TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                    S A L A   C I V I L

Auto Supremo:687/2014                                                                Sucre:24 de noviembre2014                                                        Expediente:CB-103-14-S                                                        

Partes:Gelson Rimer Ferrufino.        c/Elías Gilmar Terrazas Vera.                        

Proceso:Declaración judicial de paternidad.  

Distrito:Cochabamba

VISTOS: El recurso de casación en la forma y el fondo interpuesto por Elías Gilmar Terrazas Vera de fs. 320 a 328, impugnando el Auto de Vista Nº 73/2014 de fecha 09 de junio de 2014, de fs. 315 a 317, pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso ordinario de Declaración Judicial de Paternidad, seguido por Gelson Rimer Ferrufino contra Elías Gilmar Terrazas Vera, la concesión de fs. 333, los antecedentes del proceso, y;

CONSIDERANDO I:                                                                ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez de Partido Segundo de Familia, Niñez y Adolescencia de la Provincia de Quillacollo - Cochabamba, emitió la Sentencia de fecha 21 de enerode 2013 cursante de fojas 185 a 189, declarando Probada la demanda de Declaración Judicial de Paternidad de fs. 13 y 14, Improbada el responde de fs. 53, 54 y 55 de obrados, con costas. En consecuencia declaró cierta la paternidad del demandado Elías Gilmar Terrazas Vera con referencia del demandante GELSON RIMER FERRUFINO, nacido el 30 de abril de 1992, procreado con Adleth Herminia Ferrufino Mendieta, En consecuencia ordenó al Servicio de Registro Cívico (SERECI) la inclusión en la partida de nacimiento de Gelson Rimer Ferrufino el apellido paterno de TERRAZAS, el nombre y apellido de su progenitor como padre a ELIAS GILMAR TERRAZAS VERA, en la casilla correspondiente, debiendo expedirse en los próximos certificados el nombre correcto de Gelson Rimer Terrazas Ferrufino. 

Contra dicha sentencia, se presentó complementación y enmienda por el demandante, el cual fue absuelto mediante Auto de fecha 05 de febrero de 2013. Resoluciones que fueron apeladas por el demandado por memorial de fs. 250 a 254 y vta., al igual que por el demandante por escrito de fs. 268 y vta., por dicho motivo el Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba emitió el Auto de Vista Nº 133/2013, de fs. 283 a 284, por el cual anuló el Auto de concesión del recurso de apelación;resolución que es recurrida de casación en el fondo por el demandado mediante memorial de fs. 287 a 293 y vta., Auto Supremo Nº 90/2014 de 21 de marzo de 2014, que anula el Auto de Vista Nº 133/2013; Auto de Vista Nº 73/2014 de 09 de junio de 2014, cursante de fs. 315 a 317, que confirma la Sentencia y auto complementario de 05 de febrero de 2013.

Resolución de alzada que es recurrida de casación en la forma y en el fondo por la parte demandada, que obtiene el presente análisis.

CONSIDERANDO II:                                                                        DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

De forma resumida se pasa a detallar los fundamentos de agravio que expone el recurrente:

1.Acusa que el Tribunal de alzada no tenía competencia para considerar, mucho menos declarar, ni resolver si se confirma, ratifica o se anula un acto jurídico que no fue sometido a su competencia, cuando jamás se puso en discusión dicho aspecto, demostrando que ha violentado el propio Auto Supremo que ordenaba la anulación del Auto de Vista de 08 de noviembre de 2013 y solamente se resuelva el recurso de apelación presentado por su parte, de donde se demuestra que ha existido exceso de poder y competencia al considerar en el Auto de Vista una apelación inexistente al Auto complementario de fecha 05 de febrero de 2013, en consecuencia, la competencia del Tribunal de alzada solamente debió estar referida a resolver los agravios expuestos es su apelación, y no en relación al referido auto complementario, que nunca fue apelado, por lo que la resolución sería ultrapetita. Por lo tanto, al no haber resuelto solamente el recurso de apelación presentado por su persona, lo obrado por el Tribunal de Alzada está viciado de nulidad por no satisfacer las exigencias de los arts. 236 y 190 del Código de Procedimiento Civil y debe imponerse la anulación de obrados.

Por lo tanto interpone recurso de casación en la forma contra el Auto de Vista recurrido, considerando que procede aplicar el art. 254 numeral 4) del Código de Procedimiento Civil, “casando” su recurso de casación en la forma.

