S A L A C I V I L L I Q U I D A D O R A

Auto Supremo: Nº 91

Sucre: 15 de junio de 2012

Expediente: T-28-07-S

Proceso: Nulidad de contratos de venta

Partes: Carlos Quiroga Vediac/ Nelly y Maria Luisa Quiroga Vedia y otros.

Distrito: Tarija

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

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VISTOS: El recurso de casación, de fojas 970 a 972, interpuesto por Carlos Quiroga Vedia, contra el Auto de Vista Nº 45/2007 de fojas 962 a 965 vuelta , pronunciado el 21 de mayo, por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Tarija, en el proceso ordinario sobre nulidad de contratos de venta seguido por el recurrente contra Nelly y Maria Luisa Quiroga Vedia (vendedoras), Julio Fernando Granier Ortiz, Beatriz Vásquez de Granier y Edith Guerrero Aguiar de Lencer (compradores), las respuestas de Nelly V. Quiroga Vedia Vda. de Leyton y Maria Luisa Quiroga Vedia de Wallner, de fojas 976 a 978, Edith Guerrero Aguiar de Lencer mediante apoderado de fojas 982 a 983 vuelta, la concesión de fojas 989 vuelta, los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:

Que, la sentencia Nº 432, de fecha 29 de noviembre de 2006, cursante de fojas 865 a 873 que declaró probada la demanda de fojas 22 a 24 vuelta sobre nulidad de ventas con costas por lo que declara NULOS los siguientes actos jurídicos: 1.- Venta hecha por Maria Luisa y Nelly Quiroga Vedia de las acciones y derecho a favor de los esposos Julio Fernando Granier Ortiz y Beatriz Vásquez de Granier registrada en Derechos Reales en la Partida Nº 311, Folio 73 del segundo Anotador de 15 de mayo de 1999 con Matricula actual Nº 6.01.1.01.0002759. 2.- Venta efectuada por Maria Luisa Quiroga a favor de Edith Guerrero Aguiar de Vencer, registrada en Derechos Reales en la Partida Nº 175 del Libro Tercero de Anotaciones Preventivas de la Capital, en fecha 15 de mayo de 2001, actualmente con Matricula Computarizada Nº 6.01.1.01.0000519 en fecha 29 de Agosto de 2001 debiendo por Secretaría una vez ejecutoriada la sentencia expedirse las correspondientes Ejecutoriales para la cancelación en Derechos Reales; 3.- Se declaran Improbadas las excepciones de prescripción de la acción de nulidad planteada por Beatriz Vásquez de Granier y de falsedad, falta de acción y derecho y excepción de usucapión planteadas por Maria Luisa Quiroga Vedia de Wallner y como apoderada de Nelly Victoria Quiroga de Leyton y por improcedente, se Rechaza la excepción de impersonería planteada en memorial de fojas 406 a 408.

No se condena a los demandados al pago de daños y perjuicios a favor del actor Carlos Quiroga Vedia, por no haber sido demostrados los mismos.

Sentencia que es apelada por Nelly Victoria Quiroga Vedia de Leyton, mediante apoderada legal cursante de fojas 878 a 882, Julio Fernando Granier Ortiz y Beatriz Vásquez de Granier mediante memorial de fojas 889 a 893 vuelta, adhesión al recurso de apelación de Nelly Victoria Quiroga Vedia de Leyton; por parte de Carlos Quiroga Vedia mediante memorial de fojas 896 a 898 vuelta, y la apelación de Edith Guerrero Aguiar Lencer mediante apoderado por memorial de fojas 912 a 914 vuelta; en cuyo mérito el 21 de mayo de 2007, la Sala Civil Primera de la Corte superior del distrito Judicial de Tarija emitió el Auto de Vista Nº 45/2007 de fojas 962 a 965 vuelta, por el que revoca parcialmente la sentencia de fojas 865 a873 y deliberando en el fondo declara improbada en todas sus partes la demanda de fojas 22 a 24, sin constas por la revocatoria. En cuya consecuencia declara no haber lugar a al nulidad de ventas realizadas por Maria Luisa y Nelly Quiroga Vedia a favor de Julio Fernando Granier Ortiz, Beatriz Vásquez de Granier y a favor de Edith Guerrero Aguiar las que permanecen válidas jurídicamente. En lo demás, se mantiene y confirma la sentencia apelada.

