TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A  C I V I L



Auto Supremo: 752/2014

Sucre: 12 de diciembre 2014

Expediente:LP 110 14 S

Partes:Wilson Alejandro Paredes. c/ Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de

Lupo y Ángela Lupode Escobar, propietarios de la Fábrica ALBUS.

Proceso:Hechos ilícitos más el pago de daños y perjuicios.

Distrito:La Paz.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 688 a 694, interpuesto por Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar, contra el Auto de Vista Nº 59/2014 de 13 de marzo de 2014 cursante de fs. 679 a 681, pronunciado por la Sala Civil Comercial Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso de Hechos ilícitos más el pago de daños y perjuicios, seguido por Wilson Alejandro Paredes  en contra de Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar, propietarios de la Fábrica ALBUS, la respuesta al recurso de fs. 698 a 699 y vta.,la concesión de fs. 702, los antecedentes del proceso, y;


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

La Juez de Partido Tercero en lo Civil Comercial de la ciudad de La Paz, dicta Sentencia N° 155/2013 de 17 de junio de 2013,cursante de fs. 637 a 642y vta., declarandoProbada la demanda instaurada de fs. 34, 35y 36 de obrados, en consecuencia determina que se ha operado la responsabilidad por hechos ilícitos, cometidos por el dependiente (portero) de la Fábrica Albus de propiedad de Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar, con costas. El daño ocasionado será calificado en ejecución de sentencia con las formalidades de ley. Se declara improbada la excepción perentoria de falta de acción y derecho opuesta a fs. 44 de obrados.


Resolución de primera instancia que es recurrida de apelación por la parte demandadaJavier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar por escrito de fs. 644 a 649; Industrias ALBUS S.A. mediante memorial de fs. 650 a 655;y porNéstor Pañuni Cari por escrito de fs. 657 a 659, dictándose en consecuencia de ello el Auto de Vista Nº 59/2014 de 13 de marzo de 2014, cursante de fs. 679 a 681, que confirma la Resolución Nº 333”A”/06 de fs. 334-335 y la Sentencia apelada. Resolución de Alzada que es recurrida de casación en el fondo y en la forma por la por la parte demandada Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar, que merece el presente análisis.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

De forma resumida se pasa a detallar los fundamentos de agravio que expone la parte recurrente:

En el fondo:

1. Sentido y razón legal del art. 992 del Código Civil:

Refieren que las normas de responsabilidad por el hecho ilícito provocado por un tercero constituyen una excepción que fundada en el art. 992 del Código Civil, precisa que previamente exista un tipo de relación laboral entre el causante del daño y quien será obligado a su reparación, necesitando que el daño haya sido provocado no por cualquier accionar sino por uno ligado al desempeño de funciones de empleado.

2. Error de hecho y de derecho en la apreciación de las pruebas:

Señalan que el señor Néstor Pañuni jamás fue su empleado sino que era el portero, sereno y dependiente de Industrias ALBUS SRL. (actualmente Industrias ALBUS S.A.), y que el Auto de Vista ha apreciado con error de hecho y de derecho las pruebas, limitándose a tomar una sola de las pruebas de cargo, deformando las contradicciones del resto de las pruebas de cargo y obviando toda la prueba de descargo y la propia declaración del Sr. Pañuni, conforme la cual plenamente se acredita que el Sr. Pañuni no era empleado suyo sino de Industrias Albus SRL,y que el Auto de Vista considera un conjunto de declaraciones testificales e informes contradictorios, no concluyentes (fs. 84, 90, 92, 103, 104 y 112) producidos dentro de un proceso penal contra el Sr. Pañuni que no fueron apreciadas en su totalidad.  Que el Auto de vista no menciona las pruebas de descargo siguientes: Certificaciones de fs. 620 a 623, Declaraciones del señor Pañuni de fs. 657 a 659, las declaraciones de Albus S.A. en su recurso de apelación de fs. 650 a 655, las literales cursantes de fs. 609 a 615, Las literales presentadas por industrias Albus S.A., la amplia prueba de fs. 620 a 623 que llega a desestimar la aplicación del art. 992 del Código Civil, mismas que no fueron valoradas por el Ad quem, razón por la cual está pendiente y no cerrado el tema relativo a la prueba de quien era el empleador verdadero del Sr. Pañuni.Constituyendo apreciación errónea de hecho y de derecho sobre las pruebas en el marco del art. 253 inc. 3) del Código de Procedimiento Civil.