2.Por otra parte, denuncia vulneración a los arts. 192 y 204 del Código de Familia, art. 90 y 252 del Código “Procesal” Civil; argumentando que la base de la demanda en su contra fue un proceso de impugnación de paternidad llevada a cabo en el juzgado 7mo. de Familia de la ciudad de Cochabamba, misma que fue iniciada por una persona de nombre Adleth Herminia Ferrufino Mendieta en contra de su esposo Maximiliano Saavedra Orosco, figurando en el certificado de nacimiento como padre de Gelson Rimer Saavedra Ferrufino, dicha sentencia resulta violatoria y atentatoria al orden público que vulnera e incumple el art. 204 del Código de Familia en concordancia del art. 192 del Código de Familia, cuya demanda resultaría amañada, ilegal y carente de validez jurídica, habida cuenta que la misma incurre en la nulidad expresada por el art. 90 del Código de Procedimiento Civil, asimismo en su tramitación se encuentra plagada de innumerables vicios de nulidad, proceso del que nunca fue parte, demostrando una vulneración a su derecho a la defensa, por lo que el Auto de Vista recurrido falta a la verdad cuando menciona que tuvo derecho a la defensa, denunciando fraude procesal que se cometió en un anterior proceso de impugnación de paternidad. Señalando al efecto la jurisprudencia contenida en la G.J. Nº 1588, P.81, y la S.C. Nº 450/2012 de 29 de junio.

3.Denuncia vulneración a los arts. 120, 128 y 327 núm. 4) del Código “Procesal” Civil; señalando que formuló excepción de impersonería del demandado que fue resuelto por Auto de fecha 15 de octubre de 2011, que determinó probada su excepción y ordenó al demandante cumpla los requisitos establecidos por el art. 327 numeral 4) del Código de Procedimiento Civil. No obstante, el demandante nunca habría cumplido con lo establecido por el art. 327 numeral 4) del Adjetivo Civil, aspecto que fue observado oportunamente por su persona a través del incidente de nulidad.

Por otro lado el Auto de Vista, tampoco advierte el incumplimiento al art. 120 del Procedimiento Civil, lo que estaría sancionado con la nulidad señalada en el art. 128 del mismo Adjetivo Civil, y se evidencia que en obrados no existe constancia que se haya dado cumplimiento a la citación con la demanda modificada y el mismo auto de fecha 12 de noviembre de 2011 que admite la misma y ordena correr traslado a su persona vulnera normas procesales, dejándole en indefensión, y erradamente pretende aplicar el art. 129 del Código de Procedimiento Civil, cuando en los hechos su persona oportunamente promovió un incidente de nulidad de citación antes de contestar a la demanda mediante su memorial de fecha 16 de diciembre de 2011, aspectos que ignora y desconoce el Auto de Vista de 09 de junio del 2011, agraviando sus derechos e intereses.

4.Acusa la vulneración a los arts. 207 del Código de Familia, a los art. 397 y 90 del Código “Procesal” Civil;refiriendo que el segundo considerando del numeral 6 y 7 del Auto de Vista de 09 de junio de 2014 se viola el art. 207 del Código de Familia y art. 90 del Código de Procedimiento Civil, es decir que evita y elude la valoración de la prueba conforme a lo estipulado por el art. 397 del Código de Procedimiento Civil, en consecuencia se vulnera el art. 204 del Código de Familia que establece de forma taxativa la necesidad de la atestación de cuatro testigos libres de tacha y excepción, norma de orden público vulnerado por la sentencia y el Auto de Vista de 09 de junio de 2014, cuando en actuados del proceso se evidencia una sentencia simplemente en base a dos declaraciones testificales de referencia totalmente contradictorias, contrarias y enseñadas por la parte contraria, ya que expresan que ellos les comentaron, lo que hace presumir más bien que dichas declaraciones carecen de eficacia probatoria, sin embargo el juez ordinario da por concluyente, aspecto que vulneraría el art. 207 del Código de Familia, lo que resta credibilidad a dicha prueba.

El Auto de Vista evitaría pronunciarse respecto a este reclamo, aplicando equivocadamente el art. 397 del Procedimiento Civil, vulnerando también de ésta manera el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, por lo que en relación a dicho agravio señala la jurisprudencia contenida en la G.J. Nº 1679, Pag. 136.