A consecuencia de este fallo de segunda instancia, el actor Carlos Quiroga Vedia, interpone recurso de casación en los términos contenidos en el memorial cursante de fojas 970 a 972, acusando aparente errónea aplicación del artículo 452 del Código Civil, con relación a documentos que supuestamente no generaría ningún derecho al señor Eusebio Quiroga, por que al no firmar el documento no manifestaría su voluntad, requisito elemental para generar obligaciones y formar la convención previsto por el artículo 452 numeral 1), denuncia también que se hubiera incurrido en error de derecho por no aplicación de los artículos 403, 405, 408, 426 del Código de Procedimiento Civil y 1321, 1322 y 1323 del Código Civil, debido a que el tribunal de alzada seguiría inexplicablemente continuando con la supuesta equivocación cuando no analiza el documento como confesión extrajudicial sin tomar en cuenta que nuestra legislación es expresa; alega así mismo la supuesta errada aplicación del artículo 453 del Código Sustantivo Civil y no aplicación del artículo 476 del Procedimiento, por último Aduce, además, la supuesta violación de los artículos 546, 547 y 554 y siguientes del Código Civil.

Finalmente solicita que "...la Excma. Corte Suprema de Justicia y, al Tribunal de Casación, case el Auto de Vista dejando sin efecto, confirmando la sentencia de primera instancia, con la modificación que se condena al pago de daños y perjuicios demandados a calificarse en ejecución de sentencia..." (Textual).

CONSIDERANDO II:

Que así expuestos los motivos para la casación que se persigue, ingresando a su análisis en relación a los datos del proceso, se tiene:

El artículo 452 del Código Civil, dispone que son requisitos de formación de los contratos: a) El consentimiento de las partes, b) el objeto, c) la causa, d) la forma siempre que sea legalmente exigible.

De obrados se evidencia que la demanda interpuesta por Carlos Quiroga Vedia que cursa de fojas 22 a 24 vuelta, tiene como petitorio principal la nulidad de ventas de inmuebles que hubieron realizado sus hermanas Nelly y Maria Luisa Quiroga Vedia a favor de los esposos Julio Fernando Granier Ortiz y Beatriz Vásquez de Granier registrada en Derechos Reales bajo la Partida No. 311 en fecha 15 de mayo de 1999 e inscrito en el Folio 73 del segundo anotador con Matrícula actual Nº 6.01.1.01.0002759, y la segunda venta realizada por Maria Luisa Quiroga Vedia a favor de Edith Guerrero Aguiar de Lencer mediante Escritura Pública No. 349/2001 de fecha 11 de mayo del mismo año y registrada en Derechos Reales en la Partida Nº 175 del Libro Tercero de Anotaciones Preventivas de la Capital, en fecha 15 de mayo de 2001, actualmente con Matrícula Computarizada Nº 6.01.1.01.0000519 en fecha 29 de Agosto de 2001. Demanda que respalda fáctica y jurídicamente su pretensión habida cuenta de existir un documento privado (fojas 28 y en original a fojas 694), mismo que fue sujeto a reconocimiento judicial de firmas en el que Nelly y Maria Luisa Quiroga Vedia reconocerían que la compra del inmueble efectuada a su nombre de parte de los esposos Buitrago - Gutiérrez, (registrado en Derechos reales bajo la Partida No. 220 Libro 1º de Propiedad de la Capital e inscrito al folio No. 73 del Segundo Anotador), se hubiese efectuado con dineros proporcionados por el señor Eusebio Quiroga, padre de aquellas y del actor, quien sería el único propietario del inmueble adquirido y no así sus hermanas.

De lo referido precedentemente se tiene que la venta realizada por los esposos Buitrago - Gutiérrez a las demandadas Nelly y Maria Luisa Quiroga Vedia y que cursan en obrados en fotocopias legalizadas (fojas 84 a 88 y 200 a 203), así como las ventas efectuadas por aquellas a favor de Julio Fernando Granier Ortiz, Beatriz Vásquez de Granier y Edith Guerrero Aguiar de Lencer, tienen plena validez según lo establecido por los artículos 1540 numeral 1) y 1542 numeral 1) del Código Civil, pues se encuentran registrados en dependencia pública, siendo para efectos del caso erga omnes. Por tanto las demandadas son titulares y dueñas del inmueble en litigio.

