TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL


Auto Supremo:480/2014

Sucre: 28 de agosto 2014

Expediente: CH-36-14-A

Partes: Elsa Sandra Rodríguez Vacaflores.c/Juan Carlos Padilla y Wilmer

Pérez Guevara en representación de la Sociedad Educativa Montessori

S.R.L.

Proceso: Resarcimiento de daños y perjuicios.

Distrito: Chuquisaca.

VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 96 a 100 y vta., interpuesto por Wilmer Pérez Guevara en representación de la Sociedad Educativa Montessori S.R.L.contra el Auto de Vista Nº SCII66/2014de fecha 27 de marzo de 2014, cursante de fs. 89 a 92, pronunciado por la Sala Civil, Comercial y Familiar Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, en el proceso ordinario de Resarcimiento de daños y perjuicios seguido por Elsa Sandra Rodríguez Vacaflores contra Juan Carlos Padilla y Wilmer Pérez Guevara, la concesión de fs. 104, los antecedentes del proceso, y;


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez de Partido Quinto en lo Civil y Comercialde la ciudad de Sucre dicta elAuto Nº 131/2013de fecha 12 de noviembre de 2013, cursante de fs. 51 a 52 yvta. de obrados, declarando Improbada la excepción de cosa juzgada opuesta de fs. 44 a 45 y vta.,interpuesto por Wilmer Pérez Guevara, en representación de la Sociedad Educativa Montessori S.R.L. Asimismo se declara Probada la excepción previa de oscuridad, contradicción e imprecisión en la demanda, de fs. 44 a 45 debiendo la parte actora en el plazo de tres días de su legal notificación aclarar: 1) Precise si existe un monto preciso que se demanda por concepto de resarcimiento de daños y perjuicios, o si por el contrario el mismo es de cuantía indeterminada. 2) Cumpla lo previsto en el art. 327-4) del Código de Procedimiento Civil indicando de forma precisa quien es el representante legal, de la sociedad demandada (Nombre y generales de ley), bajo prevención de tenerse por no presentada la demanda (art. 333 del Código de Procedimiento Civil).

Resolución que es recurrida de apelación por la parte demandada, mediante escrito de fs. 59 a 60 y vta., y una vez contestada por la parte demandante mediante escrito de fs. 66 y vta., se concede el recurso en el efecto suspensivo por Auto de fs. 69, en aplicación del art. 339 del Código de Procedimiento Civil, una vez radicada ante el Tribunal de Alzada, la Sala Civil, Comercial y Familiar Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Sucre dicta el Auto de Vista Nº SCII66/2014 de fecha 27 de marzo de 2014, donde se confirma totalmente la resolución impugnada imponiéndose en costas a la parte apelante. Resolución de Alzada que es recurrida de casación en la forma y en el fondo por la parte demandada, que obtiene el presente análisis.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En la forma:

1.La parte recurrente afirma que el Auto de Vista motivo del presente recurso infringe deliberadamente el art. 236 del Código de Procedimiento Civil en relación al art. 227 del mismo adjetivo civil, no obstante la recopilación de todos los aspectos que fueron denunciados en el recurso de apelación a través de ocho apartados, omitiría su pronunciamiento, consideración y valoración bajo el ilegal justificativo de una inadecuada técnica recursiva, que a su criterio impide además la apertura de la competencia del Tribunal llegando contradictoriamente a confirmar totalmente el auto apelado.

Lamentablemente el Tribunal de Alzada confundiría y no se pronunciaría en la forma en que los aspectos han sido denunciados en el recurso de apelación, pues reitera que no se acusa como infracción la resolución simultanea de las dos excepciones planteadas, pues el fundamento sería claro cuando refiere que siendo un requisito para la comprobación de la cosa juzgada la precisión del objeto y de los sujetos procesales, que estaba probado no existía en la segunda, base legal para declarar improbada la demanda.

Que el Auto de Vista sujeta su resolución insistiendo en una falta de tecnicismo recursivo, argumentando que resulta incongruente pedir de forma simultanea el examen de fondo del asunto cuando el Juez de la causa declara improbada la demanda de cosa juzgada y de nulidad de obrados invocando el art. 17 de la ley 025 y art. 237 inc. 4) del Código de Procedimiento Civil. Esta sería otra infracción que comete el Tribunal porque en definitiva altera y acomoda los fundamentos del recurso de apelación para justificar la omisión de pronunciamiento sobre los aspectos denunciados pero en la forma que fueron planteados, por lo que resultaría indiscutible que al no pronunciarse sobre los aspectos denunciados, limitándose a hacer una crítica al contenido del recurso comete indudablemente la infracción que señala el art. 245 numeral 4) del citado Procedimiento Civil.

