TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                            S A L A  C I V I L



Auto Supremo: 280/2014

Sucre: 06 de junio 2014        

Expediente:         PT-15-14-A        

Partes: Felipe Flores Huarachi. c/ Fernando Aramayo, Teresa Silva Vda. de

             Aramayo y Herederos.

Proceso: Usucapión.

Distrito: Potosí.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma interpuesto por Felipe Flores Huarachi de fs. 118 a 121 y vlta., contra el Auto de Vista N° 40/2014 de 7 de marzo de 2014 de fs. 111 a 113 y vlta., pronunciado por la Sala Civil Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, en el proceso de Usucapión seguido por Felipe Flores Huarachi contra Fernando Aramayo, Teresa Silva Vda. de Aramayo y Herederos; concesión de fs. 124, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

La Juez de Partido de Tupiza, pronunció Auto Definitivo Nº 44C/2013 de 23 de diciembre de 2013 cursante de fs. 94 vlta. a 95 vlta., por el que declara “Se ha probado el incidente de Nulidad de Sentencia por fraude procesal de fs. 82-83 del Gobierno Autónomo Municipal de Tupiza, consecuentemente se deja sin efecto la Sentencia Nº 78C/2013 de 28 de junio del 2013 (fs. 68-69).- todo conforme establece los arts. 154 y 155 del Código de  Procedimiento Civil.

Contra el referido Auto, Felipe Flores Huarachi por memorial de fs. 97 a 98, interpuso recurso de apelación.

Consecuencia de esos antecedentes, la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, emitió el Auto de Vista N° 40/2014 cursante de fs. 111 a 113 y vlta., por el que anula obrados hasta fs. 70 vta., inclusive del expediente, ordenando “…debiendo nuevamente notificarse a Miguel Orlando Cachambi como H. Alcalde Municipal de Tupiza, con la sentencia de fs 68 y 69, observando la previsión del art. 82 a 88 del Nuevo Código Procesal Civil.”

Resolución que dio lugar al recurso de casación en el fondo y en la forma, interpuesto por parte de Felipe Flores Huarachi, que se analiza. 

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En el fondo

Refiere a los principios que regirían las nulidades, haciendo hincapié en los de especificidad, trascendencia, convalidación, pretendiendo hacer ver que la nulidad dispuesta en Auto de Vista no tuviera razón, que sin bien fundaría la resolución de segunda instancia en la errada concepción del A quo en haber anulado una Sentencia que estuviera ejecutoriada, no fuera correcta la nulidad dispuesta, pues no habría sido vulnerado el derecho de la Alcaldía.

En la forma

Que al mismo tiempo recurre de casación en la forma de acuerdo a lo previsto por el art. 254-1) del Código de Procedimiento Civil, sosteniendo que a tiempo de dictar el Auto de Vista no tendrían ya competencia las autoridades que la emitieron, en razón del sorteo del expediente de 14 de febrero y el pronunciamiento de 7 de marzo, habrían transcurrido mucho mas de seis días, alegando los arts. 209 y 245 del Código de Procedimiento Civil, y que en caso de negársele la concesión del recurso de casación en el fondo, procedería la casación en la forma conforme prevé el art. 254-1) del Código de Procedimiento Civil.

Como petitorio ingresa a la confusión de pedir que se case el Auto de Vista  recurrido en la parte que anula incorrectamente la diligencia citatoria cursante a fs. 70 vlta., al Alcalde de Tupiza con la Sentencia dictada en el caso. Debiendo dice, la nulidad “acordado” tenga vigencia solamente hasta fs. 76 que fuera lo correcto. O en su defecto anule el Auto de Vista recurrido por pronunciamiento fuera de término. De acuerdo al art. 271-4) y 3) del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Sin embargo de haberse planteado recurso de casación tanto en la forma como en el fondo, en el caso de autos se hace preciso verificar si este planteamiento corresponde analizarlo y fue correcta la concesión del mismo.

