S A L A C I V I L L I Q U I D A D O R A

Auto Supremo: Nº 210

Sucre: 13 de septiembre de 2012

Expediente: SC-66-07-S

Proceso:Nulidad de contrato y otros.

Partes:Sabelio Torres Benavidezc/Julio Velasco Rivera y otros.

Distrito: Santa Cruz

Magistrado Relator: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

______________________________________________________________________

VISTOS: El recurso de casación de fondo de fojas 642 a 644, interpuesto por Sabelio Torrez Benavidez contra el Auto de Vista de fecha 30 de noviembre de 2006, de fojas 639 a 640 vuelta, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso ordinario de Nulidad de contrato y otros seguido por Sabelio Torres Benavidez contra Julio Velasco Rivera y otros, la respuesta al recurso de fojas 648 a 649, los antecedentes del proceso; y,

CONSIDERANDO I:

Que, habiéndose tramitado la causa, el Juez Partido Noveno en lo Civil - Comercial de la entonces Corte Superior de Distrito Judicial de Santa Cruz Paz, emitió Sentencia Nº 152/2.000 de fecha 28 de octubre de 2.004, de fojas 594 a 597 vuelta que declaró IMPROBADA la demanda de fojas 9 a 10, rectificada, aclarada y ampliada de fojas 447 a 448 y fojas 453 a 454. PROBADAS en parte las demandas reconvencionales, interpuesta por Gladys Blanco Aguayo en representación de sus hijos menores y Manfredo Guery Justiniano Blanco, sólo en lo concerniente a la acción negatoria y se declaró IMPROBADA respecto al mejor derecho propietario. Se declaró IMPROBADA la excepción perentoria opuesta por el demandante. Conforme los efectos de la acción negatoria, se declara la inexistencia de derechos del demandante Sabelio Torrez Benavidez respecto al inmueble sito en Barrio el Pary, M-19,U.V.9, Julio Cesar y Eduardo Velasco Blanco y de Manfredo Guery Justiniano Blanco, sin costas.

En instancia de apelación, que fue deducida por el demandante Sabelio Torrez Benavidez, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, pronunció el Auto de Vista de fecha 30 de noviembre de 2006 confirmando la sentencia apelada.

Contra el referido Auto de Vista, el demandante Sabelio Torrez Benavidez interpuso recurso de casación en el fondo, bajo los siguientes argumentos:

1.- El recurrente, acusó violación del artículo 524 del Código Civil, por interpretación errónea del artículo 523 de dicho sustantivo, argumentando que el contrato aclarativo para la adquisición del bien inmueble, objeto de la litis, suscrito con Julio Velasco cursante de fojas 1 a 2 de obrados, tuviera fuerza de ley entre partes al tenor del artículo 519 del Código Civil, cuya eficacia se hallaría respaldado por el artículo 524 del mismo adjetivo, Asimismo la recurrente acusa violación del artículo 491 numeral 1) y 667 del Código Civil, relacionada con los artículos 521, 655 y 1254 del Código Civil, porque el Tribunal no hubiera determinado la oportunidad en que el acervo o masa hereditaria pasa a denominarse hijuela, al establecer que ésta es el resultado de la formación de porciones según el artículo 1247 del Código Civil, por ello el tribunal hubiese violado también el artículo 491 numeral 1) del mismo sustantivo, que exige que el contrato de donación debe realizarse mediante instrumento público; a su vez, dicho Tribunal según el recurrente hubiese interpretado erróneamente la noción sobre el contrato de donación conforme el artículo 655 del Sustantivo Civil, ajustándose a lo que es el anticipo de porción hereditaria conforme lo dispuesto en el artículo 1254 del Código Civil y en virtud del artículo 1059 del Código Civil, refiere el recurrente, no correspondería un anticipo de legítima a Manfredo Gery Justiniano Blanco, cuya sanción de nulidad hubiese demandado en virtud a los artículos 549 numeral 1) del Código Sustantivo, por falta de forma en el contrato, acusaciones que respalda en virtud al artículo 254 numeral 1) del Código de Procedimiento Civil y finaliza pidiendo se CASE el Auto de Vista recurrido y deliberando en el fondo declare probada la demanda e improbada la reconvención.

