TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                           S A L A   C I V I L 


Auto Supremo: 490/2014

Sucre: 04 de septiembre 2014

Expediente:         CB-50-14-S

Partes: Beatriz del Carmen Patiño Alvis. c/ Helmi Teodoro Espejo Guilarte.

Proceso: Divorcio.

Distrito: Cochabamba.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo, interpuesto por Helmi Teodoro Espejo Guilarte, cursante de fs. 319 a 320 vta., contra el Auto de Vista N° 63/2014 de 21 de marzo de 2014 de fs. 315 a 316 vta., de obrados, emitida por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso ordinario de Divorcio interpuesto por Beatriz del Carmen Patiño Alvis contra Helmi Teodoro Espejo Guilarte, concesión de fs. 327, los antecedentes procesales; y,


CONSIDERANDO I:


ANTECEDENTES DEL PROCESO:


Que, tramitada la causa, el Juez de Partido cuarto de Familia de la capital - Cochabamba, mediante Sentencia de fecha 05 de Septiembre de 2012, cursante en fs. 219 a 222, declaró IMPROBADA la demanda de divorcio, por la causal prevista por el art. 130 inc. 4) del Código de Familia.- En consecuencia, se declara SUBSISTENTE el Vínculo matrimonial  que une a los esposos Helmi Teodoro Espejo Guilarte y Beatriz del Carmen Patiño Alvis.- en ese sentido , se dejan sin efecto todas las medidas provisionales adoptadas en la presente causa.- Así se declara con costas a la demandante.


Deducida la apelación por parte del demandante y remitida ante la instancia competente, la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, mediante Auto de Vista Nº 63/2014 de 21 de marzo de 2014, revocó la Sentencia Apelada declarando probada la demanda de divorcio.


Ante la determinación adoptada por el Ad quem, la parte demandada interpuso recurso de casación, conforme consta de fs. 319 a 320 vta., mismo que se pasa a considerar.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Acusa error de hecho y de derecho en la valoración de la prueba referente a las presunciones habrían sido erróneamente aplicadas por el Ad quem pues el Tribunal de Alzada  tendría que haber valorado en el contexto de los art. 1318 y 1320 del Código Civil y el art. 476 del CPC., ya que la prueba testifical de cargo de fs. 173, 173 vta., 174 y 174 vta., habrían sido realizadas de forma aisladas, vaga, imprecisa inconsciente y referencial respecto a los hechos demandados, y por otra parte la confesión extrajudicial es deficiente e incompleta siendo este un instituto diferente a la declaración testifical, por lo que el Auto de Vista Recurrido carecería de  todo prudente criterio ya que el Ad quem no habría valorado correctamente la prueba omitiendo aplicar preceptos legales al caso concreto toda vez que la prueba constituye el elemento fundamental y de trascendental importancia, por lo que la demandante no habría podido probar sus pretensiones en el presente litigio.


Por todo lo expuesto formula Recurso de Casación, pidiendo  que anulen y/o revoquen el referido Auto de Vista y Confirme la Sentencia de primera instancia de fecha 05 de septiembre de 2012.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Planteado como está el recurso, la pretensión expuesta por el recurrente resulta en una exposición general y limitada, se tiene que este acusa error en la valoración de la prueba, en este entendido es  necesario realizar las siguientes puntualizaciones:

Resulta importante mencionar lo que dice sobre las presunciones el Auto Supremo Nº 295/2013 que en su fundamentación cita a: “…Arturo Alessandri R, Manuel Gomarriva U., y Antonio Vodanovic H., quienes en la obra de Tratado de Derecho Civil señalan: “…que por presunción se entiende como el resultado de una operación lógica, mediante la cual partiendo de un hecho conocido se llega a aceptar otro desconocido o incierto. Las presunciones se basan en el supuesto de que debe ser verdadero en el caso concreto lo que suele serlo de ordinario en la mayor parte de los casos en que entran los antecedentes o circunstancias conocidas…”, en criterio de los mencionados autores y como está legislado en la mayoría de los cuerpos legales en materia de prueba diremos que, las presunciones se clasifican en judiciales y presunciones legales, las primeras entendidas como simples o del hombre, son las que establece el Juez, fundado en las circunstancias o antecedentes concomitantes o subsiguientes al hecho principal que se examina, obviamente que siendo propias del operador de justicia (conjeturas), la ley no las enumera por su carácter infinito; en cambio las presunciones legales pueden ser las propiamente dichas o las de derecho, según admitan o no prueba en  contrario, las primeras consideradas como debatibles (iure et de ire, derecho por derecho que no admite prueba en contrario) y las segundas como perentorias (juris tantum, que admiten prueba en contrario)”.