Por todo lo expuesto, al amparo del art. 250 del Código de Procedimiento Civil, solicita se sirva tener por interpuesto su recurso de casación en la forma y en el fondo en contra del Auto de Vista recurrido solicitando al Tribunal Supremo se pronuncie en justicia casando el Auto de Vista mencionado como dispone el art. 254 num. 4), y evidenciando las leyes conculcadas conforme a derecho se pronuncie casando el Auto de Vista conforme dispone el art. 253 num. 1) y 3) por tanto se disponga anular obrados hasta el vicio más antiguo como corresponde conforme a ley.

CONSIDERANDO III:                                                        FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

De manera introductoria corresponde referir que la parte recurrente anuncia que plantea recurso de casación en la forma y en el fondo, empero en los fundamentos del mismo de manera confusa y reiterativa esgrime argumentos de forma y de fondo, no obstante, en previsión del principio pro actione, se ingresa en el conocimiento del recurso planteado, con la finalidad de lograr que la resolución que se emita se ajuste a los puntos reclamados y resulte pertinente a los agravios argumentados por la parte recurrente.

1.En relación a este agravio corresponde referir que una vez dictada la sentencia y en conocimiento de la misma, la parte actora solicita complementación, que es absuelta por Auto de fs. 191 y vta., donde se rechaza la solicitud de complementación de la parte demandante. En conocimiento de ésta última resolución, la parte actora interpone recurso de apelación por memorial de fs. 268 y vlta. que merece el Auto de Vista Nº 133/2013; sin embargopor Auto Supremo Nº 90/2014 de fecha 21 de marzo de 2014, se estable que la apelación interpuesta contra el Auto complementario y por ende contra la sentencia, por parte del demandante se encuentra fuera de plazo y el mismo no merecía consideración alguna, por su presentación extemporánea, siendo además que la parte actora ha convalidado su no concesión, por lo que en su parte resolutiva anula obrados disponiendo que el Ad quem resuelva el recurso de apelación presentado por el demandado conforme lo establece el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

De lo reseñado se infiere que el presunto agravio acusado por la parte demandada, solo incumbe a la parte actora, porque es, en contra de la misma que primero se ha asumido la determinación de rechazar la complementación solicitada y segundo de no considerar su apelación interpuesta por supresentación extemporánea y su no concesión por el A quo.

De lo que se puede concluir que la parte demandada no tiene legitimación procesal para reclamar presuntos agravios que no han sido denunciados o impugnados por la parte actora, siendo además que en su denuncia no concreta la trascendencia del agravio que afectaría a su derecho a la defensa o al debido proceso, porque en definitivael Auto de Vista impugnado solo ratifica tal determinación y no ha considerado la apelación de la parte actora como pretende hacer ver la parte demandada.

2. En esta parte de su recurso el recurrente acusa que el proceso y la sentencia dictada dentro de la demanda de “impugnación de paternidad”seguida por Adleth Herminia Ferrufino Mendieta en contra de su esposo Maximiliano Saavedra Orosco,resultan violatorios y atentatorios al orden público y que vulneran los arts. 192 y 204 del Código de Familia, art. 90 y 252 del Código “Procesal” Civil,proceso del que nunca fue parte, demostrando una vulneración a su derecho a la defensa.

Al respecto, debemos manifestar que los principios de congruencia y exhaustividad establecen los parámetros dentro de los cuales los Tribunales de justicia deben resolver las cuestiones que les son planteadas; es decir, sobre aspectos demandados y no como erróneamente pretende el recurrente al parecer se revise “un anterior” proceso de “impugnación de paternidad”, porque confusamente funda su recurso de casación, en defectos procesales y de fondo que se habrían suscitado en el proceso referido que se hubo iniciado en fecha 27 de abril de 2010 por Adleth Herminia Ferrufino Mendieta (por Gelson Rimer Saavedra Ferrufino)en contra de Maximiliano Saavedra Orosco (esposo de la primera), por anteel Juzgado de Partido Séptimo de Familia de la ciudad de Cochabamba, que al presente se encuentra debidamente concluido con la resolución de primera instancia y con Auto deejecutoria de 18 de abril de 2011, por lo mismo con calidad de cosa juzgada, conforme se evidencia de las literales adjuntas de fs. 4 a 12 y de fs. 192 a 249.

