TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                        S A L A  C I V I L

Auto Supremo:405/2014                                                                Sucre:25 de julio2014                                                        

Expediente:        SC-60-14-S                                                                

Partes:María Ruth Cuellar Viruez. c/Carlos Justiniano Gonzales, Piedades

Alejandrina  Gonzales Vda. de Iraola y Sandra Liliana Iraola Gonzales.        

Proceso:Reconocimiento de derechos al pago de mejoras.                

Distrito:Santa Cruz

VISTOS: El recurso de “nulidad y casación” interpuesto por María Ruth Cuellar Viruezde fs. 262a 268, contra el Auto de Vista Nº 386 de 01 de noviembre de 2013de fs. 253 a 254, pronunciado por la Sala Civil Primero del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, en el proceso de Reconocimiento de Derecho al pago de mejoras realizadas, seguido por María Ruth Cuellar ViruezcontraCarlos Justiniano Gonzales, Piedades Alejandrina  Gonzales Vda. de Iraola y Sandra Liliana Iraola Gonzales; respuesta de fs. 270 y vta., concesión de fs.272, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:                                                                ANTECEDENTES DEL PROCESO:

ElJuezde Séptimo de Partido en lo Civil de Santa Cruz de la Sierra, pronunció Sentencia de 05 de enero de 2012 cursante de fs. 227 a 232, por el que declara IMPROBADA la demanda de fs. 30 a 32. Y PROBADAS las excepciones perentorias de cosa juzgada y prescripción, puestas por Piedades Gonzales Vda. de Iraola y PROBADAS las demandas RECONVENCIONALES de fs. 76 a 78 y la de fs. 85 a 86 y vta.. Consecuentemente ordena: 1).- NO HA LUGAR al reconocimiento de derecho pretendido por la demandante principal. 2).- HA LUGAR el pago de daños y perjuicios provocados a Piedades Gonzales Vda. de Iraola y Carlos Justiniano Gonzales, que deberán determinarse en ejecución de sentencia. 3.- Debiendo darse cumplimiento a lo dispuesto en ejecución de sentencia.Complementado por Auto de fs. 237.

Contra la referida Sentencia, María Ruth Cuellar Viruez, mediante memorial de fs.239 a 243, interpuso recurso de apelación.

En mérito a esos antecedentes, la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, emitió el Auto de Vista cursante de fs. 253 a 254, por el que ANULA OBRADOS hasta fs. 34 inclusive, debiendo la parte demandante plantear el incidente de reconocimiento de derechos sobre división y partición de bienes gananciales, ante un Juez de Partido de Familia.

Resolución que dio lugar al recurso de “nulidad y casación”interpuesto por parte de María Ruth Cuellar Viruez, que se analiza. 

CONSIDERANDO II:                                                                        HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

De fs. 262 a 263 vta., en cinco puntos, refiere antecedentes relativos al proceso, con apreciaciones relativas al criterio del Tribunal Ad quem, refiriendo a los actuados del proceso y documentos que se hubiera adjuntado. Luego en el punto dos,menciona que los vocales que emitieron el Auto de Vista habrían actuado en forma ilegal haciendo mención al contrato base por el que habría nacido su derecho. Luego a presuntas violaciones, interpretación errónea o “palicación idnevida de la Ley” (Sic.), entenderemos que quiso decir aplicación indebida, sin concretar sin embargo nada más que señalar al art. 194 del Procedimiento Civil. En un siguiente punto refiere presuntas disposiciones contradictorias sobre el razonamiento de que deba acudir a la vía incidental señalando que el derecho que tienen “no estaría ligado en forma directa a su ex esposo”, que si bien en materia familiar le correspondería como ex- esposa del demandado, no implicaría que para el reconocimiento de este derecho que involucraría a otras personas, en el punto quinto refiere error de hecho y derecho, analizando que existiese ello del análisis del documento por el que se firmo el contrato entre partes en el que habría intervenido su ex - esposo y de ello nacería su derecho al 50%de las mejoras, aspecto que le obligaría acudir a la vía civil previo acudir a la vía familiar, por ello las consideraciones con respecto a ello constituiría error de hecho y derecho.

En un punto que lo signa como número 6 subtitula como “CASACION EN LA FORMA” y respecto a ello señala que le fue fácil al Tribunal de apelación que antes de ingresar a al revisión y análisis del caso al anular obrados en forma equivocada aduciendo falta de competencia del Juez que habría conocido el proceso, vulnerando lo establecido por el art. 254-4) no señala de que norma legal-, y esa errada decisión de anular obrados hasta fs. 34 con el argumento de que se trata de división y partición  de un bien ganancial, cuando se tratara de un proceso de reconocimiento de derechos cuyo fin dependiendo del resultado final de este proceso se podría dividir en la vía familiar, previo reconocimiento de este derecho.

Refiere al derecho de construir que estuviera establecido por el art. 201 del Código Civil del cual se tratara el reconocimiento de derecho, considera que la jurisdicción y competencia es la ordinaria civil como ex - esposa del demandado Carlos Justiniano Gonzales, demostrándose dice-el error en que hubiera incurrido el Tribunal de apelación al anular obrados sin entrar a considerar el fondo del recurso, por lo que amparado dice a lo establecido por los arts. 250, 253-1),2) y 3) y 254-4) del Código Civil interpone recurso de nulidad y casación en el fondo y en la forma, pidiendo al Tribunal “cazar” el Auto y dictar Resolución de fondo del recurso planteado declarándose probada la demanda.

