TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL



Auto Supremo: 554/2014

Sucre: 30 de septiembre 2014

Expediente: CB-67-14-S

Partes: Julio Nogales García. C/ Víctor Céspedes Ríos, Salome C. García y

Nicolás Erwin Gonzales Arauco.

Proceso: Ordinario de nulidad de documentos.

Distrito: Cochabamba.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 170 a 171, interpuesto por Julio Nogales García contra el Auto de Vista Nº 50/14 de 07 de marzo de 2014, de fs. 164 a 165 y vta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, en el proceso ordinario de nulidad de documentos seguido por el recurrente contra Víctor Céspedes Ríos, Salome Cristina García de Céspedes y Nicolás Erwin Gonzales Arauco, el auto de concesión del recurso de casación de fs. 177, los antecedentes del proceso, y;


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez Décimo Segundo de Partido en lo Civil y Comercial de la Capital del Departamento de Cochabamba, pronunció la Sentencia de fecha25 de febrero de 2011, de fs. 139 a 148, declarando improbada la demanda principal y probada las excepciones perentorias de falsedad e ilegalidad opuestas por el co demandado Nicolás Erwin Gonzáles Arauco.

Sentencia que es recurrida de apelación por el demandante Julio Nogales García  por memorial de fs. 151 a 152, resuelta por Auto de Vista Nº50/2014 de 07 de marzo de 2014, de fs. 164 a 165 y vta., que confirmó la resolución impugnada.

Resolución de Alzada que es recurrida de casación en el fondo por el demandante Julio Nogales García mediante memorial de fs. 170 a 171 y que es motivo de autos.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

1.-Acusa la violación del art. 545-I, 1292, 1321 del Código Civil y 404-II de su procedimiento, debido a que los co-demandados Víctor Céspedes Ríos y Salome Cristina García, reconocen y confiesan de manera expresa que la transferencia suscrita por minuta de 01 de octubre de 1997 es ficta y simulada, siendo que la confesión judicial es la reina de las pruebas ya que ella decide una causa judicial.

2.- Del mismo modo alega la existencia de error de derecho en la apreciación de la prueba, debido a que el Tribunal Ad quem al igual que el Juez de primera instancia argumentaron que no hubiera probado que los esposos  Céspedes García, no cancelaron precio alguno por la transferencia del inmueble objeto de Litis, cuando ese extremo fue acreditado con la propia confesiónde los demandados de fs. 36, habiendo incurrido la resolución de alzada en la previsión del art. 253-3) del Código de Procedimiento Civil.

Solicitando en definitiva se case el Auto de Vista recurrido y deliberando en el fondo se declare probada la demanda principal.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Que, dentro el contexto del recurso de casación en el fondo, el reclamo del actor radica en que son los mismos co demandados Víctor Céspedes Ríos y Salome Cristina García, quienes reconocen que la transferencia del inmueble realizada en su favor, contendida en la minuta de 10 de octubre de 1997 es ficta y simulada, reconociendo asimismo que por dicha transferencia no pagaron precio alguno, en ese entendido conviene señalar los siguientes antecedentes así como precisiones de orden legal y doctrinal que nos ayudaran a mejor resolver.

En principio, se debe partir por lo que se entiende por simulación,en términos generales, simular es representar o hacer aparecer algo fingido;jurídicamente se define la simulación, como el acto jurídico que, por acuerdo de las partes, se celebra exteriorizando una declaración recepticia no verdadera, sea que carezca de todo contenido -pura apariencia-, o bien que esconda uno verdadero diferente al declarado -apariencia que encubre la realidad-. Es decir la simulación puede ser absoluta o relativa, siendo absoluta cuando se celebra un acto jurídico que nada tiene de real, y es relativa cuando se emplea para dar a un acto jurídico una apariencia que oculta su verdadero carácter.

Corresponde también precisar que, en términos generales, "la simulación consiste en que el otorgante o los otorgantes de un acto jurídico o contrato, esconden al público la realidad, la naturaleza, los participantes, el beneficiario o las modalidades del negocio jurídico celebrado..." Josserand, Código Civil Carlos Morales Guillen.

Nuestra legislación, sobre la simulación, señala en su art. 543lo siguiente: “(Efectos de la simulación entre las partes) I. En la simulación absoluta el contrato simulado no produce ningún efecto entre partes. II. En la relativa, el verdadero contrato, oculto bajo otro aparente, es eficaz entre los contratantessi reúne los requisitos de sustancia y forma, no infringe la ley ni intenta perjudicar a terceros” (el subrayado es nuestro). Por lo tanto la simulación del contrato es absoluta, cuando las partes del negocio simulado no quieren, en realidad, celebrar negocio alguno; en tanto que es relativa cuando produce la divergencia entre la intensión práctica y la causa típica del contrato o acto jurídico; es decir, existe contrato pero en ella existen situaciones contractuales que no corresponden a la realidad.

