TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 339/2014

Sucre: 27 de junio2014

Expediente: PT-17-14-S

Partes: Sabina Choque Mamani. c/Donato Franco Tumiri y Felicidad Ordoñez

Morales de Franco.

Proceso: Rescisión del contrato de venta por lesión.

Distrito: Potosí.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo interpuesto por Donato Franco Tumiri, de fs. 348a 351 vta, impugnando el Auto de Vista Nº 43/2014 de fecha 14 de marzo 2014, pronunciado por la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, dentro del proceso de Rescisión del contrato de venta por lesión , seguido por Sabina Choque Mamani contra Donato Franco Tumiri y Felicidad Ordoñez Morales de Franco, la concesión de fs. 354, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, la Jueza de Partido Mixto Liquidador y de Sentencia de Llallagua, emitió Sentencia de fecha 22 de noviembre  2013, cursante de fs. 322 a 325 vta., por la cual declaró Probada la demanda de Rescisión de venta de inmueble y consiguientemente declaró nulo la venta realizada de parte de Sabina Choque Mamani del bien inmueble ubicado en la calle 9 de abril Nº 97 de la ciudad de Llallagua a favor de Donato Franco Tumiri y Felicidad Ordoñez de Franco.

Contra dicha resolución los demandados, interpusieron recurso de apelación, motivo por el cual, el Tribunal Departamental de Justicia de Potosí emitió Auto de Vista Confirmando totalmente  la Sentencia.

Resolución que fue notificada a las partes y recurrida en casación por uno de los demandados, el cual presenta recurso de casación en el fondo, el mismo que se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Acusa al Auto de Vista de mala interpretación y errónea aplicación de la ley, argumentando que no fueron ellos los que buscaron comprar el bien inmueble, tampoco los que pusieron el precio del mismo, fue la vendedora quien ofreció en venta el bien inmueble y quien puso el precio de venta, aspecto que no fue valorado.  Por otro lado indica que sin ninguna base probatoria se estableció que trataron de aprovecharse del estado de necesidad de la demandante.

También acusa al Auto de Vista de ser lacónico en sus fundamentaciones, indicando que no explican ni dilucidan ningún motivo de la apelación, solo se hace referencia al art. 561 del Código Civil sin realizar análisis alguno.

Vuelve a reiterar que no se aprovecharon del estado de necesidad de la demandante, mucho menos de ser ésta de la tercera edad, toda vez que los recurrentes también son personas de la tercera edad y con dificultadpueden leer y escribir.  Por otro lado acusan que la pericia se lo efectuó el año 2013 y la venta fue realizada el 2010, pericia que no refleja el tiempo transcurrido y por ende el valor del inmueble al momento de la venta.

En otro punto indica que la demandante, debido a un proceso anterior, conocía el precio real del inmueble, por dicho motivo no se puede concluir que la actora desconocía el precio real del mismo. 

Más adelante, acusa la falta de fundamentación de la Sentencia y del Auto de Vista, indicando que no se consideró en Sentencia la confesión a la que fueron convocados, tampoco la prueba testifical de descargo donde se probaría que los recurrentes no son capaces de aprovecharse de la demandante, complementando su argumentación traen a consideración la SCP Nº 1414/2013 de 16 de agosto de 2013 respecto a la garantía del debido proceso en su vertiente a la debida fundamentación, así también trae a consideración el Auto Supremo Nº 50/2013 de 01 de marzo, mediante dichas Resoluciones y otras que en el recurso se exponen, indica que los recurrentes tienen derecho a conocer las razones en que se funda la decisión del órgano jurisdiccional, que en le presente caso se advierte una plena violación al derecho a la debida fundamentación de los fallos.

Finalmente vuelve acusar mala y/o incorrecta aplicación de la ley al declararse probada la demanda, indicando que a lo largo del proceso los recurrentes demostraron que la compra venta del bien inmueble fue legal y obedece al libre concurso de voluntades, alejado de los vicios del consentimiento, cumpliéndose con todos los elementos constitutivos para la formación de los contratos conforme norma el art. 452 del Código Civil.

Por las razones expuestas terminan solicitando que se anule el Auto de Vista.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En el marco del recurso y de la revisión de antecedentes, se tiene que nos encontramos frente a un proceso de rescisión de venta de un bien inmueble por lesión, en ese entendido resulta  necesario establecer que se entiende por lesión:

Según Santos Cifuentes es: "...una anomalía del negocio jurídico que consiste en un perjuicio patrimonial que se provoca a una de las partes cuando, en un acto jurídico oneroso y bilateral, se obtiene de ella prestaciones desproporcionadas a través del aprovechamiento de su necesidad, ligereza o inexperiencia"; por su parte Ossipow Paul sostiene que: "la lesión es el perjuicio económico que experimenta una de las partes, en el momento de conclusión del contrato, y que consiste en la desproporción evidente de las prestaciones intercambiadas, determinada por la explotación de la miseria, ligereza o inexperiencia de ella".