2. También procedería la casación en la forma porque el Tribunal de apelación, no obstante declararse incompetente en razón de la supuesta insuficiencia de la técnica utilizada en el recurso, contradictoriamente confirma totalmente el Auto apelado con costas, en virtud del “art. 336 del Código de Procedimiento Civil que abre su competencia. La ligereza con la que el recurso de apelación fue examinado y resuelto, se revelaría en la cita de normas que hace el Tribunal, pues el art. 336 del Código de Procedimiento Civil establece las “excepciones previas” y en ningún caso aperturaría la competencia del Tribunal, aspecto que definitivamente constituiría una violación a la forma esencial del proceso, pues toda decisión cumpliendo con la inexcusable obligación de la motivación, debe cuidadosamente referir a la cita de las normas tanto adjetivas como sustantivas que respalden la decisión.

Por lo que sería evidente el quebrantamiento de la legalidad por infracciones en el pronunciamiento de las pretensiones deducidas dentro el proceso, incurriendo en clara violación de la norma contenida en el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, correspondiendo la procedencia del recurso de casación en la forma consiguientemente solicita anular esta decisión, disponiendo que el Tribunal dicte una nueva decisión ajustando su actuación dentro el marco legal que corresponde.

En el fondo:

1. Cuando la Sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley.

El Juez habría incurrido en error al resolver simultáneamente las dos excepciones, pero no porque sea contraria al procedimiento, sino porque la naturaleza de estas excepciones se excluyen una de otra, muestra que existe notoria ligereza y pobreza en la fundamentación, arrastrando una lógica violación, interpretación errónea y aplicación indebida de la ley, razón por la que encuentra imprescindible determinar donde se encuentra cada una de estas infracciones.

a) Violación.

En esta parte refiere que el Auto de Vista en el tercer considerando, se limitaría a realizar una recopilación de los antecedentes del proceso para expresar escasamente en la última parte antes de emitir la decisión, que el auto impugnado cumple con lo determinado por el art. 338 del Código de Procedimiento Civil, cual se trataría de la infracción denunciada, asumiendo que por esta razón el A quo no hubo violentado norma legal alguna, menos atentado al orden público previsto por el art. 90 del Código de Procedimiento Civil.

Que en su apelación sostuvo que el Juez de la causa comete infracción del art. 90 del CPC, porque resuelve simultáneamente dos excepciones, una  previa y otra perentoria pero planteada como previa, admitiendo que si bien el procedimiento lo permite, la naturaleza de la segunda requería el pronunciamiento previo de la primera, porque si se ha probado que las deficiencias de la demanda impiden determinar quién es el sujeto demandado y cuál es el objeto de la demanda, mal podría declararse probada la cosa juzgada que implica determinar estos aspectos para verificar si concurre la identidad de los tres elementos que hacen a esta excepción: Causa, objeto y sujetos procesales.

Cuando el Tribunal se pronuncia sobre la correcta aplicación de la norma contenida en el art. 338 Código de Procedimiento Civil, cometería violación al igual que el inferior porque convalidaría su decisión, vulnerando de ésta manera el art. 1319 del Código Civil. Entonces encontraríamos que en la ausencia de  motivación al respecto, el Auto de Vista no mencionaría en parte alguna la norma sustantiva cuya infracción fue denunciada.

b) Interpretación errónea.

Como el Auto de Vista no aplica correctamente los preceptos legales conforme se ha denunciado en el punto anterior, podríamos advertir que incurre en una evidente interpretación errónea de la ley, concretamente interpretando erróneamente la causa que impedía al juzgador para resolver simultáneamente ambas excepciones, con un razonamiento insistente de crítica a la técnica recursiva que en ningún caso supliría la obligación que tiene el Tribunal de examinar cuidadosamente no solo las actuaciones procesales conforme señala el art. 17 de la ley Nº 025, sino el manejo y aplicación de las normas tanto sustantivas como adjetivas.

