TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                          S A L A  C I V I L


Auto Supremo: 595/2014                                                                 Sucre: 17 de octubre 2014                                                         Expediente: CB 95 14 S                                                        

Partes: Patricio Avilez Canelas.        c/ Guillermo Porcel Aguilar y otra.        

Proceso: Nulidad de documento.                                                

Distrito: Cochabamba.

VISTOS: El recurso de casación de fs. 273 a 275, interpuesto por Patricio Avilez Canelas contra el Auto de Vista con Ptda. Nº 103 Libro N° 197 de 13 de mayo de 2014 que cursa de fs. 269 a 271 vta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba en el proceso ordinario de nulidad de documento seguido por el recurrente en contra de Guillermo Porcel Aguilar y otra, la concesión de fs. 280, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:                                                                 ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Primero de Partido de Quillacollo, emite la Sentencia de 29 de noviembre de 2010 que cursa de fs. 204 a 211, por la que declara improbada la demanda de fs. 6 a 7, improbadas las excepciones perentorias de fs. 74, probada en parte la acción reconvencional de fs. 68 a 79 aclarada a fs. 72, en lo que corresponde a la venta en favor de los reconventores del 12,5% de acciones y derechos, asimismo declaró probadas las excepciones perentorias a la acción principal, consiguientemente dispuso que el demandante venda a favor del los demandados sus acciones y derechos del 12,5% que le corresponde del inmueble objeto de la Litis y sin derecho para las partes al pago de daños y perjuicios.

Sentencia que fue recurrida por la demandada y resuelta por Auto de Vista de fs. 269 a 271 vta., que confirma parcialmente la Sentencia apelada, declarando improbada la demanda reconvencional de fs. 68 a 70 y probadas las excepciones opuestas en su contra a fs. 74, disponiendo que las partes procedan a la división del inmueble ya sea voluntariamente o conforme a ley, Resolución de Vista que a su vez es recurrida de casación en la forma, objeto de estudio.

CONSIDERANDO II:                                                                         DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Señala que de fs. 6 a 7 se demanda la nulidad de documento de compraventa de otorgado en fecha 2 de junio de 1978 suscrito entre Máxima Canelas de Aviles, conforme a la regla del art. 327 del Código de Procedimiento Civil, que fue admitida mediante decreto de fs. 7 vta., asimismo sostiene que la parte demandada no ha sido citada con la acción como debió ser, por ello se ha violado los arts. 119, 120 y 50 del Procedimiento Civil, asimismo refiere que la parte demandada sin haber sido citada con la demanda a fs. 16 formula su reconvención empero en dicho memorial tan solo consigna el nombre de Encarnación Aviles de Porcel y otro, sin embargo el Juez admite la reconvención a fs. 18 vta., cometiendo la violación del art. 50 del Código de Procedimiento Civil, que se constituye en inobservancia del art. 327 del Adjetivo Civil, que es causal de nulidad conforme a lo previsto en el art. 255 y 258 inc. 2) del mismo cuerpo legal.

Manifiesta que el Juez a fs. 25 rechaza su memorial conforme al art. 345 del Código de Procedimiento Civil, empero no se puede responder una reconvención en contra de una persona no determinada y sostiene que se ha vulnerado el art. 348 del adjetivo de la materia pues antes de admitir la demanda el Juez debió rechazar la misma, de lo que acusa nuevamente infracción del art. 327 inc. 4) del código del rito, y los arts. 190 y 192 inc. 2)  y 3) del mismo cuerpo legal, cuando emite la parte dispositiva del fallo, pues la Sentencia emitida no se refiere a la demanda planteada que es la nulidad del documento de compraventa suscrito presuntamente por su madre, Máxima Canelas de Aviles, de lo que denota la falta de cumplimiento del art. 1299 del Código Civil y en el documento de venta impugnado no firma ningún testigo a ruego de la vendedora, como se nota de la copia del original firmado por el Juez de mínima cuantía N° 8 de Quillacollo, y sus hermanos cometen el error de dar su conformidad con la venta empero ninguno de ellos cumple con los arts. 450, 451, 452, 453 y 584 del Código Civil y al contrario de su parte, ha cumplido con el art. 549 y 551 del Código Civil.