En ese orden el art. 544 del Código Civil hace mención a los efectos con relación a terceros, indicando que: "I. La simulación no puede ser opuesta contra terceros por los contratantes. II. Los terceros perjudicados con la simulación pueden demandar la nulidad o hacerla valer frente a las partes; pero ello no afecta a los contratos a título oneroso concluidos con personas de buena fe por el favorecido con la simulación”, con relación a la prueba de la simulación el art. 545 II de la misma norma legal expresamente dispone: “Entre las partes solo puede hacerse mediante contradocumento y otra prueba escrita que no atente contra la ley o el derecho de terceros”,para finalmente el art. 1292 del mismo cuerpo legal refiriéndose al contradocumento establecer: “I. Los contra-documentos, públicos o privados, no pueden surtir sus efectos sino entre los otorgantes y sus herederos, de no estar contra la ley. II. No pueden oponerse contra terceros, ni contra sucesores a titulo singular, excepto tratándose de un contra documento público que se haya anotado en la matriz y en la copia utilizada por el tercero”.

En el caso de autos, el recurrente pretende la nulidad del contrato de transferencia de inmueblede fecha 01 de octubre de 1997, protocolizado el 10 del mismo mes y año y registrado en Derechos Reales el 26 noviembre de 1997, alegando que existió simulación en su suscripción, sin embargo, de la lectura de la documentación aludida que cursa a fs. 5 a 6 de obrados, se tiene que dicho instrumento público cuenta con la eficacia signada por el art. 519 del Código Civil,documento en el cual ambas partes consintieron libremente en los términos pactados,exteriorizando su consentimiento en forma expresa a tiempo de su suscripción, contando con todos los requisitos de formación de los contratos previstos por el art. 452 del Código Civil, sin que el mismo pueda ser disuelto sino por acuerdo entre partes conforme prevé el art. 519 del Sustantivo Civil; frente a este documento público, el cual conforme se refirió cuenta con todas las formalidades previstas por ley, el recurrente pretende hacer el documento de carácter privado cursante a fojas 33 de obrados, de fecha 01 de octubre de 1997, suscrito bajo el rotulo de “contradocumento”, consistente en una declaración que realizan los co demandados Víctor Céspedes Ríos y Samole Cristina García,reconociendo que la transferencia del bien inmueble otorgada a su favor por el actor Julio Nogales García, sería ficto y simulado,aseveración que ratificarían a  tiempo de responder a la demanda principal (fs. 36), prueba que según el recurrente no fue valorada por el Tribunal Ad quem, sin embargo, debe tenerse presente que dicho documento al ser de carácter privado, sólo surte efectos contra sus otorgantes, y de ninguna manera puede oponerse contra terceros como erradamente pretende el recurrente, en otras palabras diremos que el contradocumento privado suscrito entre Julio Nogales García y Víctor Céspedes Rios, no puede ser opuesto contra Erwin Nicolás Gonzales Arauco, quien tiene registrado a su favor en calidad de garantía hipotecaria el bien inmueble objeto de litis, de ahí que resulta irrelevante el reconocimiento y confesión que realizan los esposos Céspedes García, en sentido de que la transferencia realizada por el actor a sus personas fuera simulado y nulo, pues si las partes o una de ellas pretenden hacer valer la ineficacia del acto simulado, debe probar que el tercero conocía de la simulación y de la contra declaración, en ese sentido el art. 1292 del Código Civil, prevé que el cotra-documento no puede oponerse a terceros, excepto que tratándose de un contra-documento público se haya anotado en la matriz y en la copia utilizada por el tercero, aspecto que en el sub lite no fue demostrado, como tampoco el actor demostró que Erwin Nicolas Gonzales Arauco tuvo conocimiento de la existencia del contradocumento, razón por la cual, la simulación no se le puede ser opuesta, sin embargo el mismo si tiene eficacia entre los suscribientes, como correctamente determinaron los Tribunales de grado.

Por lo precedentemente referido, corresponde a este Tribunal fallar en la forma prevista por los artículos 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.


POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia,  con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I, num. 1) de la Ley del Órgano Judicial, en aplicación de lo previsto por los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fs. 170 a 171, interpuesto por Julio Nogales García. Con costas.

Habiéndose respondido el recurso de casación, se regula el honorario del Abogado del actor en la suma de Bs. 700.


Regístrese, notifíquese y devuélvase.


Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Duran.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Sexto