Posterior a este planteamiento, en un punto signado con el Nº 7 refiere a fundamentos de su recurso de apelación planteado a tomarse en cuenta en el recurso de casación, señalando que habría presentado agravios, haciendo referencia a la tramitación de otros procesos, señalando apreciaciones respecto a su tramitación y analizando desde su perspectiva aspectos de fondo de la demanda y la presunta procedencia, finalizando con una aparente denuncia sobre una presunta incongruencia entre las fechas de la resolución de segunda instancia. Concluyendo de manera muy sui géneris con aspectos que nada tienen que ver con un recurso como el planteado.

En la parte final del memorial pide casar el Auto de Vista y dictar resolución de fondo de lo demandado y declarar el reconocimiento del derecho a su favor sobre el Pent-house y el parqueo ubicado en el edificio los tajibos.

CONSIDERANDO III:                                                                FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Del pronunciamiento del Auto de Vista en el caso en análisis, se evidencia que se anuló lo obrado hasta fs. 34 inclusive, en consideración a que el Tribunal Ad quem razonó que por la naturaleza de la demanda, ésta debe tramitarse ante un Juez especializado en materia familiar por tratarse objetivamente de un proceso de división y partición de bienes gananciales y que la vía civil no era la correcta. Ese fue el razonamiento central y único que motivó la emisión del fallo anulatorio, no habiendo ingresado a considerar ningún aspecto referido al fondo de la problemática contendida.

A ese antecedente debe tenerse presente que este Tribunal Supremo en diversos fallos ha establecido que contra una resolución anulatoria de obrados no procede sino un recurso de casación en la forma, cuyo soporte debe versar en el cuestionamiento a los fundamentos de ese razonamiento del Ad quem, es decir, el porqué  se considera al fallo no adecuado a derecho, con el objetivo de anular el Auto de Vista y se dicte uno nuevo con el razonamiento que se considere el correcto. Bajo el antecedente expuesto, en el caso en estudio, de proceder el recurso de casación, correspondía simplemente efectuarlo en la forma, rebatiendo el fundamento del fallo de segunda instancia.

Ahora, pasando al estudio del Memorial que refiere venir en casación tanto en la forma como en el fondo, no encontramos coherencia en su planteamiento, pues en lo extenso de su contenido si bien enumera en siete puntos su exposición, no concretan en nada específico, pues aparentemente pretende explicar aspectos referidos a la procedencia de la demanda, con apreciaciones subjetivas sin mayor concreción, y en los puntos, 1,2,3,4,5 se hace alusión a antecedentes y aspectos que mas bien irían al fondo de la discusión, que no es posible considerarlo bajo el antecedente que el fallo cuestionado es anulatorio de obrados, en el punto 7 pretende se considere los fundamentos de su recurso de apelación que no pueden ser estimados por que son aspectos referidos al fondo de la controversia.

En el punto signado como 6, es aparentemente el acápite en el que concreta su recurso de casación en la forma, refiriendo que fuera errada la nulidad de obrados por falta de competencia del Juez que conoció la causa, sin embargo se acusa la vulneración de una norma que no especifica de cual se trata, al mencionar sólo numeral como “art. 254. Inc. 4” que hace inentendible la denuncia.

Por otro lado se hace referencia al art. 201 del Código Civil cuyo argumento es de fondo y no de forma como pertinentemente debió ser, reconociendo sin embargo que el Tribunal Ad quem no ingresó a considerar el fondo del recurso. Seguido a lo anterior refiere “…amparado en lo establecido por el art. 250, con relación al art. 253 inc. 1,2, y 3 y art. 254 inc. 4 del código civil, interpongo el recurso de nulidad y casación en el fondo y en la forma…” (Sic.) “…pidiendo al Tribunal de casación, cazar el Auto dejando al mismo sin efecto, y asumiendo competencia dictar resolución en el fondo del recurso de apelación plantado, declarándose probada mi demanda…”(Sic.).

De lo anterior se establece primero un vago reclamo con referencia a la competencia del Juez que debe tramitar la causa por su naturaleza, luego no existe denuncia de vulneración norma alguna, para finalizar en el petitorio existe confusión en cuanto a las normas a aplicar, pues si bien dice apoyar el recurso en artículos que nombra, sensiblemente refiere que fuera del Código Civil, además aun de entender que se tratara de un lapsus y su pretensión fuera nombrar el Procedimiento Civil, de manera mas incoherente refiere interponer nulidad y casación en el fondo y en la forma, y su pretensión final es la de “cazar” el Auto, de lo que se infiere caos en la pre tensión de la recurrente, que hace inentendible y inatendible el recurso planteado, pues este Tribunal aun de considerar que el planteado fuera simplemente en la forma como dice el subtítulo por el que se plantea, no puede casar el Auto de Vista, en razón a que la resolución recurrida es anulatorio de obrados, consecuentemente al no haber hecho análisis de fondo como la propia recurrente a reconocido, no puede reexaminar un razonamiento inexistente, en todo caso de haber sido planteado con los fundamentos necesarios el recurso de casación en la forma, debió serlo en sujeción a una de las causales que establece el art. 254 del Código de Procedimiento Civil y el objetivo así como la petición debió ser por que se anule el Auto de Vista y con demostración objetiva del error en el razonamiento del Ad quem, empero como se evidencia palmariamente no es posible considerar ese aspecto conforme al razonamiento expuesto en el recurso analizado.

Por todas esas consideraciones, corresponderá emitir resolución en sujeción a lo previsto por el art. 271 núm. 1) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial y los arts. 271 núm. 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de “nulidad y casación” contra el Auto de Vista Nº 386 de 01 de noviembre de 2013 que corre de fs. 253 a 254, formulado por María Ruth Cuellar Viruez por memorial de fecha 17 de diciembre de 2013 que corre de fs. 262 a 268 del expediente. Con costas.

Se regula el honorario del profesional abogado en la suma de Bs. 1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.                                        

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.                                                        

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Quinto.