De ambos conceptos vertidos se puede establecer que se consagran dos elementos de la lesión: 1) el elemento objetivo, es decir, la desproporción evidente de las prestaciones y, 2) el elemento subjetivo integrado por: a) la explotación de la víctima de lesión y, b) las situaciones de inferioridad que puede sufrir la víctima de lesión: la miseria, ligereza e inexperiencia del lesionado.

De las referencias doctrinales expuestas, se evidencia que para que se configure el vicio de la lesión deben constituir necesariamente tres requisitos:

1.- Desproporción; requisito objetivo que consiste en determinar, si al tiempo de celebración del acto (contrato), las prestaciones de las partes no son equivalentes, sino desproporcionadas, para lo cual se recurre a una medida de valor común, como es el dinero.

2.-Estado de necesidad, ligereza o inexperiencia.-para que haya lesión el lesionado debe encontrarse en un estado subjetivo de necesidad, ligereza o inexperiencia.

3.-Actitud de explotación; otro requisito subjetivo para que se configure la lesión es que el beneficiado debe haber explotado la situación de inferioridad en que se encuentra el perjudicado. Esto significa que la lesión no es puramente objetiva, no basta con la desproporción evidente y sin justificación de las prestaciones comprometidas, sino que además el beneficiado debe haber conocido y explotado la necesidad, ligereza o inexperiencia del lesionado.

María A. Piezza Bilbao señala que: " la rescisión necesariamente debe ser planteada en la vía Judicial y tiene por objeto restablecer el equilibrio de las prestaciones, buscando relación equitativa entre la prestación y la contraprestación y puede darse por estado de peligro o por lesión"

El Código Civil en su art. 561, regula la rescisión del contrato por efecto de la lesión, en los términos siguientes: "I. A demanda de la parte perjudicada es rescindible el contrato en el cual sea manifiestamente desproporcionada la diferencia entre la prestación de dicha parte y la contraprestación de la otra, siempre que la lesión resultare de haberse explotado las necesidades apremiantes, la ligereza o la ignorancia de la parte perjudicada. II. La acción rescisoria sólo será admisible si la lesión excede a la mitad del valor de la prestación ejecutada o prometida".

Establecido lo anterior, no queda duda que nuestra legislación civil combina el elemento subjetivo con el elemento objetivo, motivo por el cual, ahora corresponde realizar dicho análisis en el caso en concreto, por lo cual nos remitiremos a los datos del proceso, en ese entendido tenemos:

Sabina Choque Mamani (actora) indica que por sucesión hereditaria llegó a adquirir el bien inmueble ubicado en la calle 9 de abril Nº 97, localidad de Llallagua, inmueble que fue recuperado luego de una demanda de reivindicación a una tercera persona, situación que generó amenazas de muerte y atentados en contra de su persona, motivo por el cual los documentos de propiedad del inmueble fueron confiados a Donato Franco Tumiri y a su esposa (demandados) a quienes conocía desde bastante tiempo atrás. Luego los mencionados, le propusieron comprar el bien inmueble, ofrecimiento que fue aceptada por la actora debido a sus necesidades, la pobreza y soledad en que se encuentra viviendo, toda vez que confió en las promesas de cuidados y atenciones que recibiría por la venta de bien inmueble; por lo cual el 25 de noviembre de 2010 accedió a la suscripción de la minuta de compra y venta, donde se estableció el precio de Bs.- 25.000, monto que no fue cancelado en su totalidad, solamente fueron cancelados la suma de Bs.- 7.000.- con el derecho propietario ya consagrado a favor de Donato Franco Tumiri y Felicidad Ordoñez Morales de Franco, éstos pretendieron desalojar a la actora solicitando posesión del bien inmueble, situación que origino que los vecinos le comenten a la demandante que su casa no costaba Bs. 7.000.- sino estaba por encima de los 60.000 Dólares Americanos, por estar ubicada en una calle importante de la localidad de Llallagua.  Por dicho motivo averiguó el verdadero costo de su bien inmueble y se dio cuenta que se estaban aprovechando de su necesidad y de su ignorancia.

Establecido los antecedentes del proceso, se debe analizar si evidentemente existió lesión en el contrato firmado por ambas partes, para dicho cometido se debe examinar si concurrieron los elementos de la lesión, conforme señala el art. 561 del Código Civil que en su primera parte establece “…es rescindible el contrato en el cual sea manifiestamente desproporcionada la diferencia entre la prestación de dicha parte y la contraprestación de la otra…”, que en la doctrina se lo denomina elemento objetivo, en ese entendido debemos basarnos objetivamente al precio estipulado para la venta y el precio real comercial del bien inmueble conforme la ayuda técnica correspondiente, en ese sentido tenemos:

