TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A   C I V I L


Auto Supremo: 539/2014

Sucre: 25 de septiembre de 2014

Expediente: CB - 79 14 S

Partes: Wilfredo Veizaga Crespo. c/ Rossemary Jaldín Mejía.

Proceso: Nulidad parcial de documento de compraventa.

Distrito: Cochabamba.


VISTOS: El recurso de casación de fs. 245 a 247, interpuesto por Wilfredo Veizaga Crespo contra el Auto de Vista de 29 de abril de 2014, de fs. 241 a 242 pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, en el proceso ordinario de nulidad parcial de documento de compraventa seguido por Wilfredo Veizaga Crespo contra Rossemary Jaldín Mejía; la respuesta al recurso de fs. 250 a 251 vta.; el Auto de concesión de fs. 253; los antecedentes del  proceso, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Wilfredo Veizaga Crespo, de fs. 24 a 26 vta., y fs. 34 a 36, acompañando literales  a 23 fs., amparado en los arts. 549-1) y 3) y 551 del Código Civil, y 173 del Código de Procedimiento Civil, demanda señalando que Rossemary Jaldín Mejía, aprovechando de la confianza y enfermedad de su madre fallecida, se hizo suscribir una minuta de transferencia el 04 de agosto de 2005, del inmueble ubicado en la calle Guatemala Nº 0823, de 183 m2 de la ciudad de Cochabamba, el mismo que estaba registrado en 23 de marzo de 1991, con matrícula actualizada a nombre de su madre, lote de terreno que fue adquirido para él y sus hermanos y sobre el cual el demandante ya había construido los tres pisos en el mes de mayo de 1996, aspecto que conoce la compradora, pero, aprovechándose de un problema familiar entre su madre, él y sus hermanos, hizo que se suscribiera en calidad de venta la totalidad del inmueble por el precio irrisorio de Bs. 50.000.- equivalente a $us. 5.000.- siendo el precio real de $us.149.953,69.- según avalúo. De ello se desprende la ilicitud, dolo e ilegalidad de dicha transferencia procediendo la nulidad parcial del documento de compraventa y su respectivo reconocimiento pues ha sufrido daño económico considerable, de haber sabido oportunamente habría demandado la nulidad por lesión en el precio.

Rossemary Jaldín Mejía, de fs. 49 a 50 vta., responde negando la demanda y oponiendo las excepciones perentorias de ilegalidad, falsedad, improcedencia, y falta de acción y derecho, manifestando que en el documento privado complementario, las partes aclararon el precio real de la venta en $us. 70.000.- cancelados en su totalidad, y el documento tiene el valor probatorio del art. 1297 del Código Civil. La vendedora le transfirió el bien sin reserva ni exclusión por lo que las supuestas mejoras que habría hecho el demandante se encontraban incluidas en el precio de la venta, si pretende el reconocimiento de dichas mejoras debe demandar el pago a los herederos de la vendedora. Los certificados médicos no fueron avalados por médico forense, y de ninguna manera determinan la falta de capacidad de la vendedora. En cuanto al avalúo del inmueble éste no se produjo dentro del proceso.   

Sustanciado el proceso en primera instancia, el Juez de Partido Sexto en lo Civil y Comercial, mediante Sentencia de 20 de junio de 2011, de fs. 221 a 225 vta., declaró improbada en parte la demanda, probadas las excepciones perentorias de falsedad y falta de acción y derecho.

La Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, por Auto de Vista de 29 de abril de 2014, de fs. 241 a 242, anuló el Auto de concesión de 22 de agosto de 2011, declarando ejecutoriada la Sentencia, resolución contra la cual el demandante recurre de casación.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del contenido del recurso se resume lo siguiente:

Con dichos antecedentes, plantea recurso de casación en el fondo y en virtud al art. 271 núm. 4) del Código de Procedimiento Civil, pide que se Case el Auto de Vista declarando probada la demanda.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

El recurso de casación está considerado como un recurso extraordinario que procede sólo en determinados casos y se equipara a una demanda de puro derecho y está dirigido a que se restablezca el imperio de la ley infringida. Con el recurso de casación y nulidad se busca la interpretación uniforme de las normas jurídicas del país, y de conformidad al último párrafo del art. 250 del Código de Procedimiento Civil, el recurso de casación puede ser de forma y de fondo.

El recurso de casación en el fondo tiene lugar cuando existe una infracción a la ley, según lo previsto en el art. 274 del Código de Procedimiento Civil, en cuyo caso el Tribunal de Casación deja sin efecto el Auto recurrido y dicta un nuevo fallo aplicando la ley vulnerada, en cambio, el recurso de casación en la forma tiene lugar cuando en la resolución recurrida o en el proceso se violan formas esenciales sancionadas con nulidad por la ley, de acuerdo al art. 275 de la citada norma legal.

Ambos recursos son medios de impugnación distintos que persiguen igualmente finalidades diferentes. La finalidad del recurso de fondo es dejar sin efecto un Auto de Vista o sentencia dictada con infracción de ley o incurriendo en errores de hecho o de derecho en la apreciación de la prueba, es decir, casa el fallo recurrido, y resuelve en lo principal el fondo del litigio, en tanto que la finalidad del recurso de casación en la forma es la de anular la Resolución recurrida o la de obrados cuando ha sido pronunciada o sustanciada con violación de las formas esenciales sancionadas con nulidad por la ley.

