TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA  CIVIL


Auto Supremo:515/2014                                                                Sucre: 08 de septiembre 2014                                                         Expediente:        SC-62-14- A

Partes: María Isabel Valdez Rivera. c/ Ramiro Alfredo Torrico Irahola.

Proceso:Divorcio.

Distrito:Santa Cruz.

VISTOS: El recurso de casación de fondo y de forma de fs. 164 a 166 vta., interpuesto por Ramiro Alfredo Torrico Irahola, contra el Auto de Vista de fecha 10 de marzo 2014, cursante a fs. 158 y vta., emitido por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, en el proceso ordinario de Divorcio, seguido por María Isabel Valdez Rivera contra el recurrente; la concesión de fs. 173, los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez Sexto de Partido de Familia, el 4 de octubre de 2013, pronunció Auto definitivo, por el cual desestima el planteamiento de la declinatoria de competencia planteado por el recurrente, en virtud de que la acción de divorcio considerada como proceso de conocimiento, adquiere mayor jerarquía o relevancia frente a la simple medida preparatoria de restitución al hogar conyugal, dada su manifiesta improcedencia no corresponde considerar ni admitir “declinatoria de jurisdicción por incompetencia”.  Dicha determinación fue complementada con el Auto de fecha 8 de noviembre de 2013 la cual ratifica lo dispuesto en el Auto de fecha 4 de octubre del mismo año.

Contra dicha determinación, el recurrente plantea recurso de apelación, el mismo que elevado al Tribunal de Alzada, quienes confirman la determinación asumida por el Juez A quo.

Contra el Auto de Vista, que confirma la decisión asumida por el Juez, la parte interesada interpone recurso de casación en el fondo y en la forma, el mismo que se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En la forma:

Acusa la infracción del art. 380 del Código de Familia, indicando que el Juez A quo no ha considerado que su persona vive en la ciudad de Cochabamba y que la demandante ha sido citada y ha respondido una demanda preliminar de divorcio art. 130 inc. 5 Abandono de hogar en la ciudad de Cochabamba, resolución que fue pronunciada con la más absoluta carencia de competencia., señalo la jurisprudencia emita en el A.S. Nº 56 de 15 de julio de 2002.

En otro punto acusa la falta de alguna diligencia o tramite declarado esencial, argumentando que la resolución de segunda instancia no señala que tipo de Auto emitido es, incurriendo en violación a la forma de una resolución.

Por dichos motivos solicita la nulidad de obrados hasta el vicio más antiguo.

En el Fondo:

La aplicación errónea de lo normado en el art. 387 del Código de Familia, acusa también error de hecho y de derecho en la apreciación de las pruebas, específicamente sobre la confesión que realiza la demanda te quien reconoce que después del matrimonio se fueron a vivir a la ciudad de Cochabamba.

Por lo indicado termina solicitando que se case el Auto de Vista y se declare probada su solicitud de declinatoria.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En la forma:

Considera este Tribunal Supremo que ante el planteamiento formulado por la recurrente, existe la necesidad de aclarar lo que en esencia es el recurso de casación, en ese sentido, corresponde señalar que éste es considerado como un medio impugnatorio vertical y extraordinario, procedente en supuestos estrictamente determinados por ley y dirigido a lograr que el máximo Tribunal revise y reforme o anule las resoluciones expedidas en apelación que infringen las normas de derecho material, las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales.

Que, la Casación tiene por fin privilegiar la recta aplicación de la ley y de esta manera alcanzar la justicia en la Resolución de los conflictos procesales. Por ello, estamos ante una institución necesaria y de enorme importancia en la administración de justicia, pues gracias a ella, se cuenta con una vía que asegura la correcta aplicación o interpretación de las normas jurídicas y la uniformidad de la jurisprudencia nacional.

Como característica esencial de este recurso podemos establecer que no se trata de una tercera instancia, pues el Tribunal de casación es un Tribunal de derecho y no de hecho, por ello el recurso solo procede por las causales taxativamente indicadas por la ley, debiendo el Tribunal de Casación circunscribirse a considerar las causales invocadas por el recurrente y siempre que se formulen con observancia de los requisitos exigidos por la misma ley.