Por otro lado, no se puede dejar de lado el sustento de la demanda principal que sería el documento privado, mismo que fue reconocido judicialmente, documento que si bien puede evidenciar la compra del inmueble con dineros proporcionados por su padre Eusebio Quiroga, no debemos dejar de lado el contenido del mismo por lo que de su detenida lectura se advierte que en su cláusula tercera existe una supuesta manifestación o conformidad, pero no consta la firma de aquel en este caso como aceptante, lo que a entender de este Tribunal, aquel, no hubiera dado su consentimiento, siendo que el documento privado en nuestro medio no necesita de mayores formalidades, pero no se puede dejar de lado que para tener validez se debe expresar la voluntad de quien interviene en determinado acto de manera inequívoca, y más aun si se trata de un documento por escrito, donde se exige la firma de las partes como requisito esencial para la existencia y validez del mismo.

Lo referido, trae como consecuencia lógica que cualquier documento privado sólo tiene eficacia si tiene la firma como señal indudable de aceptación.

Así mismo, del análisis del documento en cuestión no se encuentra que se hubiera aceptado como contraparte las supuestas declaraciones insertas en el documento privado que se analiza; lo que da a entender que dicho documento no pudo generar titularidad alguna sobre el inmueble en cuestión y mucho menos al actor quien se declaró heredero al fallecimiento de señor padre Eusebio Quiroga; al respecto también cabe hacer notar que dicho fallecimiento trajo como consecuencia lógica la sucesión hereditaria que en el presente caso de la esposa del De cujus y los hijos, a decir de la señora Margarita Vedia Vda. de Quiroga quien también hubiera manifestado que fueron sus hijas las que adquirieron dicho inmueble con sus propios recursos y no con dineros proporcionados por su esposo, por lo que también hubiera indicado desconocer de la existencia de otro documento que demuestre lo contrario, otro aspecto que clarifica este hecho, se refiere, a la lectura del testamento abierto dejado por Margarita Vedia Vda. de Quiroga a su fallecimiento (fojas 646 a 651) en el que tampoco se hace ninguna mención sobre el inmueble adquirido por las hermanas Nelly y Maria Luisa Quiroga Vedia como parte del acervo hereditario dejado a los causahabientes.

Debemos indicar que todo contrato, por definición, nace de la intervención de dos o más partes, así se desprende del artículo 450 del Código Civil que señala: "Hay contrato cuando dos o más personas se ponen de acuerdo para constituir, modificar o extinguir entre sí una relación jurídica", al respecto se tiene jurisprudencia cuando se indica "En los contratos en que, según este artículo los contratantes se obligan recíprocamente, los unos hacia los otros, las obligaciones recíprocas deben estar acreditadas con sus firmas (la negrilla es nuestra), de todas las personas obligadas o las de sus representantes" (G.J Nº 277 p. 1799).

En el caso concreto, los contratos de compra y venta cuya nulidad se pretende, han sido suscritos por Nelly y Maria Luisa Quiroga Veida (vendedoras), Julio Fernando Granier Ortiz, Beatriz Vásquez de Granier y Edith Guerrero Aguiar de Lencer (compradores) con documentos que tienen toda la fuerza probatoria hecho que en ningún momento pudo el actor desvirtuar por lo que no se observa errónea aplicación de este artículo 452 del Código Civil en el caso de autos que se analiza.

Por otro lado, con relación que el Tribunal de alzada hubiera incurrido en error de derecho por no aplicación de los artículos 403, 405, 408, 426 del Código de Procedimiento Civil y 1321, 1322 y 1323 del Código Civil, así como la supuesta errada aplicación del artículo 453 del Código Sustantivo Civil y no aplicación del artículo 476 del Procedimiento, con relación al recurso de casación en el fondo, la amplia jurisprudencia sentada por la ex Corte Suprema de Justicia, compartida por este Tribunal estableció de manera reiterada que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo o recurso de casación en la forma, sin que exista óbice alguno para que ambos recursos se interpongan al mismo tiempo conforme establece la norma prevista por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

En ese marco y dada la naturaleza jurídica de cada acción extraordinaria que se revisa, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo, se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento, destacando que, la valoración de la prueba es una atribución de los juzgadores de instancia incensurable en casación, razón por la cual, el recurrente tiene la obligación de acreditar la existencia de errores de hecho o errores de derecho en su compulsa. En tanto que, si se plantea en la forma, las denuncias deben adecuarse a las previsiones del artículo 254 del adjetivo civil citado. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento los requisitos establecidos en la norma del artículo 258 del Procedimiento Adjetivo Civil, es decir, se debe citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error.