El art. 253 del Código de Procedimiento Civil, establece los casos para la procedencia del recurso de casación en el fondo o recurso de casación propiamente dicho, casos en los cuales se dice que el fallo incurrió en errores in judicando, por tanto, cuando se plantea el recurso de casación en el fondo, los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en la mencionada disposición legal, y está orientado a que el Tribunal ingrese a revisar el fondo del litigio. Por su parte, el art. 254 del propio Código Adjetivo de la materia, establece los casos para la procedencia del recurso de casación en la forma o recurso de nulidad propiamente, por errores in procedendo, en consecuencia, cuando se plantea el recurso en la forma, la fundamentación debe adecuarse a las causales y previsiones contenidas en la antedicha disposición legal, y está orientado a que el Tribunal Supremo constate la existencia de errores formales en la resolución impugnada o de procedimiento en la sustanciación de la causa que conlleva la afectación al debido proceso.

Tanto en el recurso de casación en el fondo como en la forma, debe darse inexcusable cumplimiento al art. 258 núm. 2) de la norma en estudio, siendo ineludible la fundamentación en ambos casos, es decir, deberá citar en términos claros, concretos y precisos la Sentencia o Auto del que se recurriere, su folio dentro del expediente, la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, ya se trate de recurso de casación en el fondo, en la forma o en ambos. Si el recurso de casación se plantea en ambos efectos, debe inexcusablemente especificarse las causales de fondo y las causales de forma, disgregándolas y exponiéndolas con claridad de conformidad a la citada disposición legal, que establece los requisitos del recurso de casación.

Previamente a ingresar al análisis de la pretensión recursiva que nos ocupa, debemos tener presente que el Auto de Vista de 29 de abril de 2014, de fs. 241 a 242, motivo del presente recurso de casación, discurre en la anulación del auto de concesión de la Alzada de fs. 232 vta., y consiguiente ejecutoria de la Sentencia de 20 de junio de 2011, en ese entendido, es necesario realizar las siguientes consideraciones sobre el recurso de casación interpuesto por Wilfredo Veizaga Crespo, a través del memorial de fs. 245 a 247:

El recurrente “Plantea recurso de casación” señalando expresamente a la finalización del mismo, que éste es de fondo y termina pidiendo la casación del Auto de Vista de 29 de abril de 2014, apoyando su petición en el art. 271-4) del Adjetivo Civil.

El Tribunal de Apelación, en las consideraciones de su Resolución de grado argumentó que en el recurso de apelación de Wilfredo Veizaga Crespo, no se fundamentaron los agravios sufridos, que se limitó a realizar afirmaciones referidas a que no se tomó en cuenta la enfermedad de su madre, que la demanda de reivindicación se ajusta al art. 1453 del Código Civil, que los documentos acompañados no fueron valorados por la A quo, que no existe la fundamentación fáctica y jurídica de los perjuicios sufridos, que simplemente expresa su inconformidad con la resolución y no así una adecuada y suficiente fundamentación de agravios, que le correspondía cuestionar lo resuelto por el Juez A quo, tal como exige el art. 227 del procedimiento civil, que no se abre materialmente su competencia, y bajo esos argumentos los de Alzada dispusieron la anulación del auto de concesión declarando ejecutoriada la Sentencia.

Ante la determinación del Tribunal Ad quem de anular el auto de concesión y declarar ejecutoriado el veredicto de primera instancia, por los motivos argüidos en su fallo, le correspondía al apelante, hoy recurrente, desvirtuar los términos del mencionado fallo a través del recurso de casación en la forma adecuando sus fundamentos a las causales y previsiones contenidas en el art. 254 del Código de Procedimiento Civil, ya que, lógicamente, al tratarse de una resolución anulatoria como lo es el Auto de Vista de 29 de abril de 2014, el Ad quem no ingresó a considerar las infracciones en las que pudo incurrir el Juez A quo, o a resolver cuestiones de fondo del litigio, sino, se limitó al examen formal del recurso de apelación, y con su resultado determinó la falta de fundamentación de los agravios que pudo haber sufrido el apelante, de conformidad a lo previsto por el art. 227 concordante con el art. 236 del Código Adjetivo de la materia, por lo que al plantearse recurso de casación contra el Auto de Vista así resuelto, éste contiene error o errores in procedendo, y en esa perspectiva, lo que se busca del Tribunal de Casación es que constate la existencia de éstos en la resolución recurrida que conllevaría la afectación al debido proceso.  

La jurisprudencia sentada tanto por la Ex Corte Suprema como por el actual Tribunal Supremo de Justicia, ha establecido de manera uniforme en sus reiterados fallos en el sentido de que contra una Resolución de Alzada anulatoria no procede recurso de casación en el fondo, sino únicamente en la forma. En el caso de Autos, el recurrente al haber interpuesto recurso de casación en el fondo contra una resolución anulatoria solicitando se “case” el auto de vista recurrido, no ha comprendido la naturaleza del fallo deduciendo equivocadamente la impugnación por este medio, incumpliendo los requisitos de procedibilidad señalados por el art. 258-2) del Código de Procedimiento Civil, que previene que el recurso de casación debe interponerse en términos claros y precisos, consiguientemente, no se abre la competencia de este Tribunal Supremo para considerar aspectos de fondo.

Por lo anteriormente expuesto, corresponde emitir Resolución en la forma prevista por el art. 271 num. 1) en relación al art. 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I numeral 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 núm. 1) y 272 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo interpuesto por Wilfredo Veizaga Crespo contra el Auto de Vista de 29 de abril de 2014, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, en el proceso ordinario de nulidad parcial de documento de compraventa seguido por el recurrente contra Rossemary Jaldín Mejía. Con costas.

Se regula el honorario profesional en Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Sexto