S A L A C I V I L L I Q U I D A D O R A

Auto Supremo: Nº 138

Sucre: 26 de julio de 2012

Expediente: T-34-07-S

Proceso: Mejor derecho propietario, reivindicación, nulidad parcial de contrato y otros.

Partes:Ángela Barba de Saucedo c/ Leydi Escobar Cabrera

Distrito: Tarija

Magistrada Relatora: Dra. Elisa Sánchez Mamani

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VISTOS: El recurso de casación cursante de fojas 411 a 414 vuelta, interpuesto por Leydi Escobar Cabrera, contra el Auto de Vista Nº 45 de 24 de abril de 2007, cursante de fojas 407 a 408 vuelta, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Tarija, en el proceso ordinario sobre mejor derecho propietario, reivindicación, nulidad parcial de contrato y otros, seguido por Ángela Barba de Saucedo contra la recurrente, la respuesta de fojas 417 a 418 vuelta; el auto concesorio de fojas 428 y vuelta aclarado por el auto de fojas 433, los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO: Que, el Juez Primero de Partido en lo Civil de la ciudad de Yacuiba - Tarija, pronunció la sentencia de 28 de noviembre de 2006, cursante de fojas 372 a 376, declarando sin lugar tanto la demanda planteada por Ángela Barba de Saucedo como la reconvención sobre usucapión quinquenal planteada por Leydi Escobar Cabrera, sin costas por ser juicio doble.

En grado de apelación, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del distrito Judicial de Tarija, emitió el Auto de Vista Nº 45 de 24 de abril de 2007, cursante de fojas 407 a 408 vuelta, confirmando la sentencia de fojas 372 a 376, sin costas por ser juicio doble y declarando precluido el recurso de apelación presentado por Leydi Escobar por extemporáneo.

Esta resolución de segunda instancia, motivó que la demandada reconventora Leydi Escobar Cabrera, mediante memorial cursante de fojas 411 a 414 vuelta, formule recurso de casación en el fondo y en la forma en base a los siguientes argumentos:

Que su persona ha contestado en forma negativa la demanda interpuesta por Ángela Bárbara de Saucedo y al mismo tiempo reconvino por usucapión quinquenal ordinaria, demostrando por las pruebas producidas que su persona ha adquirido el bien objeto de la litis el año 1993 y desde entonces viene ocupándolo de forma pacífica, pública, continua y de buena fe; que ha efectuado construcciones y mejoras en el indicado inmueble; que la superficie, límites y colindancias se encuentran debidamente especificadas.

Finaliza el recurso solicitando al Tribunal de Casación, dicte auto supremo, casando el auto de vista y deliberando en el fondo declare probada la demanda reconvencional sobre usucapión quinquenal.

CONSIDERANDO: Que, a través de su abundante jurisprudencia, este Tribunal Supremo ha dejado establecido que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que es concedida para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, pudiendo plantearse en el fondo, en la forma o en ambos a la vez, conforme establece el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

Los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 - 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes en ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Si el recurso de casación se interpone en el fondo, deberá circunscribirse a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del Código adjetivo civil; siendo su finalidad la casación de la sentencia o auto de vista recurrido y la emisión de una nueva resolución, unificando la jurisprudencia e interpretación de las normas jurídicas o creando nueva jurisprudencia. En tanto que si el recurso se plantea en la forma, la fundamentación debe adecuarse a las previsiones establecidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal; cuya finalidad es la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo "con o sin reposición" cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso, sancionadas con nulidad por la ley. Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

Tanto en el recurso de casación en el fondo como en la forma es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258 -2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, deben citarse en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado. Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 - 2) del Código de Procedimiento Civil.

Por otro lado, cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, se debe especificar en el primer caso los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además este último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos.

En la especie, el contenido del recurso es contradictorio, incongruente e impreciso, primero, porque la recurrente no ha efectuadouna diferenciación, entre la casación en el fondo y la casación en la forma, segundo, porque la recurrente omitió precisar las causales de casación en el fondo y en la forma, enumeradas en los incisos 1), 2) y 3) del artículo 253 y en los incisos del 1) al 7) del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, es más ni siquiera hace alusión a estos artículos, tercero, porque omite especificar que norma sustantiva o adjetiva hubiere sido objeto de infracción por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, abocándose a efectuar simplemente una relación histórica del proceso y de sus medios probatorios con el propósito de que el Tribunal Supremo ingrese a censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado, sin identificar la existencia de errores de hecho o de derecho en relación a la aplicación de una norma sustantiva sobre la valoración de las pruebas producidas como requisito para aperturar la competencia del Tribunal Supremo, olvidando que el recurso de casación en cualquiera de sus formas se equipara a una demanda nueva de puro derecho, cuya fundamentación legal debe ser totalmente clara y precisa, además de congruente con las pretensiones de quien la interpone; finalmente, la recurrente no ha tomado en cuenta que, el auto de vista recurrido cursante de fojas 407 a 408 y vuelta, no ha ingresado a considerar el fondo o mérito del recurso de apelación planteado por su persona bajo el fundamento de su planteamiento extemporáneo, de ahí que la recurrente, si no estaba de acuerdo con los fundamentos del auto de vista en cuanto a la decisión de no considerar su recurso de apelación, debió plantear recurso de casación en la forma acomodando su petitorio en alguna de las causales del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y no así en el fondo, a esto hay que agregar que, la recurrente en su petitorio final, confundiendo la naturaleza jurídica de los recursos de casación en el fondo y en la forma, sólo peticiona se case el auto de vista y se declare probada su demanda reconvencional, olvidando concluir con un petitorio expreso y determinado en cuanto al mencionado recurso de casación en la forma, lo que decanta en su improcedencia.

Por lo expuesto, y considerando que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre la recurrente, no se abre la competencia de este alto Tribunal para conocer el recurso intentado, correspondiendo resolver conforme los artículos 271 - 1) y 272 - 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición transitoria octava, artículo 42 - I - 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación interpuesto por Leydi Escobar Cabrera, cursante de fojas 411 a 414 y vuelta, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500, que mandará hacer efectivo el tribunal de alzada.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Freddy H. Rodríguez Machicado Secretario de Sala

ibro Tomas de Razón 138/2012