TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL


Auto Supremo: 333/2014

Sucre: 26dejunio de 2014                        

Expediente: LP-46-14-S

Partes: Walter Humérez Carranza. c/ Cinthia Guizada Villa.

Proceso:Exclusión de Paternidad

Distrito:La Paz

VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Walter Humérez Carranza, cursante de fs. 74 a 76, contra el Auto de Vista Nº D-122/2013de 14 de junio de 2013, de fs. 72 y vta., pronunciado por la Sala Civil y Comercial Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro del proceso de exclusión de paternidad seguida por Walter Humérez Carranza contra Cinthia Guizada Villa, la concesión de fs. 84,los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Segundo de Partido de Familia de El Alto, emitió Auto definitivo Nº 648/2012 de 9 de noviembre de 2012, de fs. 40 a 41, declarando probada, en lo principal, la excepción previa de cosa juzgada opuesta de fs. 36 37 de obrados.

Decisión judicial que es apelada por el actor por memorial de fojas 44 a 45, que merece el Autode Vista Nº D-122/2013de 14 de junio de 2013, de fs. 72 y vta., que confirma el Auto apelado y su complementario; resolución que es recurrida de casación que merece el presente análisis.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

El recurrente señala como argumento recursivo la diferencia entre las figuras jurídicas de exclusión de paternidad, la negación de paternidad y el desconocimiento de paternidad, y que al haber planteado exclusión su derecho está intacto.

Acota que no se puede considerar cosa juzgada algo que nunca llegó a resolverse, a lo que alude  a la Resolución S-536/11, misma que no resuelve el objeto de la causa esdecir en ningún lado se pronuncia de que el menor es hijo biológico demostrado con la prueba científica de ADN, o por el hecho de garantizar los derechos del menor; agrega queel medio idóneo para establecer con certeza la demanda es la prueba de ADN hecho que nunca sucedió.

Por otro lado, señala que la cosa juzgada debe establecer ciertos requisitos: identidad de objeto, identidad de causa, identidad departes, y acota que en el presente caso se establecer cosa juzgada porque no se habría cumplido  el objeto principal de la demanda que es la filiación porque nunca ha sido demostrado ni desvirtuado por las partes con la prueba de ADN como establece el numeral 3) del art. 209, y la Resolución S-536/11 no ha fallado en contra del objeto de la demanda, sino revoco por falta de prueba científica que es el examen de ADN, por lo que su derecho subjetivo se mantiene.

Finalmente señala que interpone recurso de casación en tiempo hábil y oportuno.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En función a los argumentos proferidos en el recurso se hace el siguiente examen:

La filiación es el vínculo jurídico que une a una persona con sus progenitores. Se considera tres clases de filiación: i) matrimonial, es la que tiene su origen en el matrimonio; ii) extramatrimonial, que corresponde a hijos de personas no casados entre sí; y, iii) adoptiva, que no corresponde a una realidad biológica sino al vínculo paterno filial creado por ley.

Nuestro régimen familiar legal, en consideración a estas formas de filiación,estableció presupuestos normativos sistemáticos de los derechos y deberes de los hijos, su establecimiento, de su prueba, etc., al mismo tiempo  diseño acciones tendientes a desestimar la filiación, tanto matrimonial como extramatrimonial. Es así que, para la filiación matrimonial estableció la acción de negación de hijo nacido antes de los cientos ochenta días de matrimonio (art. 185 Código de Familia) y negación del hijo nacido después de trescientos días siguientes al decreto de separación personal o antes de los ciento ochenta días posteriores al desistimiento o la reconciliación (art. 186 del Código de Familia), además de la acción de desconocimiento de paternidad al hijo concebido durante el matrimonio (art. 187 del Código de materia), y en ese mérito la misma norma familiar, en su art. 188,normó el plazo para la interposición de estas acciones.

Asimismo, para la filiación extramatrimonial, es decir de los hijos de padre y madre no casados entre sí, el Código de familia consideró a la impugnación de reconocimiento (art. 204) como el medio para impugnar la filiación cuando se hubo establecido aquella mediante reconocimiento de hijo; por otro lado configuró la declaración judicial de paternidad y en ella, como mecanismo de defensa, los presupuestos de prueba para la exclusión de paternidad conforme señala el art. 209 del citado Código.