Refiere que en su recurso de apelación contiene disposiciones legales terminantes que no han sido tomadas en cuenta en el Auto de Vista, que ha violado las disposiciones legales citadas, así como el art. 252, 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, cuando el Ad quem emitió una resolución incoherente  disponiendo que las parte procedan a la división que no es objeto de la demanda de fs. 6 a 7 por lo que resulta una violación del art. 253 inc. 4) acusando un fallo ulta petita.

Por lo que solicita se case el Auto de Vista o se anule el proceso hasta el vicio más antiguo.

CONSIDERANDO III.                                                                 FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

1.- Sobre la falta de citación con la demanda a los demandados, en la que se acusa infracción del art. 119, 120 y 50 del Código de Procedimiento Civil; sobre dicha acusación corresponde señalar que para considerar una nulidad procesal se debe tomar en cuenta los presupuestos contenidos en el art. 16 de la Ley del Órgano Judicial que señala lo siguiente: “(CONTINUIDAD DEL PROCESO Y PRECLUSIÓN). I. Las y los magistrados, vocales y jueces, deberán proseguir con el desarrollo del proceso, sin retrotraer a las etapas concluidas, excepto cuando existiera irregularidad procesal reclamada oportunamente y que viole su derecho a la defensa conforme a ley…”, la norma de referencia alude que la nulidad se activa bajo dos presupuestos, el primero cuando al haberse generado una irregularidad procesal, dicha irregularidad hubiera sido reclamado en forma oportuna, y el segundo presupuesto señala que la irregularidad procesal debe causar perjuicio al recurrente.

En el sub lite, se dirá que la falta de citación con la demanda principal a los demandados no le causa perjuicio al recurrente, y por otra parte, debe señalarse que por Auto de fs. 51 vta., el Juez de la causa anuló obrados y dispuso que los demandados sean notificados en forma personal con la demanda, sin embargo de ello esa falta de citación a los demandados fue convalidada por los mismos con la presentación del memorial de fs. 68 a 70, por el que contestan y formulan su acción reconvencional, por lo que cualquier omisión formalista ha sido convalidado por los propios demandados, consiguientemente no se advierte infracción de norma procesal alguna en base a esa acusación.

2.- En cuanto a la acusación de que el Juez hubiera admitido una demanda reconvencional, sin que se haya identificado a la persona que firmó el memorial de fs. 16, en la que se acusa infracción del art. 50, inobservancia de los arts. 327, 255 y 258 inc. 2) del Código de Procedimiento Civil; se debe indicar que el Juez, mediante Auto de fs. 51 vta., anuló obrados en la causa, lo que quiere decir que los actuados acusados de irregulares quedaron anulados, consiguientemente no se puede analizar actos que fueron declarados nulos porque los mismos no han generado ningún efecto procesal, lo propio ocurre con el escrito de fs. 25 que acusa el recurrente de haber sido rechazado por el Juez de primera instancia, esos actos se encuentran dentro del los actos procesales declarados nulos por el Auto de fs. 51 vta., advirtiendo que dicho acto procesal no ha generado efecto procesal alguno.

3.- Respecto a la acusación relativa a que la demanda fuera por nulidad del documento y que la Sentencia no se hubiera referido al motivo de la demanda, en la que acusa la falta de cumplimiento del art. 1299 del Código Civil, ya que en el documento de venta impugnado no firma ningún testigo a ruego.

