SALA CIVIL SEGUNDA

Expediente Nº O-53-09-C

AUTO SUPREMO Nº 103 Sucre, 9 de Octubre de 2009

DISTRITO: Oruro Proceso: Compulsa

Partes: Wilfredo Tapia Bazoberry c/ Sala Civil Segunda de la Corte

Superior de Oruro

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares

VISTOS: El recurso de compulsa de fs. 21-22 vta., interpuesto por Wilfredo Tapia Bazoberry contra el Auto No. 063/2009 de 3 de septiembre, cursante a fs. 14 vta. - 15 del expediente remitido a este tribunal, a través del cual se negó la concesión del recurso de casación interpuesto por el compulsante a fs. 9-10 vta. contra el Auto de Vista Nº 115/2009 de 20 de agosto, emitidos ambos por la Sala Civil, Familiar y Comercial Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro, dentro del proceso ordinario de entrega de bien inmueble instaurado por Jorge Peña del Castillo y herederos contra el compulsante, los antecedentes del proceso y

CONSIDERANDO I: En el recurso de compulsa se denuncia que se negó indebidamente la concesión del recurso de casación que promovió contra el Auto de Vista 115/2009 de 20 de agosto, sin que exista una adecuada motivación ni fundamentación para dicha negativa, toda vez que el tribunal se limitó a señalar que el recurso de casación no está dentro del ámbito del art. 255 del Código de Procedimiento Civil (CPC) y que por mandato del art. 518 del mismo cuerpo legal el recurso de casación es improcedente, circunstancias que lesionan sus derechos por lo que pide se declare legal la compulsa.

CONSIDERANDO II: Conforme a la previsión del art. 283 del Código de Procedimiento Civil (CPC), procede el recurso de compulsa en los siguientes casos:

1) Por negativa indebida del recurso de apelación;

2) Por haberse concedido la apelación sólo en el efecto devolutivo, debiendo ser en el suspensivo; y,

3) Por negativa indebida del recurso de casación.

En este marco normativo, la competencia del Tribunal Supremo al momento de resolver la compulsa, ha de circunscribirse a precisar si la negativa de concesión del recurso de casación o nulidad es legítima o no, tomando en cuenta para ello la regulación que prevé el Procedimiento Civil en función a la naturaleza de los procesos, las resoluciones pronunciadas en ellos y otros presupuestos procesales que hacen al régimen de los recursos.

Esto quiere decir, que el tribunal compulsado sólo puede negar el recurso de casación o nulidad en los casos previstos por el art. 262 del Código adjetivo de la materia, a saber:

1) Cuando se hubiere interpuesto el recurso después de vencido el término;

2) Cuando pudiendo haber apelado no se hubiere hecho uso de ese recurso ordinario; y,

3) Cuando el recurso no se encuentra previsto en los casos señalados por el art. 255; este último complementado por el art. 26 de la Ley Nº 1760 de 28 de febrero de 1997.

CONSIDERANDO III: En la especie, el tribunal ad quem negó la concesión del recurso extraordinario de casación, argumentando que la resolución de vista impugnada no se encuentra comprendida dentro de las consignadas en el art. 255 del CPC y porque fue emitida en ejecución de fallos aplicando en consecuencia, lo previsto en el art. 518 del CPC.

Ahora bien, es cierto que los medios de impugnación configuran instrumentos jurídicos consagrados por las leyes procesales para corregir, modificar, revocar o anular los actos y las resoluciones judiciales cuando adolecen de deficiencias, errores, ilegalidad o injusticia y que por principio y por naturaleza todo acto jurisdiccional es impugnable, sin embargo, es también evidente que en algunos casos la ley proclama de manera absoluta o relativa la limitación impugnativa o, ella resulta de la misma estructura judicial, instancia única, aunque aún en estos casos es posible encontrar caminos destinados al ataque o cuestionamiento de los mismos.

En este contexto, es pertinente señalar que el art. 255 del adjetivo civil tantas veces citado, contiene el catálogo de las resoluciones contra las que procede el recurso de casación, lo que nos lleva a inferir que, si una resolución judicial no se encuentra comprendida dentro de este listado, no es susceptible de ser recurrida de casación por mandato legal, conforme se determinó en el auto a través del cual el tribunal de segundo grado denegó la concesión del recurso de casación.

A lo expuesto, debemos agregar que en la especie existe otro óbice más para denegar la concesión del recurso extraordinario planteado por el compulsante habida cuenta que, de la revisión de los datos que informan al proceso, se verifica que el mismo se encuentra en la fase de ejecución de sentencia, lo que nos ubica en el ámbito de aplicación de la norma contenida en el art. 518 del CPC, que determina: "Las resoluciones dictadas en ejecución de sentencia podrán ser apeladas sólo en el efecto devolutivo, sin recurso ulterior", concluyéndose en definitiva, que es nuestro propio ordenamiento jurídico el que pone límites al uso de los medios de impugnación de las resoluciones judiciales en la tramitación de las causas, por lo que, partiendo de este presupuesto en contraste con los fundamentos del auto que desestima la concesión del recurso de casación y los argumentos del recurso compulsorio, es evidente que, por el estadio jurídico en el que se encuentra el proceso -ejecución de fallos-, la resolución emitida por el tribunal de segundo grado es irrecurrible de casación, toda vez que las resoluciones emitidas en esta instancia procesal sólo son apelables en el efecto devolutivo sin recurso ulterior, circunstancias que fueron adecuadamente verificadas por el tribunal de alzada en la resolución que denegó la concesión del recurso de casación planteado contra el auto de Vista No. 115/2009 de 20 de agosto.

Consiguientemente, por los fundamentos expuestos cabe concluir que las alegaciones del recurrente - que no demostró por qué el tribunal de alzada denegó indebidamente la concesión del recurso de casación- carecen de sustento jurídico y fáctico toda vez que, de acuerdo a nuestra economía jurídica, es evidente la prohibición absoluta o irrecurribilidad a través del recurso de casación o nulidad de la resolución de vista emitida en ejecución de sentencia, siendo menester señalar que tampoco es evidente la falta de fundamentación o de motivación que se denuncia en la compulsa, toda vez que de su simple lectura se infiere, sin dificultad alguna, las razones por las que se denegó la concesión del recurso de casación.

POR TANTO: La Sala Civil Segunda de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, declara ILEGAL el recurso de compulsa de fs. 21-22 vta., con costas y multa para el compulsante, equivalente a tres días de haber de un Vocal de Corte de Distrito, conforme establecen los arts. 296 del Código de Procedimiento Civil y 4 del Reglamento de Multas Procesales del Poder Judicial en vigencia, que mandará pagar el tribunal ad quem.

Para resolución interviene la Presidenta de la Sala Civil Primera Ministra Rosario Canedo Justiniano, según convocatoria de fs. 24.

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Julio Ortiz Linares

Fdo. Dra. Rosario Canedo Justiniano

Proveido, Dra. Gladys Segovia García, Secretaria de Cámara