TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                       S A L A   C I V I L


Auto Supremo:584/2014

Sucre:10 de octubre 2014          

Expediente:LP-87-14-S.

Partes:PIL Andina S.A. c/ Alfredo Nelson Quisbert Valdez.  

Proceso:Declaratoria de extinción de obligación.

Distrito:La Paz.

VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 521 a 535, interpuesto por Jorge Mauricio Galindo Canedo en representación de Alfredo Nelson Quisbert Valdez en contra del Auto de Vista-Resolución Nº S-77/2014 del 14 de febrero de 2014 de fs. 512 a 514, pronunciada por la Sala Civil Comercial Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso ordinario de Declaratoria de extinción de obligación seguido por PIL Andina S.A. contra el recurrente; el Auto de concesión de fs. 541, los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, dictada la Sentencia por el Juez Décimo Cuarto de Partido en lo Civil y Comercial de la Capital-La Paz,el20 de junio 2013, cursante de fs. 474 a 477 vta., donde declaró Probada la demanda principal, toda vez que ha quedado plenamente demostrado, por un lado, que la Empresa PIL Andina S.A. entregó parte del producto correspondiente a la Factura No. 7500 y la totalidad del producto correspondiente a las Facturas Nos. 7512 y 7513 a entera satisfacción del comprador y, por otro lado, que el Sr. Alfredo  Nelson Quisbert Valdez no reclamó dentro del plazo la falta de entrega total de productos correspondientes a la Factura No. 1499 ni la falta de entrega parcial de productos correspondiente a la factura No. 7500, por lo  cual se declara extinguida la obligación del demandante consistente en la entre de productos lácteos.

Contra dicha Sentencia, la parte demandada pidió explicación y complementación, solicitud que fue rechazada por el A quo, motivo por el cual la parte recurre en apelación por el cual el Tribunal de apelación en fecha 14 de febrero de 2014 emite resolución confirmando el Auto de 8 de septiembre de 2010 de fs. 148, el decreto de 15 de septiembre de 2010 de fs. 161, la Sentencia Nº 207/2013 de 20 de junio de 2013 de fs. 474 a 477 vta., y el Auto de complementación de fs. 480 de obrados, de conformidad a lo previsto en el art. 237 - I 1) del Código de Procedimiento Civil.

Resolución de segunda instancia que fue solicitado su explicación y complementación, declarada no ha lugar por el Ad quem y recurrida en casación por parte del demandado, mediante recurso de forma y fondo, el mismo que se analiza.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Recurso de Nulidad o casación en la forma:

Acusa al Auto de Vista y al Auto Complementario de ser absolutamente incongruentes al no observar el cumplimiento de lo normado en el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, motivo por el cual solicita que anule obrados hasta el vicio más antiguo es decir  hasta el Auto de Vista y su Auto complementario, así como la Sentencia de fs. 474  a 477 vta.

Recurso de casación en el fondo:

Del amplio fundamento expuesto en el recurso se advierte que reclama que en el Auto de relación procesal en los puntos de hecho a demostrar no se encuentra la demostración de que la compra venta hubiese sido de carácter civil o comercial o que su mandante sea comerciante o que hubiera realizado su reclamo fuera del plazo establecido en el art. 848 del Código de Comercio, sin embargo la sentencia que fue confirmada por el Auto de Vista, califica a la venta como compra venta comercial, calificando al demandado como comerciante y se aplica lo normado en el art. 848 del Código de Comercio, lo que demuestra que los Tribunales de instancia se apartaron de la relación procesal inmodificable y de los puntos de hecho a probar, desconociéndose además que estos hechos nunca fueron demandados en la demanda principal por lo cual se ha emitido resolución ultra y extra petita.

En otro punto señala la violación del art. 6 núm. 1, 20 del Código de Comercio, mencionando que no se puede calificar de comerciante al recurrente, error de hecho cometido por los Tribunales de instancia que arbitrariamente lo califican como comerciante, actuando de manera extra y ultra petita y sin ninguna prueba que respalde tal aspecto.