Al respecto la jurisprudencia sentada por el Tribunal Supremo de Justicia, señala que el recurso de casación se equipara a una demanda nueva de puro derecho, que puede ser planteada en el fondo o en la forma o en ambos a la vez, conforme está establecida en el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

Cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, esto por errores en la Resolución de fondo o errores en la Resolución de fondo del litigio, los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el artículo 253 del Adjetivo Civil, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva Resolución que resuelva el litigio, unificando la jurisprudencia e interpretación de las normas jurídicas o creando nueva jurisprudencia; en tanto que si se plantea en la forma, es decir por errores de procedimiento, la fundamentación debe adecuarse a las causales y previsiones contenidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la Resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258 inc.2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

De lo manifestado precedentemente se concluye que el recurso de casación en el fondo y el de forma son dos medios de impugnación distintos, que persiguen igualmente finalidades diferentes, el uno, nos referimos al de fondo, está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la Resolución del litigio, y en este caso lo que el recurrente pretende es que el Auto Supremo Case la Resolución recurrida y resuelva el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley o la debida valoración de la prueba. En cambio el recurso de casación en la forma está orientado a que el Tribunal Supremo constate la existencia de errores formales en la Resolución impugnada o de procedimiento en la sustanciación de la causa que conlleven la afectación del debido proceso, en ese caso la pretensión recursiva del recurrente está orientada a la nulidad de la resolución impugnada o a la nulidad de obrados.

Por lo dicho cuando se recurre en casación, el recurrente queda obligado por el art. 258 inc. 2) del Código de Procedimiento Civil, a señalar en forma clara y precisa que disposiciones legales se han infringido en la tramitación de la causa y cuáles son las causales de nulidad que invoca dentro de las permisiones legales que el ordenamiento procesal señala; asimismo, debe indicar en forma puntual qué disposiciones legales se han violado, aplicado indebidamente o interpretado en forma errónea en la Resolución de fondo, es más, cuando de prueba se trata, el recurrente debe identificar a ésta e indicar cómo debía apreciarse o valorarse con arreglo a la ley, no siendo suficiente citar determinadas disposiciones como infringidas sin la fundamentación debida.

En el caso en análisis, el recurrente en una escueta argumentación acusa que el Juez sería incompetente, señalando la infracción del art. 380 del Código de Familia, normativa que en el presente caso no tiene ninguna relación y aplicación; por otro lado acusa  la falta de alguna diligencia o trámite declarado esencial, haciendo mención que la Resolución de segunda instancia no indica que tipo de Auto emitido es, violación esencial según criterio del recurrente.

Loexpuesto supra, hace referencia esencialmente a que la parte interesada en presentar recurso de casación, tenga el mínimo interés en cumplir con técnicas mínimas en la interposición del recurso de casación en la forma, debiendo ser claro, concreto y especifico en la infracción acusada y de la lectura de la media hoja en la cual se encuentra descrita su impugnación, el recurrente solamente hace mención de manera totalmente confusa e incongruente, supuestas infracciones de forma, las cuales no tienen ninguna trascendencia en la tramitación de la litis, motivo por el cual al no cumplirse lo establecido en el art. 258 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, el fallo debe emitirse en sujeción a lo determinado por los arts. 271 núm. 1) y 272 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el Fondo:

En el análisis de lo acontecido en la presente causa, se debe tomar en cuenta que el fundamento para objetar la competencia del Juez radica en la aparente existencia de dos procesos y en el elemento territorial, en ese entendido se tiene lo siguiente:

En la litis, María Isabel Valdez Rivera, inicia proceso de divorcio en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, la misma que es admitida el 30 de abril de 2013 y corrida en traslado a la parte demandada para que conteste, cumplida con la citación con la demanda, Ramiro Alfredo Torrico Irahola, plantea declinatoria de competencia, aduciendo dos aspectos, la primera, hace referencia que en la ciudad de Cochabamba se encuentra tramitando una demanda preliminar de divorcio por abandono de hogar, conforme lo norma elart. 130 núm. 5) del Código de Familia, la segunda, que en el presente caso de autos se estaría vulnerando lo dispuesto en el art. 387 del Código de Familia.