Que comete igualmente interpretación errónea cuando el Tribunal de apelación pretende otorgar al acto impugnativo sometido a su conocimiento los pasos y las exigencias que señala el art. 258 del Código de Procedimiento Civil, donde efectivamente se describe una técnica recursiva que señala requisitos que el recurso de casación debe reunir, Por ello refiere que será posible casar las decisiones del inferior porque en él se evidencia que solo relaciona las supuestas deficiencias técnicas del recurso de apelación, empero la mención de una deficiente técnica recursiva, no suple en ningún caso la obligación de motivar la decisión, es decir una referencia que deviene del principio de exhaustividad que el no estar contenida en la parte de la decisión constituiría un simple enunciado, convirtiéndola entonces en un fallo citrapetita.

c) Aplicación indebida de la ley.

El Auto de vista aplicaría indebidamente la ley, pues a modo de sustentar la ilegal decisión aplica primero el art. 336 del Código de Procedimiento Civil, afirmando que esta norma apertura la competencia del Tribunal Colegiado para resolver la apelación, cuando dicha norma refiere únicamente la numeración de las excepciones que pueden ser planteadas clasificadas como previas y perentorias. Por otra parte aplica el art. 16 de la ley Nº 025 afirmando que esta rige el accionar del administrador de justicia restringida en la declaratoria de nulidades, cuando dicha norma refiere la continuidad del proceso y preclusión.

Por lo que resultaría inadmisible que un operador de justicia emita una decisión bajo la consideración de normas que no guardan relación con los aspectos que se pretende justificar y que conduzcan a la parte resolutiva y dispositiva. Esta indebida aplicación, se considera y refuerza la ausencia de normas que justifiquen la errada decisión.

2. Cuando contuviere disposiciones contradictorias.

Otra de las causales de casación sería la contradicción en las disposiciones del fallo en examen, pues debe considerarse altamente contradictorio que se declare improbada la excepción perentoria de cosa juzgada planteada como previa y probada la excepción esencialmente previa de oscuridad, imprecisión y contradicción en la demanda ordenando se aclare quiénes el demandado y se determine la cuantía, lo que significa que dos de los elementos de la cosa juzgada, es decir el sujeto y el objeto no podían ser comparados con los que sostiene la demanda, consiguientemente resulta contradictorio afirmar la improbanza de la cosa juzgada.

3. Cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o de hecho.

Denuncia los errores cometidos en la apreciación de la prueba que hace el Tribunal de Alzada al repetir los errores del inferior, y al no haber comprendido a cabalidad los claros fundamentos del recurso, conforme pasa a exponer.

Existe error de hecho y vulneración al principio de verdad material que rige la jurisdicción ordinaria cuando el Tribunal convalida la actuación del inferior a pesar de que no se identificaba al sujeto demandado y al objeto de la demanda, resultaría por ello que dos de los elementos que hacen a la naturaleza de la cosa juzgada no podían ser comparados para determinar si existía o no identidad en ellos conforme exige el art. 1319 del Código Civil, por tanto mal podría el Juez de la causa declarar improbada la excepción de cosa juzgada.

A su vez denuncia la existencia de error de derecho, porque el Tribunal de apelación no supo distinguir que si bien el procedimiento faculta al juzgador la resolución de todas las excepciones previas al mismo tiempo, la naturaleza de ellas hace que en la resolución simultánea se produzca una incongruencia en la resolución que implica el error mencionado, pues los defectos de la demanda, hacen incierto dos elementos de vital importancia en la determinación de la cosa juzgada, induciendo a error al juzgador quien se anticipa a declarar improbada esta excepción cuando aún no existía claridad en la persona demandada y en el objeto de la demanda, es decir la imposición de una sanción pecuniaria traducida en resarcimiento de daños y perjuicios.

Otro aspecto que demuestra el error de derecho, sería que el Tribunal no toma en cuenta que los defectos de la demanda subsanables para la admisión y consiguiente traslado a la parte contraria, fueron declarados a tiempo de dictar sentencia, dado el carácter definitivo de la resolución de una excepción perentoria, cuando habiéndose encontrado defectos sustanciales en la demanda, necesariamente debía aplicarse la norma contenida en el art. 333 del CPC, sin embargo y contrario a toda lógica que rige el razonamiento de la oportunidad de las instancias procesales, el Ad quem no valoraría el error cometido por el inferior al ordenar se corrija los defectos de la demanda una vez que ya hubo resuelto de forma definitiva el asunto.

