SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 234

Sucre: 26 de Septiembre de 2012

Expediente: C-80-11-S

Proceso: Maltrato psicológico.

Partes:Luís Orlando Camacho Siles c/ María Cecilia Prada Rosas.

Distrito: Cochabamba

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

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VISTOS: el recurso de casación en el fondo y en la forma de fojas 509 a 513, presentado por Luís Orlando Camacho Siles contra el Auto de Vista de fojas 499 y vuelta, pronunciado el 22 de febrero de 2011 y contra su complementario de fecha 16 de marzo de 2011 por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, dentro del proceso sobre maltrato psicológico, seguido a instancias del recurrente contra María Cecilia Prada Rosas, la respuesta de fojas 525 a 527 vuelta, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, la Jueza Segundo de Partido de la Niñez y Adolescencia de Cochabamba pronunció la Sentencia de 12 de noviembre de 2010 (fojas 387 a 393), declarando probada en parte la demanda de fojas 1 a 3 vuelta, probadas las excepciones perentorias de falsedad, oscuridad e imprecisión, opuestas de fojas 18 a 22; declara: a) la suspensión de la autoridad paterna y materna de los señores Luís Orlando Camacho Siles y María Cecilia Prada Rosas, por el lapso de tres meses, tiempo en el que ambos progenitores deberán recibir terapia psicológica o psiquiátrica de acuerdo a la valoración de la psicóloga del equipo del SLIM, y deberán presentar informes mensuales respecto al avance de su conducta y cumplido el plazo y de acuerdo al resultado de dichos informes se determinara cambiar esta medida, continuar con la suspensión o en su caso declarar la extinción de autoridad materna. b) se dispone que los menores Denis y Erika Camacho Prada queden bajo la guarda y protección de la abuela materna Sra., Norbertha Rosas Vda. de Prada, c) se dispone que la abuela materna permita la visita de los progenitores tres veces a la semana, y d) se dispone que los menores Denis y Erika Camacho Prada reciban terapia psicológica.

Que, tras la apelación deducida por el demandante y por la demandada, la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba mediante Auto de Vista Nº 20 de 22 de febrero de 2011 (fojas 499), confirmó la sentencia, sin costas.

Esta resolución motivó a que el demandante Luís Orlando Camacho Siles, mediante memorial cursante de fojas 509 a 513, formule recurso de casación en el fondo y en la forma bajo los siguientes argumentos:

Casación en el fondo: manifiesta que el Auto de Vista recurrido viola el artículo 279-4) del Código Niño, Niña y Adolescente, toda vez que la reconvención en el proceso de maltrato es inadmisible por lo que no puede haber empate procesal, éste se daría sólo en juicios dobles, argumenta también que la A quo no analiza el fondo de la excepción de falsedad, misma que no estaría prevista en el artículo 336 del Código de Procedimiento Civil y con la agravante que las otras excepciones son previas y no perentorias, que si analizaba el artículo 190 del Adjetivo Civil no hubiera podido justificar el empate procesal.

Que, el auto de vista recurrido viola e infringe el artículo 269-3) del Código Niño, Niña y Adolescente; toda vez, que confirma la sentencia en la que se dispone la guarda y protección de los niños con la abuela materna, siendo que el mencionado artículo no permite colocar al niño o niña bajo el cuidado de sus padres, tutores guardadores.... excepto en caso de divorcio o separación judicial, manifiesta también que se viola el artículo 43, 219 incisos d), e) y h) del Código Niño, Niña y Adolescente al confirmar la sentencia apelada.

Además, denuncia la violación de los artículos 59-1), 13-1) de la Constitución Política del Estado, artículos 27 y 28 del Código Niño, Niña y Adolescente, por vulnerar el derecho de los niños a permanecer con su familia de origen y concluye solicitando que el tribunal supremo anule obrados o case el Auto de Vista fallando en lo principal del litigio aplicando las leyes violadas citadas expresamente.

Casación en la forma: denuncia que la sentencia es ultrapetita, toda vez que otorga a la demandada más de lo pedido, y que el auto de vista al confirmar la sentencia recurrida viola el artículo 294 del Código Niño, Niña y Adolescente y articulo 190 del Código de Procedimiento Civil.

Que, el auto de vista sólo se pronuncia con relación a la apelación del recurrente y no resuelve la apelación de la demandada, infringiendo el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, omisión insubsanable que afectaría el orden público.

Arguye también que, el Juzgado de la Niñez no tiene atribución sobre la guarda por disposición del artículo 263-3) del Código Niño, Niña y Adolescente, por lo que la sentencia y el auto de vista serian nulos por haber actuado sin competencia, porque la Juez no tendría competencia en casos de divorcio. Por último pide se case el auto de vista, su auto complementario y se anule obrados hasta el vicio más antiguo fallándose en lo principal del litigio.

CONSIDERANDO: que, a través de su abundante jurisprudencia, este Tribunal Supremo ha dejado establecido que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que es concedida para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, pudiendo plantearse en el fondo, en la forma o en ambos a la vez, conforme establece el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

Los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público, en ambos recursos (fondo y forma) el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden los mismos. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes en ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Si el recurso de casación se interpone en el fondo, deberá circunscribirse a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del Código Adjetivo Civil; siendo su finalidad la casación de la sentencia o auto de vista recurrido y la emisión de una nueva resolución, unificando la jurisprudencia e interpretación de las normas jurídicas o creando nueva jurisprudencia. En tanto que si el recurso se plantea en la forma, la fundamentación debe adecuarse a las previsiones establecidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal; cuya finalidad es la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo "con o sin reposición" cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso, sancionadas con nulidad por la ley. Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

Tanto en el recurso de casación en el fondo como en la forma es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, deben citarse en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado. Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

Por otro lado, cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, se debe especificar en el primer caso los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además este último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos.

En el sub lite, las denuncias formuladas por el actor en su acción extraordinaria no se acomodan a las exigencias establecidas por los preceptos supra señalados, olvidando por consiguiente que el recurso de casación es una demanda nueva de puro derecho, estando obligado el actor a señalar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error en los que han incurrido los juzgadores de instancia y proponiendo la solución jurídica pertinente, asimismo, el contenido del recurso de casación en el fondo y en la forma es contradictorio y totalmente impreciso, cuyo petitorio también resulta sui generis, puesto que pide en todos los puntos reclamados se resuelva "casando" y "anulando" obrados, dando a entender que se puede casar y anular al mismo tiempo el proceso, en consecuencia, el Tribunal de casación no puede simultáneamente casar el Auto de Vista recurrido y a su vez anular, además de pretender el recurrente, que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese a censurar la apreciación y valoración de la prueba (informes biopsicosociales) realizado por la A quo.

Que, al ser el Tribunal Supremo de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, éste no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre el recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido el recurrente con la carga legal prevista, en el artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo y en la forma interpuesto por Luís Orlando Camacho Siles de fojas 509 a 513. Con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bolivianos 500, que mandará hacer efectivo el juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Freddy H. Rodríguez Machicado Secretario de Sala

ibro Tomas de Razón 234/2012