TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                            S A L A  C I V I L


Auto Supremo: 164/2014                                                                 Sucre: 17 de abril 2014           

Expediente:         PT-6-14-S

Partes: Isabel Barrera Leyton. c/ Carmen Barrera Leyton y Ángel Barrera

            Leyton.

Proceso: División y partición de bien inmueble.

Distrito: Potosí.


VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Jorge Andrés Pérez Maita de fs. 843 a 846 vlta., contra el Auto de Vista Nº 220/2013 de 20 de diciembre de 2013 de fs. 836 a 838, pronunciado por la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, en el proceso de División y Partición de Bien Inmueble seguido por Isabel Barrera Leyton contra Carmen Barrera Leyton y Ángel Barrera Leyton; concesión de fs. 849, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Segundo de Partido en lo Civil y Comercial de Potosí, pronunció Sentencia Nº 017/2013 de 26 de abril de 2013 cursante de fs. 759 a 761, declarando PROBADA la demanda de fs. 9 de obrados en consecuencia procedente la división del inmueble de calle Padilla 29, declarándose propietaria a Isabel Barrera Leyton en el porcentaje del 33.33 % equivalente a la tercera parte y a Ángel Barrera Leyton en el porcentaje del 66.66% equivalente a las dos terceras partes del inmueble, disponiendo además que ejecución de Autos se averiguará la superficie real del inmueble en cuestión para procederse a su división procediéndose en su caso a las compensaciones necesarias, y para el caso de no existir la posibilidad de una cómoda división, se procederá a la venta en subasta pública del bien inmueble, para con su producto la repartición entre los dos copropietarios atendiendo los porcentajes antes señalados y tomando en cuenta además como base la superficie real del terreno y las demás construcciones edificadas sobre el mismo. Expresamente a la Sra. Carmen Barrera Leyton se la excluye y que no tiene participación alguna en la división del inmueble. 

Contra la referida Sentencia, Ángel Barrera Leyton mediante su Apoderada María Antonieta Barrera Llanos a fs. 763 - 764 vlta., y Jorge Andrés Pérez Maita a fs. 818-821 vlta., interpusieron recurso de apelación.

En virtud a esos antecedentes, la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, emitió el Auto de Vista cursante a fs. 836-838,  por el que CONFIRMA la Sentencia Nº 17/2013 de fecha 26 de abril de 2013 de fs. 759, 761 y 761; pronunciado por el Juez de Partido Segundo en lo civil y Comercial de la Capital, dentro del proceso ordinario de División y Partición de Bien Inmueble, seguido por Isabel Barrera Leyton contra Carmen Barrera Leyton y Ángel Barrera Leyton. Con la modificación y aclaración de que no se puede declarar propietaria de los porcentajes preestablecidos, base de la presente acción.

Resolución que dio lugar al recurso de casación, interpuesto por parte de Jorge Andrés Pérez Maita, que se analiza. 

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Que de conformidad con el art. 250 del CPC interpone recurso de casación, señalando como argumentos:

1.- Falta de valoración de la prueba que demuestra la impersonería de la demandante Isabel Barrera Leyton, en sentido que la Sala Civil y Comercial no habría realizado valoración de las pruebas que en sujeción a lo previsto por el art. 232 del CPC habría presentado en calidad de reciente obtención, que acreditaría los fundamentos de su apelación, remitiéndose a fs. 832 y vlta., que esa prueba de fs. 828 a 829 acreditaría que Adela Barrera Leyton fuera propietaria de un bien inmueble en la dirección que señala, en consecuencia también habría demostrado que Isabel Barrera Leyton no fuera más propietaria del inmueble de referencia y al no tener esa condición no tuviera legitimación activa para demandar.

Que la demanda hubiera sido iniciada el año 2003 y desde el año 2000 fuera propietaria Adela Barrera Leyton con una superficie de 59 metros cuadrados, y con la determinación asumida en el Auto de Vista se habría vulnerado el art. 3-1) del Código de Procedimiento Civil y correspondería aplicar el art. 254-7) de la norma adjetiva civil; asimismo se vulneraria el art. 50 del CPC por cuanto a Isabel Barrera no debió considerárselo como parte.