Finalmente el error de derecho estaría en la apreciación que hace el juzgador en el otro elementos de la cosa juzgada, la causa que induce a la demandante a proponer ambas demandas, la primera de maltrato psicológico del que fue víctima la menor que le permite solicitar aplicación de medidas, y la segunda el maltrato psicológico del que fue víctima el menor que le conduce a solicitar nuevamente la medida resarcitoria de daños y perjuicios. Por tanto confirma el error el Tribunal de apelación cuando permitiría que estando comprobado que la demanda es escura, imprecisa y contradictoria, además de defectuosa y en plazo preventivo para considerársela como no presentada, se acepte que la excepción de cosa juzgada sea improbada, cuando no habría existido el valor de convicción que pueda deducirse del contenido de la prueba adjunta a la acción de excepción. Que la excepción perentoria que hubo planteado supone como señala la doctrina algo que ha sido motivo y materia de juicio, por tanto sería fundamental que se aprecie si es el mismo derecho sustancial que existe antes del proceso al que se opone, por lo que hace incuestionable el error en elqueincurren los tribunales de instancia al declarar su improbanza estando en manifiesta duda los elementos sustanciales de la demanda.

Por lo que invocando rigor en la función de control de la legalidad solicita que el Tribunal Supremo Case tanto en la FORMA como en el FONDO el Auto de Vista Nº SCII66/2014 de 27 de marzo de 2014,conforme señala el art. 271 inc. 4) y art. 274 ambos del Código de Procedimiento Civil.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En el presente caso de autos la parte recurrente interpone recurso de casación en la forma y en el fondo, no obstante, al respecto corresponde señalar que los medios de impugnación previstos por el Código de Procedimiento Civil, responden a un sistema cuya regulación es de orden público, razón por la que las partes ni los juzgadores pueden alterar las previsiones normativas que rigen la materia.

En ese antecedente, corresponde analizar el sistema de impugnación que rige a las Resoluciones que resuelven las excepciones previas.Al respecto el art. 339 del Código de Procedimiento Civil, contiene un criterio diferenciador, según el cual habrá que tener en cuenta primero el tipo de excepción previa de que se trate; segundo la forma de la Resolución. En consecuencia, si la excepción “previa” opuesta se encuentra comprendida dentro de los numerales 7) al 11) y la Resolución declara probada cualquiera de ellas, la impugnación de la misma procede a través del recurso de apelación en el efecto suspensivo; en los demás casos dice la norma procederá solo en el efecto devolutivo, sin embargo la última parte de este precepto debe ser analizado en el contexto de las modificaciones introducidas por la Ley Nº 1760. En ese sentido el art. 24 de la Ley Nº 1760 prevé los casos en los que procede la apelación en el efecto diferido: 1) Autos interlocutorios que resolvieren excepciones previas; 2) Autos que resolvieren incidentes; 3) Resoluciones sobre proposición, producción, denegación y diligenciamiento de la prueba, y, en general, 4) Resoluciones que no cortaren el procedimiento ulterior.

Del análisis de las normas referidas se concluye: primero, solo la Resolución que declare probada cualquiera de las excepciones previstas por los numerales 7) al 11) del art. 336 del Código de Procedimiento Civil, es apelable en el efecto suspensivo; segundo, la Resolución que declare probada las excepciones previstas por los numerales 1) al 6) del art. 336 del Código de Procedimiento Civil, es apelable en el efecto devolutivo;tercero la Resolución que declare improbadas las excepciones previstas en los numerales 1) al 11) del citado art. 336, procede en el efecto diferido, conforme la previsión contenida en el art. 24 de la Ley Nº 1760. Sin embargo la excepción de incompetencia prescrita por el numeral 1) del art. 336del adjetivo civil se encuentra exenta de ese razonamiento por encontrarse expresamente prevista dentro de la causal de casación contenida en el numeral 2) del art. 255 del Código de Procedimiento Civil.

Precisado el régimen de apelación que rige en materia de excepciones, resulta necesario hacer una referencia a la posibilidad de su impugnación a través del recurso de casación; al respecto para los efectos del caso concreto centraremos nuestro análisis en las excepciones perentorias planteadas como “previas” contenidas en el numeral 7) al 11) del art. 336 del Código de Procedimiento Civil, toda vez que el recurrente pretende que el Tribunal de Casación revise tanto en la forma como en el fondo el pronunciamiento del Tribunal de Alzada respecto a la excepción“previa” de cosa juzgada prevista en el numeral 7) del art. 336 del Código de Procedimiento Civil.

