SALA CIVIL SEGUNDA

Expediente Nº C-69-06-S

AUTO SUPREMO Nº 15 Sucre, 19 de mayo de 2009

DISTRITO: Cochabamba Proceso: Divorcio

Partes: Rene Torrico Peredo c/ Eufronia Torricos Claros

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares

VISTOS: El recurso de casación de fs. 150-150 vlta. interpuesto por Eufronia Torrico Claros de Torrico, contra el auto de vista de fs. 146 pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, dentro del proceso ordinario de divorcio seguido por René Torrico Peredo contra la recurrente; el auto concesorio del recurso de fs. 155 vlta., los antecedentes procesales, y

CONSIDERANDO I: Que, luego de tramitada la causa, la Jueza de Partido Mixto y de Sentencia Nº 2 de Punata, el 28 de septiembre de 2005, pronunció la sentencia de fs. 116-117 de obrados, por la que declara probada la demanda de fs. 2 por la causal contenida en el art. 131 del Código de Familia, disuelto el vínculo matrimonial que unía a René Torrico Peredo y Eufronia Torrico Claros y deja sin efecto la asistencia familiar a favor de la esposa.

Apelada la sentencia por la demandada, la Sala Civil Primera de la Corte Superior de Cochabamba, por auto de vista de fs. 146, emitida en 13 de octubre de 2006, confirma la misma con la aclaración de que la existencia de bienes y deudas gananciales se averigue en ejecución de sentencia.

Contra esta resolución se interpuso el recurso de casación que se analiza.

CONSIDERANDO II: La abundante jurisprudencia sentada por este Tribunal ha dejado establecido que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que se concede para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley y podrá ser de casación en el fondo, en la forma o en ambos a la vez, conforme establece el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

En ese entendido, cuando el recurso de casación se interpone en el fondo deben circunscribirse los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del adjetivo Civil, y su finalidad es la casación del auto de vista recurrido y la emisión de una nueva resolución, unificando la jurisprudencia e interpretación de las normas jurídicas o creando nueva jurisprudencia; en tanto que si se plantea en la forma, la fundamentación debe adecuarse a las previsiones establecidas el artículo 254 del mismo cuerpo legal y cuya finalidad es la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo -con o sin reposición- cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

En el contexto anterior, es deber ineludible de la parte que recurre discriminar si plantea recurso de casación en el fondo o en la forma y fundamentarlos adecuadamente, puesto que se trata de dos realidades procesales de distinta naturaleza que persiguen efectos jurídicos diferentes y no pueden confundirse entre sí, debiendo concluir con un petitorio claro y preciso.

CONSIDERANDO III: En el caso de autos, la recurrente plantea un recurso contradictorio, ambigüo y carente de la adecuada técnica jurídica necesaria para la formulación de este recurso extraordinario, debiendo en la improcedencia del mismo.

En efecto, en primer término refiere aspectos relativos a la declaratoria de rebeldía, al plazo de presentación de prueba y su comparecencia a la audiencia de fijación de asistencia familiar, acusando la errónea aplicación de los arts. 68, 379 y 129 del Código de Procedimiento Civil; posteriormente, acusa que las pruebas testificales "se encuentran plagados de nulidad" y, finalmente, manifiesta que el auto de vista erróneamente confirma la determinación de la sentencia de dejar sin efecto la asistencia familiar, sin que la parte demandante haya pedido su cesación; sin acusar, en estas dos últimas partes, la infracción o violación de norma legal alguna.

Lo anterior conduciría, sin lugar a dudas, a concluir que la recurrente persigue la nulidad de obrados para subsanar los vicios procedimentales que, según su perspectiva, pudieran haberse cometido en la tramitación de la causa, empero, al finalizar su pretendido recurso, de manera totalmente contradictoria y ambigüa, afirma: "amparándome en lo dispuesto por los arts. 250, 253 y siguientes del Código de Procedimiento Civil, interpongo recurso de casación en el fondo". Además, ratificando aquella deficiencia anotada, no concreta un petitorio claro y preciso sobre su pretensión, es decir, no define con exactitud si con su recurso persigue la nulidad de obrados -conforme establece el art. 275 del Código de Procedimiento Civil- o la casación del auto de vista y posterior emisión de nueva resolución -de acuerdo a lo previsto por el art. 274 del mismo cuerpo procedimental de la materia-, ocasionando que, técnicamente, no se abra la competencia de este Tribunal para su consideración y emisión de resolución en el fondo de la causa; correspondiendo, consiguientemente, resolver en la forma establecida en el art. 272-2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Segunda de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad contenida en el numeral 1. del art. 58 de la Ley de Organización Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fs. 150 de obrados. Sin costas, por no haber sido respondido el recurso.

Para sorteo y resolución de la causa, según convocatoria de fs. 159-160 de obrados, interviene la señora Ministra Rosario Canedo Justiniano, Presidenta de la Sala Civil Primera.

MINISTRO RELATOR: Julio Ortiz Linares.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

 

Fdo.- Dr. Julio Ortiz Linares

Fdo.- Dra. Rosario Canedo Justiniano

Proveido.- Dra. Gladis Segovia García