En ese antecedente, confrontado los actuados se puede establecer que tramitada la demanda, a fs. 68-69 vlta., se dictó Sentencia Nº 78C/2013, notificándose a las partes de fs. 70 en fecha 1 de julio de dos mil trece y mediante Edicto por publicación de fecha 18 de julio de 2013 cual evidencia la inserta de fs. 73; finalmente en fecha 24 de julio de 2013 se dictó Auto por el que se declara la ejecutoria de la sentencia.

Sin embargo de lo anterior de manera absolutamente irregular de fs. 82 a 83 se presentó un memorial por el que se dice: “Plantea nulidad absoluta de sentencia por fraude procesal” que sensiblemente en absoluto desconocimiento de su propia competencia es admitido por el Juez que viabiliza su tramitación cual se verifica a fs. 83 vlta., y resuelto por Auto Definitivo de fs. 94 vlta a 95 vlta., por el que de manera mas irregular aun se dispone “Se ha probado el incidente de Nulidad de Sentencia por fraude procesal de Fs. 82-83 del Gobierno Autónomo Municipal de Tupiza, consecuentemente se deja sin efecto la Sentencia no. 78C/2013 de 28 de Junio de 2013 (fs. 68-69).-  todo conforme establece los arts. 154 y 155 del Cód. Proc. Civ.”, que es apelado por Felipe Flores Huarachi por memorial de fs. 97 a 98 y resuelto por Auto de Vista No. 40/2014 que corre de fs. 111 a 113 y vlta., anulando obrados hasta fs. 70, porque presuntamente no habría notificación debida a la Alcaldía de Tupiza, -analizando aspectos que este Tribunal no los considera en el momento de emitir resolución- referidos a la presunta carencia de formalidades que hagan efectivo el derecho a la defensa.

Sin embargo de lo anterior, se recurrió de casación tanto en la forma como en el fondo por parte de Felipe Flores Huarachi, que no consideró lo dispuesto por el art. 518 del Código de Procedimiento Civil, lo propio que los miembros del Tribunal Ad quem, que ignorando la normativa señalada, concedieron el recurso.

Al respecto cabe recordar que el recurso de casación necesariamente debe estar basado a lo dispuesto por el art. 255 del Código de Procedimiento Civil en sus diferentes numerales, debiendo cuidarse que las resoluciones contra los cuales procede el recurso de casación no sean dictadas en ejecución de sentencia como ocurre en el presente caso de Autos, en consideración a que dictada la Sentencia no se hubo interpuesto recurso de apelación y mas bien se activó recurso de apelación, a la dictación del irregular Auto Definitivo de fs. 94 vlta. a 95 vlta., que en definitiva se considera emitido en ejecución de sentencia, consecuentemente en previsión de lo establecido por el art. 518 de la norma adjetiva de la materia que señala: "Las Resoluciones dictadas en ejecución de Sentencia podrán ser apeladas sólo en el efecto devolutivo, sin recurso ulterior", así como de la previsión contenida en el art. 26 de la Ley No. 1760 de Abreviación Procesal Civil, que contempla en el art. 262 del Código de Procedimiento Civil (competencia para negar la concesión del recurso), contemplando en su núm. 3) que "Cuando el recurso no se encuentre previsto en los casos señalados por el art. 255", no estando consignados como recurribles de casación, las Resoluciones dictadas en ejecución de Sentencia, potestad reglada que el Órgano Judicial tiene la obligación de sujetar sus actuaciones dentro del marco establecido por ella, estando impedido de salirse de los marcos señalados en la ley, la misma que señala taxativamente qué Resoluciones son recurribles de casación, evidenciándose que la Resolución recurrida en el caso en análisis no está inmersa entre ellas.

Dentro de ese razonamiento, correspondía al Tribunal Ad quem verificar aquel aspecto, que al conceder el recurso interpuesto por Felipe Flores Huarachi, se apartó de la normativa legal que rige la tramitación de este tipo de casos, consecuentemente al ser de aplicación el art. 518 del Código de Procedimiento Civil, no es posible atender el recurso de casación planteado, ante su manifiesta improcedencia.

