TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

   SALA  CIVIL


Auto Supremo: 441/2014

Sucre: 08 de agosto2014

Expediente:LP-64-14-S

Partes: Fernando Rivera Meruvia representante de Estación deServicio Rio Seco S.R.L. c/Miguel Ángel Barragán Ibarguen representante deCredinformInternational S.A de Seguros.

Proceso:Pago de seguros, más daños y perjuicios, lucro cesante ycostas.

Distrito: La Paz.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 399 a 401, interpuesto por Miguel Ángel Barragán Ibarguen representante de Credinform International S.A de Seguros contra el Auto de Vista Nº 01/2014 de 02 de enero de 2014 pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, cursante de fs. 382 a 383, en el proceso de Pago de seguros, más daños y perjuicios, lucro cesante y costas, seguido por Fernando Rivera Meruvia representante de Estación de Servicio Rio Seco S.R.L. contra Miguel Ángel Barragán Ibarguen representante de Credinform International S.A de Seguros, el Auto de concesión a fs. 406., los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Décimo de Partido en lo Civil de la ciudad de La Paz, dicta Sentencia de 05 de noviembre de 2008, cursante de fs. 260 a 267 y vta., declarando Improbada la demanda de fs. 84 a 87, deducida por Fernando Rivera Meruvia representante de Estación de Servicio Rio Seco S.R.L. contraMiguel Ángel Barragán Ibarguen representante de Credinform International S.A de Seguros.

Resolución que es apelada por el demandante Fernando Rivera Meruvia representante de Estación de Servicio Rio Seco S.R.L.,por escrito de fs. 271 a 273, que merece el Auto de Vista Nº 01/2014 de 02 de enero de 2014, cursante de fs. 382 a 383, que Revoca la Sentencia Nº 337/2008 de 05 de noviembre de 2008, en consecuencia declara probada la demanda de fs. 84 a 87. Resolución de alzada que es recurrida de casación en el fondo y en la forma por el demandado Miguel Ángel Barragán Ibarguen representante de Credinform International S.A de Seguros, que merece el presente análisis.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En el fondo:

Violación al 1.023 y 1024 del Código de Comercio.

El recurrente señala que el Auto de Vista impugnado, en su primer numeral de su considerando segundo transcribe textualmente la cláusula décima de la Póliza de Seguro de Incendio Nº CI-000146. Asimismo en el mismo considerando, en su numeral 2do., transcribe la cláusula duodécima de la Póliza de Seguro de Incendios y Aliados cursante de fs. 157 a 177 de obrados. En dichos párrafos, de manera sui géneris nos encontraríamos con una mera copia de los antecedentes de las pólizas, sin embargo, en ninguna parte de los dos numerales citados se plantearía un análisis jurídico sobre el objeto de la Litis. Por el contrario sería una mera relación que estaría totalmente descontextualizada y divorciada de los puntos o agravios que han sido motivo de la apelación, y que el tribunal de alzada tenía la obligación de pronunciarse y no efectuar una simple copia a título de relación de los antecedentes que ya consta en la sentencia.

En lo que se refiere particularmente al segundo considerando del Auto de Vista, en su numeral 3) citaría el anexo de anulación de fecha 21 de octubre de 2013, cursante a fs. 78, que propiamente es la nota a través de la cual, por decisión de la compañía, queda nula y sin valor la póliza de incendio.

Al respecto haciendo mención al art. 253 núm. 3) del Código de Procedimiento Civil se refiere a las causales de procedencia del recurso de casación en el fondo y hace mención específicamente al error de derecho y de hecho, refiriendo que esta causal que es la más debatida, establece un límite al tribunal que conoce un recurso de apelación ya que no puede deliberar y resolver acerca de la apreciación de los hechos o pruebas del Juez de primera instancia. En ese sentido, sería doctrina consagrada por la jurisprudencia, repetidamente declarada, que la apreciación de las pruebas (que se considera incensurable en casación), corresponde exclusivamente al Juez sentenciador.

Sin embargo, el Tribunal habría actuado fuera de todo contexto efectuando un análisis de la prueba que correspondía al Juzgador de primera instancia por lo que en la emisión del Auto de Vista recurrido el Tribunal habría incurrido en causal de nulidad al tenor de la disposición legal mencionada, que el Tribunal Supremo tendría que enmendar.

Siempre en análisis del considerando segundo del Auto de Vista recurrido, se tendría que en el punto 3) dirían que a fs. 78 cursa el anexo de anulación de fecha 21 de octubre de 2003 y se transcribiría el mismo, luego el Tribunal procedería a efectuar una nueva transcripción de los arts. 1023 y 1024 del Código de Comercio y concluyen lacónicamente que “de la relación que antecede” (más propiamente debería decir “de la mera transcripción que antecede”) se tiene que la entidad aseguradora no dio cumplimiento a lo previsto en el art. 1024 del Código de Comercio en razón a que el contrato de seguro se  encontraba vigente a partir del momento en que se produjo el siniestro, puesto que no se perfeccionó la rescisión del contrato conforme a las normas citadas anteriormente.