Al respecto, como se tiene desarrollado anteriormente, la Resolución que declare improbada ésta excepción perentoria planteada como previa, puede ser impugnada sólo a través del recurso de apelación en el efecto diferido, entendiéndose esto en razón a que dicha Resolución de ninguna manera corta o pone fin al proceso, el cual, en virtud a los principios de celeridad y oportunidad debe continuar sin perjuicio de la apelación planteada la que será diferida a una eventual apelación de la Sentencia, oportunidad en la que si la misma le causa agravio a la parte interesada ésta podrá fundamentar conjuntamente ambas impugnaciones, en caso contrario en el supuesto de serle favorable la Sentencia, como es lógico la parte ya no tendría interés alguno en formalizar su apelación diferida, la cual quedaría en consecuencia sin efecto alguno.

En ese marco, de la revisión de obrados se concluye que citado con la demanda, la parte demandada opuso excepciones previas de Cosa juzgada, y de Obscuridad, contradicción o imprecisión en la demanda, al respecto por Auto Nº 131/2013, cursante de fs. 51 a 52 y vta., el Juez de la causa declaró improbada la excepción “previa” de cosa juzgada, y probada la excepción de obscuridad, contradicción o imprecisión en la demanda, habiendo interpuesto el demandado recurso de apelación fundamentando sus agraviosindistintamente tanto en laexcepción previa de Cosa juzgada, así como en la de Obscuridad, contradicción o imprecisión en la demanda. Empero, al haber sido acogida favorablemente la excepción de Obscuridad, contradicción o imprecisión en la demanda, se entiende que dicha parte recurre de apelaciónespecialmente contra la excepción previa de cosa juzgada por haber sido declarada improbada.Sin embargo la concesión no fue diferida, sino se concedió la apelación de manera errónea en el efecto suspensivo, extremo que no habría sido advertido por el Tribunal de alzada,quien dicta el Auto de Vista Nº SCII66/2014 de fecha 27 de marzo de 2014, donde confirma totalmente el auto apelado.

Si bien de lo precedentemente expuesto se conoce que el A quo concedió el recurso de apelación de forma errónea en el efecto suspensivo cuando correspondía en el efecto diferido, empero,dicho desacierto no fue oportunamente objetado por las partes con los recursos que la ley les franquea, por lo que su derecho habría precluido y en su caso habrían quedado convalidados dichos actos. Sin embargo, éste Tribunal no puede seguir éste procedimiento anómalo.

Consecuentemente, de lo precedentemente examinado se tiene que la resolución que declara improbada la excepción previa de cosa juzgada, puede ser impugnado sólo a través del recurso de apelación en el efecto diferido, es decir que será diferida su concesión a una eventual apelación de la Sentencia, oportunidad en la que podrá fundamentarse conjuntamente ambas impugnaciones,la de la resolución de primera instancia y de la excepción; y una vez dictado el Auto de Vista correspondiente, ante una eventual impugnación de la excepción previa de cosa juzgadaque haya sido resuelta en la Resolución de Alzada, recién éste Tribunal podrá aperturarsu competencia en casación sobre la misma.Extremo último que empero no acontece en el presente caso de autos.

Por consiguiente,y conforme a lo examinado se concluye que el Ad quem concedió indebidamente el recurso defectuoso tramitado, razones que denotan su manifiesta improcedencia,e impiden la apertura de competencia de éste Tribunal en relación al recurso de casación interpuesto por la parte recurrente.

Por lo referido, y bajo el marco legal señalado, corresponde fallar en la forma prevista por los arts. 271num. 1) y 272num. 1) del Código de Procedimiento Civil.


POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I, num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación delos arts.271 num. 1), y 272 núm. 1) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 96 a 100 y vta.de obrados, interpuesto por Wilmer Pérez Guevara en representación de la Sociedad Educativa Montessori S.R.L. contra el Auto de Vista Nº SCII66/2014 de fecha 27 de marzo de 2014 cursante de fs. 89 a 92, pronunciado por la Sala Civil, Comercial y Familiar Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca. Sin costas por no existir contestación.

Se llama severamente la atención al Tribunal Ad quem, por no haber dado cumplimiento a lo previsto por el artículo 262. 3) del Código de Procedimiento Civil.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Quinto