De acuerdo al contenido de la demanda de fs. 6 a 7 se acusa que en el documento de 2 de junio de 1978 la madre del actor hubiera otorgado en calidad de venta  un inmueble en favor de los demandados, la misma que fue registrada en la oficina de Derechos Reales el 3 de  junio de 1978 a fs. 702 Ptda. 942 de Libro Primero de Propiedad de la Provincia Quillacollo, para verificar el mismo nos remitimos al testimonio de fs. 9 a 10 en cuyo contenido se encuentra trascrito el documento de 2 de junio de 1978 relativo a la transferencia del inmueble ubicado en la cale “14 de septiembre” suscrito por Máxima Canelas Vda. de Aviles en calidad de propietaria en favor de Guillermo Porcel Aguilar y Encarnación Aviles de Porcel, luego de la fecha (renglón 22 y ss. del testimonio), se encuentra descrito que imprime su dígito Máxima Vda. de Aviles, la firma de cuatro personas y de tres testigos, luego de ello se encuentra el reconocimiento de firmas y rúbricas efectuada ante Juez de Mínima cuantía, en cuyo contenido se evidencia que María Luz Lafuente participó como testigo a ruego, asimismo firman como ilegibles dos testigos instrumentales, por lo que el documento privado de 2 de junio de 1978 al describir la participación de tres testigos se entiende que uno de ellos fue a ruego y los otros dos de constancia de haber participado en el acto; sin embargo de ello la norma cuestionada de infringida señala que dicha formalidad es aplicada a una persona que es analfabeta (que no saber leer ni escribir), diferente a la que no puede firmar o no saber firmar empero si sabe leer y escribir; para la aplicación del art. 1299 del Código Civil, no solo es necesario el asentamiento de las firmas de una persona a ruego y de dos testigos instrumentales que hubieran participado en el acto, sino que al margen de dicha formalidad es necesario probar que dicha persona fuera analfabeta; consiguientemente estando acreditadas la participación de tres testigos una a ruego y dos instrumentales, se dirá que la descripción de la persona que firma a ruego (que resulta ser la persona que firma en cuenta del titular del negocio o acto jurídico a requerimiento de aquel), en la praxis es identificada como testigo a ruego, como sucedió en el presente caso de Autos, por lo que no se evidencia infracción del art. 1299 del Código Civil.

Por otra parte en cuanto a la acusación de la infracción de los arts. 450, 451, 252, 453 y 584 del Código Civil, respecto a la firma de los hermanos en la conformidad del documento impugnado de nulidad, el actor no señala de que manera la firma de “sus hermanos” en el documento impugnado de nulidad, hubiera infringido dichas disposiciones por lo que dicha acusación resulta ser irrelevante.

Asimismo en cuanto al cumplimiento del art. 549 y 551 del Código Civil de parte del actor, las normas descritas de forma genérica no pueden sustentar una infracción o acusación relativa al fondo de la controversia necesariamente deben ser fundamentadas para ser consideradas como acusaciones relativas al recurso de casación en el fondo.

4.- En cuanto a la infracción de los art. 252, 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, en las que se acusa que el Auto de Vista incoherentemente confirma parcialmente la sentencia al declarar improbada la demanda reconvencional de fs. 68 a 70 y probadas las excepciones opuestas en su contra, disponiendo que las partes procedan a la división del inmueble que resulta contradictorio pues la Sentencia de primera instancia resuelve y ordena una división, que es objeto de la demanda de fs. 6 a 7.

Sobre esa doble acusación, por un lado corresponde señalar que la Sentencia de fs. 204 a 211, no emite una sentencia de división y partición, sino que como emergencia de la pretensión de los reconventores dispone que el actor proceda a transferir el 12.5% de las acciones y derechos en favor de los demandados (reconvencionistas) en el precio comercial real, no dispuso ninguna división y partición; por otra parte en cuanto al Auto de Vista de fs. 269 a 271 vta., en su parte considerativa señaló lo siguiente: “En todo caso, los copropietarios deberán tramitar la división del bien conforme al orden procesal vigente y con su resultado proceder, precisamente, a esa división en una forma que respete los derecho de todos ellos” (renglón fs. 32 y ss. De la foja 271), en base a dicho argumento en la parte dispositiva del Auto de Vista se dispuso que las partes procedan a la división y partición del inmueble sea voluntariamente o conforme a ley, esta alusión no es precisamente una decisión que deba ser ejecutada en el caso de Autos,  sino una recomendación que las partes pueden efectuar extra proceso, sin que ello implique que esa recomendación del Ad quem, sea la correcta; por lo que no se ha vulnerado el art. 254 inc. 4) del Código de Procedimiento Civil.

Por lo expuesto corresponde emitir fallo en base al art. 271 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO.- La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I num.1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2.010 y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil declara INFUNDADO, el recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 273 a 275 interpuesto por Patricio Avilez Canelas contra el Auto de Vista con Ptda. Nº 103 Libro N° 197 de 13 de mayo de 2014 que cursa de fs. 269 a 271 vta. Con costas.

Se regula honorario del abogado en la suma de Bs. 1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.        

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Sexto