De lo manifestado, podemos concluir que la legislación familiar configuro las acciones tendientes a repulsar la filiación por el progenitor en uno u otro caso, específicamente, pero con la mirada de la protección de los hijos, de ahí se entiende el plazo circundante a su interposición.

En el caso, el argumento recursivo del recurrente es en señalar la diferencia entre las figuras jurídicas de exclusión de paternidad, la negación de paternidad y el desconocimiento de paternidad, y que al haber planteado exclusión de paternidad su derecho estaría intacto. A lo que se debe precisar que, conforme los datos del proceso, la filiación del menor tiene su origen en el matrimonio entre Walter Humérez Carranza y Cinthia Guizada Villa, en tal sentido la forma de desestimar la filiación en esta situación es la prevista en los arts. 185, 186, y 189 del Código de Familia,  acciones establecidas cuando los hijos son de padre y madre casados entre sí. En ese contexto, más allá del nombre que se otorgue  a la acción, la calificación jurídica debe ser estimada por el juzgador a momento de subsumir los hechos en los mencionados preceptos jurídicos.

Ahora bien, conforme las literales de fs. 17 a 33, se observa que el actor accionó demanda de desconocimiento de paternidad con el mismo antecedente fáctico de la demanda interpuesta de fs. 5 a 6 de obrados, que en mérito a la determinación del Auto de Vista Nº S-536/11 de 22 de diciembre de 2011 que, revoca la decisión de primera instancia, declara improbada la citada demanda por consiguiente firme y subsistente la filiación a nombre del demandante; en esa connotación, aún el actor arguya que ese proceso es de desconocimiento y éste es de “exclusión de paternidad”, situación que desde luego es reprensible por cuanto incongruentemente intenta calificar su pretensión a supuestos deprueba establecidos de exclusión de declaración de paternidad instituida para padres no casados entre sí, y en ello emplazaruna acción no establecida en la norma familiar; por lo que, no obstante el tipo jurídico forzado que se pretenda otorgar por el actor, se debe tomar en cuenta que los hechos y la pretensión del proceso son idénticos a aquella demanda desestimada con calidad de cosa juzgada.

En relación a que no se puede considerar cosa juzgada algo que nunca llegó a resolverse, a lo que alude a la Resolución S-536/11, misma que no resuelve el objeto de la causa es decir en ningún lado se pronuncia de que el menor es hijo biológico demostrado con la prueba científica de ADN, o por el hecho de garantizar los derechos del menor.

A tal argumento, se debe señalar que,conforme el art. 1319 del Código Civil que en referencia a la cosa juzgada considera que es menester que la cosa demandada sea la misma, que la demanda se funde en la misma causa, que las partes sean las mismas y que se entable por ellas y contra ellas; como se podrá establecer en ambas demandas la cosa demandada es romper la relación paterno -filial  que le une al actor con su hijo, además de establecerse que la causa de la demanda está fundado en que el menor, nacido en matrimonio, no es su hijo, existiendo en ambos procesos identidad de sujetos procesales, por ello tiene asidero la decisión sobre la cosa juzgada asumida en la instancia, cumpliendo con lo determinado por ley,  ya que no puede volver a controvertirse  entre las mismas personas una misma materia bajo idénticas razones. Ahora bien, en el proceso anterior la demanda fue declarada improbada por lo que la materia de controversia fue definida en sentido de mantener la situación paterna filial, y si el demandante en esa ocasión no solvento su pretensión, no es argumento suficiente para señalar que no existe cosa juzgada por no haberse proferido prueba de ADN, porque la cosa juzgada está ligada a la decisión asumida y no en el acto procesal que se haya desarrollado en el proceso.

Por lo argumentado, la decisión respecto la decisión asumida fue coherente con la normativa civil vigente, deviniendo el recurso en infundado, correspondiendo fallar a este Tribunal en sujeción a lo mandado por los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación del 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Walter Humérez Carranza, cursante de fs. 74 a 76, contra el Auto de Vista Nº D-122/2013 de 14 de junio de 2013, de fs. 72 y vta. Con costas.

Se regula el honorario del abogado en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Cuarto