El Juez A quo, a dicha petición estableció que: “…la acción de divorcio considerada como proceso de conocimiento, adquiere mayor jerarquía o relevancia frente a la simple medida preparatoria de restitución al hogar conyugal, dada su manifiesta improcedencia no corresponde considerar ni admitir la “declinatoria de jurisdicción por incompetencia” planteada por el demandado… (sic)”, criterio de instancia que fue confirmado por una escueta consideración por el Tribunal de alzada.

Ahora, de las escasas fotocopias llegadas a nuestro conocimiento, se evidencia que en la ciudad de Cochabamba, la demandante del proceso de divorcio (Santa Cruz), se apersonó a otro proceso preliminar de divorcio iniciado por el recurrente, quien denunció el supuesto abandono de hogar conforme norma el art. 130 núm. 5) del Código de Familia; al ser así, dicha demanda preliminar, que aún no se constituye en un proceso de divorcio formalmentedicho, frente al proceso de divorcio ya iniciado en la ciudad de Santa Cruz por la causal 4) del art. 130 del Código de Familia, no tiene ninguna relevancia o jerarquía como para declinar la competencia a la ciudad de Cochabamba. Además dichas causas son totalmente distintas, bajo criterios y causas de divorcio distintas, motivo por el cual, la determinación asumida por los Tribunales de instancia resulta siendo la correcta.

Sin embargo, el Juez A quo y la consideración escueta del Tribunal Ad quem, no observan lo dispuesto en el art. 387 del Código de Familia, el cual indica que para las acciones de divorcio, será competente “el Juez de partido familiar del último domicilio del matrimonio o del lugar de la última residencia del demandado, a elección del demandante…”.

Del análisis de dicha normativa,se evidencian dos alternativas a seguir por el demandante en los procesos de divorcio, al ser así, la presente causa ésta siendo tramitada por un Juez sin competencia, porque, la actora en los hechos que detalla en su demanda de divorcio, reconoce que el último domicilio del matrimonio fue el departamento de Cochabamba, donde se encontraba viviendo junto con su esposo hasta antes del abandono de hogar por causas indicadas en dicho memorial; también la actora indica que el demandado tiene su domicilio en la ciudad de Cochabamba calle Calama Nº 980.

Dichos argumentos, demuestran que la presente causa se inició vulnerando lo establecido en el art. 387 del Código de Familia, el cual es claro, concreto y determina la competencia del Juez de partido de familia para conocer y tramitar dicha causa de divorcio, disposición que los Tribunales de instancia no tomaron en cuenta para resolver lo acarreado hasta casación.

Por dicho motivo al ser evidente la denuncia interpuesta por el recurrente, se establece que por razón de competencia territorial, los Tribunales de instancia equivocaron la determinación asumida en la presente causa, vulnerando lo normado en el art. 387 del Código de Familia, por lo cual, todo lo expuesto en el Recurso de Casación en el fondo planteado por el recurrente, merece ser considerado de manera favorable, por lo que corresponde dar aplicación a lo dispuesto por el art. 271 núm. 4) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida el articulo  41 y 42 numeral 1) de la Ley del Órgano Judicial de fecha 24 de junio de 2010, y en aplicación de los artículos. 271 núm. 1), art. 272 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTEel recurso de casación en la forma.

Y conforme a lo expuesto en el recurso de casación en el fondo, CASA el Auto de Vista de fecha 10 de marzo 2014, cursante a fs. 158 y vta.,  emitido por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, y deliberando en el fondo declara probada la declinatoria de competencia por aspectos territoriales, debiendo la parte acudir ante el Juez competente.

Sin responsabilidad por ser excusable

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Sexto