En su punto cuarto acusa la violación e interpretación errónea del art. 848 del Código de Comercio, mencionando que: no se puede aplicar dicha normativa debido a que se demostró que el recurrente no recibió la mercadería correspondiente a la factura No. 7499 de fecha 29 de febrero de 2008, conforme al informe pericial de fs. 398 411 y declaraciones testificales de descargo que demuestran que existió falsificación de firma al recibir los productos, demostrándose que la empresa Pil Andina no realizo la entrega de todos los productos adquiridos por lo que al no haber sido entregados y recepcionados de ninguna manera empezó a correr plazo alguno, menos el establecido en el art. 848 del Código de Comercio, error en que incurren los tribunales de instancia.

En el punto cinco acusan  error de hecho en la apreciación de las pruebas, cursantes a fs. 54-62, 345-349, 358 y 360-374, las actas de confesión provocada de fs. 387-389 y de testigos de fs. 413-414 vta 427-428, 439-443 vta., entre otras que señala en su recurso de casación en el fondo.

Finalmente acusa la infracción a lo dispuesto en el art. 198 del Código de Procedimiento Civil indicando que no debió declararse las costas toda vez que, a criterio del recurrente, en primera instancia se debe imponer costas al demandante cuando la sentencia declare improbada la demanda y al demandado declarado contumaz contra quien se hubiere pronunciado sentencia condenatoria, hecho que no ocurre en el caso de autos. 

Por dicho motivo termina solicitando que, conforme al recurso de forma se Anule obrados hasta el vicio más antiguo es decir hasta la Sentencia y/o conforme el recurso de casación enel fondo se Case el Auto de Vista y se declare improbada la demanda de fs. 64 -66.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En el caso específico, con carácter previo consideraremos el recurso de casación en la forma, toda vez que de ser evidentes las infracciones, ameritarían la anulación de obrados o del Auto de Vista recurrido, motivo por el cual ya no correspondería ingresar a considerar los aspectos referentes al recurso de casación en el fondo, en ese entendido tenemos:

En la forma:

El recurrente refiere que la Sentencia de primera instancia como el Auto de Vista recurrido son contrarios a sus intereses y que en la emisión de la última resolución se hubieran violado las formas esenciales del proceso, la misma que no se encontraría fundamentada de manera congruente; revisado el contenido de ambas Resoluciones se advierte que esa afirmación no es evidente, toda vez que ambas Resoluciones cuentan con la debida fundamentación fáctica y legal y se encuentran debidamente motivadas, no existiendo tal incongruencia que se indica; de la misma manera se debe indicar que el Tribunal de Alzada en el Auto de Vista da respuesta al recurrente a cada uno de sus reclamos, cumpliendo además con la congruencia y pertinencia prevista en el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

Respecto a la aparente no consideración al memorial de fs. 68, por el que se subsana la demanda y que no fue tomada en cuenta en la Sentencia que calificó el acto de compra venta en un acto comercial, se tiene que el Tribunal de Alzada establece que dicho agravio no es evidente y que dicha denuncia: “…carece de trascendencia alguna, toda vez que si bien no la consideró en la redacción de la misma, ésta no causa algún perjuicio a la parte apelante, por lo menos no acreditó dicho extremo, por lo que mal podía pedirse la nulidad de la sentencia…”, fundamento del Ad quem para dar respuesta a la acusado en casación.

En cuanto a la no consideración del artículo 848 del Código de Comercio, se debe indicar que el Tribunal Ad quem establece que el apelante: “…no señala en que consiste el error en la aplicación del art. 848 del Código de Comercio, en razón a que la norma referida es textual cuando otorga el plazo de 10 días a objeto de plantear la reclamación respectiva, por lo que al no haber demostrado y acreditado el supuesto error en que hubiere incurrido el a-quo no corresponde mayor tratamiento al respecto.”, lo que evidencia que el Ad quem dio respuesta al agravio apelado,sin que ello suponga que la respuesta deba ser necesariamente satisfactoria a la pretensión del apelante.

