TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA  CIVIL


Auto Supremo: 574/2014                                                                Sucre: 09 de octubre 2014                                                        Expediente: SC-90-14-S

Partes: German Añez Lacunza.c/ Edgar Raúl Castillo Lira.

Proceso: Concurso necesario de acreedores.

Distrito: Santa Cruz.


VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 1077 a 1079, interpuesto por Edgar Raúl Castillo Lira, contra el Auto de Vista Nº 101 de fecha 11 de marzo de 2014, cursante a fs. 1073 a 1074 y vta.,  dictado  por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, en el proceso sobre concurso necesario de acreedores promovido por German Añez Lacunza contra Edgar Raúl Castillo Lira; la respuesta al recurso por el Banco Nacional de Bolivia, el auto de concesión del recurso de fs. 1104, los antecedentes del proceso; y:


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Décimo Primero en lo Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz, en fecha 13 de marzo de 2013, pronunció la Sentencia Nº 29, cursante de fs. 1022 a 1023y vta., declarando probada la demanda de acreencia en el siguiente orden (sobre el inmueble ubicado en la zona norte U.V. 36, manzana Nº 56, lote 6): 1.- Acreencia de Carlos Erwin Cronembold; 2.- La acreencia del Banco Nacional de Bolivia S.A.,; 3.- Acreencia de Luis Fernando Cabrera Rojo; 4.- Acreencia de German Añez Lacunza, mas costas judiciales y honorarios profesionales a favor de cada uno de ellos. Sobre el (local comercial Nº 038, situado en la planta baja del Edificio “Bolívar shopping”, ubicado en la calle Bolívar): Acreencia del Banco Nacional de Bolivia S.A.; 2.- Acreencia de Carlos Erwin Cronembold Montero; 3.- Acreencia de Luis Fernando Cabrera Rojo y 4.- Acreencia de German Añez Lacunza, mas pago de daños y perjuicios contra el concursado.

Edgar Raúl Castillo Lira, recurre de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz dicta el Auto de Vista Nº 101 de fecha 11 de marzo de 2014, confirmando totalmente la sentencia impugnada, con costas.

Contra esa resolución, el concursado Jorge Antonio Gonzales Añez interpone recurso de casación en la forma y en el fondo, que es motivo de autos.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACION:

En la forma:

1.- Violación del art. 236 con relación al art. 190 ambos del Código de Procedimiento Civil, debido a que el Tribunal Ad quem no se pronunció respecto a la pretensión alegada en el recurso de apelación, consistente en que el Juez de origen, dictó una sentencia de grados y preferidos, cuando solo existía un acreedor, vulnerando el debido proceso y a la seguridad jurídica.

2.- Acusa a la violación del art. 236 con relación al art. 254 inc. 4) y 305 del Código de Procedimiento Civil, debido a que al existir desistimiento de la acción y el derecho no corresponde la regulación y tasación de costas procesales, argumento que utilizó el Tribunal de Alzada para determinar que no procede la desacumulación de los procesos que conforman el concurso necesario de acreedores.

En el fondo:

1.- Acusa la violación del art. 565 del Código de Procedimiento Civil, debido a que antes de la emisión de la Sentencia y Auto de Vista, tres de los cuatro concursantes desistieron de sus acreencias, correspondiendo declarar la  extinción del proceso concursal yordenar la remisión del único proceso subsistente seguido por el Banco Nacional de Bolivia, al juzgado de origen para la prosecución del proceso como lo solicito la misma entidad.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

De los antecedentes se tiene que German Añez Lacunza promueve concurso necesario de acreedores al amparo del art. 565 del Código de Procedimiento Civil contra Edgar Raúl Castillo Lira, argumentando la existencia de tres procesos ejecutivos y un coactivo civil,tramitados en distintos juzgados contra el concursado, motivo por el cual y previa admisión de la demanda, se dispuso la acumulación de los procesos identificados por el demandante, proceso que concluyó con la dictación de la Sentencia Nº 29 de 13 de marzo de 2013, por la que se declaró probada la demanda de grados y preferidos, la cual fue objeto de la interposición de recurso de apelación por el concursado Edgar Raúl Castillo Lira, bajo el argumento de que las deudas de tres de sus acreedores hubieran sido honradas y que el cuarto acreedor que sería el Banco Nacional de Bolivia ya había procedido al remate de un local comercial de su propiedad en el juzgado de origen,  motivo por el cual no correspondería la continuidad del proceso, solicitando en definitiva se revoque la sentencia y se declare la inexistencia del concurso de acreedores y se ordene de devolución de los expedientes a los juzgados de origen. Presentándose en forma paralela al recurso de apelación, dos memoriales con fecha de recepción de 08 de mayo de 2013, por los cuales Margot Aguilera de Cronembold esposa del de cujus Carlos Cronembold y German Añez Lacunza hacen desistimiento de la acción y del derechode conformidad a lo previsto por los arts. 304 y 305 del Código de Procedimiento Civil,igual memorial presentado por Luis Fernando Cabrera Rojo en fecha 29 de mayo de 2013, motivando que el Juez de la causa por autos de 09 de mayo y 03 de junio ambos de 2013, declare el desistimiento impetrado, disponiendo que se prosiga con la sustanciación de la causa debido a que el mismo no afecta los derechos del Banco Nacional de Bolivia, para finalmente conceder el recurso de apelación interpuesto por el concursado ante el superior en grado, Tribunal que confirmó la Sentencia apelada con el argumento de que su competencia no se encuentra abierta al existir incongruencia entre lo resuelto en sentencia y el agravio deducido por el apelante y que tampoco procedería la desacumulación de los procesos al quedar pendiente la regulación y tasación de costas.

