TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

     SALA  CIVIL


Auto Supremo: 485/2014

Sucre: 29 de agosto2014

Expediente: CB-64-14-S

Partes: Marina Toledo Reluz c/ Everth Ajaya Ibáñez.

Proceso: Divorcio

Distrito: Cochabamba


VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 437 a 440, interpuesto por Everth Ajaya Ibáñez, contra  el Auto de Vista de 09 de abril de 2014, de fs. 425 a 427, pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, en el proceso de Divorcio seguido por Marina Toledo Reluz contra Everth Ajaya Ibáñez, la concesión de fs. 448, los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

La Jueza de Partido 4to. de Familia de la ciudad de Cochabamba, dictó  Sentencia de 12 de octubre de 2012, cursante de fs. 246 a 248 vta., declarando probada la demanda sólo por la causal  el art. 130 inc 1) del Código de Familia; improbada  las excepciones perentorias  opuestas por el demandado, declarando disuelto el vínculo matrimonial, mantiene la guarda del hijo a favor de la madre, se fija asistencia familiar de Bs. 900 para el hijo y la demandante; por otro lado se declara improbada el incidente de cesación de asistencia; se reserva la averiguación de bienes y su división en ejecución de sentencia.

Resolución de fondo que es apelado por el demandado por escrito de fs. 257 a 258 vta.,  y en su consecuencia se dicta el Auto de Vista de 09 de abril de 2014, de fs. 425 a 427, que confirma  la sentencia apelada; Resolución de alzada que es recurrida de casación en el fondo por la parte demandada, que merece el presente análisis.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

El recurrente con relación al Auto de 11 de abril de 2012 que el Tribunal A quo no valoró los fundamentos en el recurso de apelación de 16 de abril de 2012,  (concedido en el efecto diferido) como ser que su esposa  hizo abandono de hogar, los ingresos económicos que percibe como reparador de bicicletas no son suficientes, suponiendo sus responsabilidades, como la manutención de su hijo Alex Ajaya Ibáñez que aún estudia, además de otras obligaciones.

Respecto a la apelación de la sentencia en el Auto de Vista, señala que nose valoró las pruebas presentadas por su parte, ya que en sentencia al declarar probada la demanda por la causal contenida en el art. 130-1 del Código de Familia, señala que no es suficiente presumir un adulterio con conductas como refiere la Juez, a lo dice que él nunca tuvo relaciones extramatrimoniales y mucho menos se practicó los supuestos abortos, agrega que siempre ha tratado de sobrellevar su matrimonio como el hechode haberse enterado de las conductas inmorales de su cónyuge, por lo que tratado de salvar su matrimonio por su hijo. Más adelante señala que la actora no acreditó en formafehaciente y contundente la causal contenida en el art. 130 inc 1) del Código de Familia, no demostró  la gravedad de los hechos,  puesto que noes posible considerar que supuestamente él llevó a una mujer a ponerle un inyectable para abortar considerando que esa conducta es ilegal, y que ella sería cómplice de un supuesto delito, manifiesta también que nose demostró la causal de adulterio y no se ha valorado las pruebas testificales de descargo, vulnerando el art. 374 num. 6) CPC, por lo que no puede disolver el matrimonio en base a pruebas insuficientes.

Concluye manifestando que interpuso recurso de casación en el fondo, a efecto de que el Tribunal Supremode Justicia case el Autode Vista y declare improbada la demanda y probada las excepciones perentorias.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Respecto a la determinación del Autode fecha 11 de abril de 2012, se debe señalar que es decisión judicial no definitiva es relativa a la fijación provisional de asistencia familiar, lo cual inhibe a este Tribunal de casación realizar cualquier examen por no estar comprendida en la regla del art. 255 del Código de Procedimiento Civil.

En relación al fundamento que no es suficiente presumir un adulterio con conductas como refiere la Juez, a lo dice que él nunca tuvo relaciones extramatrimoniales y mucho menos se practicó los supuestos abortos, agregando más adelante que no se acreditó en forma fehaciente y contundente la causal contenida en el art. 130 inc. 1) del Código de Familia. Sobre el particular, se debe manifestar que el recurrente al increpar la valoración de la prueba lo hace de forma generaliza sin precisar cuál de las declaraciones habrían sido apreciadas de forma incorrecta por el juzgador y el tipo de error atribuido a esa apreciación en la prueba de hecho o de derecho conforme señala el art. 253 -3) del Código de Procedimiento Civil- limitándose a indicar que él no tuvo relaciones extramatrimoniales y menos se practicó los supuestos abortos, sin comprender que como Tribunal de casación no es permisible realizar valoraciones de la prueba, como si se tratase de una segunda apelación, por cuanto la valoración probatoria es una tarea privativa de instancia, incensurable en casación, salvo que se anuncie error de hecho y de derecho y se pruebe aquello en sujeción de la norma procesal precitada. No obstante lo anotado, y siendo flexible en el examen se puede señalar que la declaración testifical tenida a fs. 128 es explicita en su contenido, que conforme el criterio del A quo, si bien no se tiene prueba directa de las relaciones sexuales mantenidas por el esposo con otra mujer, existiría evidencia de determinados actos y relaciones que suponen una íntima vinculación con otra mujer, relación que habría sido notoria y pública; presunción de adulterio admitida por el Juez por ser grave precisa y concordante con otras declaraciones, conforme señala el art. 1320 del Código Civil, por lo que la decisión respecto al adulterio asumido no conculcó los cánones de la sana crítica respecto a la apreciación probatoria efectuada, situación que en nada fue desvirtuado por el recurso interpuesto.

No obstante lo manifestado, sólo a modo de aclaración, se debe incidir que la argumentación en alzada respecto a la prescripción de los actos no correspondía su análisis por no ser tema de impugnación ese aspecto, que desborda la facultad expresada en el art. 236 del Código de Procedimiento Civil aún resulte evidente el errado razonamiento del Juez A quo al respecto, situación que en nada afecta la determinación de fondo pero es preciso aclararlo.

Conforme lo explicado anteriormente, no se encuentra fundamento legal que disminuya lo determinado por el Tribunal de apelación, por lo que correspondefallar en sujeción a lo mandado por los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 parágrafo I numeral 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fs. 437 a 440, interpuesto por Everth Ajaya Ibáñez, contra  el Auto de Vista de 09 de abril de 2014, de fs. 425 a 427, pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. Con costas.


Se regula el honorario del abogado en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.


Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Quinto