Por dicho motivo y en virtud de no ser evidente los agravios denunciados en casación, corresponde dar aplicación a lo normado en los arts. 271 num. 2) y 273 ambos del Código de Procedimiento Civil.

En el fondo:

Conforme a los argumentos expuestos en el recurso de casación de fondo, se debe considerar que el recurrente considera ilegal la determinación de los Tribunales de instancia en sentido de haberle calificado como comerciante y por ende la calificación del contrato de venta que la presente litis con un contrato de naturaleza comercial.

Al respecto el recurrente no toma en cuenta que por determinación del art. 9 del Código de Comercio aún en el supuesto de que él no sea considerado como comerciante, con la parte con quien contrata indudablemente es comerciante, en éste caso PIL Andina S.A.  Por dicho motivo el contrato o acto de comercio en cuestión indiscutiblemente se encuentra sometido a las normas del Código de Comercio, además la condición de acto comercial de dicho contrato se encuentra establecida en el art. 6-1 del citado código.

Ahora en el caso en cuestión, se debe tener presente que el debate se centra en el cumplimiento o no del contrato de venta de productos para su comercialización por parte del vendedor (PIL Andina S.A.), en ese sentido se tiene:

  1. Factura No. 7499 de fecha 29 de febrero de 2008, emitida a nombre del Sr. Alfredo Nelson Quisbert por concepto de 4000 unidades (1000 paquetes) de Leche en Polvo Instantánea de 2.5 Kgs. por un valor total de Bs.- 417.360., los cuales conforme a la parte actora fueron cancelados en efectivo según consta en las planillas de cobranza No. 4797 de fecha 03.03.08 por Bs.- 399.999.98 y No. 4850 de fecha 07.03.08 por Bs. 17.359,94 los cuales totalizan el valor de la factura No. 7499.
  2. Factura No. 7500 de fecha 29 de febrero de 2008, emitida a nombre de Alfredo Nelson Quisbert por concepto de 3000 unidades (500 paquetes) de leche en polvo instantánea de 1.8 Kgs. Por un valor de Bs.- 219.678 los cuales fueron cancelados en efectivo según consta en la planilla de cobranza No. 4850 de fecha 07.03.08.
  3. Factura 7512 de fecha 01 de marzo de 2008 emitida a nombre del recurrente por concepto de 9600 unidades (400 paquetes) de leche en polvo instantánea de 0,4 Kgs. Por un valor de Bs.- 169.651,20 que fue cancelado en efectivo según consta en la planilla de cobranza No. 4850 de fecha 07.03.08.
  4. Y la Factura 7513 de fecha 01 de marzo de 2008, emitida a nombre del recurrente por concepto de 1500 unidades (125 paquetes) de leche en polvo instantánea de 0,8 Kgs. Por un valor total de Bs.- 47.658, los cuales fueron cancelados en efectivo según consta en la planilla de cobranza No. 4850 de fecha 07.03.08.

Con respecto a estas cuatro facturas, se debe tener en cuenta que ambas partes están conformes con la respectiva entrega de los productos concernientes a la Factura No. 7512 y la No. 7513, motivo por el cual no se hará mayor análisis a las mismas.

Como se indicó, el debate se centra en el cumplimiento o no de la entrega de los productos concernientes a las Facturas No. 7499 y 7500, que según la parte demandante hubieran sido entregadas en su totalidad y a decir del recurrente dichas entregas no hubieran sido efectuadas a su conformidad.Por lo cual indica que:

Respecto a la factura 7499, el recurrente acusa error de hecho y de derecho en la valoración de la prueba, indicando que conforme al informe pericial de fs. 398 411 se establece que: “LAS FIRMAS Y RUBRICAS QUE A NOMBRE DE ALFREDO QUISBERT APARECEN EN LA FACTURA DE PIL ANDINA SA Nº 0007499 DE FECHA 29 DE FEBRERO DE 2008 Y DE LA GUÍA DE REMISIÓN Nº GU BO26-0047812 FECHADA EN EL ALTO 29/02/2008 SON FIRMAS SUPLANTADAS, POR NO GUARDAR RELACIÓN DE CORRESPONDENCIA CON TRAZOS Y RASGOS DE LA GRAFIA PERTENECIENTE A ALFREDO NELSON QUISBERT VALDEZ, QUIEN RESULTA PERSONA AJENA AL HECHO.” (sic), aspecto demostrado en el caso de autos.

