SALA CIVIL SEGUNDA

Expediente Nº C-19-06-S

AUTO SUPREMO Nº 90 Sucre, 28 de Septiembre de 2009

DISTRITO: Cochabamba Proceso: Ordinario Civil

Partes: Servando Quinteros Argote c/ Rodolfo Soliz Sánchez

MINISTRO RELATOR: Ministro Julio Ortiz Linares

VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 533 a 543 vlta., interpuesto por Giovany Marcel Mercado Barriga en representación legal de Servando Quinteros Argote contra el Ato de Vista de fs. 527-529 vlta. pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, dentro del proceso ordinario de nulidad de documentos seguido por Servando Quinteros Argote contra Rodolfo Soliz Sánchez; la respuesta de fs. 549 a 554 vlta., el auto concesorio del recurso de fs. 555 vlta., los antecedentes procesales, y

CONSIDERANDO I: Luego de tramitado el proceso, el Juez de Partido Tercero en lo Civil de la ciudad de Cochabamba, en fecha 12 de enero de 2002; pronunció la sentencia de fs. 472 a 477 y autos aclaratorios de fs. 480 y 508, declarando improbada la demanda de fs. 50 a 55, probadas en parte las excepciones planteadas de fs. 75 a 78, improbada en parte la acción reconvencional de usucapión quinquenal y probada la validez del documento de 6 de enero de 1999, probadas en parte las excepciones perentorias planteadas por el demandante con relación a la acción reconvencional, sin costas; y ordenó al Registro de Derechos Reales proceda a la inscripción de la minuta de 6 de enero de 1999 suscrita entre el demandante y el demandado.

En apelación, la sentencia fue confirmada mediante auto de vista de fs. 527 a 529 vlta., pronunciado en 28 de noviembre de 2005 por la Sala Civil Primera de la Corte Superior de Cochabamba; con costas.

Esta última resolución dio lugar al recurso de casación que nos ocupa.

CONSIDERANDO II: Previamente a ingresar al análisis del recurso, cabe aclarar que la casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que es concedida para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, pudiendo ser de casación en el fondo, en la forma o en ambos a la vez, conforme está establecido en el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil y en la vasta jurisprudencia de este Tribunal Supremo.

Por otro lado, cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el art. 253 del adjetivo civil, siendo su finalidad la casación del auto de vista recurrido y la emisión de una nueva resolución, unificando la jurisprudencia e interpretación de las normas jurídicas o creando nueva jurisprudencia; en tanto que si se plantea en la forma, la fundamentación debe adecuarse a las previsiones contenidas el art. 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo - con o sin reposición-cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

Ahora bien, en el caso de autos, en el extenso y confuso memorial de fs. 533 a 543, se formula el recurso como de casación en la forma y en el fondo, subtitulándolos incluso como "I.- Errores procesales in procedendo" y "II.- Los errores procesales in judicando"; sin embargo, así identificados aquellos ab initio, durante el desarrollo de los fundamentos de cada uno de ellos no se hace una discriminación adecuada y clara de lo que es el recurso de casación en la forma y el recurso de casación en el fondo, incurriéndose en continuas contradicciones e incongruencias tan notables que aún con esfuerzo no pueden ser ignoradas ni pasadas por alto y denotan que el recurrente no ha tomado en cuenta que el recurso de casación en la forma y el recurso de casación en el fondo son dos realidades procesales de distinta naturaleza jurídica y cuyos efectos son también diferentes, como se tiene ya expresado líneas arriba.

Es así que, citando sólo una de aquellas incongruencias a manera de ejemplo, en el subtítulo que corresponde a los "Errores procesales in procedendo" o, más propiamente, al recurso de casación en la forma, el recurrente dice que el juez a quo "...a momento de verificar y valorar el contenido de cada una de las pruebas de cargo y de descargo HAN INCURRIDO EN GRAVES ERRORES DE HECHO Y DE DERECHO..."(sic), cuando tal acusación, en realidad hace a los errores in judicando o al recurso de casación en el fondo, conforme está determinado con claridad en el art. 253-3) del Código de Procedimiento Civil. Luego, el recurrente, durante la extensa y confusa argumentación que realiza, incurre de manera continua en tales defectos -los que sería ocioso referir- acusando indiscriminadamente la violación de normas procesales y sustantivas, hasta concluir con una solicitud igual de confusa, contradictoria e incongruente, cuando afirma que "... demostrados como están los graves actos de violación de la garantía constitucional del justo y debido proceso, y de la legalidad de los procesos, en observancia de los Arts. 250, 251, 252, 253 Incs. 1), 2) y 3); 254 Inc. 1), 4) y 7, 255 Inc. 1), 257, 258, 266, 267, 268, 269, 270, 271 Incs. 3) y 4); 274 y 275 del Procedimiento Civil, SOLICITO se dignen dictar un Auto Supremo anulando el proceso hasta el vicio más antiguo, y/o en su defecto case el Auto de Vista impugnado, deliberando en el fondo se declare probada la demanda principal en todas sus partes" (las negrillas son nuestras). Huelga hacer mayores comentarios.

Por otro lado, la deficiencia anotada respecto de aquél recurso de casación, se repite de manera similar en lo que hace al recurso de casación en el fondo o lo que el recurrente denomina "Los errores procesales in judicando" -nótese que sólo el subtítulo ya es incongruente y contradictorio- circunstancia que se repite durante toda la fundamentación del recurso, llegando a concluir con igual petitorio, cuando dice "... que el Auto impugnado debe ser ANULADO O CUANDO MENOS CASADO".

Por otro lado, si bien el recurrente cita una gran cantidad de normas adjetivas y sustantivas como violadas o errónea e indebidamente aplicadas, lo hace de manera indiscriminada y sin precisar de manera clara y concreta cómo o de qué manera fueron violadas o aplicadas falsa o erróneamente cada una de aquellas normas y, lógicamente, en qué consiste la violación o aplicación falsa o errónea de las mismas, incumpliendo, de esa manera, la previsión establecida en el inc. 2 del ya citado art. 258 del Código de procedimiento Civil.

Lo anotado pone en evidencia la ausencia absoluta de la adecuada técnica jurídica exigida para la formulación de este recurso extraordinario, aspecto procesal que impide abrir la competencia de este Tribunal Supremo para considerar el fondo del recurso; correspondiendo, en consecuencia, dar aplicación a la previsión contenida en el art. 272 inc. 2) del tantas veces citado Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Segunda de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad contenida en el numeral 1. del art. 58 de la Ley de Organización Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fs. 533 a 543 de obrados; con costas.

Para sorteo y resolución de la causa, según convocatoria de fs. 559 y 559 vlta., interviene la señora Ministra Rosario Canedo Justiniano de la Sala Civil Primera.

MINISTRO RELATOR: Julio Ortiz Linares.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Julio Ortiz Linares

Fdo. Dra. Rosario Canedo Justiniano

Proveido, Dra. Gladys Segovia García, Secretaria de Cámara