Siendo estos los antecedentes, cuyo reclamo tanto en la forma como en el fondo se centra en el hecho de que tres de los cuatro acreedores presentaron desistimiento de la acción y del derecho a favor del concursado, dejando como único acreedor al Banco Nacional de Bolivia, siendo inviable el proceso concursal en los términos del art. 565 del Código de Procedimiento Civil, se resolverá en forma conjunta, debiendo analizarse esencialmente si la determinación asumida por el Tribunal Ad quem al confirmar la Sentencia pese a la existencia de estos desistimientos con fecha posterior a la emisión de la Sentencia es o no correcta.


Al respecto diremos que nuestra legislación, en el Libro Primero Título VI, consigna sobre la extinción extraordinaria del proceso, así consta del desistimiento (que engloba al retiro de la demanda, el desistimiento del proceso, el desistimiento del derecho y los desistimiento de los recursos), también consigna a la perención y la transacción, cada una con requisitos y tratamientos peculiares, no está lo que en la doctrina se denomina como la sustracción de materia, como forma extraordinaria de conclusión del proceso.

El aporte doctrinario de Jorge Walter Peyrano, en su obra “El PROCESO ATIPICO” Editorial Universidad, Buenos Aires 1993, en la página 126 y siguientes, al realizar el estudio sobre la extinción del proceso por sustracción de materia, refiere que la misma no tiene regulación legal en los sistemas procesales, como modo de extinción del proceso, así señala: “… ¿qué es, en qué consiste la  “sustracción de materia? Pues simplemente en un modo de extinción de la pretensión y del  proceso respectivo, pocas veces columbrado por la doctrina más prestigiosa a pesar de su relevancia y que sin duda- su operatividad es frecuente  en la praxis.  Claro está  que con lo dicho poco se avanza en la conceptuación de lo que debe entenderse por “sustracción de materia”, terminología ésta que hemos usado en otra oportunidad y que mantenemos por parecernos gráfica e inequívoca. Se impone entonces que por fin- digamos que la “sustracción de materia no es otra cosa que un medio anormal de extinción del proceso (no regulado por el legislador), constituido por la circunstancia de que la materia justiciable sujeta a decisión deja de ser tal por razones extrañas a la voluntad de las partes, no pudiendo el tribunal interviniente emitir pronunciamiento de mérito (acogiendo o desestimando) sobre la pretensión deducida. Es que resulta perfectamente posible que lo que comienza siendo un “caso justiciable”, no lo sea más por motivos -digámoslo así- exógenos… “La disposición proyectada supone que el tema de la controversia, no puede ser sometido no ya a un determinado magistrado, como órgano singular de la administración de justicia, sino a todo el organismo judiciario. Es lo que se ha dado  en llamar defecto absoluto de la potestad jurisdiccional. No se trata de una forma de incompetencia. Se trata de la negación del poder de juzgamiento…” Por supuesto que y acá principiamos a retomar el hilo principal_ puede suceder (y de hecho acontece con habitualidad) que un “caso justiciable” se torne en “no justiciable” ínterin se está tramitando, y que ello obedezca a circunstancias extrañas al sentir de los participantes en el proceso. Si ello ocurre se estará ante un supuesto de “sustracción de materia”. Piénsese ahora, a guisa de ejemplo, en el caso recordado por Carnelutti de “extinción de la Litis”, constituido por la coyuntura del fallecimiento del denunciado como insano, mientras se está sustanciando el proceso promovido en miras a su declaratoria de incapacidad...”