En relación a los productos concernientes a la Factura No. 7500, el recurrente acusa que existe confesión espontanea de parte de PIL Andina S.A. referente a que únicamente se entregó 2790 unidades o 465 paquetes de las 3000 unidades o 500 que fueron adquiridos mediante dicha factura.

En ese entendido y conforme a lo descrito supra, se debe tener presente que los Tribunales de instancia aplicaron lo normado en el art. 848 del Código de Comercio, estableciendo que el demandado contaba con diez días a partir de la recepción de la mercadería para observar acerca de la cantidad, calidad o peso de las cosas compradas conforme norma el indicado artículo, y al haber reclamado de manera posterior al tiempo establecido en dicha normativa, se concluyó que el demandado perdió todo el derecho de reclamar, motivo por el cual se determinó que la empresa PIL Andina S.A. con referencia a las facturas analizadas había cumplido con dicha obligación.

El art. 848 del Código de Comercio dispone: “(Reclamaciones). El comprador dispone de diez días, a partir de la recepción de las mercaderías adquiridas, para observar acerca de la cantidad, calidad o peso de las cosas compradas sin verificación previa.  Vencido dicho plazo pierde todo derecho a la reclamación, salvo lo dispuesto para las compras del exterior.”, la normativa transcrita es clara al señalar que el comprador dispone de 10 días para reclamar acerca de la cantidad, calidad o peso de la cosas compradas sin verificación previa, lo que equivale a decir que en ese plazo el comprador debe verificar si la cantidad, calidad o el peso de la mercadería recibida sin previa verificación corresponde a la cantidad, calidad o peso consignada por el vendedor en el respectivo documento de entrega.

Distinta es la situación que se da cuando el vendedor no entrega la mercadería o cuando realiza entregas parciales, supuestos en los que resulta inaplicable la norma citada.

En el caso de autos, PIL Andina S.A. confesó espontáneamente que con referencia a la factura No. 7500 de fecha 29 de febrero de 2008, emitida a nombre de Alfredo Nelson Quisbert por concepto de 3000 unidades (500 paquetes) de leche en polvo instantánea de 1.8 Kgs., solamente entregó 2790 unidades (465 paquetes) restando por entregar 210 unidades o 35 paquetes, circunstancia que es corroborada por el informe de fs. 371 a 373 en donde el Auditor Interno de PIL Andina S.A. informa que: “Según guía de remisión Nº BO26-0047813 y Nro. Entrega 4004235391, de fecha 29 de febrero de 2008, se enviaron 3000 unidades (500 paquetes) de Leche en Polvo Instantánea de 1,8 Kgs. En esta guía de remisión se detalla que se entregaron 2790 unidades (465 paquetes) del producto mencionado y restando por entregar 210 unidades (35 paquetes).”, de lo que se entiende que la empresa PIL Andina S.A. solo entregó y así se hizo contar en la respectiva nota de entrega la cantidad de 2790 unidades (465 paquetes) de la factura No. 7500 por lo que al ser así, lo establecido en el art. 848 del Código de Comercio no se aplica debido a que  esa norma únicamente establece que respecto a la mercadería entregada al comprador en el plazo de diez días podía reclamar sobre la exactitud de la cantidad, calidad y peso consignados en la nota de entrega, pero respecto a la mercadería no entregada y así reconocida por PIL Andina S.A. la norma es inaplicable, por lo cual es evidente el incumplimiento de PIL Andina con respecto a la entrega de los productos indicados, cosa distinta son los vicios o defectos ocultos en la entrega, situación que no acontece en el caso de autos.