Esta conclusión constituiría una causal de casación en el fondo, precisamente porque trata de unas infracciones a los arts. 1023 y 1024 del Código de Comercio, y más que eso, una verdadera violación que no solo se refiere a la apreciación de los hechos, sino que también a la aplicación del derecho.

En efecto, se interpreta erróneamente y se viola el art. 1023 del Código de Comercio que transcribe, porque establecería que un contrato de seguro puede ser rescindido de manera unilateral, es decir por cualquiera de las partes, pero para que ello proceda es condición sine qua non que se pacte en forma expresa la posibilidad de esa ruptura unilateral que se formalizaría mediante una notificación escrita.

En el contrato de seguro suscrito con el asegurado se habría pactado la rescisión unilateral, por lo que la aseguradora habría aplicado in fine el art. 1023 del Código de Comercio y su proceder se habría circunscrito a los alcances de esa norma legal, como lo evidencian los datos del proceso.

En la retrospección de hechos precedente y en la prueba aportada al proceso, no sólo se muestra la inexistencia de sustento legal en la acción del demandante sino que también se evidencia que Credinform ejerció la facultad reconocida por el art. 1023 del Código de Comercio habiéndose cumplido oficialmente los alcances de ésta disposición legal. Esta situación se comprobaría fehacientemente de los antecedentes del expediente, toda vez que en fecha 9 de octubre de 2003, el actor a nombre de la Estación Rio Seco, envió una carta de respuesta a Credinform Internacional S.A. de Seguros, en la cual expresamente manifestó su aceptación a la anulación de las tres pólizas emitidas a su favor, solicitando que se practique la liquidación respectiva según lo establecido en la póliza, pidiendo además que el pago sea urgente, pues ya tenían avanzadas conversaciones con otra aseguradora para asumir el riesgo. Al poco tiempo y con posterioridad a la libre y espontánea manifestación de voluntad del asegurado, en fecha 13 de octubre de 2003 sucedió el siniestro, daños vandálicos, incendio y explosión de la Estación de Servicio Rio Seco de la ciudad de El Alto, seis (6) días después de haberse extinguido la póliza.

Como se vería, el asegurado de forma voluntaria decidió rescindir el seguro de incendio, por cierto en fechas anteriores al siniestro. Esta situación habría sido perfeccionada con la comunicación por el asegurado al tenor de la última parte del citado artículo que menciona con claridad meridiana que la rescisión produce sus efectos desde su notificación escrita al asegurador, no requiriendo de mayor formalidad ni necesidad de contestación por parte del asegurador, es decir que la rescisión en éste caso operaría ipso facto.

En cuanto al argumento del art. 1024 del Código de Comercio expresado por el Tribunal, constituiría un yerro mayúsculo ya que esta disposición no se referiría a la vigencia del contrato de seguro o su perfección (que, por cierto, correspondería al art. 1023 del Código de Comercio). Por el contrario, esta norma regularía en forma categórica la situación de la prima del seguro, producto de la rescisión estableciendo que si la rescisión se produjo por voluntad del asegurador, en este caso debe devolver a prorrata la parte de la prima de seguro por el tiempo no corrido o no cubierto por el seguro, pero si la rescisión es a causa del asegurado, como ocurre en Autos, el asegurador tiene derecho a la rescisión de la prima por el tiempo de la cobertura del seguro hasta antes de la rescisión.

Es decir éste artículo regula el “ajuste de la prima” y no así la indemnización del siniestro que está regulado por el art. 1015 y sgtes., del Código de Comercio.

En la forma:

El art. 254 numeral 4) del Código de Procedimiento Civil, establece como causal de casación en la forma cuando el Tribunal no se ha pronunciado sobre algunas de las pretensiones deducidas en el proceso y reclamadas oportunamente ante los Tribunales inferiores.

En la especie, como se tiene expuesto al fundamentar el recurso de casación en el fondo el Tribunal no se pronunciaría ni resolvería a todos los puntos que han sido motivo de apelación, por una parte, y por otra no ha dado cumplimiento cabal a lo dispuesto en el Auto Supremo, pues en forma categórica dispone que se pronuncie un nuevo Auto de Vista cumpliendo con los requisitos de congruencia y exhaustividad, consiguientemente, como se tiene expuesto en el recurso de casación en el fondo, su Tribunal nuevamente ha incurrido en incongruencia viciando de nulidad el proceso.