3.Violación y falsa aplicación de los arts. 984 y 992 del Código Civil:

El Auto de Vista recurrido viola el art. 984 del Código Civil cuando permite que sus personas, en condición de personas naturales, ajenas al hecho ilícito producido, sean condenadas a reparaciones condenadas en dicha resolución.

Asimismo viola el art. 992 del Código Civil, porque primero equivocadamente aplica esta norma en contra de quienes no fueron empleadores del causante del daño, y el segundo consistente en que el hecho haya sido realizado por el sereno en el ejercicio de los trabajos encomendados dentro de la propiedad de Industrias Albus S.A.

La debida aplicación de estas normas debió conducir a un análisis legal del Auto recurrido sobre la titularidad del derecho de parte de quien acciona y la legitimidad de las personas contra las que se presentó la pretensión, fundada en establecer el alcance y condiciones de los arts. 984 y 992 del Código Civil.

4.Violación de los arts. 1º y 52 inc. 3) del Código Civil, y de los arts. 125 y 133 del Código de Comercio:


Señala que se han violado las normas señaladas cuando en el Auto de Vista se afirma que ”con relación a que se cometió error al admitir una demanda contra una persona natural y no colectiva, dicha situación jurídica ha quedado borrada y enervada debido a la confesión de Javier Lupo Gamarra al indicar ser propietarios de industrias albus”.


No existe nada que pueda borrar la diferencia entre una persona colectiva y una persona natural, siendo quesus personas son legalmente diferentes a Industrias Albus S.A. La responsabilidad legal que pueda tener un accionista es tan diferente a la responsabilidad legal que pueda tener la sociedad, como son diferentes los derechos y acciones que cada uno tiene sobre su patrimonio. El Auto de Vista viola la normativa señalada cuando pretende que una declaración (descontextualizada) esté por encima de documentos constitutivos públicos.

En la forma:

Refiere que ha sido un error compartido entre el actor, el A quo, el Ad quem tramitar un proceso en el que de comienzo se les ha confundido a sus personas (Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar) con la persona colectiva (o jurídica) que es Industrias ALBUS S.A. (antes Industrias ALBUS S.R.L.) porque nada ha impedido al actor hacer uso de diligencias preliminares o cualquier otro medio que le permita tener precisión en la persona del demandado a los fines de cumplir con el art. 327 inc. 4) del Código de Procedimiento Civil.

Asimismo agrega que de acuerdo al art. 333 del adjetivo civil, la demanda de autos debió ser observada, conminándose a que el actor aclare con precisión porque pretendió dirigir la demanda contra los supuestos “dueños de la fábrica”, cuando la fábrica en cuestión es sólo un bien inmueble, y lo que correspondía era que la dirijan en contra de la sociedad comercial dueña del bien inmueble y empleadora del Sr. Pañuni, quien fue el sereno que cometió el hecho ilícito en contra del hijo de la parte actora.

Estas imprecisiones habrían permitido que el proceso sea dirigido en contra de sus personas lo que no corresponde.

En mérito a lo expuesto, interponen recurso de casación en el fondo y en la forma en contra del Auto de Vista recurrido, solicitandose dicte Auto Supremo que pronunciándose en el fondo case el Auto de Vista y declare Improbada la demanda en todas sus partes y probada la excepción de falta de acción y derecho, o alternativamente anule actuados del proceso hasta la providencia de admisión, con expreso mandato de que sea dirigida en contra de Industrias ALBUS S.A., con costas.

CONSIDERANDO III:


FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

El recurrente anuncia que plantea recurso de casación en el fondo y en la forma, por lo que corresponde referirnos de principio al recurso de casación en la forma ya que de ser evidentes las infracciones acusadas ya no sería necesario ingresar al recurso de casación en el fondo.