La recurrente acusa que existiría error de hecho y de derecho en la valoración de la prueba referente a las presunciones y la prueba testifical de cargo de fs. 173, 173 vta., 174 y 174 vta., que habrían sido realizadas de forma aisladas, vaga, imprecisa inconsciente y referencial respecto a los hechos demandados, y por otra parte la confesión extrajudicial seria deficiente e incompleta siendo este un instituto diferente a la declaración testifical; al respecto corresponde señalar que la elaboración de las presunciones judiciales forma parte del procedimiento de valoración de la prueba y del conjunto de operaciones factico - jurídico que deben llevarse a cabo para fijar los hechos en los que debe fundarse la decisión, en este sentido de la revisión del Auto de Vista recurrido se tiene que el Ad quem en su fundamentación dice: “…no puede desconocerse el valor probatorio de las antes referidas declaraciones testificales  y las literales que las corroboran ni ser tachadas de referenciales o que una sola declaración testifical sería insuficiente para considerar prueba plena o constituya elemento de convicción suficiente  como para sentenciar la desvinculación matrimonial, al no haber demandado oportunamente excepción de caducidad o prescripción de la causal de divorcio…” y desvirtuando que las declaraciones testificales sean referenciales bajo el siguiente fundamento: “…sin tomar en cuenta que fue la propia esposa quien les manifestó que las marcas de los golpes fueron infringidos por su esposo, que al tratarse de cuestiones familiares  no son pasibles de ser presenciados por terceros por circunstancia propias de la vida conyugal”, razonamiento que  rompe con el criterio formalista del A quo, ya que si bien en el derecho procesal Civil  se da poca importancia a las presunciones judiciales simples, esto no quiere decir que no sirvan o aporten para desarrollar convencimiento en algunos casos como el presente donde el Ad quem A través de la declaración de un testigo que habría escuchado como el demando agredió verbalmente a la demandante medio año atrás, atestación cursante a fs. 173, que habría sido integrada y compulsada con las demás declaraciones de cargo y las literales que respaldarían dichas atestaciones, otorgándoles en consecuencia la eficacia probatoria establecida por los art. 1330 del CC y 476 del CPC, a la prueba literal, testifical y las presunciones de las cuales también se valió el Ad quem para emitir su resolución, presunciones que nacen de las confesiones extra judiciales a un tercero tal cual dispone el art. 1322 parágrafo II del CC que conforme a su prudente criterio manifestaron lo siguiente: “…en ese orden a más de las agresiones físicas y morales que demuestran las declaraciones testificales y documentales antes referidas, se advierte un total alejamiento psicológico y sentimental de los esposos y el entorno familiar que tienen, que hacen ver que los fines del matrimonio y la familia se encuentran fuertemente comprometidos, como reflejan los datos del proceso, las declaraciones de cargo y descargo, lo expresado por las partes en sus diferentes memoriales, que tornan la relación de los esposos en altamente peligrosa para su integridad física.”, en consecuencia se tiene que el Ad quem realizó un análisis crítico e integral del conjunto de los elementos de convicción reunidos e introducidos en el proceso, integrado las presunciones judiciales que al constituir un medio de prueba legalmente permitido por la ley conforme lo dispone el art. 1285 con relación al 1320 del Código Civil y art. 477 de su Procedimiento, compartiendo el criterio del Tribunal de Alzada, su aplicación no puede quedar al margen sobre todo cuando se trata de construir convicción para la desvinculación matrimonial y resguardo de la integridad física de los esposos, que por los antecedentes del proceso viven en un entorno familiar altamente peligroso, por lo que no es evidente el error en la valoración de las pruebas que valoradas en su conjunto demuestran una serie de hechos de agresiones físicas y psicológicas, que si bien son atribuibles en forma exclusiva al ahora recurrente, al no haber este reconvenido la desvinculación por culpa de la esposa, el Tribunal de Alzada se limitó a evidenciar aquellos el maltrato imputable al recurrente.

Por todo lo manifestado, corresponde a este Tribunal resolver conforme señala el art. 271 num. 2)  y el art. 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, en virtud a la atribución contenida en el art. 42 parágrafo I num. 1) de la Ley N° 025 del Órgano JudiciaL y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo, interpuesto por Helmi Teodoro Espejo Guilarte, cursante de fs. 319 a 320 vta., contra el Auto de Vista N° 63/2014 de 21 de marzo de 2014 de fs. 315 a 316 vla., Con costas.


Se regula el honorario al profesional abogado  en la suma de Bs. 1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Dra. Rita Susana Nava Duran

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Quinto