no pueden considerarse unas y prescindirse de otras; así se tiene que cuando el artículo 1497 del Código sustantivo establece que: "La prescripción puede oponerse en cualquier estado de la causa, aunque sea en ejecución de sentencia si está probada", esa norma debe ser considerada con relación a la previsión del artículo 344 del Código adjetivo, según la cual "En ejecución de sentencia sólo podrán oponerse las excepciones perentorias sobrevivientes y fundadas en documentos preconstituidos".

En consideración a la normativa señalada supra y fundamentalmente al estado de la causa, la excepción planteada resulta procesalmente improponible, en virtud a los siguientes aspectos:

1.- Porque el estado del proceso no es precisamente uno que este en ejecución de sentencia.

2.- La excepción perentoria de prescripción, por su naturaleza no puede ser sobreviviente, por lo que necesariamente debe ser opuesta por la parte interesada cuando por primera vez se presenta en el proceso (sea durante la tramitación del proceso o en ejecución de sentencia); situación que aparentemente se diera en la especie, al ser su primera actuación del presentante de la excepción, pues el proceso se llevó en su rebeldía. Sin embargo, no corresponde considerar la excepción perentoria de prescripción por encontrarse el estado de la causa en casación, en virtud a los siguientes argumentos:

El proceso definido como el medio para satisfacer pretensiones jurídicas, se inicia con el emplazamiento efectivo de la demanda al demandado, y termina con la adquisición de una resolución firme que en él se dicte con la autoridad de cosa juzgada. El proceso judicial no puede desarrollarse con instancia única, sino que en la mayor parte de las legislaciones rige el principio de la doble instancia, aunque es posible que en otras legislaciones el proceso civil tenga más de dos instancias, cuando exista disposición legal expresa que así lo determine.

Ahora bien, por instancia se entiende a todo un conjunto de actos que constituyen un procedimiento, lo que implica un movimiento, que tiene un momento inicial como un momento final. Para el procesalista COUTURE, "....instancia es la denominación que se da a cada una de las etapas o grados del proceso, y que va desde la promoción del juicio hasta la primera sentencia definitiva; o desde la interposición del recurso de apelación hasta la sentencia que sobre él se dicte. Se habla, entonces de sentencia de primera y segunda instancia, de jueces de primera o de segunda instancia; de pruebas de primera o segunda instancia". De lo expresado, sin duda la instancia es la compleja actividad jurisdiccional que se sitúa entre determinados momentos en el desarrollo del proceso. De ahí que, en la "primera instancia", se tiene la posibilidad procesal de analizarse hechos, ofrecer y producir medios probatorios e introducirse nuevas pretensiones, pidiendo al juzgador un pronunciamiento sobre el fondo de la pretensión. Desde este punto de vista, la "segunda instancia", examina la decisión impugnada para ver si es acertada o desacertada, examina los materiales probatorios de la primera instancia, con alguna posibilidad de que las partes aporten algunos otros nuevos, confirmando, revocando o sustituyendo, total o parcialmente, la resolución que puso fin a la primera instancia. En concreto, la instancia no contiene la posibilidad de pronunciarse únicamente o concretamente sobre la pretensión; sino que revise el fondo con apertura de contradicción, excepciones, nuevos hechos, nuevas pruebas.

De lo expuesto, siendo que el Tribunal Supremo al conocer el recurso de casación, no actúa como una tercera instancia sino como órgano casatorio, en virtud de que sólo el órgano jurisdiccional que conoce como instancia se encuentra autorizado para conocer los hechos y el derecho, mientras que el órgano casatorio sólo está autorizado para conocer el derecho, en otras palabras sólo corrige errores de derecho o de iure, actividad que la realiza a partir de los hechos dados por probados y no probados por la instancia inferior, no le corresponde el conocimiento de la excepción perentoria de prescripción, la cual al tener la finalidad de dar por concluido el proceso a través de la extinción del derecho del actor o la destrucción de la acción principal, debió y debería en virtud de la normativa glosada supra, plantearse en la instancia correspondiente o en su defecto en el momento oportuno y determinado del desarrollo del proceso.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por la disposición transitoria octava, artículo 42 - I - 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial, RECHAZA la excepción perentoria de prescripción de fojas 826 a 827 y vuelta.

Fue de voto disidente el Magistrado Javier Medardo Serrano Llanos.

Regístrese y comuníquese.-

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Freddy H. Rodríguez Machicado Secretario de Sala

ibro Tomas de Razón 235/2012