En la legislación comparada, se tiene la de la república del Perú en cuyo art. 321 del Código Procesal Civil de dicho Estado, señala que el proceso concluye sin declaración en el fondo en cualquiera de los siguientes casos: a) se sustrae la pretensión del ámbito jurisdiccional, b) por disposición legal en conflicto de intereses deja de ser un caso justiciable, c) se declare el abandono del proceso, d) consentimiento de la resolución que ampara alguna excepción o defensa previa, e) caducidad del derecho, f) el demandante desiste del proceso o de la pretensión, g) que sobrevenga la consolidación en los derechos de los litigantes; estas son las causales sobre la extinción del proceso, por lo que la sustracción de materia se encontraría regulada en dicho cuerpo procesal.

En el caso de autos y conforme los antecedentes referidos, tenemos que una vez pronunciada la Sentencia de primer grado y notificadas las partes, Margot Aguilera de Cronembold esposa del de cujus Carlos Cronembold, German Añez Lacunza y Luis Fernando Cabrera Rojo, por memoriales cuya recepción data de 08 y 29 de mayo de 2013 presentan ante el Juez de la causa desistimiento de la acción y del derecho de conformidad a lo previsto por los arts. 304 y 305 del Código de Procedimiento Civil, motivando que el Juez de primer grado por autos de 09 de mayo y 03 de junio ambos de 2013, declare el desistimiento impetrado, disponiendo sin embargo que se prosiga con la sustanciación de la causa debido a que el mismo no afectaría los derechos del Banco Nacional de Bolivia, es así que una vez radicado el expediente en segunda instancia, el Tribunal de Alzada mediante Auto de Vista Nº 101 de 11 de marzo de 2014 confirmó la Sentencia de primera instancia, contraviniendo el art. 565 del Código de Procedimiento Civil, que dispone: “No podrá haber proceso concursal si no existieren por lo menos tres acreedores”, pues conforme los antecedentes con posterioridad a la Sentencia y anterioridad al Auto de Vista, mediante memoriales de fs. 1036, 1039 y 1047, Margot Aguilera de Cronembold cónyuge del de cujus Carlos Cronembold Montero, German Añez Lacunza y Luis Fernando Cabrera Rojopresentaron ante el Juez de la causa desistimiento de la acción y el derecho de conformidad a lo dispuesto por los arts. 304 y 305 del Código de Procedimiento Civil, quedando subsistente únicamente una acreencia a favor del Banco Nacional de Bolivia, es decir que la renuncia de tres de los acreedores conlleva importantes efectos jurídicos, como el de hacer dejación del derecho que se ejercita e implícitamente el de la acción, sin que sea posible utilizarla en otro proceso posterior porque se abdica del “carácter material” del contenido de la acción, por ello no se necesita la aquiescencia de la parte adversa, porque se trata de un derecho ínsito en la propia acción ejercitada a la cual se renuncia de forma definitiva, siempre que no infrinja una norma dispositiva de carácter prohibitivo o sea contrario al orden público o perjudique a un tercero, que en el caso presente el Banco Nacional de Bolivia S.A.se constituye en el único acreedor del “concursado”, cuyo crédito resulta ser el único que debe ser satisfecho por el deudor concursado y el patrimonio del deudor debe garantizar,  motivo por el cual el Tribunal de Alzada no podía confirmar la Sentencia de concurso de acreedores ante la inexistencia de más de tres acreedores conforme exige el art. 565 del Procedimiento Civil, es decir ante la ausencia de los requisitos para la procedencia del concurso de acreedores, momento en que se operó la sustracción de materia conforme se desarrolló precedentemente. Tampoco podía negarse la desacumulación y posterior remisión de los expedientes a los juzgados de origen, con el argumento de que se encontraría pendiente la regulación y tasación de costas, pues conforme los principios básicos del derecho, lo accesorio de una pretensión, sigue la suerte de lo principal, es decir que al haber desistido las partes de la acción y el derecho también hicieron renuncia a las costas procesales.

Consecuentemente, siendo evidentes las infracciones acusadas por el  recurrente anteriormente nombrado, corresponde fallar en la forma prevista por los arts. 271-4) y 274 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 41, 42 parágrafo I, num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los artículos 271 - 4) y  274 del Código de Procedimiento Civil, CASA  el Auto de Vista Nº 101 de 11 de marzo de 2014, cursante a fs. 1073 a 1074y vta., y deliberando en el fondo declara extinguido el proceso por sustracción de materia conforme los argumentos expuestos en la presente resolución, disponiendo la desacumulación de los procesos que fueron acumulados, los cuales deberán ser devueltos a los juzgados de origen para los fines consiguientes de ley. Sin responsabilidad, por ser excusable el error.


Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Magistrada Dra. Rita Susana Nava Duran.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Sexto