SALA CIVIL SEGUNDA

AUTO SUPREMO Nº 1 Sucre, 17 de abril de 2009

DISTRITO: La Paz Proceso: COMPULSA

Partes: Guillermo Vivado Molina c/ Sala civil Segunda de la R.

Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz.

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares.

VISTOS: El recurso de compulsa de fs. 36 y vta., interpuesto por Guillermo Vivado Molina contra al Auto de Vista de 6 de marzo de 2009, cursante a fs. 17 del expediente remitido a este tribunal, a través del cual se negó la concesión del recurso de casación interpuesto por el compulsante a fs. 15-16 contra el Auto de Vista Nº A-45/09 de 12 de febrero de 2009, emitido por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro del proceso coactivo instaurado por Gary

Málaga García contra Guillermo Vivado Molina, los antecedentes del proceso y

CONSIDERANDO I: El compulsante aduce que se le negó la concesión del recurso de casación que promovió contra el Auto de Vista A-45/09 de 12 de febrero, no obstante que dicha resolución contiene decisiones ultrapetitas y fue pronunciado sin competencia, por lo que solicita se declare legal la compulsa y por ende "nulo todo lo actuado por la Sala Civil Segunda del Distrito de La Paz" (sic).

CONSIDERANDO II: Conforme a la previsión del art. 283 del Código de Procedimiento Civil (CPC), procede el recurso de compulsa en los siguientes casos:

Por negativa indebida del recurso de apelación;

Por haberse concedido la apelación sólo en el efecto devolutivo, debiendo ser en el suspensivo; y,

Por negativa indebida del recurso de casación.

En este marco normativo, la competencia del Tribunal Supremo al momento de resolver la compulsa, ha de circunscribirse a precisar si la negativa de concesión del recurso de casación o nulidad es legítima o no, tomando en cuenta para ello la regulación que prevé el Procedimiento Civil en función a la naturaleza de los procesos, las resoluciones pronunciadas en ellos y otros presupuestos procesales que hacen al régimen de los recursos.

Esto quiere decir, que el tribunal compulsado sólo puede negar el recurso de casación o nulidad en los casos previstos por el art. 262 del Código adjetivo de la materia, a saber:

Cuando se hubiere interpuesto el recurso después de vencido el término;

Cuando pudiendo haber apelado no se hubiere hecho uso de ese recurso ordinario; y,

Cuando el recurso no se encuentra previsto en los casos señalados por el art. 255; este último complementado por el art. 26 de la Ley Nº 1760 de 28 de febrero de 1997.

CONSIDERANDO III: En la especie, el tribunal ad quem negó la concesión del recurso extraordinario de casación, argumentado que la resolución de vista impugnada fue emitida en ejecución de fallos por lo que es de aplicación lo previsto en el art. 518 del CPC, asimismo, sustentó su decisión en lo dispuesto por el art. 26 de la Ley 1760, en el entendido de que se trata de un proceso coactivo, por ende, la resolución pronunciada no se halla contemplada dentro de las previsiones del art. 255 del mismo adjetivo civil, así consta en el Auto de 6 de marzo de 2009 (fs. 17).

Ahora bien, es evidente que los medios de impugnación configuran instrumentos jurídicos consagrados por las leyes procesales para corregir, modificar, revocar o anular los actos y las resoluciones judiciales cuando adolecen de deficiencias, errores, ilegalidad o injusticia y que por principio y por naturaleza todo acto jurisdiccional es impugnable, sin embargo, es también evidente que en algunos casos la ley proclama de manera absoluta o relativa la limitación impugnativa o, ella resulta de la misma estructura judicial, instancia única, aunque aún en estos casos es posible encontrar caminos destinados al ataque o cuestionamiento de los mismos.

En este contexto, de la revisión de los datos que informan al proceso, se verifica que el mismo se encuentra en la fase de ejecución de sentencia, aspecto reconocido por el propio compulsante en su memorial del recurso de casación de fs. 15-16, en el que señala que "en ejecución de sentencia el demandante solicitó (...) el pago de la obligación objeto de la litis (...)" por lo que, partiendo de este presupuesto y contrastado los fundamentos del auto que desestima la concesión del recurso de casación y los argumentos del recurso compulsorio con lo expuesto en el párrafo anterior, se concluye que por el estadio jurídico en el que se encuentra el proceso -ejecución de fallos-, la limitación para la interposición de los medios de impugnación se halla configurada en lo dispuesto por el art. 518 del Código de Procedimiento Civil, es decir, que las resoluciones emitidas en esta instancia procesal sólo son apelables en el efecto devolutivo, sin recurso ulterior, advirtiéndose, que es el propio ordenamiento jurídico el que pone límites en el uso de los recursos en esta fase del proceso, circunstancia que fue adecuadamente verificada por el tribunal de alzada en la resolución que denegó la concesión del recurso de casación planteado contra el auto de Vista No. A-45/09 y su complementario.

Por otro lado, el tribunal de alzada sustentó también la denegatoria de concesión del recurso de casación en la reserva legal prevista en el art. 26 de la Ley 1760, que complementa lo dispuesto en el art. 262 del CPC, que a su vez consigna la posibilidad de denegar el recurso de casación cuando la resolución impugnada no se encuentre prevista en los casos señalados en el art. 255 del mismo cuerpo legal, destacando que se trata de un proceso coactivo que por su configuración procesal no admite recurso de casación.

En efecto, por disposición del art. 262.3) de la Ley Procesal Civil, el tribunal o juez de segundo grado tienen la facultad de negar la concesión del recurso de casación y declarar ejecutoriada la sentencia o auto recurrido, cuando el recurso no se encuentre comprendido en los casos señalados en el art. 255 del Código de Procedimiento Civil, circunstancia soslayada por el compulsante, que no demostró a través de la compulsa que interpuso que la resolución de vista que motivó la interposición del recurso de casación se encuentra consignada en el catálogo de resoluciones contra las que procede esta acción extraordinaria conforme el el art. 255 del adjetivo civil tantas veces citado.

Finalmente, en cuanto a las Sentencias Constitucionales invocadas por el compulsante, corresponde señalar que tienen presupuestos fácticos diferentes a los del presente caso por lo que su razonamiento no es aplicable en la especie.

Consiguientemente, por los fundamentos expuestos cabe concluir que las alegaciones del recurrente -que no demostró por qué el tribunal de alzada denegó indebidamente la concesión del recurso de casación- carecen de sustento jurídico y fáctico toda vez que, de acuerdo a nuestra economía jurídica, es evidente la prohibición absoluta o irrecurribilidad a través del recurso de casación o nulidad de la resolución de vista emitida en ejecución de sentencia.

POR TANTO: La Sala Civil Segunda de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, declara Ilegal el recurso de compulsa de fs. 36 y vta., con costas y multa para el compulsante, equivalente a tres días de haber de un Vocal de Corte de Distrito, conforme establecen los arts. 296 del Código de Procedimiento Civil y 4 del Reglamento de Multas Procesales del Poder Judicial en vigencia, que mandará pagar el Tribunal ad quem.

Para resolución interviene la Presidenta de la Sala Civil Primera Ministra Rosario Canedo Justiniano, según convocatoria de fs. 38.

MINISTRO RELATOR: Ministro Julio Ortiz Linares

Regístrese y devuélvase

Firmado Dr. Julio Ortiz Linares

Dra. Rosario Canedo Justiniano

Proveído: Sucre, 17 de abril de 2009

Gladys Segovia García

Secretaria de Cámara de la Sala Civil Segunda