Con referencia ala factura No. 7499 de fecha 29 de febrero de 2008, emitida a nombre del Sr. Alfredo Nelson Quisbertpor concepto de 4000 unidades (1000 paquetes) de Leche en Polvo Instantánea de 2.5 Kgs. por un valor total de Bs.- 417.360.- que fue cancelado en efectivo según consta en las planillas de cobranza No. 4797 de fecha  03.03.08 por Bs.- 399.999.98 y No. 4850 de fecha 07.03.08 por Bs. 17.359,94 los cuales totalizan el valor de la factura No. 7499 y entregado de la siguiente forma: Según guía de remisión No. GU BO26-0047812 Y Nro. Entrega 4004235390, de fecha 29 de febrero de 2008, se enviaron 4000 unidades (1000 paquetes) de Leche en Polvo Instantánea de 2,5 KGS, donde entregaron 3456 unidades (864 paquetes) del producto mencionado y el resto de 544 unidades (136 paquetes) fue entregada con guía de despacho de productos Nº 44 de fecha 06 de marzo de 2008.Estas entregas fueron observadas por la parte recurrente, indicando que las firmas en las notas de entrega fuesen falsificadas, situación que fue analizada mediante informe pericial de fs. 398 a 411 donde se estableció que las firmas estampadas en la factura No. 7499, en la guía de remisión No. GU BO26-0047812 no corresponde al comprador, actual demandado Alfredo Nelson Quisbert Valdez, situación comprobada por los Tribunales de instancia que en virtud a lo normado en el art. 441 del Código de Procedimiento Civil, concluyeron que losproductos que se indican en tales documentales no llegaron a ser entregados al comprador, al ser así no se comprende porque razón los Tribunales de instancia no declararon improbada la demanda instaurada por PIL Andina S.A., toda vez que no era procedente la extinción de la obligación por cumplimiento como lo pretendió la empresa demandante y mucho menos era aplicable el art. 848 del Código de Comercio conforme a lo indicado supra.

Finalmente, llama la atención que el Tribunal Ad quem con referencia al agravio en apelación referente haberse demostrado que la firma en factura No. 7499, la guía de remisión y entrega fuese falsificada,concluya indicando que el recurrente: “puede acudir a la vía legal correspondiente para hacer valer sus derechos…”, respuesta que vulnera el derecho al debido proceso, toda vez que la tarea de los operadores de justicia no es proliferar más causas sino de tratar de resolver las mismas en una sola, hecho que no acontece en el caso de autos en donde se probó que las firmas estampadas en dicha factura son falsas por ende se entiende que los productos entregados por PIL Andina S.A. nunca fueron entregados al recurrente.

Por lo expuesto, se debe concluir que los Tribunales de instancia no valoraron correctamente las pruebas del proceso y los reclamos llegados hasta casación resultan ser ciertos y evidentes, motivo por el cual se debe aplicar lo dispuesto en el art. 271 núm. 4) y 274 ambos del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el arts. 41 y 42 parágrafo num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 4), 273 y 274 del Código de Procedimiento Civil, declara: INFUNDADO el recurso de casación en la forma, interpuesto por el recurrente. En atención al recurso de casación en el fondo, CASA  PARCIALMENTE el Auto de Vista de fecha 14 de febrero 2014 cursante de fs. 512 a 514, en consecuencia deliberando en el fondo declara Improbada en parte la demanda principal referente a la extinción de la obligación concerniente a la entrega de los productos consignados en las Facturas No. 7499 y 7500, ésta última solo respecto al restante de  210 unidades (35 paquetes) que no fueron entregados por PIL Andina S.A., manteniendolo demás dispuesto en sentencia con referencia a las facturas No. 7512 y 7513.

No siendo excusable el error se impone multa de un día de haber a cada uno de los Vocales signatarios, para el efecto comuníquese a la Dirección General Administrativa y Financiera del Órgano Judicial.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo.  Dr. Rómulo Calle Mamani

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Sexto