Que con la referida determinación se habría vulnerado el debido proceso y habría causado indefensión, pues al haberse demostrado que él es propietario debiera anularse el proceso  y se le cite con la división y partición y que nunca hubiera sido citado  pese a esa demostración, que vulneraría los arts. 119 y 120 de la C.P.E., que por ello debe ser anulado el Auto de Vista en cumplimiento de lo dispuesto por el art. 190 del CPC, y anularse hasta fs. 10 que considera el vicio más antiguo, y que a todo ello se debe agregar que fuera aplicable el art. 252 del CPC cuando existan infracciones que interesan al orden público.

2.- Que el Auto de Vista contuviera disposiciones contradictorias, refiriendo que no habría demostrado derecho propietario, empero en un fallo anterior que sirviera para anular obrados afirmarían que he sido parte del proceso y que en su condición de propietario habría adquirido de su anterior propietario Ángel Barrera Leyton, de ello infiere que hubiera acreditado su derecho propietario empero en el Auto de Vista se diría lo contrario.

3.- Falta de legitimación de ángel Barrera Leyton por no ser propietario de bien inmueble, que el mismo le habría transferido la parte que le corresponde en fecha 21 de agosto de 2002, que en consecuencia al momento de iniciar el presente de división y partición no tendría legitimación al no ser ya propietario, y que el recurrente fuera quien estuviera en posesión y realizando mejoras en el inmueble, y por denuncias de Isabel Barrera y Ángel Barrera estuvieran suspendidos los trabajos.

Que por lo anterior debiera anularse hasta el vicio mas antiguo, fs. 10 con responsabilidad de quienes corresponda.

4.- Falta de legitimación pasiva de la demandada Carmen Barrera Leyton por no ser propietaria del bien inmueble, que las literales de fs. 17 a 19 que tuviera el valor legal que le asignara la ley, acreditaría que Carmen Barrera Leyton  el año 1976 habría transferido la parte que le correspondía a favor de ángel Barrera Leyton, y que al iniciarse la demanda no fuera propietaria, que por ello debe anularse hasta la admisión de la demanda.

5.- Insuficiencia del Poder No. 153/2003 que cursa a fs. 1 de obrados, que no señalaría los nombres de los demandados, consecuentemente carecería de personería y correspondería anular hasta el vicio mas antiguo, refiriendo al art. 811 parágrafo II del C. Civil, y verificando el contenido del poder notariado que fuera incompleto, y finalmente porque el Poder no le habría muchas facultades que sin embargo hubieran sido utilizadas por ejemplo en el uso de recursos de apelación y casación.

6.- Falta de fundamentación en el Auto de Vista y falta de pronunciamiento sobre todos los puntos apelados, de su revisión se establecería que no tiene fundamentación o motivación, y que no apoyarían  a las normas legales que apoyaran su decisión, que por ello se habría solicitado aclaración y complementación, sin embargo su petición no habría sido atendida favorablemente y no habría sido complementado, situación que le causaría indefensión.

Como petición señala que solicita al Alto Tribunal que case en el fondo el Auto de Vista y/o en su caso disponga la nulidad de obrados hasta el vicio mas antiguo, hasta fs. 10 admisión de la demanda, en aplicación del art. 253 y 254 del CPC.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

En el caso que se examina, en función a lo previsto el art. 50 del Código de Procedimiento Civil, “Las personas que intervienen en el proceso son esencialmente el demandante, el demandado y el juez”, en ese contexto, de antecedentes se verifica que en el caso las partes contendientes son Isabel Barrera Leyton en su condición de demandante, y como demandados Carmen Barrera Leyton y Ángel Barrera Leyton, estableciéndose que durante la tramitación del proceso no intervino el ahora recurrente de manera válida.

