SALA CIVIL SEGUNDA

Expediente Nº Lp-237-06-A

AUTO SUPREMO Nº 92 Sucre, 28 de Septiembre de 2009

DISTRITO: La Paz Proceso: Ordinario Civil

Partes: Edgar Fernando Argandoña Añez c/ S.E.N.A.P.E.

PRIMERA RELATORA: Ministra Rosario Canedo Justiniano

SEGUNDO RELATOR: Ministro Julio Ortiz Linares

VISTOS: El recurso de casación en el fondo promovido por Fernando Saúl Bascopé Revuelta, Director General Ejecutivo del Servicio Nacional de Patrimonio del Estado (SENAPE) a fs. 183-184, contra el Auto de Vista No. 309/06 de 5 de octubre de 2006, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso ordinario sobre extinción de obligación y otros, instauró Edgar Fernando Argandoña Yañez y otro contra la entidad recurrente, los antecedentes procesales y

CONSIDERANDO I: Que el 4 de diciembre de 2004, el Juez Tercero de Partido en lo Civil y Comercial de La Paz pronunció la Resolución No. 448/2004 de fs. 145, declarando la perención de instancia en virtud a lo dispuesto por el art. 309 del Código de Procedimiento Civil, ordenando el archivo de obrados.

Promovida la apelación por los demandantes, la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista No. 309 de 5 de octubre de 2006 (fs. 175 y vta.), revocó la resolución disponiendo no haber lugar a la perención de instancia y la prosecución del trámite de la causa.

Ante esta decisión, el representante del SENAPE dedujo recurso de casación en el fondo a fs. 183-184, denunciando que a fs. 144 de obrados cursa la última actuación procesal que data del 7 de abril de 2004, habiendo transcurrido más de seis meses de abandono de la causa, motivando con ello la declaratoria de perención de instancia conforme el art. 309 del CPC, que acusa como vulnerado al igual que el art. 4 del mismo cuerpo legal, habida cuenta que no interesa el acto judicial en el que se encuentra el proceso, conforme lo determinado por el art. 313 del CPC, sino el tiempo de abandono de la causa.

Con estos argumentos concluyó solicitando se case el auto de vista recurrido y deliberando en el fondo se declare la perención de instancia, con costas.

CONSIDERANDO II: Que una de las formas extraordinarias de conclusión del proceso es la perención de instancia, basada en la inactividad de las partes por el tiempo de seis meses, que se computa desde la última actuación, que no es precisamente del demandante, sino de cualquiera de los sujetos principales del proceso incluido el Juez como director del proceso, por lo que le corresponde evitar su paralización e incurrir en sanción de perención, conforme previene la norma del artículo 309 del Código de Procedimiento Civil. En ese orden de ideas, para que proceda una declaratoria de perención debe haber una instancia, una inactividad procesal, transcurso de un plazo y finalmente una resolución judicial que declare operada la perención.

Así establecida la naturaleza jurídica del instituto de la perención de instancia, corresponde referirse a la problemática planteada en el recurso de casación en el fondo a efectos de su resolución, en ese cometido, habiéndose producido la instancia con la presentación de la demanda, conviene referirse a la inactividad procesal y el cumplimiento del plazo estipulado por el artículo 309 del Código de Procedimiento Civil, haciendo las siguientes anotaciones:

De acuerdo a los datos del proceso, se tiene que la fase probatoria en la presente causa había concluido antes de la declaratoria de perención de instancia, así se infiere del memorial de fs. 139 y del decreto que le precede, correspondiendo en consecuencia que el a quo cumpla con lo previsto en el art. 394 del CPC, es decir, determine la conclusión del periodo de prueba disponiendo la acumulación de los cuadernos de prueba y entregando a los causídicos el expediente para que formulen sus alegatos en conclusiones, para posteriormente cumplir con la disposición del art. 395 del adjetivo civil, en cuya virtud el juez de primer grado tiene la facultad de decretar autos aún no se hubiesen presentado los alegatos en conclusiones, concluyéndose en definitiva que el impulso procesal -entendido como el fenómeno en virtud del cual se asegura la continuidad de los actos procesales y su dirección hacia el fallo definitivo-, le correspondía al Juez de la causa conforme lo dispuesto por el artículo 2 del Código de Procedimiento Civil, velando porque el trámite del proceso concluya dentro de un plazo prudencial con la finalidad de tener una justicia pronta y cumplida.

Por otro lado y a mayor abundamiento, debe entenderse que las causales de improcedencia de la perención de instancia, catalogadas por el artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, no son concluyentes en el marco de la interpretación armónica y sistematizada de los artículos 2, 309, 394 y 395 del citado código y de los razonamientos anteriormente esbozados, teniendo en cuenta además, que los actos procesales que debían desarrollarse en el caso de marras importaban la responsabilidad del administrador de justicia respecto del impulso procesal y no así de las partes, criterios correctamente asumidos por el tribunal de alzada que revocó la resolución de primera instancia, no siendo evidente por lo tanto la vulneración de las normas invocadas en el recurso de casación en el fondo que se resuelve.

En consecuencia, corresponde fallar conforme los arts. 271-2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Segunda de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en ejercicio de la atribución prevista en el art. 58-1. de la Ley de Organización Judicial, declara INFUNDADO el recurso de casación de fs. 183-184.

Para sorteo y resolución conforme convocatoria de fs. 195, interviene la Ministra Rosario Canedo Justiniano, Presidente de la Sala Civil Primera, que se constituyó en primera relatora y ante la disidencia del Ministro Julio Ortiz Linares con su proyecto, se convocó a la Ministra Beatriz Sandoval de Capobianco a fs. 197, quien apoyó la disidencia.

PRIMERA RELATORA: Ministra Rosario Canedo Justiniano

SEGUNDO RELATOR: Ministro Julio Ortiz Linares

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Beatriz Sandoval de Capobianco

Fdo. Dr. Julio Ortiz Linares

Fdo. Dra. Rosario Canedo Justiniano

Proveido, Dra. Gladys Segovia García, Secretaria de Cámara