En la forma:

1.La parte recurrente cuestiona la legitimación pasiva de la parte demandada, porque se les hubo confundido a sus personas: Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar, con la persona colectiva que es Industrias ALBUS S.A. (antes Industrias ALBUS S.R.L.).

1.1.Al respecto corresponde referir que interpuesta la demanda, la misma es admitida por providencia de fs. 37, y una vez tomada conocimiento de dicha resolución, la parte demanda (Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar) se apersonan y oponen excepciones previas, empero sin cuestionar la providencia de admisión de la demanda, esto en mérito al principio dispositivo que rige al derecho civil, por lo que su denuncia en relación al incumplimiento del inc. 4) del art. 327 y art. 333 del Código de Procedimiento Civil resulta siendo extemporánea,y conforme al principio de convalidación su derecho aprecluído.


1.2.Asimismo,respecto a lo anterior, al haber interpuesto en su primer escrito de fs. 40 a 41 y vta., excepción previa de incapacidad o impersonería como demandados y de oscuridad, contradicción e imprecisión en la demanda, previo traslado corrido, y con la contestación correspondiente de la parte actora de fs. 47 a 48, se resuelve dicha excepción por Auto de fs. 200 y vta., declarando improbadas las excepciones interpuestas a fs. 40-41, sin embargo una vez notificada ésta última resolución a los demandados, no es recurrida por los mismos y ante la solicitud de la parte actora por providencia de fecha 8 de septiembre de 2003 (fs. 216 vta.) se declara que ha operado su ejecutoria de forma tácita por el transcurso del tiempo, en consecuencia su derecho conforme al principio de convalidación también ha quedado precluido.

Por lo referido, el recurso de casación en la forma interpuesto por el recurrente se enmarca en lo determinado por el art. 271 núm. 2), y 273 del Código de Procedimiento Civil.

En el Fondo:

1. Sobre sentido y razón legal del art. 992 del Código Civil, yviolación y falsa aplicación de los arts. 984 y 992 del Código Civil:

En éste punto, por estar estrechamente relacionadosel primery tercer agravio de fondo del considerando II de la presente resolución, corresponde absolver los mismos de manera conjunta.

De los antecedentes de la presente causa se evidencia que por memorial de fs. 34 a 36 y vta. la parte actora interpone demanda ordinaria por hechos ilícitos más el pago de daños y perjuicios en contra de Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar, propietarios de la Fábrica ALBUS, una vez tomado conocimiento de dicha demanda, como se refirió precedentemente, los demandados se apersonan e interponen excepción previa de incapacidad o impersonería como demandados, la misma que es resuelta por Auto de fs. 200 y vta., declarando improbada la excepción previa de incapacidad o impersonería como demandados, por lo mismo al no haber recurrido de dicha resolución, se entiende que los mismos han admitido su legitimación pasiva dentro el presente caso de autos. Por lo que no es coherente que después de la preclusión operada se haga nuevamente alusión a dicho extremo en el recurso de apelación y posteriormente en casación cuando su derecho al respecto ha precluído.

Sin embargo, y conforme al principio de verdad material, se debe dejar claramente establecido que ha momento de la comisión del hecho delictivo de homicidio culposo, suscitado el día 17 de junio de 2002 por el “portero o sereno” Néstor Pañuni Cari, trabajador y empleado de la Fábrica ALBUS, los ahora demandados se constituían en socios y accionistas de la Empresa “Industrias ALBUS S.R.L.”, conforme se evidencia del Testimonio de la Escritura Pública Nº 403/2002 de fs. 431 a 433 y vta., lo que es ratificado por la confesión del co-demandado Javier Lupo Gamarra, por tanto en titulares del derecho co-propietario de la Empresa o “Fábrica ALBUS”, sin que las escrituras públicas anteriores o posteriores o el giro de la Empresa en relación a su razón social eximan de responsabilidad de sus obligaciones a los ahora demandados, conforme prescribe el art. 399 del Código de Comercio: “La responsabilidad ilimitada y solidaria de los socios, existentes bajo el tipo anterior de sociedad, no se modifica con la transformación…”.