Si bien en el presente proceso, dicha demanda ha servido de antecedente para la presente causa, en relación a que ella reviste calidad de cosa juzgada, sin  embargo, si el ahora recurrente considera que en dicha demanda se han atentado sus derechos, corresponde apersonarse al mismo a objeto de hacer valer sus derechos, y en su caso, tramitar la declaratoria de fraude procesal y con su resultado la revisión extraordinaria de sentencia, entretanto,al estar dicha sentencia revestida de calidad de cosa juzgada, su eficacia jurídica no puede ser cuestionada por el ahora recurrente con simples alegaciones, menos por éste Tribunal como erradamente pretende el mismo, lo que resulta manifiestamente inconsistente.

No obstante lo manifestado, cabe precisar que la sentencia dictada en el proceso de referencia no alcanza en sus efectos al recurrente porque los mismos se generaron entre quienes fueron parte de ese proceso. Debiendo tenerse presente que el objeto del presente proceso es la comprobación judicial de la paternidad que el actor atribuye al demandado, pretensión que resulta ajena a lo resuelto en el anterior proceso de “Impugnación de paternidad”.Por lo que en esta parte no existe agravio evidente.

3.En este agravio la parte recurrente denuncia el incumplimiento del numeral 4) del art. 327 del Código de Procedimiento Civil, y la falta de citacióncon la demanda modificada y el Auto de admisión de la misma de fecha 12 de noviembre de 2011.

3.1.De la revisión de obrados se evidencia que interpuesta la demanda de Declaración Judicial de Paternidad de fecha 05 de septiembre de 2011 de fs. 13 a 14 y vta., en contra de Gilmar Elías Terrazas Vera, una vez admitida la misma, se procede a la citación del referido demandado, conforme se evidencia de fs. 17 vlta.; en conocimiento de la misma, el referido demandado interpone excepciones previas de impersonería del demandado, oscuridad, contradicción e imprecisión en la demanda, argumentando en relación a la excepción de impersonería que la acción intentada es contra un individuo de nombre “Gilmar Elías Terrazas Vera” y no contra su persona Elías Gilmar Terrazas Vera, sin embargo entre sus argumentos no denuncia falta de comunicación o que no se le hubiere citado en su domicilio real conocido, con la demanda interpuesta.

Que,al haberse interpuesto excepciones previas, previo traslado corrido, la misma es resuelta por Auto de fecha 15 de octubre de 2011, donde se ordena que el actor modifique su demanda y dirija la misma contra Elías Gilmar Terrazas Vera, debiendo cumplir con los requisitos del art. 327 inc. 4) del Código de Procedimiento Civil; disposición que es cumplida por el actor por memorial de fs. 35 y vta., donde modifica la demanda dirigiéndola contra Elías Gilmar Terrazas Vera (en reemplazo de Gilmar Elías Terrazas Vera), ratificando inextenso por lo demás los términos de la demanda; en consecuencia, por Auto de fecha 12 de noviembre de 2011 habiendo dado cumplimiento el demandante al Auto de 15 de octubre de 2011, se admite la demanda de Declaración Judicial de Paternidad interpuesta por Gelson Rimer Ferrufino, se corre en traslado y se ordena la citación personal del demandado Elías Gilmar Terrazas Vera.

En consecuencia no es evidente en esta parte el incumplimiento del numeral 4) del art. 327 del Código de Procedimiento Civil, porque la parte actora por memorial de fs. 35 y vta.,ha dado fiel cumplimiento al Auto defs. 27 a 28 y vta., de obrados.

3.2.Por otro lado, ante la representaciónde fecha 22 de noviembre de 2011 efectuada por el oficial de Diligencias del Juzgado, previa solicitud delactor, por Auto de 29 de noviembre de 2011 se ordena la citación por cédula del demandado Elías Gilmar Terrazas Vera, actuado jurídico procesal que es cumplido el día lunes 05 de diciembre de 2011, conforme se evidencia de la segunda diligencia del formulario de citaciones y notificaciones de fs. 41 de obrados, dándose publicidad de ésta manera a la modificación de la demanda; si bien, la parte demandada interpone incidente de nulidad contra la representación de 22 de noviembre de 2011 y la diligencia de citación de 05 de diciembre de 2011, argumentando que se encontraba de viaje desde fecha 2 al 12 de diciembre de 2012, la misma que es corrida en traslado; sin embargo, sin perjuicio del recurso interpuesto por memorial de fecha 20 de diciembre de 2011 el ahora recurrente responde a la demanda interpuesta así como a su modificación, en tiempo hábil y oportuno.