Por lo que solicita se tenga por presentado el recurso de casación en el fondo y en la forma, y se conceda el recurso para ante el Superior en Grado para dicho Tribunal  luego de una correcta y cabal compulsa de los antecedentes Case el Auto de Vista recurrido y deliberando en el fondo, mantenga firme y subsistente la Sentencia 337/2008 de fojas 260 a 267.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

El recurrente anuncia que plantea recurso de casación en el fondo y en la forma,por lo que se ingresa a analizar en principio de recurso de casación en la forma, por cuanto si es evidente el fundamento esgrimido se procederá con la nulidad procesal respectiva siendo innecesario el examen de fondo del recurso.

En la forma:

1.Que, el recurrente como agravios de forma acusa que el Tribunal de alzada no se pronunciaría ni resolvería todos los puntos que han sido motivo de apelación, ypor otra parte no daría cumplimiento cabal a lo dispuesto en el Auto Supremo por que no cumpliría con los requisitos de congruencia y exhaustividad incurriendo nuevamente en incongruencia viciando de esta manera de nulidad el proceso.

No obstante, en éste contenido a más de una mención general, no especifica el agravio o que puntos de la apelación no han sido resueltos por el Tribunal de alzada ni tampoco concreta donde se encontraría la incongruencia, por lo que de principio incumple el art. 258 inc. 2) del Código de Procedimiento Civil, puesto que nocita en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente ni especifica en qué consiste la violación, falsedad o error, especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente. 

Asimismo, ante la falta de respuestao pronunciamiento por el Tribunal de alzadaa los agravios denunciados en su memorial de apelación, no le correspondía activar en forma directa el recurso de casación, sino de hacer uso del recurso de complementación y enmienda toda vez que aún contaba con el deber de agotar las vías legales antes de interponer nueva demanda de puro derecho como es el recurso de casación, conforme establece el art. 239 del Código de Procedimiento Civil (Explicación y Complementación) que dispone: "Las partes, dentro del plazo fatal de veinticuatro horas, podrán hacer uso del derecho que les otorga el artículo 196, inciso 2) siendo aplicable la disposición del artículo 221".

Por lo referido, nose abre la competencia de éste Tribunal,consecuentemente el recurso de casación en laforma interpuesto por el recurrente se enmarca en lo determinado por el art. 271 núm. 1), y 272núm. 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el fondo:

En ésta parte de su recurso, la parte recurrente acusa la violacióne interpretación errónea de los arts. 1.023 y 1024 del Código de Comercio, señalando que de la retrospección de hechos y la prueba aportada al proceso se evidenciaría que Credinform ejerció la facultad reconocida por el art. 1023 del Código de Comercio y que cumplió oficialmente los alcances de ésta disposición legal con relación a la notificación al asegurado de su decisión de rescisión del contrato.

Al respecto, de obrados se tiene que a fs. 76 y 181 cursa la carta notariada de rescisión de fecha 19 de septiembre de 2003, librada por Eloy Larrea Bedregal, responsable del Departamento de Reclamos de Credinform, donde en fecha 22 de septiembre de 2003, conforme se evidencia del cargo de recepción, se hace conocer al asegurado que “…a fin de dejarlos tranquilos, estamos procediendo a la anulación del seguro a partir de la fecha, de acuerdo al art. 10 de la Póliza de Seguro de Incendio, en concordancia con el art. 1023 del Código de Comercio, por este aviso de anulación les sugerimos tomar sus previsiones en el tiempo previsto en los artículos indicados anteriormente”.

Esta carta es respondida por el asegurado Fernando Rivera Meruvia representante de Estación de Servicio Rio Seco S.R.L., en fecha 09 de octubre de 2003 conforme se evidencia de fs. 183, donde en lo principal de su nota refiere:”…En relación a su nota DR-0722/2003 en cuyo último acápite nos indica Ud. está procediendo a la anulación del seguro que tiene nuestra empresa con su firma. De acuerdo a lo prescrito en el art. 1023 del Código de Comercio, dentro el término allí prescrito, hemos tomado contacto con otra aseguradora,…habiendo partido de Uds. la decisión de anular nuestro seguro, en todas sus fases, mucho estimaremos procedan a una liquidación del saldo a nuestro favor en virtud de hallarse solventada nuestra obligación y en consideración al art. 10 de la Póliza de incendios y Aliados, art. 21 de la Póliza de Remesas de Dinero y art. 11 de la Póliza de Responsabilidad Civil, la devolución de las primas deberá ser cancelada a prorrata. Extremo éste que insinuamos sea a la brevedad por cuanto debemos formalizar nuestra acción con la aseguradora (las negrillas son nuestras)”. De donde se tiene que ambas partes hacen alusión a la cláusula de rescisión así como al art. 1023 del Código de Comercio.