Debiendo tenerse presente el razonamiento expuesto por el Tribunal Constitucional en Sentencias Constitucionales como la signada con el Nº 1300/2010-R en el que refirió: "...Deduciendo resulta que la Resolución pronunciada por las Autoridades demandadas no está enmarcada a derecho; es decir, dentro de lo previsto por el Código de Procedimiento Civil, normas legales que -como se tiene dicho- con absoluta precisión y claridad señalan: el art. 518 inc. 5) del CPC que: "La apelación en el efecto devolutivo procederá en los casos siguientes: 5) De las Resoluciones dictadas en ejecución de Sentencia" y el art. 225 inc. 5) "Las Resoluciones dictadas en ejecución de Sentencia podrán ser apeladas sólo en el efecto devolutivo, sin recurso ulterior..." "...Debemos tener presente que las normas jurídicas -en cuanto se refiere a la tramitación de las causas y los recursos- son de orden público y de cumplimiento obligatorio, pues los litigantes no pueden crear su propio procedimiento o sus propios mecanismos de impugnación o pretender calificar un recurso de Alzada en el efecto que les convenga, como acontece en el caso analizado; las Autoridades demandadas quieren dar a la apelación concedida, un efecto que no le corresponde, cuando dicho aspecto no está a disposición de los sujetos procesales, pues la procedencia del recurso, en sus diferentes efectos, emana de la ley y no de la voluntad de las partes ni de los juzgadores: Los justiciables saben de los hechos y los juzgadores el derecho, conforme al principio "Iuranovit curia...".

Asimismo en la Sentencia Constitucional Plurinacional No. 0144 de fecha 14 de mayo 2012, que además de referir a la anterior Sentencia Constitucional concluye que: "...al provenir el Auto de Vista de la apelación de un incidente de nulidad planteado en ejecución de Sentencia únicamente, procedía la apelación directa a tramitarse en el efecto devolutivo conforme al art. 518 del Código de Procedimiento Civil por lo que la casación no se constituía en un recurso idóneo a agotar".

Al margen de lo anterior, se tiene también el entendimiento de la Sentencia Constitucional Plurinacional No. 1609/2013 de 19 de septiembre de 2013, que en relación al art. 518 del Código de Procedimiento Civil, remitiéndose a otras Sentencias Constitucionales, determinó que las resoluciones dictadas en ejecución de sentencia son susceptible únicamente de recurso de apelación, consecuencia de ello diferenció entre: a) La nulidad dispuesta en apelación de una Sentencia que al tenor del art. 255-2 del Código de Procediendo Civil, admite casación, y b) la nulidad dispuesta en razón del planteamiento de un incidente de nulidad en ejecución de sentencia contra una Sentencia que adquirió la calidad de cosa juzgada aparente que provoca indefensión absoluta y que únicamente  admite la apelación directa pero no la casación.

En ese sentido, el Auto de Vista impugnado, es consecuencia de la apelación de un Auto dictado en ejecución de sentencia, Resolución de Alzada que sin circunscribirse estrictamente a la apelación que habilita su competencia, aperturó la revisión de los actuados procesales cumplidos en la sustanciación de la causa, sin reparar en la cosa juzgada que aunque aparente, operaba en el proceso, irregularidad que aún no sea consentida por este Tribunal, no habilitaba el planteamiento del recurso de casación, sino en todo caso la acción de Amparo Constitucional por la aparente infracción del debido proceso, el que supone el pronunciamiento de Alzada, que pretendió ejercer revisión de los actuados dentro del proceso sin tener en cuenta el límite que le imponía la cosa juzgada, cuando su pronunciamiento debió circunscribirse como se dijo, a la consideración del incidente suscitado en ejecución de sentencia.

Por todo lo expuesto, el recurso de casación interpuesta por el recurrente, se enmarca en lo determinado por el art. 271 núm. 1) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 núm. 1), 272 núm. 1) del Código de Procedimiento Civil, declara: IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo y en la forma contenido en el memorial de fs.118 a 121 y vlta., presentado por Felipe Flores Huarachi contra el Auto de Vista de fs. 111 a 113 y vlta. Con costas.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.                                                        

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Tercero