Empero, en relación al incidente de nulidad planteado por el demandado, se entiende que conforme al principio dispositivo que rige al proceso civil, las partes tenían el deber de exigir la resolución correspondiente si consideraban afectados sus derechos, al no haber procedido así, se deduce que sus derechos no han sido afectados y que en su caso han convalidado al mismo, por lo que su derecho a precluído. Es más, la nulidad pretendida tampoco tiene la transcendencia debida porque no existe indefensión ni vulneración del debido proceso conforme prescribe el art. 129 del Código de Procedimiento Civil que en su parágrafo II establece: “La parte que sin ser citado legalmente hubiere contestado a la demanda no podrá acusar falta ni nulidad de la citación”, de donde se tiene que a tiempo de contestar a la demanda se ha convalidado todo defecto en la citación.

Por lo que en ésta parte no es evidente la vulneración de los arts. 120, 128 y 327 núm. 4 del Código Procedimiento Civil, menos existe agravio evidente.

4.En esta parte de principio el recurrente acusa que el Tribunal de alzada evita y elude la valoración de la prueba, empero de ser esto así, tenía la oportunidad de activar su derecho de explicación y complementación conforme establece el art. 239 del Código de Procedimiento Civil, al no haber procedido de esta manera su derecho habría precluído.

Sin embargo de la revisión del Auto de Vista recurrido se evidencia que el Ad quem en el segundo considerando, en los puntos 6 y 7, conforme al principio de comunidad de la prueba y de verdad material da respuesta al agravio referido a la vulneración del art. 207 del Código de Familia y del art. 397 del Código de Procedimiento Civil.

Asimismo, en relación a su denuncia genérica de vulneración del art. 204 y 207 del Código de Familia, debemos referir, que la supuesta violación del art. 204 del Código de Familia, se vincula al proceso de “impugnación de paternidad” que se sustanció por Adleth Herminia Ferrufino Mendieta (con posterior apersonamiento de Gelson Rimer Saavedra Ferrufino) en contra de Maximiliano Saavedra Orosco, de lo que se colige que en el presente caso resulta impertinente pretender se considere el supuesto error cometido en ese anterior proceso; no obstante, dela prueba literal de fs. 192 y 197 se conoce que el ahora demandante ha ratificado dicha demanda a sus 18 años de edad, es decir luego de haber cumplido su mayoría de edad, en consecuencia se encuentra dentro del término previsto por el art. 204 del Código de Familia.

De igual manera, corresponde señalar quela jurisprudencia sentada por la ex Corte Suprema de Justicia ya estableció que la necesidad o exigencia de la atestación de cuatro testigoslibres de tacha y excepción, solo es aplicable cuando únicamente se tiene prueba testifical, no así cuando existen otros elementos de prueba, como acontece en el presente caso en examen, en cuyo caso corresponde al Juez apreciar y valorar la prueba en su conjunto.

En el caso de análisis, Gelson Rimer Ferrufino instauró demanda de “declaración judicial de paternidad” en contra deElías Gilmar Terrazas Vera, indicando a éste como a su padre biológico; en el desarrollo del proceso el actor propuso medios probatorios consistentes endocumentales, testificales, confesión, y pericial consistente en el examen de ADN para comprobar la paternidad sindicada, sin embargo, como se tiene de antecedentes, el examen de ADN fue suspendido en tres oportunidades por inconcurrencia del demandado, no pudiendo llevarse a cabo hasta la finalización del litigio por lo referido, por lo que además dicha incomparecencia hace presumir el interés del demandado en ocultar y dificultar la averiguación de la verdad material respecto a su paternidad, presunción que conforme al art. 1320 del Código Civil, constituye un medio de prueba que ha sido apreciada con la debida prudencia por el A quo.

Contrariamente, de obrados se constata que no existe pruebas de descargo que desvirtúen la pretensión principal, ni la verdad presumida, esto por negligencia propia del ahora recurrente, resultando intrascendente el reclamo de la producción de la prueba por parte del actor, porque las presuntas contradicciones y eficacia probatoria de la prueba testifical, no desvirtúan la presunción judicial que ha generado su inmotivada renuencia al análisis de ADN.

De lo explicado, se colige que la Sentencia y el Auto de Vista dieron cabal aplicación a la Constitución y la ley, en consecuencia en mérito a lo precedentemente analizado corresponde fallar a éste Tribunal en la forma establecida por los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código Adjetivo Civil. 

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I numeral 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 320 a 328, interpuesto por Elías Gilmar Terrazas Vera, que recurre del Auto de Vista Nº 73/2014 de fecha 09 de junio de 2014. Sin costas por no existir contestación.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Séptimo