CONSIDERANDO II:

Expuesto el recurso de casación en el fondo, se pasa a su consideración:

1.- Que, el artículo 519 del Código Civil otorga a los contratos la misma fuerza que tienen las obligaciones creadas por ley, las que surgen a partir de la autonomía de la voluntad de las partes, plasmadas en los mismos, en este entendido, ambas partes tanto Sabelio Torrez Benavidez como Julio Velasco a través del documento aclarativo sobre compra de un bien inmueble que cursa de fojas 1 a 2 de obrados, generaron obligaciones en el marco de la voluntad entre partes, que fue la entrega de $us 30.000 de parte del demandante para la compra de un bien inmueble y destinar una parte a la construcción de una capilla como obligación de Julio Velasco, ahora bien, conforme establece el artículo 523 del Sustantivo Civil "los contratos no tienen efectos sino entre partes contratantes y no dañan ni aprovechan a un tercero", sino en los casos previstos por ley, regulando la relatividad de los efectos de los contratos y la relatividad de las diferentes clases de obligaciones, que en este caso son contractuales y sus efectos son personalísimos, es así, que el artículo 524 del Código Civil instituye que "se presume que quien contrata lo hace para sí y para sus herederos y causahabientes a menos que se haya expresado lo contrario o resulte de la naturaleza del contrato", por lo que, "esta presunción juris tantum permite que las partes puedan estipular lo contrario, en sentido de que los efectos del contrato sólo les alcancen a ellas; también esta limitación puede provenir de la naturaleza del contrato que, por su carácter intuitu personae, no permite que sus efectos puedan extenderse a sus herederos" (Walter Kaune Arteaga Teoría General de los contratos, Página 134), entonces para que dicho contrato surta sus efectos para terceros, que a decir por el recurrente serían los causahabientes, las partes suscribientes del referido contrato debieron haber convenido en favor de ellos, generándose efectos tripartitos entre ambos suscribientes y el tercero beneficiario, por ello la naturaleza del contrato referido es personalísimo y en este caso no surte efectos hacia los hijos de Julio Velasco, por ende, el Tribunal de Alzada no ha cometido violación del artículo 524 del Código Civil, por interpretación errónea del artículo 523 de dicho sustantivo, toda vez que se ha ajustado al contenido de dichas disposiciones.

Que, la legitimación es la cualidad de un sujeto jurídico consistente, dentro de una situación jurídica determinada, en hallarse en la posición que fundamenta, es decir la tutela jurídica que ejercita, que se traduce en la legitimación activa, condición que exige el artículo 551del Código Civil para demandar la nulidad, en este caso, la inscripción del bien inmueble que fue donado por Julio Velasco Rivera y Gladys Blanco Aguayo proviene de un bien ganancial que fue adquirido por Julio Velasco Rivera durante su matrimonio con Gladys Blanco Aguayo, en calidad de compra y venta de Mery Eduarda Velasco Rivera e inscrita en Derechos Reales mediante instrumento público en fecha 8 de octubre de 1992, sobre el cual el recurrente no tiene legitimación activa de impugnar la donación inscrita en la oficina de Derechos Reales en fecha 6 de noviembre de 1992, que es oponible en contra de terceros, considerando que el documento aclarativo suscrito por el recurrente no fue efectivizado como documento público en Derechos Reales para ser oponible en contra de terceros, tal cual manda el artículo 1538 del Código Civil y asimismo, porque dicho documento aclarativo solamente hace referencia a la compra del bien inmueble, pero no especifica los datos del inmueble al que alude el recurrente que debería comprarse con los $us 30.000; toda vez que en la oficina de Registro de Derechos Reales sobre el bien inmueble adquirido por Julio Velasco Rivera no se hace referencia al documento aclarativo suscrito por el recurrente y referido en el presente, por lo que éste no puede aludir violación de los artículos 491 numeral 1) y 667 del Código Civil y refutar tal donación por nulidad, al no tener interés legítimo sobre la donación efectuada y su inscripción en la oficina de Derechos Reales, por lo que el recurso de casación en el fondo decae en infundado.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley de Organización Judicial y en aplicación a lo dispuesto por el artículo 271 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fojas 642 a 644, interpuesto por Sabelio Torrez Benavidez, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Fue de voto disidente la Magistrada Dra. Elisa Sánchez Mamani.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Freddy H. Rodríguez Machicado Secretario de Sala

ibro Tomas de Razón 210/2012