Por otro lado si bien el Art. 220 del Código de Procedimiento Civil habilita a la presentación del recurso de apelación a cualquier interesado a quien causare perjuicio y demostrare documentalmente su calidad de interesado, llama la atención de sobremanera la inusual forma en la que se incorpora al proceso, producto de la anómala diligencia de fs. 762 vlta. (en domicilio procesal cuando no está constituido ello de manera válida), lo propio sucede con la diligencia de fs. 800 vlta. en la que Jorge Andrés Pérez Maita luego de otra que aparece con tarjadas sin salvar, además con color de tinta distinto, al cuarto día de haberse anoticiado a las partes que intervinieron en el proceso a quienes se notificó en el mismo día con diferencia de minutos.

No obstante esas irregularidades se concedió el recurso para ante el superior en grado y esta instancia sin mayor observación respecto a lo verificado en la presente resolución, de fs. 837 a 838 el Tribunal Ad quem dio respuesta a los agravios que hubiera expuesto el ahora recurrente, desvirtuándolos de manera fundamentada, señalándole que no fue integrado a la demanda y no intervino legalmente en el proceso conforme prevé el art. 50 del Código de Procedimiento Civil, observando fundamentalmente lo determinado por el art. 1538 del Código Civil, referida a la publicidad de los Derechos Reales.

Consecuentemente al haber reiterado los mismos argumentos en recurso de casación estamos frente a un reclamo que ya fue absuelto de manera pertinente, y en primer término por el análisis que realizó con respecto al recurso de apelación y la participación del ahora recurrente en el proceso.

Corresponde dejar establecido que se encuentran legitimados para interponer recurso de casación, los litigantes que intervienen como partes dentro del proceso que se dilucida y que hubieran resultado afectados con la emisión de la resolución respectiva, por haber incurrido el Tribunal de Apelación en interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, en error de derecho o error de hecho en la apreciación de la prueba o por quebrantamiento de las formas esenciales del proceso conforme prevén los arts. 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, aspectos que darían lugar al recurso de casación ya sea en el fondo en la forma, es decir, este recurso extraordinario, se encuentra abierto para la parte que hubiera resultado perjudicada con la emisión del fallo de segunda instancia.

En este caso, al apelante, el Tribunal de segunda instancia le señaló de manera clara que “…su personería no está reconocida válidamente, carece de capacidad de intervenir en el proceso…”, en ese antecedente, al recurrente le correspondía únicamente cuestionar el razonamiento del Tribunal Ad quem referido a la desestimación de su participación en el proceso en cuestión, fundamentando el porqué la consideración del Auto de Vista resultaría equivocada, aspecto que no se patentizó, pues el recurso de casación de manera confusa se planteó tanto en la forma como en el fondo sin mayor distinción, y aparentemente incidió mas en la forma por la petición de nulidades, reiterativos de los cuestionamientos hechos en apelación, pero de ninguna manera a establecer que la desestimación de su participación en consideración del Tribunal de apelación fuera errada. 

Finalmente resulta incoherente la petición que se realiza de manera conjunta se case el Auto de Vista y/o anule obrados, y se aplique los arts. 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, el recurrente debió comprender la diferencia que existe entre ambos recursos, sin embargo de ello, como se ha establecido, el recurrente no cuestionó el razonamiento expuesto por el Tribunal Ad quem que desechó su participación en el proceso, consecuentemente la consideración de los otros puntos denunciados no corresponden, así como resulta improcedente la invocación de recurso de casación en el fondo, al no ser pertinente como se verificó.

Consecuentemente corresponde emitir resolución conforme prevé los arts. 171núm. 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 parágrafo I núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010 y en aplicación de los arts. 271 núm. 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil declara IMPROCEDENTE el recurso de casación contenido en el memorial de fs. 843 a 846 vlta., presentado por Jorge Andrés Pérez Maita, contra el Auto de Vista Nº 220 de 20 de diciembre de 2013 cursante de fs. 836 a 838, pronunciado por la Sala Civil y Comercial del  Tribunal Departamental de Justicia de Potosí. Sin costas por no existir respuesta.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.        

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.                                                        

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dr. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Segundo