De consiguiente al constituirse Néstor Pañuni Carien empleado de la Empresa “Industrias ALBUS S.R.L.”,los empleadores Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar, co-propietarios de la Fábrica ALBUS, son responsables del daño causado por éste en el ejercicio de los trabajos encomendados, haciéndose aplicable de consiguiente en el presente caso de autos los arts. 984 y 992 del Código Civil.


Por lo que en esta parte no es evidente la infracción delos arts. 984 y 992 del Código Civil, menos existe agravio evidente.


2. Sobre error de hecho y de derecho en la apreciación de las pruebas:


Sobre este agravio, remitiéndonos a los puntos precedentemente desarrollados debemos manifestar:


Que de la revisión del presente caso de autos, se evidencia que conforme al principio de la comunidad de la prueba y en el marco de lo preceptuado por los arts. 1286 del Código Civil y 397 del Código de Procedimiento Civil, el Tribunal de Alzada conforme a la facultad privativa establecida por ley, ha valorado correctamente las pruebas producidas, sin que las afirmaciones del ahora recurrente tengan la relevancia e incidencia necesaria porque en base al principio de adquisición procesal el Ad quem colige que los ahora demandados son “patronos del Sr. Pañuni quien causó el daño ilícito, objeto de la pretensión demandada, habiendo probado la relación laboral (obrero patronal) entre los demandados y el Sr. Pañuni conforme prescribe el art. 992 del Código Civil, no siendo evidente que el demandante sólo se limitó a probar el hecho ilícito…” asimismo sobre la prueba producida en el proceso penal establece: “que el hecho ilícito cometido por el empleado (Sr. Pañuni), emerge sobre una situación netamente penal y como tal fue dilucidada por un proceso penal con el objeto de determinar y establecer los motivos del deceso del hijo de la parte demandante, prueba que concierne a la causa petendi de la presente causa”.Extremos que no son desvirtuados con la prueba documental de descargo de fs. 609 a 615, y de fs. 620 a 623, porque solo ratifican los extremos expuestos en el punto 1 del recurso de casación en el fondo.

Por otro lado, de manera incoherente la parte recurrente pretende que los memoriales de apelación presentados por Néstor Pañuni Caride fs. 657 a 659, así como de “Industrias ALBUS S.A.” de fs.650 a 655,sean asumidos como medios o elementos probatorios, petición errada, porque al constituirse en antecedentes jurídicos procesales no pueden ser considerados como “Medios o elementos probatorios” como inconsistentemente pretende el ahora recurrente. Lo que hace inconsistente el agravio denunciado.

3. Sobre violación de los arts. 1º y 52 inc. 3) del Código Civil, y de los arts. 125 y 133 del Código de Comercio:

En el presente acápite, remitiéndonos a los puntos precedentemente desarrollados, corresponde reiterar que en el presente caso de autos se ha demandado a los propietarios de la Fábrica ALBUS, persona colectiva cuya razón social a momento del hecho delictivo era “Industrias ALBUS S.R.L.”siendo sus titulares, socios y accionista en co-propiedad Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar, por tanto co-propietarios de la “Fábrica ALBUS”, sin que las escrituras públicas anteriores o posteriores o el giro de la Empresa en relación a su razón social eximan de responsabilidad de sus obligaciones a los ahora demandados. Por lo que no es evidente la infracción de los arts. 1º y 52 inc. 3) del Código Civil, y menos de los arts. 125 y 133 del Código de Comercio.

Por lo expuesto, corresponde emitir resolución en la forma prevista en el arts. 271 núm. 2), y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I num.1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los Arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADOel recurso de casación en la forma yen el fondo, de fs. 688 a 694, interpuesto por Javier Lupo Gamarra, Beatriz Velasco de Lupo y Ángela Lupo de Escobar, que recurrendel Auto de Vista Nº 59/2014 de 13 de marzo de 2014. Con costas.

Se regula honorario profesional en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Octavo