Elemento objetivo: Dela lectura de la minuta de fs. 3 se desprende que el precio estipulado para la venta fue de Bs.- 25.000 (Bolivianos Veinticinco mil 00/100); ahora de la revisión del único  informe pericial en la litis cursante de fs. 175 a 186, aclarado el mismo de fs. 221 a fs. 229, se establece que el valor comercial del bien inmueble objeto de la Litis es de 9.345,48.- Dólares Americanos y al tipo de cambio de Bs. 6.96 llegaría a un total de bolivianos 65.044,54 (Sesenta y Cinco Mil Cuarenta y cuatro 54/100 Bolivianos), de lo que se demuestra que el precio acordado en la minuta de fs. 3, no alcanza al 50% del valor real del inmueble, constatándose que en el contrato suscrito en fecha 25 de noviembre de 2010, si hubo un desequilibrio en la contraprestación, subsumiéndose dicha situación fáctica a lo establecido en el párrafo II del art. 561 del sustantivo civil el cual establece que: “La acción rescisoria sólo será admisible si la lesión excede a la mitad del valor de la prestación ejecutada o prometida"

Aspecto que fue ampliamente fundamentado por los Tribunales de Instancias, quienes además consideraron el otro elemento importante para hacer viable la lesión alegada, como lo es el:

Elemento subjetivo: La segunda parte del art. 561 del Código Civil establece: “…siempre que la lesión resultare de haberse explotado las necesidades apremiantes, la ligereza o la ignorancia de la parte perjudicada.”, en la litis, cursan de  fs. 302 a 303 vta., declaraciones testificales, las cuales hacen evidente que la demandante,ignoraba el precio real de su inmueble, quien además es unapersona humilde y de escasos recursos económicos, quien trabajó para los demandados, situación fáctica que es complementada con el hecho de que la actora no sabe firmar y sólo digita sus huellas, aspecto que se encuentra ampliamente corroborado con la minuta de transferencia cursante a fs. 3 vta.; todos estos hechos hacen evidente el segundo elemento para la procedencia de la lesión, toda vez que, los tribunales de instancia determinaron que la actora probó que al momento de la firma del contrato ignoraba el precio real de su inmueble, lo cual fue aprovechado por los recurrentes y en conjunción a las necesidades que se encontraba atravesando luego de haber culminado favorablemente una demanda con una tercera persona, abusaron de la ignorancia y necesidad de la vendedora con la venta del inmueble a un precio que objetivamente, de haber sido pagado en su totalidad (Bs.- 25.000) como indican los testigos de descargo fs. 306 a 308,  nunca fue el valor real del inmueble.

Por lo expuesto y en consideración al recurso de casación de fondo que acusa la mala interpretación y errónea aplicación de la ley, cabe resaltar que los recurrentes en todo el transcurso del proceso no probaron que la actora fue quien les buscó para la venta del inmueble y fue ella quien puso el precio de la venta, aspectos que como correctamente lo establecieron los Tribunales de instancia, no merece mayor consideración toda vez que la prueba de descargo presentada sólo demuestra que se canceló los Bs.- 25.000.- y no así los Bs. 7.000.- que alegaba la demandante, situación que no cambia la lesión efectuada en la litis.

Por dicho motivo, el hecho que los recurrentes son también personas de la tercera edad, quienes con dificultad leen y escriben, no desvirtúa en nada el elemento objetivo de la lesión, el cual fue corroborado por la ayuda técnica del perito, el cual si bien fue observado, no mereció mayor rechazo de la parte demandada, quienes en la fase probatoria podía demostrar el valor real del bien inmueble, aspecto que no puede ser subsanado con objeciones en casación sobre la prueba pericial realiza, la cual no cuenta con ningún respaldo legal que haga atendible su petición y solo se centra en un reclamo general sobre la valoración de lapericia.

Finalmente, la falta de fundamentación alegada por los recurrentes no puede ser analizada dentro de un recurso de casación con agravios de fondo, toda vez que dicho agravio corresponde a los de forma, por ende el supuesto incumplimiento del Tribunal Ad quem no merece mayor consideración.

Por todo lo expuesto, concluiremos que en el caso de Autos los argumentos vertidos por los recurrentes en el recurso de casación no son fundados y conforme al análisis efectuado supra, se puede constatar que en la litis concurrieron todos los elementos que hacen a la lesión, motivo por el cual se tiene que la actorademostró los hechos facticos expuestos en el proceso, quien en su necesidad e ignorancia transfirió el bien inmueble en una notoria explotación de la situación de inferioridad frente a los recurrentes,situación que fue aprovechado por los compradores al fijar el precio de la venta solamente en el monto de Bs. 25.000.- quedando configurado en consecuencia la lesión demandada.

Por lo anteriormente señalado corresponde resolver en la forma prevista por los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I numeral 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 numeral 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara: INFUNDADO el  recurso de casación en el fondo interpuesto por Donato Franco Tumiri, de fs. 348 a 351 vta, impugnando el Auto de Vista Nº 43/2014 de fecha 14 de marzo 2014, pronunciado por la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí. Sin costas, por no existir contestación.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Cuarto