Que, sobre lo especificadoprecedentemente,el art. 1.023 del Código de Comercio establece: “(Cláusula de rescisión)El contrato de seguro, excepto el de vida, puede ser rescindido por voluntad unilateral de cualquiera de las partes contratantes, siempre que ello se estipule en la póliza. Si el asegurador ejerce la facultad de rescindir, debe notificar por escrito su decisión al asegurado en su domicilio y con antelación no menor de quince días; si fuera el asegurado quien ejerza la facultad de rescindir, ésta producirá sus efectos desde su notificación escrita al asegurador”.De la norma citada se tieneque el contrato de seguro puede ser rescindido por voluntad unilateral de cualquiera de las partes contratantes, no siendo en consecuencia la aceptación de la parte contratante requisito sine quanon para la rescisión, porque en el caso de rescindir el asegurador, esta se opera con el requisito de la notificación en el domicilio del asegurado y previo cumplimiento deltérmino de antelación concedido al aseguradopor el plazo no menor a quince días.

En la especie, de los datos precedentemente analizados se tiene que en fecha 22 de septiembre de 2003, conforme a la cláusula de rescisión del contratoasí como en cumplimiento del art. 1023 del Código de Comercio, el asegurador notifica y hace conocer al asegurado su decisión unilateral de rescisión del contrato de seguro.Por lo que haciendo el cómputo del término de antelación correspondientea 15 días, se tiene que la rescisión del contrato de seguro ha operado desde fecha08 de octubre de 2003, sin que exista pronunciamiento alguno del asegurado, pronunciamiento que sin embargo no condiciona la eficacia de la rescisión, la cual opera por voluntad unilateral de uno de los contratantes, y en el caso de que esa voluntad sea expresado por el asegurador, la norma prevé que el efecto de rescisión surtirá pasados 15 días desde la notificación por escrito al asegurado.

Sin embargo a lo precedentemente referido, en fecha 09 de octubre de 2003, el ahora recurrente hace conocer a Credinform su aceptación a la rescisión, por lo que solicita la liquidación del saldo a su favor y la devolución de las primas a prorrata. Ratificando de ésta manera su consentimiento a la rescisión unilateral adoptada por el asegurador y el efecto rescisorio ya operado.

En consecuencia desde fecha 08 de octubre de 2003 la cobertura del seguro contratado ha quedado sin vigencia porque precisamente se ha rescindido el contrato, por lo que los hechos vandálicos que se suscitaron con posterioridad en fecha 13 de octubre de 2003 no son de responsabilidad de la aseguradora.

Por otro lado, una vez cumplida con la formalidad de la notificación de la decisión de rescisión unilateral, tampoco es requisito para que opere esta última el cumplimiento del art. 1024 del Código de Comercio, donde se dispone “Si la rescisión fuera por voluntad del asegurador, éste devolverá a prorrata la parte de la prima de seguro por el tiempo no corrido…”. Sino que contrariamente a lo interpretado por el Ad quem, la devolución a prorrata de la parte de la prima de seguro por el tiempo no corrido, corresponde a una consecuencia de la rescisión ya operada.

Que, las causales de casación están establecidas por ley, siendo una de ellas la violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, en consecuencia se considera que existe violación o interpretación errónea de la ley cuando el A quo o el Ad quem no ha aplicado correctamente los preceptos legaleso que en su caso a tiempo de resolver ha desconocido o atribuido a un determinado mandato legal uno distinto al que contiene. Lo que en definitiva ha acontecido en el presente caso de Autos, porque el Tribunal Ad quem ha aplicado erradamente los arts. 1023 y 1024 del Código de Comercio, éste último modificado por el art. 58 de la Ley Nº 1883 de 25 de junio de 1998, con relación a los hechos debatidos en el presente proceso.

Por lo que el Tribunal de alzada al revocar la Sentencia de grado y declarar p robada la demanda no ha actuado en apego a la ley.

En consecuencia, en ésta parteconforme a lo analizado precedentemente corresponde dar aplicación a la previsión de los arts. 271núm.4) y 274 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I numeral 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010,y en aplicación de los arts. 271 núm. 1) y 272núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTEelrecurso de casación en la forma; y en consideración al recurso de casación en el fondo,interpuesto por Miguel Ángel Barragán Ibarguen representante de Credinform International S.A de Seguros contra el Auto de Vista de 02 de enero de 2014,en aplicación de los arts. 271 núm. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, CASA, el Auto de Vista Nº 01/2014 de 02 de enero de 2014, cursante de fs. 382 a 383,pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz,y deliberando en el fondo, mantiene firme y subsistente la sentencia de fs. 260 a 267 y vta.

Sin multa para los de instancia por ser excusable.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.


Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Quinto.