Consiguientemente, en virtud a su naturaleza jurídica, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores in procedendo o violaciones de las formas esenciales del proceso, cuyo análisis y resolución esta reservado para el recurso de casación en la forma; ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma, de ahí, que en la exposición de los fundamentos los recurrente deben discriminar con absoluta claridad los aspectos que corresponden ser considerados a través del recurso de casación en el fondo de aquellos que corresponden a la forma.

En virtud a estas características, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista "se case", conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 254 del Código de Procedimiento Civil y, cuando se plantea en la forma, la intención es la "nulidad de obrados", con o sin reposición, conforme establecen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes para ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Por lo analizado con relación al recurso de casación interpuesto, se evidencia que el recurrente con total desconocimiento de la técnica recursiva y con una percepción equivocada o confusa de las diferencias existentes entre el recurso de casación en la forma (o de nulidad) y el de casación en el fondo, que hace a este recurso extraordinario y pese a que recurre en casación, pretende de manera errónea que los argumentos esgrimidos para un eventual recurso de casación en la forma sean también válidos para sustentar las denuncias formuladas en su recurso de casación en el fondo, obviando la naturaleza jurídica y el fin por el que han sido instituidas ambas demandas de puro derecho, requisitos inexcusables de cumplimiento para que se abra la competencia del Tribunal Supremo, y que los mismos deben estar contenidos en el recurso, de modo que el recurso resulta confuso e incompleto, aspectos que hacen que se impida que se habrá la competencia de este Tribunal Supremo.

Por último con relación a la supuesta violación de los artículos 546, 547 y 554 y siguientes del Código Civil, este Tribunal no encuentra que dichos artículos hayan sido conculcados, habida cuenta que los referidos artículos se refieren en su contenido a la verificación judicial de la nulidad y la anulabilidad, efectos de la nulidad y la anulabilidad declaradas y casos de anulabilidad del contrato y su ordinal 1) Por falta de consentimiento para su formación en el presente caso de autos, se trata de la nulidad de ventas efectuados por las señoras Nelly y Maria Luisa Quiroga Vedia, que en ningún momento versa sobre lo precedentemente referido, siendo incongruente con las normas que se acusan como violadas; así mismo debe dejarse claramente establecido que los jueces de instancia deben limitarse a aplicar las leyes invocadas por las partes en la demanda y en la contestación, por ello, al interponer el recurso de casación en el fondo y solicitarse se reconozca la violación de una determinada ley, es obvio que la misma debe ser aplicada en la resolución recurrida. En virtud a ello, cuando en el recurso de casación se acusa infracción de leyes que no han sido motivo de debate en el proceso, menos contenidas en el pronunciamiento del fallo impugnado, constituye un planteamiento errado del recurso, puesto que no puede haber violación de una ley ajena a la litis, por lo que el Tribunal de casación, en tales casos debe declarar infundado el recurso deducido respecto a tales leyes. En la especie, el recurrente denuncia violación de los artículos 546, 547 y 554 y siguientes del Código Civil, normas que no han sido motivo de debate en el proceso, por lo que la presente acción extraordinaria resulta infundada sobre este aspecto.

En consecuencia, al no ser evidentes las acusaciones formuladas por el recurrente, corresponde resolver el recurso planteado conforme al artículo 271 numeral 2), y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad contenida en el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 y concordante con la disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, declara INFUNDADO el recurso de casación de fojas 970 a 972, interpuesto por Carlos Quiroga Vedia. Con costas

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500, que mandará hacer efectivo el Juez A quo.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Freddy H. Rodríguez Machicado Secretario de Sala

ibro Tomas de Razón 91/2012