SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 215

Sucre: 18 de Septiembre de 2012

Expediente: C-133-11-S

Proceso: Usucapión decenal.

Partes: Roberto Montaño Fernández y otra c/ Herederos de Exequiel Mejía.

Distrito: Cochabamba

Segundo Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

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VISTOS: el recurso de casación en el fondo interpuesto por Segundina Arce de Montaño por sí misma y por Roberto Montaño Fernández de fojas 443 a 445, contra el Auto de Vista Nº 261 de 25 de julio de 2011 pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, dentro del proceso ordinario sobre declaratoria y consiguiente reconocimiento de derecho de propiedad de un inmueble por usucapión decenal, seguido por los recurrentes contra los herederos de Exequiel Mejía, Ubaldina Escobar Vda. de Mejía y sus hijos, la respuesta de fojas 447 a 448, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, la Juez de Partido en lo Civil de Arani de Cochabamba pronunció la Sentencia de 14 de mayo de 2009 (fojas 413 a 415), declarando improbada la demanda de fojas 4 a 5 y probadas las excepciones de cosa juzgada, falsedad de acción, derecho y causa para demandar, opuestas de fojas 89 a 91, con costas.

Que, tras la apelación deducida por la demandada, la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba mediante Auto de Vista Nº 261 de 25 de julio de 2011 (fojas 440), anuló el auto de concesión de alzada de 4 de junio de 2009, porque consideró que la apelación de fojas 417 a 419 vuelta carece de fundamentación exigida por el artículo 227 del Adjetivo Civil y declara ejecutoriada la sentencia apelada.

Esta resolución motivó a que los demandantes Roberto Montaño y Segundina Arce de Montaño, mediante memorial cursante de fojas 443 a 445, formulen recurso de casación en el fondo con los siguientes argumentos:

Que, el auto de vista anuló el auto de concesión de alzada y dispuso la ejecutoría de la sentencia dictada por la Jueza, por lo que supuestamente se habría violado el artículo 1492 y 1507 del Código Civil ya que la posesión del inmueble es continuada desde hace más de 20 años atrás. Argumentaron también que no se analizó el documento de venta del inmueble objeto de la Litis entre Ubaldina Escobar Vda. de Mejía y Segundina Arce de Montaño por lo que se habría infringido el artículo 584 del Código Civil y que su derecho sobre el inmueble se consagra primero por posesión y luego por la compra.

Finalizan su recurso, solicitando se conceda el recurso extraordinario de casación ante la Corte Suprema de Justicia a fin que se sirva casar la sentencia y el auto de vista recurrido, declarando probada la demanda.

CONSIDERANDO: que, a través de su abundante jurisprudencia, este Tribunal Supremo ha dejado establecido que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que es concedida para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, pudiendo plantearse en el fondo, en la forma o en ambos a la vez, conforme establece el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

Si el recurso de casación se interpone en el fondo, deberá circunscribirse a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del Código Adjetivo Civil; siendo su finalidad la casación de la sentencia o auto de vista recurrido y la emisión de una nueva resolución, unificando la jurisprudencia e interpretación de las normas jurídicas o creando nueva jurisprudencia. En tanto que si el recurso se plantea en la forma, la fundamentación debe adecuarse a las previsiones establecidas el artículo 254 del mismo cuerpo legal; cuya finalidad es la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo con o sin reposición cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley. Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia

En ambos casos es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, deben citarse en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

Por otro lado, cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, se debe especificar en el primer caso los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además este último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos.

En el presente caso, el recurso de casación en el fondo es contradictorio, incongruente e impreciso, no sólo porque los recurrentes incumplieron con la carga procesal obligatoria establecida en el artículo 258 - 2) del Código de Procedimiento Civil, al no precisar las causales de casación en el fondo, enumeradas en los incisos 1), 2) y 3) del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, sino también porque si bien citaron y denunciaron la violación de los artículos 584, 1492 y 1507 del Código Civil, más no precisaron cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente y mucho menos efectuaron una distinción entre la casación en el fondo y la casación en la forma. Es más, los recurrentes no han considerado que, el auto de vista al ser anulatorio, no se ha pronunciado sobre el fondo del litigio, lo que impedía la interposición del recurso de casación en el fondo, al no haber materia decidendum para que el Tribunal de Casación se pronuncie en lo sustantivo, lo que impide pronunciarse sobre el fondo de la pretensión.

En el entendido que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es también la impugnación extraordinaria, ese extremo hace que este tribunal no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haberse cumplido con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, al que se castiga conforme disponen los artículos 271-1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42-1) y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial declara IMPROCEDENTE el recurso de casación y nulidad interpuesto por Segundina Arce de Montaño por sí misma y por Roberto Montaño Fernández de fojas 443 a 445, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bolivianos 500, que mandará hacer efectivo el A-quo.

Primera Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba, de cuyo proyecto fue disidente el Magistrado Dr. Javier Medardo Serrano Llanos, con cuya disidencia estuvo de acuerdo la Magistrada Dra. Elisa Sánchez Mamani.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Freddy H. Rodríguez Machicado Secretario de Sala

ibro Tomas de Razón 215/2012